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dijous, 9 de juny del 2022

¿Valió la pena?

Hay ocasiones en las que uno como escritor, periodista o simplemente, observador de la realidad que nos rodea, debe preguntarse “¿qué sentido tiene todo esto?”. Sin intentar caer en un nihilismo desaforado o un pasotismo despreocupado, es cierto que en ocasiones la sociedad tiene muy difícil afrontar la vida de una forma optimista. A diario nos rodean noticias descorazonadoras, en las que nos hablan de la guerra, del alza infinita de los precios, hoy por una excusa, mañana por otra, de la corrupción política, del aumento del fascismo en España…

En la segunda década del milenio (2010-2020) vivimos una etapa de politización intensa de la sociedad, con movimientos sociales en todo el mundo, crecientes e influyentes a nivel político y social, que en España suposo nada menos que el fin del bipartidismo. En la televisión, por poner un ejemplo, vimos como los programas que hablaban de política substituían a los programas del corazón los sábados por la noche. Pero con anterioridad, las redes sociales se inflamaron, las calles se llenaron de gente, comenzaron las grandes manifestaciones y, como consecuencia, la contrareforma legislativa para considerar terrorismo (o casi) cualquier tipo de protesta social. Lo que se intentaba cambiar en las redes y las calles, se mantenía a golpe de decreto en los palacios y parlamentos.

Tras años de una durísima crisis, la sociedad comenzó a recuperar mínimamente (muy mínimamente) su poder económico, aunque no sus derechos sociales, ya que todas las leyes aprobadas durante la crisis, allí siguen, sin derogar y, algunas, sin haberse modificado ni una coma. Además, con la recuperación cambiamos los informativos por Netflix y cambiamos un Twitter cada día más tóxico por un Instagram de luz y de color que nos enseña únicamente lo bueno de la vida y los morritos de quienes están visitando parajes o quedando con los amiguis. Cambiamos el activismo político por el postureo ególatra y con él, lo dejamos todo de nuevo en manos de los partidos políticos, de las grandes compañías y de un poder Judicial que con los años se ha convertido en un ente voraz, hambriento de poder.

De hecho, ha sido capaz de influir en elecciones, de actuar activamente contra determinados sectores de la sociedad y conspirar junto a policías patrióticas para difamar y encarcelar a quienes consideran disidencia política. Un negocio excelente si eres de ultraderecha, quizá no tanto si tus ideas son otras.

En definitiva, hemos pasado 10 años en los que se podría haber conseguido mucho políticamente y no se acabó de conseguir demasiado. Las predicciones de los grandes popes de la politología son que la izquierda tiende a lo que tiende siempre, a dividirse, y la derecha a hacerse más fuerte, sustituyendo unos radicales de pacotilla y chaquetas vistosas por los radicales de ultraderecha franquista. No se me parece un gran negocio, sinceramente.

Pero este artículo, que conste, no se ha escrito para criticar a quienes llenaron las calles y movilizaron en las redes durante estos 10 años. No se puede ser activista toda la vida, y de hecho serlo más de 5 años ya es todo un logro. Este texto es una reflexión algo pesimista sobre cómo estamos y lo fácil que nos hemos adaptado a una sociedad exageradamente peor, con la vieja premisa del “Pan y circo”, que podría sustituirse por “trabajo precario y Netflix”.

Y de ahí volvemos a la premisa inicial. ¿Valía la pena este camino? ¿Valieron la pena los centenares de manifestaciones, protestas, para acabar como hemos terminado? Mi respuesta sin duda es “sí, desde luego, valieron la pena”. Porque esos que protestaron contra la precariedad laboral, la escasez de oportunidades, la falta de trabajo, aprendieron a movilizarse, a organizarse y a no aceptar el café para todos que se nos ofreció durante décadas.

Y, aunque algunos crean que no, fueron un ejemplo para las generaciones de jóvenes que hoy están más preocupadas por la ya inevitable emergencia climática y por su falta de futuro que por jugar a videojuegos. Y solo por eso, ya valió la pena.

dilluns, 25 de gener del 2021

El lío de las Catalanas'21

El siguiente artículo fue escrito para la Revista Luzes en gallego (podéis leerlo aquí). Esta es la versión original del mismo. 

Hace mucho tiempo que cuesta entender las resoluciones judiciales relacionadas con Cataluña. Y más si analizamos las últimas, relacionadas con el Covid. No negamos que las resoluciones estén ajustadas a derecho, pero en ocasiones algunos jueces, magistrados y fiscales parecen olvidar que estamos en un periodo de pandemia mundial, con una enfermedad mortal campando a sus anchas por todo el territorio y con un sistema sanitario al borde del colapso.

Pero demos un paso atrás: La inhabilitación de Quim Torra llevó a la convocatoria de elecciones el 22 de diciembre, fijando la fecha automáticamente (como estipula la LOREG) para 54 días más tarde, es decir, el 14 de febrero. El decreto de convocatoria ya incluía la posibilidad de aplazarlas a causa del Covid. Para evitar que las elecciones coincidieran con la tercera ola, el vicepresidente Aragonés firmó un decreto “de rectificación” en el que retrasaban las elecciones al 30 de mayo. Ese decreto es el que la Justicia ha paralizado. Una decisión difícilmente entendible a nivel sanitario ya que obliga a votantes y participantes en las mesas electorales a exponerse a un virus mortal, ya sea en su cepa británica o no, cuando se podría hacer en fechas menos peligrosas.

Todo ello con un ministro de Sanidad, Salvador Illa, recién nombrado como candidato y con un CIS bajo el brazo que, como analizaron en La Vanguardia, situaría al nacionalismo / independentismo con una cifra poco creíble del 40% de los votos, mientras el resto de sondeos les sitúan entre el 46 y el 52%. Es un dato tan poco creíble de hecho que no se registra desde 1980. Es mucho más probable que ERC gane las elecciones y gobierne con PSC como socio, por tanto, la tezanización del sondeo parece bastante obvia.

Pero quien debería velar por la salud de todos los votantes, parece muy interesado en que estas elecciones se celebren cuanto antes, a pesar de que nos ha recalcado hasta el aburrimiento que hasta que no empiece la campaña no dimitirá de su cargo de ministro y se dedicará “al 101%” a la salud de los españoles. Incluso el Presidente Sánchez está de acuerdo con jugar a la ruleta con la vida de los catalanes para poder cerrar “cuando antes un ciclo estéril, una década fracasada y abrir paso a un cambio” que “se llama Salvador Illa”. Suponemos que con “fracasadas” se refiere a todas las campañas del PSC de la última década.

En el resto del bloque unionista, Ciudadanos prevé una caída estrepitosa en escaños tras una legislatura decepcionante (recordamos que ganaron los últimos comicios y ni presentaron candidata en la investidura), en la que se produjo la dimisión del gran líder Albert Rivera, la marcha de Arrimadas a Madrid, la celebración de las primarias catalanas y la decapitación de la candidata ganadora de las mismas Lorena Roldán para que Carrizosa se pusiera al frente de los naranjas. Una jugada maestra que acabó con el fichaje de Roldán por el PP a pocos días de las elecciones. Además, se prevé que VOX entre por primera vez en el Parlament precisamente a costa de votos de PP y Cs, con lo que hacer pronósticos sobre cómo acabarán los porcentajes entre los tres partidos aún es un misterio digno de un catalán ilustre como Sandro Rey.

Mientras tanto, en el bloque independentista, si es que ERC aún lo es, las aguas están igual de alteradas que en otro bloque. La antigua Convergència, otrora “la casa grande” del nacionalismo catalán, se ha convertido en un “edificio de apartamentos” al estilo de La que se avecina, con todos los vecinos a la gresca. Junts acoge a los puigdemontistas, PDCat a los nacionalistas e independentistas más moderados y PNC (Partit Nacionalista Catalá, una suerte de PNV catalán), reúne a los restantes nacionalistas no independentistas (léase Marta Pascal, Carles Campuzano & Co). Todo esto, hijos míos, anteriormente era un solo partido.

Por su parte, también quedan la eterna aspirante al título, ERC, que en los últimos dos años se ha vestido de Convergència para intentar, por fin, reganar una Generalitat que no lideran desde tiempos de la II República. Este giro peixalcovista (es decir, decidido a pactar con el PSC en caso de ser necesario para volver a gobernar) podría funcionar en un determinado tipo de votantes, pero definitivamente les alejarían del votante independentista más arrauixat (o pasional, ahora con Puigdemont). Lo que ganen por un lado, quizá lo pierdan por el otro.

La CUP por su parte sigue viva, que ya es mucho dado el perfil bajo de este partido en las últimas legislaturas, y es probable que repita resultados a pesar de ello. Con más tiempo, incluso podríamos analizar el aplazamiento de las elecciones del Barça. Pero eso, como dicen los clásicos, ya es otra historia.

dimecres, 16 de desembre del 2020

Laporta is back in town


Más allá de lo que algunos opinen de Joan Laporta hay varios aspectos a considerar. El primero la lona en Madrid es una campaña extraordinariamente efectiva TODOS los sentidos. Sólo hay que ver la cantidad de memes que ha generado 👇👇👇👇

https://twitter.com/RicardAris/status/1339011634002583554

En segundo lugar, antes de que se presentase, aunque se intuía que lo haría, daba la impresión que lo hacía tarde, sobre todo viendo lo mucho que se ha avanzado V. Font con su candidatura. Pero Laporta es un animal político, sabe lo que es ganar campañas electorales por sorpresa. 

