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dijous, 20 de desembre del 2012

Lenguaje Político

Es curiosa la utilización del lenguaje que en los últimos tiempos estamos leyendo sobre la relación entre Cataluña y España. El lenguaje, ya lo sabéis, es fundamental, mucho más de lo que uno pueda llegar a imaginar. Cuando por ejemplo Luis de Guindos dice "ajustes" en lugar de "recortes" o cuando dice "procesos de racionalización de la red de oficinas" en lugar de "despidos masivos en las grandes empresas" no lo hace porque le guste decir "No vamos a hacer A, vamos a hacer la primera letra del abecedario". Este vocabulario rebuscado y torticero, tan habitual en el mundo económico, tampoco se usa porque el ministro quiera parecer "más molón", sino porque el uso (a menudo excesivo) del eufemismo tiene un claro efecto anestésico y/o tranquilizante en la sociedad. No es lo mismo decir "vamos a echar a la puta calle a decenas miles de ciudadanos" que "es necesario llevar a cabo un paulatino adelgazamiento de las estructuras laborales de nuestro país". 

Luis de Guindos, el mayor innovador
del Lenguaje en España.
Es por esta razón que sorprende tanto el tono utilizado para otros asuntos, quizá menos desagradables que el hurto indiscriminado de derechos sociales, pero que sin duda tienen más colorido. Cuando hablamos sobre Catalunya, por ejemplo, la retórica no puede estar más alejada del clásico abuso de eufemismos económicos. El lenguaje se llena entonces de tosquedad, de un tono amenazante y de una más que planificada postura de enfrentamiento. El "rival político" se convierte en "adversario", cuando no en "enemigo". El lenguaje de banderas siempre ha sido poco dado al matiz y a la escala de grises. Siempre es blanco o es negro, siempre es A o es B, siempre es vosotros contra nosotros. Y este lenguaje siempre es usado por ambos "bandos". Porque cuando hablamos de estos temas hablamos de "bandos" y no de "posturas distintas" o de "desavenencias ideológicas". 

Curioso, podría considerar uno, tal diferencia de trato en el uso del lenguaje en una situación y en otra. Nada más alejado de la realidad, la estrategia está más que estudiada. Ambos "bandos" toman muy pronto este lenguaje cuando se dan cuenta que "el enemigo" acecha a sus intereses. Y ninguno de ellos se da cuenta (o son tan irresponsables como para no importarles) que el lenguaje es un poderosísimo generador de odio. Cuando ayer Artur Mas afirmaba que Catalunya tiene "adversarios poderosos y sin escrúpulos" o cuando Mariano Rajoy amenazaba en el Congreso de los Diputados que Mas "debe acatar la decisión de TC" o será inhabilitado como President de la Generalitat (nada menos), saben muy bien que su lenguaje está carente de eufemismos. No es la pasión por una bandera sino la estrategia de comunicación política la que les lleva a realizar declaraciones tan sonoras y aparentemente tan poco meditadas. 

Mariano Rajoy, otro gran innovador del lenguaje.
Sinceramente, me extrañaría muchísimo que Mariano Rajoy se atreviera a inhabilitar a Artur Mas como President de la Generalitat, porque el polvorín social que crearía en Catalunya sería difícilmente controlable. Sería como lanzar unos cuantos bidones de queroseno a un edificio en llamas. Y a Rajoy le veo comandando el mayor robo de derechos sociales de la historia de España, pero no siendo tan estúpido como para alentar hasta tal modo la rivalidad entre Cataluña y España. Por otro lado, hay que destacar que el Presidente del Gobierno tiene su propio lenguaje. A diferencia del lenguaje del de Luis de Guindos (o "guindés", como suele llamarlo Toni Martínez en su sección de La Ventana), el de Mariano Rajoy es capaz de afirmarse y negarse a sí mismo en una misma frase. Ejemplo: "Hemos decidido no pedir el rescate pero eso no significa que no lo vayamos a pedir" (¿donde está la bolita, donde está la bolita?). El trilerismo lingüístico de Rajoy es digno de estudio, sin duda. 

