En la cuarta edición del programa Vida digital podréis escuchar mi sección mensual. Este mes, en el minuto 57 del audio.
Este mes en Vida Digital no voy a hablar de política, sino de un artista inimitable, David Bowie. Llevamos unos cuantos días viendo, oyendo y leyendo merecidos homenajes a este hombre, que si en algo destacaba aparte de ser cantante, actor y muchas otras cosas, era por su faceta de innovador. Este programa, que se dedica a la tecnología más vanguardista, no podía dejar de hablar de él. Esta semana el EMAITÍ Technology Review, la revista del famoso centro MIT, publicaba un artículo sobre todos los adelantos que el creador de Ziggy Stardust ha aportado al mundo de la música y de Internet en general.
Entre otras cosas, el duque blanco, visionario tecnológico como pocos, fundó en 1998 su propio proveedor de servicios de internet, BowieNet. En él, sus clientes conectaban entre ellos y con el propio artista, en una medida que más adelante también desarrollaron páginas como MySpace o Friendster.
De hecho, no fue la primera innovación que Bowie realizó en Internet, ya que dos años antes publicó en su web uno de sus temas, “Telling Lies”, que arrasó con 300.000 descargas en la era de la primitva Internet 1.0. Esta propuesta fue imitada años más tarde por muchos otros artistas y grupos musicales, que han ganado dinero online gracias a publicar sus creaciones sin intermediarios. A pesar de que BowieNet cerrase en 2006, sin duda será recordado como una propuesta muy innovadora para su época, cuyo creador una vez más se adelantó a su tiempo.
Aunque no todas las propuestas salgan como uno espera, es interesante mencionar también una apuesta financiera de 1997, los Bowie Bonds, de los que emitieron 55 millones de euros en bonos a diez años usando como garantía los royalties de sus canciones anteriores a los años 90. Esta iniciativa, sumada a la creación previa del BowieBanc y de una tarjeta de crédito que llevaría su rostro, le iniciarían en un mundo financiero del que no obtuvo los resultados esperados, dado sobre todo a la transformación que sufriría la industria musical a causa del crecimiento de internet y del aumento de la piratería en los siguientes años. A pesar de que los bonos financieros del artista fueran rebajados por Moody’s de A3 a la calificación superior a bono basura, artistas como James Brown, Rod Stewart o los Iron Maiden seguirían sus mismos pasos tiempo más tarde.
En todo caso, todo esto sólo confirma la valentía y el espíritu innovador de un hombre que siempre vivió varios pasos por delante del resto de los mortales, adelantándose a la industria, a la crítica y a su propio público. Fue un genio marciano, comparable en innovación a Steve Jobs, que ha influido a miles de personas en todo el mundo. Descansa en paz, hombre de las estrellas.
Disculpadme, amigos de la política, que hoy dedique este post no a hablar de esta pasión que compartimos, sino para recordar la figura de un músico inigualable.
Esta mañana me ha despertado mi buena amiga Mar Martínez @maruchicorleone para darme la triste noticia de que ha muerto el artista que más me ha afectado personalmente, David Bowie. Su influencia en mi vida ha sido titánica. En mi postadolescencia (entre los 17 y 25 años) me afectó tremendamente de mil y una maneras. Le descubrí gracias a Pep Blanch, uno de los dueños del local Pub 2000 de Camprodón. Me prestó un CD doble recopilatorio y no pude parar de escucharlo durante todo el fin de semana. En mis programas de radio, en mis cuentos, en mi carrera profesional siempre ha tenido un lugar destacado de algún modo. En el estudio de radio de la universidad, recuerdo una conversación con una buena amiga, Marga Ortuño, con quien conversamos el día que falleció otro gran músico, George Harrison, sobre qué ocurriría si falleciese algún día Bowie. Los momentos en los que ha estado presente en mi vida podrían llenar una guía telefónica entera. Su valor como músico, aparte de como artista en sí, deben valorarse como de influenciador. Muy pocos músicos han tenido una infuencia tan grande en sus compañeros de profesión como David Bowie. La lista de artistas afectados por cualquiera de sus mil caras es interminable, en cualquier país del mundo, en cualquier época posterior a los años 70. ¿Quien no ha cantado alguna vez Space Oddity o algún tema de Ziggy Stardust, como "Starman" o "5 Years", o el "Heroes" de su etapa berlinesa, o "China Girl", "Let's Dance" o "Ashes to Ashes" en los años 80, o de su renacimiento electrónico en los años 90 con el maravilloso disco Outside? ¿O incluso, quien coño no ha cantado alguna vez "Ch-ch-ch-ch-Chaaaanges"?
Hoy el mundo de la música es un poco más gris. Ha muerto un genio, ha muerto un mito. Descansa en paz, querido amigo. Has sido y serás siempre parte de mi vida. Homenajes y recuerdos Durante todo el día hemos podido ver y leer decenas de homenajes y reportajes póstumos. Dejo quí reflejados algunos de ellos.