Ya le robó la cartera a Bassat en sus primeras elecciones y en esta ocasión, parece que podría hacerlo de nuevo con una campaña electoral quizá tardía, pero tremendamente bien estudiada y preparada. Uno no se gasta 50.000€ en una pancarta en Madrid por improvisación. 

Font ha respondido relativamente bien a la propuesta con su video 

https://twitter.com/sialfutur/status/1338845964942127104?s=24

pero eso indica que: 

A) Ya actúa reactivamente, es decir, no actúa proactivamente, es decir ya no es cabeza de cartel ni es quien marca el discurso desde Laporta ha empezado la campaña electoral como un miura.

B) Víctor Font debe entender cuanto antes que no es lo mismo dirigir una empresa existosamente que ganar unas elecciones, son dos cosas tremendamente distintas. A Bassat le costó unas elecciones.

y C) A Font le hace falta reaccionar para intentar retomar las riendas de la campaña. Debe dar un golpe de efecto, fuerte, realmente fuerte, por lo menos para que vuelva a haber partido. Si no se da cuenta que ya va por detrás, cuando lo haga ya será demasiado tarde. 

Se puede reflexionar sobre los eslóganes de campaña: 

- Sí al futur - Víctor Font - Destacamos elementos racionales trabajo, preparación, previsión o planificación.

- Estimem el Barça - Joan Laporta - Destacamos conceptos como la pasión, el cariño a los colores y el bagaje que ya tiene Laporta como presidente del mejor Barça de la historia. 

Es sabido que el fútbol y la política mueven pasiones. Parece fácil entender qué slogan es más potente electoralmente. Porque recordamos, para ganar en unas elecciones no se trata de quien puede dirigir mejor a un club o de quien tiene mejor imagen empresarial o de buen gestor, sino quien puede liderar un proyecto social y político, quien ama los colores y quien desata más pasiones (a favor o en contra). Se trata de llegar al corazón. Y Laporta, le guste a quien le guste, sabe muy bien cómo hacer eso.


dilluns, 28 de setembre del 2020

Torra, inhabilitado

Quim Torra ha sido inhabilitado. Me parece un nuevo error de la Justicia española, teniendo en cuenta que había alternativas a la inhabilitación, como por ejemplo la multa. Me parece mal por varias razones:  

A) Es una medida desproporcionada, teniendo en cuenta que se habla de colocar una pancarta, por mucho que sea en periodo electoral. Hemos visto otros casos de políticos corruptos de todos los partidos en los que la Justicia o la Junta Electoral Central no ha movido ni medio dedo para alejarlos de un cargo público. Te puede gustar más o menos Torra, te puede parecer más o menos competente como President, pero es una medida excesiva, ya que estás cargándote todo un President de la Generalitat, por desobedecer (innegable) pero castigándole con una inhabilitación cuando, de querer castigarle, podrías haberle simplemente multado (la ley no obliga a inhabilitar, es una decisión judicial).  

B) Se trata de una nueva injerencia judicial en la política catalana (ya van muchas) que desmantela la voluntad ejercida por los votantes catalanes en unas elecciones. De hecho, Torra fue elegido President porque la Justicia volvió a meter en la cárcel a Jordi Turull cuando era candidato a dirigir la Generalitat y no permitió a C. Puigdemont y Jordi Sánchez. 

C) Con esta decisión judicial, se vuelve a colocar a Catalunya en una precaria políticamente, con un pte. en funciones, pero con poderes muy recortados, en un escenario de nuevas elecciones y situándola, por enésima vez, en el foco de la polémica, Algo que Díaz Ayuso o Casado agradecerán enormemente, imagino.

D) La sentencia es y será presentada como un nuevo ejemplo de una Justicia absolutamente politizada,tendiente a la derecha e inquisidora contra determinadas ideologías, muy alejada de la supuesta neutralidad y proporcionalidad que se espera de las altas instancias judiciales.

En resumen, un nuevo desastre y un nuevo escándalo que no aporta nada, más allá de saciar las ansias de sangre de los sectores más radicalizados y ultraderechistas de la capital, que tristemente, son poderosos y no son pocos.


dilluns, 11 de novembre del 2019

Análisis Elecciones 10N: ¿Quien lo hubiera imaginado?

La semana pasada hablaba de estas elecciones. Hoy por la mañana vemos que se ha cumplido el pronóstico de un aumento exponencial de VOX (han duplicado los resultados de abril) y hemos visto que la apuesta de Pedro Sánchez no sólo no le ha dado más votos, sino que usando el mismo discurso que la derecha no ha conseguido ni uno de los escaños que quería robarle a Ciudadanos. Exitazo. Como escribía el día 6, "¿Qué podía salir mal?". El PSOE y Ciudadanos no han entendido que hacer el mismo discurso que la ultraderecha solo beneficia... (segundos de tensión)... (redoble de tambores)... (Ay, qué nervios!) A LA ULTRADERECHA! ¡Qué sorpresa amigous! ¿Quien lo hubiera imaginado? ¿Quien podría haber pronosticado que años y años de discurso tensionado de Ciudadanos en y contra Cataluña causaría el ascenso de la ultraderecha y la caída en picado de los de Albert Rivera? ¿Quien podría imaginar que usar el mismo discurso que la ultraderecha no conseguiría ni un solo voto o escaño a un partido que se autodenomina socialista como el PSOE? ¿Quien podría haber predicho que aprobar en campaña electoral un decreto ley que permite bloquear webs y redes sociales sin orden judicial no iba a dar ni un solo voto de izquierdas al PSOE? Hay que reconocer que el único político que se dio cuenta del error fue Pablo Casado, que después de haber normalizado a VOX con la ayuda de Cs en Andalucía, se dio cuenta que le estaban dando cuerda a un lobo que podía acabar comiéndoselos con el tiempo. Cambió su discurso y se fue hacia el centro (a pesar de no variar ni un milímetro su discurso sobre Catalunya) para diferenciarse de los otros fascistas de VOX. En fin, ahora, a apechugar con lo ocurrido, a dar el finiquito a según qué politólogo iluminado y a replantearse cómo no estrellarse en las próximas semanas. Porque si la pasada investidura ya fue un espectáculo lamentable, este quinto intento de Pedro Sánchez puede ser el definitivo: Preparando palomitas.

dimarts, 25 d’octubre del 2016

El "Puto 15-M"

En el mes de noviembre de 2011 nos juntamos un grupo de amigos entre los que se encontraba un militante socialista de base, sin cargo alguno ni obligaciones curriculares serias con su partido. Los temas de conversación zigzaguearon un poco al principio pero terminaron en un mismo lugar, la política. Como recordaréis. 2011 fue un año convulso en nuestro país, con las elecciones municipales, con el tsunami social que supuso la llegada del movimiento 15-M y el fin de la era Zapatero. Mi buen amigo, el militante de base, comentaba siempre la actualidad con un latiguillo final lacónico pero incansable: "Puto 15-M". Ese era, para él, el gran análisis de las causas de un nuevo descalabramiento de su partido. No eran ni el PP, ni la incompetencia de sus líderes, ni la ausencia de rumbo político, ni la pésima gestión que hizo el Gobierno socialista de la llegada de crisis económica. 

Ese "Puto 15-M" demostraba, y sigue haciendo, la enésima ausencia de voluntad de demostrar un ápice de autocrítica en el discurso de un partido político que se ha desvirtuado a sí mismo a conciencia. Las crisis internas de este partido, que no han sido pocas, han transformado un ciborg ideológico en un monstruo de Frankenstein descabezado (de momento) y cuya única bandera hoy en día es la de la abstención. Lo cierto es que los muchos parches que se ha aplicado al individuo PSOE han acabado por generar este ser deforme e irreconocible que conocemos hoy en día. Y en realidad, la última cabeza que lo dirigió prefirió destacar el último símbolo que queda en su nombre, el Español, sin un mínimo atisbo de interesarse por el Socialista o el Obrero de sus propias siglas. 

Este Partido Español de Pedro Sánchez, ayer "el guapo", hoy ya sí, "el breve", ha terminado como muchos pronosticaron, en eutanasia prematura. Siendo un político mediocre, sin carisma ni fuerza real en su propio partido, tuvo siempre la cruz sobre su cabeza y la sombra transilvánica de quien le nombró con sus avales (no la militancia, sino la delegación andaluza de su partido, quien de facto consiguió su nominación como Secretario General). El negarse a ser un simple títere susanista pudo servirle para resistir cual guerrero espartano a durante dos largos años, pero demostró de facto su enorme debilidad. 

El "no es no" a Rajoy en la investidura fue una granada en las manos de un ente bruto y patoso, que no dudó de tirar de la anilla con su mano derecha para descabezarse a sí mismo. "Nos han dejado al partido en la UCI, Ricard", me comentaba amargamente no hace mucho mi buen amigo el militante de base. Fue una imagen muy certera. Al partido le estalla su propia crisis interna en la cara y se manda a sí mismo al hospital, tras quizá el más vergonzante, chusco y mal preparado de los golpes de Estado. Jamás este partido cambió de líder de forma tan torpe. Y jamás en el Partido Popular se adivinaron sonrisas contenidas tan visibles ante los acontecimientos de "otros partidos". 