En fin, no quiero despedirme de vosotros sin decir (en "guindés") que "quiero expresar mis más profundos sentimientos de buenaventura en las próximas jornadas de festividad judeo-cristiana de celebración del advenimiento del que para algunos es sin duda el mesías definitivo del pensamiento ético-social mayoritario en Occidente". O lo que es lo mismo (y para que digan que el lenguaje no es importante), "Feliz Navidad" y "Bon Nadal".

divendres, 22 d’abril del 2011

Carlos Carnicero

Lo cierto es que la tesis doctoral que preparo me está proporcionando muchas más satisfacciones de las que en principio podría esperar. Tras entrevistarme con Juan Pablo Colmenarejo (director de "La Linterna" de la Cope), Alberto Pozas (director de la revista Interviú) y Miguel Ángel Aguilar (maestro de periodistas) le ha llegado el turno a otro ilustre de las tertulias radiofónicas nocturnas, Carlos Carnicero. Fue definido por Carlos Llamas, el director de Hora25 entre 1992 y 2007 (a quien podéis escuchar en esta entrevista que le hice en 2001), como "el mejor polemista que he conocido". Tertuliano veterano, bregado en mil batallas dialécticas, comenzó en este ámbito en 1985 y desde entonces ha sido un habitual de programas de la SER como "La Ventana" u "Hora 25". Como siempre comento, a causa de las normas que se han fijado para mi tesis, no puedo explicar nada de lo hablado durante la entrevista, pero sí mis sensaciones de la misma. 

Carlos Carnicero, en la cafetería donde conversamos.
Fue ciertamente una entrevista complicada de concretar, ya que Carlos Carnicero es una persona muy ocupada, con una agenda repleta de viajes a Buenos Aires, Cuba y Londres, compromisos laborales y apariciones en los medios. Tras varios intentos fallidos entre los meses de febrero y marzo, no pudo ser hasta el martes 19 de abril que nos encontráramos en una céntrica cafetería madrileña. La espera se alargó un poco más porque preferí llegar antes a nuestra cita, para preparar el escenario. Los nervios se fueron acumulando en mí con el paso de los minutos pero al fin le vi entrar por la puerta. Tras una corta conversación previa, comenzamos con el cuestionario y Carnicero demostró lo que lleva años y años demostrando en radios y televisiones, que es un hombre capaz de estructurar en pocos segundos un discurso perfectamente elaborado y claro, con argumentos de primer nivel. Un periodista y tertuliano con el que puedes o no estar de acuerdo en lo que dice y expone, pero que tiene un gran poder comunicativo y una gran capacidad de replicar convincentemente en sus intervenciones y que es capaz de dirigir un debate o conversación al terreno que quiere sin que sus interlocutores se den apenas cuenta. 

Su voz grave y la seguridad con la que se expresa imponen al principio, pero se trata de una persona cercana y amable en el trato, algo distinto del apasionado polemista que describía Carlos Llamas y que solemos ver y oír en debates televisivos y tertulias radiofónicas. Me regaló una hora de su tiempo para mi tesis y 5 minutos más en el descuento, para hablar de candidatos y posibilidades electorales. Un lujo y un honor. 

diumenge, 10 d’abril del 2011

No son ninis

La manifestación de los llamados "Jóvenes sin futuro". 
Esta semana ha sido socialmente más activa que otras. El jueves 7 de abril, una tarde con Bea Ochera (gran amiga de Twitter) en la que compartimos la manifestación de los autoproclamados "Jóvenes sin futuro" (los mismos que El Mundo, TeleMadrid y otros medios cavernícolas han definido como "los ninis de la mani") y una tertulia de bar bastante entretenida con "machacas" de diputados socialistas del Congreso. La noche siguiente, el cumpleaños de un buen amigo me rodeó de "cachorros de FAES" (término interesante acuñado esa misma noche, no por mí, por cierto). Es interesante comprobar cómo se desenvuelve uno en situaciones tan teóricamente opuestas. Al ser uno rojo, creía que estaría más cómodo en el primer ambiente que en el segundo, pero lo cierto es que mis orígenes me han permitido siempre estar a gusto tanto en un lado como en otro, sin ser muy maniático con las compañías que me rodean. He tenido apasionantes conversaciones (discusiones políticas de comunicación, estrategia, elecciones, etc etc etc) con ambos bandos y he quedado siempre contento con ellas. No sé en qué me convierte eso, pero es una reflexión que creía necesario apuntar en este espacio.