Aún así, no penséis que mi amigo ha cambiado su latiguillo. Mi desbocada imaginación me sigue mandando imágenes de la UCI, de la camilla de ese monstruo deforme, con el cuerpo vendado casi al 100%, y soltando un hilillo de voz que susurra a los pocos que aún quieren escucharle: "Puto 15-M". 

dilluns, 27 de juny del 2016

Elecciones 26J: Depresión por escaños

Lo cierto es que es complicado analizar los resultados electorales con algo de frialdad y distancia. La hostia ha sido demasiado grande. Pero lo cierto es que ha sido la gestión de las expectativas lo que ha vuelto a deprimir al votante de izquierdas. Tras semanas, semanas y semanas con la palabra "Sorpasso" en la boca, al no conseguirle el mismo muchos la han cambiado por otra, "fracaso". ¿Pero realmente es un fracaso? Técnicamente lo es, en el sentido que a pesar de sumar a Podemos e IU, no se han mejorado los resultados del 20D y desde luego no se ha superado al PSOE, que aguanta. Hace tiempo comenté que los dinosaurios mueren lento y mueren matando, en referencia al bipartidismo. Como esto no cambie un poco (la ley electoral, para empezar), no van a morir nunca. 

A alguna mente privilegiada se le ocurrió tras ver varias encuestas, que el sorpasso era posible. En Podemos compraron la idea y todos nos lo creímos. Y prácticamente todas las encuestas lo reflejaron ininterrumpidamente desde esa fecha hasta el día de las elecciones. Desde luego, fue un error en Podemos comprar ese mensaje, visto lo visto. A toro pasado es fácil decirlo, pero lo cierto es que los votos cambian siempre muy poco en un espacio tan reducido de tiempo. La izquierda y la derecha prácticamente han repetido resultados en escaños, con un destacable regreso del voto del PP, prestado a Ciudadanos en las pasadas elecciones. La gestión de la ilusión es buena y necesaria, pero al parecer en Podemos siempre se les va un poco la mano. Desconozco si la campaña del sorpasso era una estrategia para hundir moralmente al votante de Podemos, quien tanto el domingo 26 como el lunes 27 han mostrado en las redes sociales su desencanto y su exasperación más grande. La desmovilización del voto de izquierda parecía ser un objetivo, vistos los resultados. Un objetivo que en PP y Ciudadanos pueden dar por conseguido, ya que el voto de izquierdas es un voto emocional y tras una decepción de tal calibre probablemente muchos votantes han abandonado la ilusión.

Fuente: CadenaSER.com.
No digo que no tenga un cierto sentido, visto el espectacular ascenso de escaños del PP tras los mil y uno casos de corrupción que han ocurrido en los últimos años en España (el Fernandez Díaz Gate, sin ir muy lejos). Precisamente ese es el reto de Podemos e Izquierda Unida, intentar superar la "depresión por escaños" y mantener a su electorado a pesar de lo que algunos consideran un batacazo, a causa de no haber conseguido el tan deseado sorpasso. Podemos, en este sentido, debe hacer autocrítica y tener claro que se debe mantener la cabeza más fría en cuanto a los sondeos. Como decíamos antes, la intención de voto no cambia tán rápidamente como las encuestas de Metroscopia, y quizá una estrategia de intentar superar al PSOE, no al PP (es decir, no dar por hecho el sorpasso), hubiese sido más acertada. En primer lugar porque el mantenimiento del voto propio hubiese sido más valorado en un sistema bipartidista como este y en segundo lugar porque se hubiese evitado la depresión que siente a día de hoy el votante de izquierdas y frases como "no voto más, esto no sirve para nada". Repito que "a toro pasado" las cosas se ven muy sencillas, pero lo cierto es que un equipo de gente preparada como la cúpula de profesores universitarios de Podemos debería haber previsto que el voto no cambia de manos con tanta facilidad en escasos seis meses.

En realidad, ése es el gran problema de los partidos de izquierdas, la gestión de la ilusión y la fidelización de un voto en ocasiones demasiado volátil. Y ello es más difícil todavía si le sumamos la constante compra de argumentos de la derecha por parte de partidos de izquierda. Un ejemplo de compra de argumentos: El mal llamado "problema catalán", en el que lo que decía el PSOE en la Transición (o sin ir tan lejos, hace escasamente 5 años) y lo que dice ahora, no tiene absolutamente nada que ver. 

Un sistema electoral perverso 
No hace falta ser politólogo para ver que el sistema D'Hondt y las circunscripciones electorales son una gran lacra para este país. Sin querer presentar un argumento llorón, lo cierto es que parece un poco perverso el reparto de escaños. Veamos esta tabla. 

  • PP - 8 millones de votos (33%) - 133 escaños
  • PSOE - Casi 5,5 millones (22,6%) - 85 escaños
  • Unidos Podemos - 5 mill (21%) - 71 escaños
  • Ciudadanos - 3 millones (13%) - 32 escaños

Parece poco entendible que un partido que ha conseguido un 22% de los votos tenga 14 escaños más que uno que ha obtenido un 21%. O que si sumamos los votos de Ciudadanos y PSOE (35%) sumen más votos que el PP (33%), pero los de Rajoy obtengan 21 escaños más que estas dos formaciones sumanas. La desproporción es obvia y ya conocida desde hace años, pero no por ello menos indignante. Obviamente, vistos los resultados, ni PP y PSOE moverán ni un dedo para cambiar esa ley electoral, la proporcionalidad o las circunscripciones electorales (que es donde se juega el meollo del asunto). Si nos fijamos en la zona baja, lo veremos más claro todavía:

  • PNV - 286.000 votos (1,2%) - 5 escaños
  • Partido Pacma - 284.000 votos (1,1%) - 0 escaños
  • EH Bildu - 184.000 votos (0,77%) - 2 escaños
  • Coalición Canaria - 78.000 votos (0,33%) - 1 escaño

Igual que en la tabla anterior, vemos que el PNV, EH Bildu y Coalición Canaria obtienen una proporción de escaños excesivamente representada, respecto a otros partidos que se presentan en más de una circunscripción. Es decir, Pacma no obtiene escaños mientras que Coalición Canaria, que ha obtenido 210.000 votos menos, es premiada con uno. Este es y ha sido siempre un sistema injusto instalado a sus anchas en un país ya de por sí corrupto. 

Los pactos 
En este sentido, lo cierto es que el PP necesitará a Ciudadanos para gobernar, además de la abstención de varios partidos minoritarios. Un PP en minoría es siempre mejor que uno con mayoría absoluta, pero la peor noticia de estas elecciones probablemente sea que los escaños de PP y Ciudadanos (169 sumados) superan claramente a los 151 de PSOE y Unidos Podemos, con lo que el Gobierno de izquierdas es más inviable que hace seis meses. En este sentido, Rajoy lo tiene muy fácil para repetir, ya que dificilmente Ciudadanos podrá imponer la marcha del presidente en funciones, habiéndose dejado ocho escaños por el camino respecto al 20D. Por mucho que Albert Rivera insista en que se marche Rajoy para apoyar al PP en la investidura, la alternativa serían unas terceras elecciones que nada bueno pueden augurar a casi ningún partido. El "virgencita virgencita" será la canción del verano, al parecer. A menos que se produzca una improbable gran coalición PSOE-Ciudadanos-Podemos, es más que posible que volvamos a sufrir a Rajoy por los próximos cuatro años. 

diumenge, 15 de maig del 2016

Cinco años de 15-M: La muerte del relato de la Transición

La Puerta del Sol de Madrid, durante la celebración del primer aniversario de 15-M.
Ya han pasado cinco años. Y muchas cosas han cambiado, por desgracia, para peor. Otras muchas, han transformado esta sociedad para mejor. Es una sociedad más viva socialmente, más despierta y más atenta a lo que los políticos hacen. Los medios de comunicación han cambiado también. Para bien y para mal. Para mí el 15-M comenzó una tarde del 10 de abril, en el que fui a una manifestación de Juventud sin Futuro, como podéis leer en este artículo. El movimiento 15-M como tal entonces aún no existía, pero sí un germen que fue creando el caldo de cultivo que llegaría, como explica muy bien Stephane Grueso, cuando 40 personas decidieron quedarse en la puerta de Sol de Madrid. Pocos días más tarde, el movimiento había crecido exponencialmente, llenando plazas de todo el mundo. La indignación se había escampado como un viral. Sólo que esta vez no era cosa de gatitos, sino un despertar social. Yo mismo visité la acampada el 21 de mayo y puedo decir que cambió mi vida. Fue un simple paseo por la plaza, leyendo los carteles (en este link y en este otro podéis ver algunos de los más significativos), pero sobre todo viendo los rostros de ilusión que se reflejaba en los rostros de los allí presentes. Sabían que iban a cambiar el mundo y, en parte, lo consiguieron. 

El 15-M cambió España porque fue un enorme despertador social, apostando por una nueva forma de política, alejada de la profesional, que fracasó en la representación real de sus ciudadanos ("que no, que no, que no nos representan...") y apostando por una política alejada de los liderazgos. Mucho ha cambiado el asunto. Podemos se ha apropiado la indignación social y ha capitalizado el voto indignado, dejando atrás muchos de los postulados originales. Como explican el propio S. Grueso y Juanlu Sánchez en Eldiario.es, "Podemos no es el 15-M, pero sin el 15-M no hubiese existido".

Los hijos del 15-M.
Pero el 15-M fue mucho más que un despertar social, que unas acampadas o que un partido político, cuatro años más tarde. Como podéis ver en la foto superior, es un movimiento que ha tenido muchos hijos. Muchas iniciativas nacidas a partir de este movimiento como el 15m.cc, la 15mpedia, medios de comunicación como el periódico Madrid15MAgorasol Radio (medio en el que nació La Plaza en Llamas), de la cual he tenido el honor de formar parte casi desde sus inicios y hasta hace pocas semanas y desde donde viví la mayoría de los grandes momentos de indignación ciudadana, como las Mareas ciudadanas, distintas huelgas generales, la lucha contra los desahucios, los escraches, el llamado "Toque a Bankia", el 15paRato, o la aparición de partidos políticos de origen social, que tuvieron su culmen en las elecciones municipales del 24M de 2015

Tampoco hay que olvidar a movimientos sociales hermanos del 15-M, posteriores al mismo, como Occupy Wall Street en EE. UU. o la reciente Nuit Debout francesa. 

La muerte de la Transición
Reflexionando, uno se da cuenta de que realmente el 15-M ha cambiado nuestras vidas aunque no lo quieras o no hayas participado en él. La sociedad española ha cambiado enormemente y los resultados de las elecciones del 20-D son un claro ejemplo. La gente se ha hartado de Pepsi o Coca-Cola y lo ha reflejado dándole la vuelta a la política de nuestro país. Se ha escrito mucho sobre si es preferible una ciudadanía en las calles o bien representada por algunos partidos. Lo cierto es que la aparición de Podemos y el lavado de cara de Izquierda Unida han provocado un descenso de las movilizaciones sociales. Ya sea por el enorme retroceso en derechos sociales que ha sufrido Europa, por los recortes económicos que ha llevado a cabo el Gobierno Rajoy o por los incesantes casos de corrupción que han aparecido en estos útlimos cinco años, 2012 y 2013 fueron años en los que se registraron picos enormes de participación ciudadana en las calles. Desde 2014, el suflé ha bajado, no sólo por la aparición de los de Pablo Iglesias y sus distintas confluencias, sino también por un lógico cansancio del activismo. Para quien no lo sepa, ser activista desgasta mucho (no lo digo por mí, sino por muchos compañeros a quienes he visto dedicarse casi exclusivamente a las movilizaciones) y tres años de protestas agotan a cualquiera. Tiene cierta lógica que los movimientos sociales hayan cedido el testigo y que personas, no movimientos, tomen el testigo. Ada Colau, Pablo Iglesias o Manuela Carmena son tres claros ejemplos de ello, aunque sus figuras vayan contra uno de los postulados originales del 15-M, la falta de personalismos y de líderes claros. 

Aún recuerdo cuan desquiciados estaban algunos políticos, tertulianos y medios de comunicación en 2011 cuando desde el movimiento se les decía que no había líderes. Era una risa, sinceramente, porque la vieja política (los políticos y tertulianos de la bilis y la demonización del rival) no sabía a quien disparar, iban como pollos sin cabeza. Y tras las elecciones municipales de 2011, nació entonces el término "perroflautas" y el "olor a porro" que se olió en las asambleas, según un supuesto testigo al programa "El Gato al Agua" de Intereconomía tras visitar la plaza de Cataluña en 2011). Los maravillosos jóvenes que se levantaban contra el socialismo de Zapatero antes de las elecciones, se conviertieron en el enemigo hippy y fumaporros. Delirante.


Creo que la principal conclusión de este quinto aniversario del 15-M es que tenemos una sociedad más despierta, menos pasiva ante lo que nos ofrece la política y más vigilante ante lo que "los nuestros" nos quieren vender. Quienes desprecian a este movimiento, no entienden que fue en su día una lluvia fina (como ya escribí hace unos años) que, lo queramos o no, ha calado completamente en la sociedad española. Ya no esperamos que la política nos solucione la vida, sino que nos preocupamos de crear grupos, acciones o iniciativas para conseguir nuestros propósitos. O como decía un amigo mío, "se acabó la barra libre de la Transición". Y en realidad, la Transición, su relato, murió con el 15-M y, afortunadamente, parece que no va a volver. 

dimarts, 19 de gener del 2016

Las curvas del camino a la independencia

Recientemente en Malas Noticias, el blog de Ángel Calleja, publiqué este artículo sobre Cataluña y los recientes acontecimientos que han llevado a la formación del Govern y el nombramiento de Carles Puigdemont como el presidente nº 130 de la Generalitat. 

En una política convulsionada por los recientes resultados electorales, la consecución de un acuerdo, por muy a última hora que se haya producido, debería ser motivo de una cierta alegría. Tras el 20-D, muchos políticos enarbolaron la bandera del "es la hora de los pactos". El propio portavoz del PP Rafael Hernando, azote de la oposición en los últimos años, declaró en "Al Rojo Vivo" de laSexta que su partido defiende (ahora) gestos de acercamiento como el que representa "El abrazo" de Juan Genovés. Fracasado el "que gobierne la lista más votada" por imperativo legal de esta democracia parlamentaria en la que vivimos, al PP le parece que es hora de apostar por lo que ha votado el ciudadano, el maldito pacto. 

En Europa son habituales, pero en España se suelen interpretar como una subyugación del o al adversario. Por tanto, cuando estos se acaban materializando, dejan siempre una sensación de derrota en todos los partidos: en quienes no los desean, porque se han producido, y en quienes los consiguen, porque han perdido más de lo deseado por el camino.

Un ejemplo de ello es que, tras la política de líneas rojas impuesta después de las generales, todo hacía suponer que el siguiente paso en Cataluña iban a ser unos nuevos comicios, para enmendar lo que hasta el sábado 9 por la tarde no habían sabido hacer los partidos catalanes: pactar. La realidad se ha llevado por delante esa teoría.

Para entender por qué la CUP ha prestado su apoyo a Junts Pel Sí para formar un gobierno independentista a cambio de la retirada de Artur Mas hay que tener en cuenta varios aspectos.

El primero es que unos nuevos comicios no hubiesen ayudado a nadie. Junts Pel Sí y la CUP hubiesen perdido diputados, por lo que se hubiese terminado la mayoría absoluta independentista que actualmente hay en el Parlament. Convergència no quería cortar la cabeza de Mas, pero la perspectiva de que ERC fuera en solitario aterrorizaba a la cúpula de CDC, porque un sorpasso era más que probable. A la CUP, por su parte, la posible participación de Ada Colau en unos nuevos comicios les hubiese comido buena parte del voto social. En este escenario, las únicas alternativas eran pacto o fracaso.

El segundo es que, como explica Antonio Maestre en este texto publicado en La Marea, la CUP ha sacrificado parte de sus valores por un bien mayor: la soberanía.

La CUP lo sabe y ha pagado el precio más alto. Visto y leído el acuerdo in extremis, son Antonio Baños, excabeza de cartel de la formación asamblearia, y sus seguidores los que han asumido el desgaste. El lenguaje del documento los ha dejado a los pies de los caballos y ha desatado las críticas de la izquierda española. Como dice Manel Fontdevila en su viñeta, alguien de izquierdas puede ser cualquier cosa, menos independentista. 



Junts Pel Sí, que parecía doblegada, ha marcado muy bien los tiempos. La cabeza de un isrealita (Artur Mas) no ha costado la de diez palestinos (los diez diputados de la CUP) como desveló Anna Grabriel, pero sí ha destruido buena parte de la reputación de los anticapitalistas. De esta forma, va a ser muy difícil que la mitad más social de su electorado (y sobre todo, el resto de la izquierda estatal) vean coherencia en su actuación, aunque efectivamente hayan cumplido eso de "no investiremos a Mas ni permitiremos que el procés descabalgue".

Decía Baños en el programa Carne Cruda que muchos independentistas veían a Artur Mas como un tapón para que el independentismo siguiera adelante, que era una lacra demasiado grande para en el resto del Estado se tomasen el procés en serio. Ahora ese tapón ya no está y el independentismo sigue adelante con una cabeza nueva.

Las razones del independentismo

Si uno piensa fríamente cuales pueden ser las razones por las que la ciudanía y los partidos han optado por el independentismo, uno llega a la conclusión que a estas alturas, importa ya muy poco. Se ha llegado a un punto irreconciliable entre los dos bandos a nivel político y, en el aspecto social, visto el percal, cualquier razón parece buena para irse de España. Aun así, ¿merece la pena el independentismo, aún con una figura como la de Carles Puigdemont -compañero de Mas en CDC- al frente del proceso? La respuesta es obvia: si el objetivo es la República Catalana, debe ser la de todos. Convergents, peperos, ciutadans, cuperos, podemitas, de Esquerra y de cualquier otro partido o ideología. Y Convergència, guste o no, tiene el apoyo de centenares de miles de votantes a los que no se puede ni debe dejar de lado.

Es indudable que la imagen es fundamental en política y que la de la CUP ha caído por los suelos tras el acuerdo, pero las paradojas de la política española llevan a la izquierda española a criticar fieramente que se invista un independentista neoliberal (Carles Puigdemont) desde un partido anarquista, y al mismo tiempo ver perfectamente normal que el PSOE consiga un presidente del Congreso (Patxi López) con la ayuda de los dos partidos neoliberales de pulserita rojigualda (PP y Ciudadanos).

La duda que le podría quedar a un marciano si viniese a visitarnos es si a la mitad roja de este país le jode más investir neoliberales o poner en duda la unidad de España.

La reacción de ‘Madrit’

Siguiendo el tópico de que en ‘Madrit’ siempre necesitan demonizar a un líder catalán para sentirse bien (Jordi Pujol en los 80, Carod Rovira en los 90 o Artur Mas a partir del nuevo milenio), con el 130 president de la Generalitat no lo tendrán muy difícil.

La toma de posesión de Carles Puigdemont, sin mencionar ni al Rey ni a la Constitución, será investigada por el Estado y su frase final en su primera aparición en el Parlament, que acabó con un "visca Cataluña lliure", añadirá algo más leña al fuego.

Esta será la tónica en las próximas semanas y meses: gestos, leyes y proclamas desde Cataluña, seguidas de su inmediata investigación legal desde el Gobierno y sus respectivas ramificaciones judiciales (Tribunales Supremo y Constitucional, Abogacía del Estado) como ya ha ocurrido con la declaración del Parlament que suspendió el TC.