Hablando ya de la mani (hacía como 10 años que no iba a una, ya tocaba), debo decir que el ambiente fue diverso y muy tranquilo. Estuvimos buena parte del trayecto con ellos y no hubo incidentes. Una fiesta de la reivindicación juvenil que, por lo visto, acabó con 12 detenidos (les vimos, arrodillados y esposados, unas tres horas después, ante la fuente de Neptuno y rodeados de Policías). Pero como digo, nada a destacar durante la manifestación en sí, que pudieramos ver, almenos. Encuentro injusto el trato que se les está dando porque llamar NINIS a estudiantes universitarios no es sólo una contradicción (un nini es alguien que ni estudia ni trabaja, por lo que si son universitarios, la calificación "nini" falla por lo menos en la mitad del concepto), sino también una falta de respeto por un colectivo que ha decidido organizarse para expresar su descontento con la situación actual que les toca vivir. Que se organicen y protesten ya es mucho más de lo que han hecho generaciones anteriores, incluida la mía. Este es el tratamiento que se hizo antes y después de la manifestación desde un lado. Aquí podréis ver como el otro lado ideológico vio el mismo acontecimiento. Como veis, para unos son 3.000 ninis violentos, para otros 5.000 estudiantes reivindicativos.

Twitter ha difundido la indignación de los ciudadanos
con el hashtag #eurodiputadoscaraduras.
En cuanto a los #eurodiputadoscaraduras, y la polémica de los vuelos en primera, es tan indignante el silencio de unos (el PP, que no va a rectificar su voto) como las excusas absurdas que dio en La Ventana de la SER un eurodiputado del PSOE (López Aguilar). Los socialistas dicen ahora que cambian la negativa a dejar de ir en 1ª y bajarse el sueldo por una abstención, según ellos no por todo el revuelo creado, sino porque se confundieron al votar pq la propuesta estaba en portugués (¡¡venga hombre!!). Actitudes así apestan y justifican que los políticos ocupen la indigna 3ª plaza en las principales preocupaciones de los españoles, por encima del terrorismo. Lordo lo reflejaba bastante bien en su blog, aunque no hay que ser ninguna lumbrera que justificar un escándalo así en plena crisis es algo que preocupa a quienes queremos dedicarnos algún día a asesorar a los que dirigen nuestro país.

Pepe Domingo Castaño y Paco González han conseguido triplicar
la audiencia de Tiempo de Juego en menos de un año. 
Hablando de temas más alegres, más dirigidos al mundo comunicativo, es interesante comentar la nueva oleada del EGM. Ya sabéis que me apasiona el tema de las audiencias de la radio, quizá porque se asemeja bastante a unas elecciones, que se celebran cada 3 meses y dejan resultados en los que todos ganan. Sí, todos saben sacar punta a unos resultados u otros, pero que esconden que tal programa sigue líder, pero ha perdido 50.000 oyentes. O que tal radio sigue tercera a pesar de un gran crecimiento, o que tal programa gana audiencia pero pasa de segundo a tercero... En fin, siempre son interesantes los balances hechos, si se comparan con los datos concretos. Clickando el link anterior podréis ver los datos (por llamarlos de algún modo) puros, y aquí os dejo el que ha hecho la SER, la COPE y Onda Cero, de la presente oleada del EGM. Como habréis podido leer, todos ganan, como en las elecciones. A pesar de las muchas críticas que ha recibido la encuesta del EGM, siempre lo he preferido al sistema de audiencias televisivas, ya que permite a la radio tener una política de programación mucho más relajada. ¿Os imagináis lo que sería la radio si la audiencia pudiera medirse a diario, minuto a minuto? ¿Os imagináis una parrilla llena de Belenes Esteban y Jorge Javieres? No, nuestra radio es mejor, afortunadamente, sin la espada de Damocles encima, acechando a los directores de programas. Si algún inventor que esté innovando en un sistema de medición de audiencias de radio puede leer este artículo, por favor, sigue mi consejo, déjanos tranquilos y vete al cine.