Hagan lo que hagan, estamos en un proceso de ruptura demasiado avanzado como para echarse atrás. El propio Puigdemont pedía a su nuevo Govern que no tuviera miedo y que “no nos tiemblen las piernas”, pronosticando una carretera llena de curvas en los próximos meses.

Mientras tanto, una figura institucional como la del Rey Felipe VI, quien teóricamente debe ser aglutinante, ha preferido rechazar recibir a Carme Forcadell, quien guste o no es otra figura institucional de peso, la presidenta del Parlament catalán.

Comunicacionalmente es una decisión perfectamente comprensible porque el desgaste interno (entiéndase interno como de la derecha cavernaria de la TDT española) que hubiera tenido el monarca al recibirla hubiese sido de órdago, teniendo en cuenta el escaso o nulo afecto que el independentismo ha mostrado por la Corona y lo que ella representa. Más aún teniendo en cuenta que ese mismo día la infanta Cristina se sentaba en el banquillo de los acusado por el "Caso Nóos". Por otro lado, no recibir a Forcadell da más argumentos al independentismo, que poco espera de la Corona ya.

El futuro de Cataluña

Internamente, la política catalana variará poco. Junts Pel Sí gobernará con mayoría y seguirá la hoja de ruta planeada. La CUP apretará todo lo posible y la oposición continuará, garrote en mano, alabando los beneficios de quedarse en España.

A pesar de que Mas y Convergencia han salvado, quizá, el match point más importante de su historia con este pacto, recomponerse y refundarse no va a ser una tarea fácil. El experto en relaciones públicas Agustí de Uribe-Salazar tiene muy claro que sería mucho más adecuado " limpiar el partido antes que tratar de crear una marca nueva que llegue a la población catalana tanto como la más que consolidada  de Convergencia. Es evidente que la credibilidad solo se podrá obtener de una radical y profunda higiene interna, apartando a todos aquellos individuos sospechosos o confesos de operaciones dudosas. La creación de una nueva marca sin haber efectuado esta regeneración en sus cuadros y militantes será percibida como maquillaje y no como realidad. Más de lo mismo, sin actuaciones rigurosas, no es de recibo." El fracaso electoral del grupo parlamentario "Democràcia i llibertat" (Convergència sin Unió en el Congreso) ha sido palpable y la elección del nombre, más que dudosa visto el resultado.

Lo cierto es que a pesar de sobrevivir, la formación conservadora catalana tiene un durísimo camino por delante si quiere volver a dirigir Cataluña, visto el enorme terreno que le ha comido ERC en esta etapa de crecimiento independentista, y por los aires de "nueva política" que traen los partidos emergentes, que obtuvieron muy buenos resultados en las últimas elecciones generales. 

El futuro de Cataluña parece un poco más claro que hace unas semanas, por primera vez en la historia con una mayoría absoluta independentista de escaños en el Parlament, que provocará un descarado "Pressing PSOE" para que apoye a Rajoy o, por lo menos, se abstenga en la investidura.

Por eso hay que destacar que el PSOE haya respaldado a ERC y Democràcia i Llibertat para que tengan grupo propio en el Senado. No es un gran gesto, pero sí puede entenderse como una cortesía o como un método para evitar que PP y PSOE sean los únicos grupos de esa cámara. Sea por querer diferenciarse del PP o por realizar un leve, levísimo, acercamiento a Cataluña, que siempre es bienvenido, aunque sea (como siempre en el PSOE) tarde y mal.

En cuanto a los primeros pasos de Puigdemont, ha afirmado en su primera entrevista televisiva tras ser nombrado que quizá se alargue el proceso de 18 meses hacia la soberanía. Oriol Junqueras (ERC), su vicepresidente, advierte de que se avecinan “dificultades enormes”. Esto, más que echar agua al vino o demostrar ganas de perpetuarse unos meses más en el cargo, parece una manera de dar al proceso el tiempo que necesite, más allá de los celebérrimos 18 meses. Sea como sea, parece claro que la carretera hacia la independencia va a estar llena de curvas y piedras en el camino. 

diumenge, 27 de setembre del 2015

Elecciones catalanas 2015

Viñeta de @ferranmartin
En estas elecciones tienen dos ganadores, los que están a favor de la independencia y los que no. Los que destacan de su lado los escaños y los que destacan del suyo los votos. Los que destacan que el independentismo no consigue votos suficientes para declarar la independencia y los que se sienten legitimados para seguir con un proceso independentista porque su victoria sobre el resto es contundente (más de 40 escaños por encima del resto de partidos) y duplican los votos del primer partido de la oposición (en este caso, Ciudadanos, que obtiene 711.000 votos frente a los 1.574.000 de Junts Pel Sí). 

Mapa de resultados de las poblaciones catalanas. 
Analizando los resultados, vemos que JxSí se quedan muy cerca de la mayoría absoluta, ganando en la gran mayoría de ayuntamientos y en todas las comarcas catalanas (como vemos en la foto). Ciutadans consiguen adueñarse del voto anti-independentista subiendo de los 9 a los 25 escaños actuales, el PSC del bailongo Iceta salva los muebles con 16 escaños (perdiendo 4 respecto a 2012), Catalunya Sí que es Pot (Podemos + ICV) tienen un mal inicio en Cataluña con sólo 11 escaños cuando las encuestas les ponían con 18, el PP se estrella a pesar de su candidato Xavier García Albiol y la CUP saca los mejores resultados de su historia con 10 escaños, triplicando los resultados de 2012 (muy destacable, teniendo en cuenta que son un partido anticapitalista en un territorio de burgeses). De los que se han quedado fuera, hay que destacar a Unió, que ha pagado cara su aventura sin Convergència y Pacma, que una vez más se queda como el más votado de los partidos minoritarios sin representación parlamentaria consiguiendo casi 28.000 votos. 

Es obvio que se puede elogiar los resultados de Cs y la CUP, que son quienes más suben en estas elecciones. También hay que mencionar los bailes de Iceta, que a pesar de no presentar ninguna idea le han mantenido en los telediarios, por tanto, en la mente de los votantes (lo cual dice mucho del ser humano). Es innegable que CSQP y PP no han entendido de qué va el tema. Los primeros han planteado una campaña errónea, con un mal candidato como Rabell, que ni es joven ni da la imágen ideal para el partido a quien representa, o con sonoras salidas de tono de Pablo Iglesias, creyendo que estaban en los 80 o 90 y que podrían aspirar al cinturón de Barcelona cuando el partido que se jugaba es otro muy distinto (curioso, viniendo de uno de los partidos de la "nueva política"). Por su parte, el PP, azote de todo lo que significa ser catalanista en las últimas décadas, ha pagado muy cara su durísima campaña del miedo y apostar por un candidato tan alto como xenófobo como García Albiol, que esperaba limpiar Cataluña y a quien le han acabado limpiándo la cara. Errores y actitudes así, se pagan caros. El PP no sólo no ha podido neutralizar el crecimiento de Ciudadanos, sino que ha perdido 8 escaños, se ha quedado como penúltima fuerza electoral y sólo supera en un escaño a un partido a quienes ellos consideran como "radicales". Deberían pensar en quien hace realmente el discurso más radical en Cataluña.

Es igual, pero no es lo mismo
Lo cierto es que interpretaciones y cábalas aparte, hay que valorar qué futuro le espera a Cataluña internamente y en sus relaciones con el resto de España. Lo cierto es que estos resultados no son suficientemente fuertes como para que el lunes 28 se declare uniteralmente la independencia, pero tampoco como para que todo siga igual. En el Parlament catalán ahora hay una mayoría absoluta de partidos independentistas, hecho que no había pasado jamás. Lo lea quien lo lea eso es una victoria para estos partidos. Además, que Junts pel Sí no tenga mayoría absoluta significa que la coalición va a tener una gran dependencia de la CUP, de quien necesitará 6 diputados. Eso, a pesar de lo que digan las tertulias y los titulares de la prensa del lunes, no sólo no detendrá el Procés, sino que posiblemente lo acelere. Para empezar porque han afirmado ya que no van a votar a Artur Mas en el proceso de investidura. La CUP, que es un partido ciudadano con casi tres de décadas de existencia, apuesta por la independencia y, como ha dicho el propio Antonio Baños, está más preocupado por el proceso que por quien gobernará la Generalitat. Por tanto, le guste a quien le guste, el proceso va a seguir. 

Mapa de resultados de las comarcas catalanas.
Y va a seguir a pesar de que (a la hora que escribo este artículo) los votos claramente a favor de la independencia son 1.900.000 y el resto, con sus muchos matices, son 2.050.000 (aprox). Eso no significa necesariamente una derrota plebiscitaria teniendo en cuenta que CSQP se ha mostrado a favor del voto a decidir, y técnicamente quizá no habría que incluirles en el voto del no, pero sí es muy indicativo de un empate técnico en cuanto a votos. Y el proceso también va a seguir posiblemente porque los independentistas poseen una legitimidad parlamentaria tras unas elecciones plebiscitarias (lo cual no deja de ser irónico). Y va a seguir sobre todo porque el inmobilismo, como su propio nombre indica, no lleva a ninguna parte, y menos en política. Otra cosa es a donde lleve ese proceso, qué consecuencias tenga o qué se consiga con él, pero eso el tiempo lo dirá. 

No quiero dejar de destacar la histórica participación del 77,46% de los votos (y más tratándose de unas elecciones autonómicas), difícilmente repetible en próximos comicios y elogiable en cualquiera de los sentidos. En resumen, creo que la situación del independentismo en Catalunya no sólo no se detiene, ni se acelera con un turbo, sino que se mantiene a la velocidad actual. La situación política, tras estas elecciones, va a cambiar muy poco. La actitud del resto de españoles respecto a los catalanes desde luego no va a cambiar, pero la actitud de los catalanes respecto a España sí ha cambiado comparándola con décadas atrás, han perdido el miedo. Y eso no es algo que desaparezca de un día para el otro. Los movilizados van a seguir movilizados y no hay campaña del terror bancario ni difamaciones gubernamentales que lo puedan evitar. Todo sigue igual, pero en cambio nada es lo mismo. 

dilluns, 27 de juliol del 2015

Entrevista Alberto Sotillos: "Decide en Común es un partido para socialistas que quieran una propuesta clara y nítida de izquierdas"

Alberto Sotillos ha sido durante años un destacado miembro de PSM durante muchos años, se presentó a la secretaria general de PSOE que ahora ostenta Pedro Sánchez y ahora ha decidido formar su propio partido, Decide en Común. Las razones de su marcha del PSOE y la creación de su nueva formación y sus opiniones sobre la gestión del ahora Secretario General y el nombramiento de la dirección del PSM los encontraréis en esta entrevista de La Sonrisa Política, que se celebró en un céntrico bar de Madrid. Como en otras ocasiones, en el formato audio encontraréis preguntas que no están en el texto, y en esta ocasión también encontraréis dos preguntas del texto que no aparecen en el audio (en concreto las referentes al PSM). Disfrutadlo. 

ALBERTO SOTILLOS: "DECIDE EN COMÚN ES UN PARTIDO PARA SOCIALISTAS QUE QUIERAN UNA PROPUESTA CLARA Y NÍTIDA DE IZQUIERDAS"


Audio: Música: Lo Krain - Untrodden Lane
http://www.ivoox.com/entrevista-alberto-sotillos-audios-mp3_rf_5337084_1.html

 - Tras su reciente marcha de PSOE, de la que luego hablaremos, ha decidido montar Decide en Común. ¿Qué tipo de formación es y con qué misión nace?
Es un tipo de formación tal y como se describe a los partidos políticos, si vamos a la definición literal el partido político tiene que ser una herramienta de acción política al servicio de la ciudadanía para poder contrarrestar a otra serie de poderes, económicos, financieros, internacionales… para eso están los partidos políticos. Y tratamos de responder a esa definición de partido político. Por lo tanto, hay una opción que es la de clara democracia interna, intentar ser capaces de demostrar que es posible ser capaces de demostrar que es posible hacer un partido con absoluta democracia interna, en los procesos más elevados, los más bajos y los intermedios.

De tal manera que los procesos revocatorios sean algo habitual, las listas abiertas obligatorias, que haya primarias sin avales, que haya un control y fiscalización de los militantes y de los ciudadanos de cada cargo público, de cada cargo interno, de manera que todo se somete a un control, que es lo que ha fallado. Por tanto lo que vamos a proponer es: ¿se puede hacer un partido político en España tan democrático como deben ser los partidos políticos? Y es lo que vamos a demostrar.
Por otra parte, la respuesta desde la izquierda. Ante el vacío que deja un partido socialista que se va al centro o que pelea con Ciudadanos, hay la necesidad de decir que hace falta una respuesta socialista de izquierda en este país, claramente socialistas y transveral, que defina una respuesta económica alternativa. Esas son las dos patas para trabajar adelante en el partido.

¿Qué esperan conseguir con Decide en Común?
La esencia es representar a todas esas personas que estaban un poco huérfanos. No a nivel de creer en los partidos, porque siempre reciben críticas, sino que darles la esperanza que se les va a representar, venimos a crear la herramienta. Si funciona mejor, pero venimos a hacer política con ella. Segundo, para aquellas personas que quieran tener un espacio para hacer propuestas socialistas de izquierdas, que lo tengan. Y si se sienten de alma republicana o creen que el artículo 135 es un bochorno, que se pueda decir que lo es. Decide en Común es un partido para todos esos socialistas, de dentro o fuera del PSOE, que quieran una propuesta clara y nítida de izquierdas.

¿Quiénes forman Decide y cuáles son sus objetivos?
Pues somos gente que sale de partido socialista, gente que ha sido concejal, gente que viene de Democracia Real Ya y el 15M, gente de asociaciones profesionales, como por ejemplo colaboramos mucho con Asinver, la asociación de inversores europeos, que nos han preparado un plan económico espectacular que queremos sacarlo cuanto antes. Gente de la sociedad civil y de los partidos, pero son perfiles muy diferentes. De hecho creo que es el partido fundado con mayor número de autónomos de este país. Lo cual va a determinar mucho la acción, ya que somos casi todos autónomos. El día que registrábamos el partido estábamos pagando nuestro querido IVA y nuestros modelos 103, 303, etc. y eso te pega mucho a la realidad.

¿Cuales son los objetivos a medio o largo plazo?
La idea es coordinar a todos los partidos independientes que se han presentado. Estamos haciendo una gran labor, porque estamos hablando con muchísimos de esos partidos independientes, algunos son exPSOE, otros son simplemente formaciones de vecinos o formaciones ciudadanas que han creado partidos independientes, y muchos ya están trabajando para unirse y coordinarse dentro del espacio de Decide en Común. Además, respetando su libertad, por ejemplo, “si usted sabe qué es lo mejor para Ibiza, haga lo mejor para Ibiza”. Decide en Común le ofrecerá el espacio para tener apoyos, para reunirnos, para tener voz a nivel federal, a nivel autonómico, para general proyectos que salgan desde su localidad, por lo que es una colaboración mútua. El espacio que tengamos a nivel local y autonómico será allí donde no haya ya espacios de colaboración con nosotros. Para estas generales, la idea es formar parte de un frente más amplio, una unidad popular que esperemos que sea una y no 31, por lo que lo vamos a tener difícil para elegir con cual colaborar.

¿Qué le parecen las candidaturas de confluencia que acaban de nacer, como Ahora en Común? ¿Cómo podéis confluir con ellos?
Lo nuestro es un partido y Ahora en Común es una plataforma. Hemos hablado tanto con ellos como con Podemos. Ahora en Común es una propuesta muy bonita, pero muy difícil de concretar, porque trata de hacer una unidad popular pero no cuenta con la base de los partidos. Cuando se dice que una propuesta “viene de la gente y la ciudadanía”, pienso que “los partidos también los hace la ciudadanía, pero hace falta partidos para articular esa unidad popular”. Desde Decide en Común podremos apoyar a una unidad popular y votaremos las que más posibilidades tiene de cambio, las que más respete la independencia que a ella se unen y los espacios desde los que poder trabajar. Esa será nuestra respuesta.

Creemos que Ahora en Común, más allá de la presentación inicial, no ha seguido trabajando, por lo que queda todo en cómo abra o no la mano Podemos. Seremos más que generosos en las siglas, pero lo que queremos es que todo ese voto de izquierdas no se pierda, votando al PSOE, por ejemplo. Nosotros queremos que toda la gente de izquierdas no pierda ese voto votando al PSOE, sino que lo ponga en favor del cambio, es lo que vamos a apoyar, con un efecto multiplicador, porque si no  será un efecto que divide. Como el PSOE nunca entrará en una unidad popular, porque se siente muy por encima de eso, lo que hay que hacer es rescatar a la gente válida para ponerla a trabajar en un proyecto de cambio.

Alberto Sotillos, durante una de sus participaciones en "La Plaza en Llamas".
¿Por qué razón los partidos pequeños van a confiar en vosotros para llegar a la confluencia de la izquierda? 
Nosotros no somos la confluencia, sino que vamos hacia ella. Nosotros ofrecemos a los partidos minoritarios una coordinación dentro de Decide en Común, pero nosotros no somos la unidad popular, sino que crearemos una red federal de partidos independientes asociados a Decide en Común de tal manera que se pueda hacer una representación más grande para las convergencias. Por ejemplo, si tenemos un partido independiente en Alcobendas, es muy difícil que la voz de ese partido se ve reflejado en las negociaciones a nivel nacional, pero si ese partido se integra dentro de Decide en Común, puede votar, puede ser parte de cómo será esa federación y esa convergencia. Nosotros iremos a la convergencia. No le diremos a Podemos y le diremos “venid con nosotros a las generales”, sabemos quienes están fomentando la unidad popular y nosotros como partido político iremos a una de ellas, mientras no tengamos capacidad de presentarnos como marca propia.

¿Habéis comenzado a negociar con alguno de estos partidos? ¿Habéis tenido ya respuestas positivas?
Un mes antes de registrar el partido ya hablamos con multitud de ellos, desde Alternativa Socialista, a quienes les que planteamos formar un marco más grande como Decide en Común para dar un salto mediático y de acción. Hemos mantenido conversaciones con personas de Ahora en Común, de Equo, con Alberto Garzón y con gente de Podemos y hay voluntad de que todo salga bien.

Hablando del PSOE, del que usted fue militante durante años y se presentó a las primarias para Secretario General, ¿por qué decide dejar el partido? ¿Y por qué en este momento y no antes?
El momento es cuando no sabes ya qué hacer. Cuando llevas años proponiendo enmiendas, yendo a congresos, hablando con la agrupación, proponiendo cambios, votando a Tomás Gómez, nos quedan pocas opciones. La mayor de ellas fue ir a por todas, presentar una candidatura para la Secretaría General, la presentas y demuestras que, por mucho que hagas una campaña a nivel nacional al máximo nivel, por mucho que te recorras todos los medios, es imposible llegar a los avales porque estos están preparados para hacer de filtro.

La última opción era crear una corriente propia, Socialismo democrático, para presentar cambios. Entonces te das cuenta que ni siquiera te permiten cumplir los estatutos del partido y no te dan el modelo de aval para ser corriente, violando los derechos que como militante tienes. En ese momento piensas, ¿hay algo más que puedas hacer? No, no hay nada más, y desde ese momento decidí marcharme. Los motivos son infinitos, porque ves que tu partido se aleja mucho de lo que tú eres. Uno es un militante socialista, republicano, convencido de un modelo económico alternativo, lo que te lleva a militar en un partido socialista y de repente las acciones de tu partido tiene poco o nada que ver. Te tiras unos cuantos años diciendo “este no es el camino, no parece muy socialista promover el artículo 135, no parece muy socialista no tener claro apoyar el sí o el no en el referéndum griego”… todo eso sumado me llevan a salir del partido. ¿Puedo hacer propuestas socialistas y de izquierdas dentro del PSOE? ¿No? pues hay que crear un espacio nuevo.

Los que le conocemos desde hace tiempo nos preguntábamos “¿cuando va a salir Alberto Sotillos del PSOE?”
La lucha estaba ahí, nadie puede decir que no lo hemos dado todo para que el partido cambiara. También me he dado cuenta que el PSOE debe existir, tiene que haber un partido de centro derecha moderado, que no lo había. Igual lo ocupan las cúpulas, aunque no la militancia, que es puramente de izquierdas. Por eso hay una disonancia tan grande entre las decisiones que toma la dirección y las que sufren sus afiliados. Por eso hacen menos consultas a la militancia y por eso quieren que haya cada vez menos gente en el partido, porque es un factor disruptivo de la negociación que tienen por otra parte. Y esto no se puede mantener en el tiempo. Invitamos a esos militantes a venir a Decide en Común, donde sí se puede ser militante y demócrata.

¿Entonces Decide en Común es un lugar donde expresar su voto sin tener que votar a Podemos o a agrupaciones con las que se sienten incómodos?
Es un espacio donde poder militar, sin estar en el PSOE o en Podemos y que te permita debatir a quien vamos a apoyar en las próximas elecciones. Igual decidimos votar todos a Ahora en Común o a Podemos o a una candidatura unitaria. Si la militancia quiere que se apoye a Podemos o a otra candidatura de unidad, eso hará Decide en Común, mientras lo decidamos todos. Se trata incluso de votar a votar a representantes tuyos en las listas de Podemos, o en una lista de Ahora en Común, pero se trata de que haya gente en los espacios de unidad popular en los que uniendo, crees que puedes ganar. Que sea un cambio significativo, porque puede ganar el PSOE, pero eso no te asegura ningún cambio.

Alberto Sotillos junto a su padre Eduardo, un destacado miembro de PSOE. 
¿Cómo ve a Pedro Sánchez, el líder de su ya expartido? 
No le he visto ninguna propuesta todavía. No sé nada de sus propuestas. No sé qué piensa de la reforma laboral. Nosotros sacamos una propuesta de “contrarreforma laboral”. No sé nada de su propuesta por el autónomo. Nosotros vamos a promover un desarrollo de pymes. No hay nada temático generado, más allá de un discurso elaborado, de una presencia mediática muy cuidada, de espacios de márketing bien medidos y de una generación de la sensación de que es “un nuevo hombre en un nuevo PSOE”, mientras se le pregunte cual es la propuesta. A lo mejor en el periodo electoral se le ve la careta.

Tiene un grupo de expertos preparado para sacar un programa que ni siquiera son militantes. El PSOE es un partido en el que sus candidatos pueden no ser militantes, como Gabilondo, que su programa electoral lo pueden redactar no militantes, pero eso sí para pegar carteles sí está la militancia. Ni siquiera es socialista en las formas.

Quería preguntarte también por el PSM, que acaba de elegir nueva dirección en las primarias celebradas el 26 de julio. Tú que has sido miembro de PSM y le conoces bien por dentro, ¿qué te parece esta nueva dirección con la alcaldesa Sara Hernández? 
Pues al parecer los militantes de PSM han avalado las formas de proceder de Pedro Sánchez y de la gestora y no han optado por las propuestas de apertura que proponía el otro candidato Juan Segovia. Por lo tanto se pone en evidencia una opción democrática y de izquierdas en este país.

Es más de lo mismo, ¿entonces?
Es la propuesta federal, la propuesta de ningún cambio y la propuesta de quienes han estado a favor de los desmanes y desaguisados que se han llevado a cabo en el PSM. Por lo tanto, se han refrendado en las maneras poco democráticas del secretario general.

¿Por qué razón el votante del PSM vota a la lista oficial?
Hay cierta inercia a votar a lo que se propone desde instancias superiores, cierta inercia a no proponer cambios, porque con ellos sales de la forma de confort.

¿Y por qué ocurre eso? ¿Por qué siempre la lista oficial es la más votada?
Me cuesta mucho entenderlo. Me costaba entenderlo cuando estaba en el partido y me cuesta entenderlo ahora.  Supongo que es una expresión de estar acomodado. O quien tiene el poder de hacer la lista controla mucho, o no lo sé, pero nunca le he encontrado una explicación de por qué existe un voto tan acomodado.

¿Se van a presentar a las elecciones generales? 
Como marca propia creemos que no llegaremos a estas elecciones, pero tenemos intención de presentarnos en alguna confluencia y estaremos allí, sin lugar a dudas.

Hágame un pronóstico, ¿Quién cree que gobernará España tras las próximas elecciones?
Está casi igual la probabilidad de que gane Pablo Iglesias de que gobierne Pedro Sánchez. Y es Pedro Sánchez será sometido a una presión que prácticamente hará casi imposible el PSOE como tal. Con lo cual es bueno haber sacado adelante Decide en Común para que toda esa gente tenga un espacio donde integrarse a trabajar.

No veo a Rajoy gobernando a pesar de que todas las inercias son que todo va a favor de Rajoy a partir de ahora. Lo lógico sería decir “Mariano Rajoy será presidente del Gobierno y (gobernará) el Partido Popular”, porque todo va a su favor. Pero creo que la suma puede ser significativa, si van bien los procesos de convergencia. 0

¿Cree que habrá un pacto de partidos de izquierda?
Creo que habrá un pacto de izquierdas y luego otro con el PSOE.

Ja, ja, buen matiz…
Alberto Sotillos, a la izquierda, participó en el último programa emitido
en Onda Inversión, en el que colaboró Ignacio Aguado, de Ciudadanos. 

dilluns, 20 de juliol del 2015

Entrevista Joan Sagués @kantinu: "Contra un triplete no se puede ganar"

A pesar de que hay quien no le gusta que se mezcle deporte y política, a menudo son indivisibles. Esta semana queremos demostrarlo hablando de unas elecciones muy peculiares, las de un club tan singular como el Barça. Para ello hemos conversado con un hombre a quien seguimos en Twitter desde hace varios meses, Joan Sagués, periodista y profesor de Educación física a quien conoceréis en Twitter como @kantinu. Ha seguido la campaña electoral del F. C. Barcelona desde el principio y comienza a ser un referente en cuanto a deporte se refiere en las redes sociales. La última pregunta, como siempre, no está en el texto y solo la podréis encontrar en la versión audio. Espero que os guste. 

JOAN SEGUÉS @KANTINU: "CONTRA UN TRIPLETE NO SE PUEDE GANAR".


Audio: Música: El cant del Barça
http://www.ivoox.com/entrevista-joan-segues-akantinu-audios-mp3_rf_4959523_1.html

¿En qué es lo primero que piensas cuando ves los resultados electorales de ayer? ¿Cómo los analizas? 
Los analizo diciendo que “contra el triplete no se puede”. Y que Leo Messi entró en campaña antes de la precampaña y arrasó con todo. Desde que el Barça tiene el triplete, las opciones del resto de candidatos son igual a zero al lado de las del presidente saliente y de nuevo entrante, Josep Mª Bartomeu.

Comentábamos hace unos días que Bartomeu tenía muchas opciones de ganar las elecciones, me comentabas que iba a ganar de paliza, pero ¿te esperabas estos resultados? 
Yo veía a Laporta con muchos apoyos. El grupo de fieles está ahí y el gancho de Laporta con los suyos sigue intacto, aunque es cierto que luchar contra los títulos es muy difícil. Solo en contadas ocasiones y moviendo bien los cimientos del poder se ha conseguido. Sólo lo han conseguido Florentino Pérez en el Real Madrid tras dos copas de Europa de Lorenzo Sanz, y lo logró también Sandro Rosell, desbancando al laportismo sin Laporta (porque no se podía presentar), entrando con el apoyo del stablishment. Estos son los dos únicos precedentes recientes de dirigentes que han conseguido cambiar el signo de unas elecciones y una entidad después de los éxitos. Contra estos, sobre todo si son comandados por Leo Messi, poco se puede hacer.

Las estadíasticas afirman que los votantes mayores de 50 años han apostado por Bartomeu ¿Ha ganado el típico voto tribunero del Barça?
Bartomeu ha hecho suyo el voto nuñista. La campaña de Bartomeu ha estado focalizada en el triplete, pero teniendo el poso del trabajo del área social muy consolidado por Jordi Cardoner, su mano derecha, uno de los hombres que más ha hecho para que Bartomeu arrase en estas elecciones. Las peñas y el socio de siempre que estuvo del lado de Nuñez, Bartomeu lo tenía muy consolidado y le ha añadido el voto de los que quieren ganar títulos y que no les pasa por su cabeza votar a alguien que no sea el presidente cuando su equipo gana.

Porque no olvidemos que Catalunya Ràdio hizo una encuesta a mediados de marzo, con el equipo absolutamente embalado y despegando hacia arriba, con exhibiciones en París o contra el Atlético de Madrid, con un Barça alejado del tsunami de Anoeta, con el equipo lanzado, pero la popularidad de Bartomeu era bajísima. La intención de voto de Laporta era el 37 %, la de Bartomeu era el 17 y la de Benedito era el 14%. Le estaba pisando los talones el tercero, con el equipo ganando, pero sin títulos. En ese momento, a los ojos del socio, Bartomeu era el presidente imputado y el de la sanción de la FIFA. Ayer cuando votaron, Bartu era el presidente del triplete.

Repasando al resto de candidatos, y empezando por Joan Laporta, antes de las elecciones partía con ventaja pero después del triplete se han vuelto las tornas ¿Cómo analizas su derrota? ¿Era previsible con tanta contundencia? Resumiendo, ¿qué ha hecho mal Joan Laporta? ¿Por qué ha fracasado, cuando todos le veían como un vencedor claro de estas elecciones?
Partiendo de la base de que lo grueso del pescado estaba vendido, sí es cierto que Joan Laporta ha hecho una mala campaña. Junto a la de Benedito, me han parecido las campañas más decepcionantes, sobre todo teniendo en cuenta las expectativas. Sus expectativas de Jan no eran sólo sus seguidores, sino que la gente esperaba “las bombas de Laporta”. El socio se preguntaba con qué guiño les haría movilizar a sus votantes.

Hay que recordar que más de 60.000 votantes no fueron a votar, pero las bombas no aparecieron. Quemó muy pronto la de Abidal, para dar un impulso a la consecución de firmas necesarias, y además uno intuía que era el plan B dentro de la secretaría técnica, que tenía que ir para Carles Puyol, lo cual no evitó que la entrada de Abidal supusiera un repunte en las expectativas. Pero eso supuso una bomba ya desactivada antes del corte de las firmas. Se habló de Pogba, pero sólo obtuvo un guiño de Mino Rayola y eso le ha restado fuerza. Se dijo que iba a entrar en campaña Leo Messi, pero no lo ha conseguido. Aún así uno intuye que la foto con Pogba, la foto con Xavi, o con Puyol o con Leo Messi, tampoco habrían cambiado el signo de las elecciones.

Por su parte, Agustí Benedito ha perdido 5000 votos respecto a los anteriores comicios. ¿No ha sabido capitalizar el apoyo recibido? ¿No ha presentado opciones suficientes?
Fíjate que he llegado a la conclusión de que Benedito no ha perdido ni un voto. A Benedito se le han ido los 5.000 que le llegaron del Laportismo en las anteriores elecciones. Le llegaron los que no se creyeron ni a Marc Ingla ni a Jaume Ferrer y que no querían ver a Sandro Rosell ni en pintura y dijeron, “votemos a Benedito”. En estas elecciones Benedito se ha dado cuenta de los apoyos que tiene y son 3.386. Las firmas fueron 3.367 y ha ganado 19 más en las elecciones. Estos son sus apoyos, que son muy fieles, pero son muy pocos. Y no ha conseguido movilizar al resto, ya que como él mismo dijo al final de las votaciones, “el socio ha votado continuar teniendo el club partido por la mitad”. Pero el socio ha seguido votando lo que considera adecuado. El Barça es un club poliédrico en el que votan jóvenes de 18 y señores de 85 años y está claro que no puedes pensar que vayan a votar lo mismo. Y en el Barça la cosa está bipolarizada desde hace 30 años. Lo que era Nuñismo-Cruyffismo ahora se llama Laportismo-Rosellismo y dentro de unos años se llamará de otra forma. Pero parece que ahí no tiene encaje Agustí Benedito.

Pero los que ponen el grito en el cielo por los –ismos y las guerras internas, que normalmente lo hacen cuando están mandando, pero no mandan son los primeros en poner palos en las ruedas, que no olviden que hace un mes y medio el Barça conquistó el triplete, los –ismos al Barça no lo parten por la mitad, sino que lo elevan a los altares.

Joan Segués, a la derecha, durante el programa "El Club de la Mitjanit"
de Pere Escobar, celebrado en el Auditori 1899 la noche de las elecciones.
Finalmente, Toni Freixa, que aspiraba a ser el Benedito de estas elecciones, es decir, darse a conocer para las siguientes, ¿cree que ha conseguido su objetivo? ¿O se ha quedado corto?
A ver, las campañas no se hacen para que te den palmaditas en la espalda, se hacen para ganar. Desde este prisma, la candidatura de Toni Freixa ha resultado un fracaso. Teniendo pequeños resortes de poder detrás, contando con el mejor estratega electoral, Xavier Martín y contando con que realmente lo ha hecho muy bien, la mochila que llevaba Toni Freixa, creo que más que preparar las elecciones, debería haber pensado que ahora no era el momento. Ahora mismo Toni Freixa está tan manchado como Josep Mª Bartomeu de las cosas de las que le acusa. Es tan lícito que se atribuya el triplete como Bartu, pero luego no puede empezar a criticar si ha sido partícipe de todas y cada una de las votaciones, porque la directiva es un órgano colegiado y lo que se decide es lo que esta vota. Toni Freixa creo que ha cometido el error de presentarse, porque ahora es el candidato que no ha llegado al 5% de la oposición popular y eso entierra bastante sus opciones.

Tras los resultados de las elecciones se podría considerar que va a tener una presidencia tranquila, a pesar de que hay algunos nubarrones como la imputación del presidente o como la sanción de la FIFA, pero ¿cómo ves el futuro de la directiva?
Como diría Juanito, seis años en el Barça son “Molto longo”. Veremos. En este tiempo el Barça es capaz de presentarte dos mociones de censura, dos juicios… lo que sea. Habrá que ver cómo se gestiona el club. En mi experiencia más reciente, golear en unas elecciones no te da patente de corso, no te asegura un mandato plácido ni ser un buen gestor. Sandro Rosell ganó aún por más goleada que Bartomeu y al final se convirtió en “Sandro el breve”. Veremos como evoluciona el entramado de problemas judiciales y sanciones y la galopante inflación salarial del equipo.

No olvidemos que en los últimos años el Barça está cambiando al estilo Florentino, comprando al precio que sea un crack cada verano. Veremos cómo casa eso con los valores triunfantes del Barça de Guardiola.  Se verá si Bartomeu estará seis años, si Laporta está acabado para las elecciones y, como siempre, habrán asuntos importantes, pero como la pelotita, no hay nada. Si el Barça sigue ganando, habrá Bartomeu para rato, pero si vuelven a tropezar, nos lo plantearemos todo.

Te recuerdo la encuesta antes mencionada. Marzo de 2015: 37% Laporta y 17% Bartomeu, pero la pelota comenzó a entrar. Y fueron aumentando las opciones del presidente un 10% con cada título conseguido. 27% con la liga, 37% con la copa y 47% (que finalmente fue 54%) tras la Champions.

¿Cómo has visto a los medios de comunicación en estas elecciones? ¿Qué papel han jugado? Porque neutrales tampoco han sido... 
Neutrales, nunca lo son. Dejando aparte algunos perfiles de Twitter muy radicalizados, creo que el trato de los medios ha sido muy a nivel de la campaña, muy tedioso y empalagoso. Ha sido una campaña se ha hecho muy larga, con muchas apariciones de los candidatos en los medios. Te diré que en el caso más flagrante, como es el Mundo Deportivo (a favor) de la candidatura de Josep Mª Bartomeu, antes Sandro Rosell o de Josep Lluís Núñez, diría que han estado bastante comedidos. Sin duda eso ha ocurrido por las encuestas, que daban bastante margen a la candidatura ganadora. Al final, el ruido que tenían preparado fue menor, también a causa del triplete, y eso también es de agradecer, ya que no hemos tenido una campaña tan sucia como podría haber sido.

¿Cómo ves al equipo para la próxima temporada?
El equipo no lo veo muy distinto de cómo lo veía a principios de la temporada pasada. Fue una sorpresa que tuvieran tantos problemas internos de funcionamiento y que llegásemos al punto de Anoeta y que el Barça no estuviera por delante en liga. No les veía  opciones en Europa (mira si estaba equivocado), pero sí se las veía en la liga. Veía en este Barça al equipo de Tito Vilanova, en el que el equipo venía de no ganar y tenía mucha hambre. Y si unes hambre y calidad, la ecuación acostumbra a salir muy bien. El Real Madrid tenía mucha calidad, pero venía muy saciado de Lisboa y al final lo acabó pagando. Este es el peligro del Barça de este año.

En cuanto a calidad no sólo tiene la misma, sino que ha añadido a Aleix Vidal y Arda Turan (y quizá incluso a Pogba), además de Neymar, Messi y Luis Suárez con un año más de entendimiento pueden ser todavía más letales. No hay dudas en calidad. En el apartado del hambre, esto ya es diferente, Ricard. Habrá que ver ahí cómo se desenvuelve Luis Enrique porque es importante gestionar los posibles traspiés que se puedan producir. No olvidemos que desde Anoeta apenas hubo ningún traspiés, no hubo que gestionar la derrota. Habrá que ver cómo gestionan todos los malos momentos y se verá si el equipo está preparado para ganar o la falta de apetito puede jugarle en contra.

Recordad que podéis seguir a Joan Sagués en su cuenta de Twitter @kantinu y en su blog http://kantinusportsteve.blogspot.com.es/