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dimarts, 16 de febrer del 2016

Bye Bye, Esperanza Aguirre

En la quinta edición del programa Vida digital podréis escuchar mi sección mensual. En breve agregaré el audio.

Este mes os quiero hablar de una mujer que ha anunciado que abandona su cargo, aunque como siempre, todos sabemos que va a volver. Se trata de Esperanza Aguirre. Sabemos que nuestros oyentes latinoamericanos quizá no hayan oído hablar de ella, así que es importante destacar que es una política de las que dejan huella, muy consciente del poder y de la importancia de los medios de comunicación. Repasando su carrera, vemos que en los 33 años que lleva ejerciendo cargos públicos ha sido Diputada de la Asamblea de Madrid, Senadora por las Cortes, Presidenta del Senado, Ministra de Educación, Presidenta del Partido Popular de Madrid, Presidenta de la Comunidad de Madrid y actualmente portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Madrid y Concejal de la capital de España. 

Foto: La Vanguardia.
Su carrera se ha visto empañada por la polémica casi desde el primer día. Si uno busca en Google "frases Esperanza Aguirre" puede encontrar unas cuantas perlas como en la que aseguraba no saber quien era el actor y director Santiago Segura en pleno éxito de su película "Torrente" o en las que, según se cuenta, confundió al escritor portugués Saramago con una supuesta bailaora flamenca, Sara Mago. También de esa época son muy recordadas sus apariciones en el programa "Caiga quien caiga", que le granjearon una gran popularidad entre los ciudadanos. 

Pero más allá de anécdotas, lo cierto es que Esperanza Aguirre llegó a la presidencia de la Comunidad de Madrid con la ayuda de dos tránsfugas socialistas, lugar desde el que, entre 2003 y 2012 dirigió la vida de los madrileños con mano de hierro y una ideología conservadora, a pesar de que en España ella misma se define como liberal. Durante sus años como lideresa madrileña fueron muy sonadas la rama madrileña de la trama Gürtel y los continuos enfrentamientos privados y públicos con el alcalde de Madrid y más tarde ministro de Justicia Ruiz Gallardón, e incluso, en los últimos años, con el aún líder del Partido Popular y presidente del Gobierno Mariano Rajoy.

Esta es su segunda dimisión, y como la primera, se ha visto rodeada por casos de corrupción, ya que ella nombró directamente a Enrique Granados (su mano derecha en la Comunidad de Madrid y encarcelado desde hace año y medio por la trama Púnica) y movió todos los hilos posibles para conseguir el nombramiento de Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid e imputado por el caso Bankia. 

Como es habitual en estos casos, ella afirma ser completamente inocente y tiró balones fuera, diciendo que sólo dos de los más de 500 cargos que ha nombrado son corruptos. Pero lo cierto es que más de 100 de sus nombramientos están siendo actualmente investigados por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco y que esos dos eran su mano derecha y el banquero que ella misma hizo nombrar. Tras su dimisión por un cáncer en 2012 de la presidencia de la Comunidad de Madrid (meses antes del estallido de casos de corrupción que afectó a su partido), esta segunda dimisión se ha visto también empañada por un cerco policial que muestra la corrupción en el Partido Popular madrileño, cuya sede en la calle Génova fue inspeccionada por la Guardia Civil el pasado 11 de febrero. La justificación de su marcha del partido fue la siguiente:


A pesar de que ella niega que se haya producido una financiación ilegal o irregular de su partido, lo cierto es que esta dimisión llega porque parece poco probable que una dirigente tan férrea como ella, controladora hasta el mínimo detalle de lo que pasaba en el mismo, no estuviese enterada de esa supuesta trama de financiación irregular. En todo caso, hay que destacar varias cosas. En primer lugar, Aguirre deja la presidencia de su partido, pero no su acta de concejal por Madrid ni la portavocía de su partido, es decir, es una dimisión a medias. Y en segundo lugar, es interesante destacar qué dijo dos días antes de su dimisión, en la comisión de investigación de la corrupción en Madrid. En ella su mensaje fue claro "La corrupción nos está destrozando a todos", es decir, no dijo "el PP o yo misma somos inocentes", sino que afirmó "todos los partidos políticos son corruptos o tienen casos de corrupción". Aunque poco sutil, es una forma de repartir unas culpas que, en el caso de Madrid, son muy claras hacia el partido de Esperanza Aguirre, que lleva décadas ininterrumpidas gobernando y que ha sido y está siendo investigado actualmente. 

Aún así, no quiero dejar de destacar el ridículo que hicieron en las redes sociales varios líderes políticos españoles al atribuirse el mérito de la dimisión de Aguirre. Tanto Íñigo Errejón, del partido Podemos, como Albert Rivera, del partido Ciudadanos, como Alberto Garzón, de Izquierda Unida, se alegraron y se apuntaron el punto de la dimisión de la expresidenta. Señores, un poco de seriedad. Si dimite Esperanza es porque le rodea un halo de corrupción y una investigación policial, no por una comisión de investigación, que históricamente, en España jamás no han servido absolutamente para nada. 

dilluns, 18 de gener del 2016

Innovación made in Bowie

En la cuarta edición del programa Vida digital podréis escuchar mi sección mensual. Este mes, en el minuto 57 del audio.

 

Este mes en Vida Digital no voy a hablar de política, sino de un artista inimitable, David Bowie. Llevamos unos cuantos días viendo, oyendo y leyendo merecidos homenajes a este hombre, que si en algo destacaba aparte de ser cantante, actor y muchas otras cosas, era por su faceta de innovador. Este programa, que se dedica a la tecnología más vanguardista, no podía dejar de hablar de él. Esta semana el EMAITÍ Technology Review, la revista del famoso centro MIT, publicaba un artículo sobre todos los adelantos que el creador de Ziggy Stardust ha aportado al mundo de la música y de Internet en general. 

Entre otras cosas, el duque blanco, visionario tecnológico como pocos, fundó en 1998 su propio proveedor de servicios de internet, BowieNet. En él, sus clientes conectaban entre ellos y con el propio artista, en una medida que más adelante también desarrollaron páginas como MySpace o Friendster. 

De hecho, no fue la primera innovación que Bowie realizó en Internet, ya que dos años antes publicó en su web uno de sus temas, “Telling Lies”, que arrasó con 300.000 descargas en la era de la primitva Internet 1.0. Esta propuesta fue imitada años más tarde por muchos otros artistas y grupos musicales, que han ganado dinero online gracias a publicar sus creaciones sin intermediarios. A pesar de que BowieNet cerrase en 2006, sin duda será recordado como una propuesta muy innovadora para su época, cuyo creador una vez más se adelantó a su tiempo. 

Aunque no todas las propuestas salgan como uno espera, es interesante mencionar también una apuesta financiera de 1997, los Bowie Bonds, de los que emitieron 55 millones de euros en bonos a diez años usando como garantía los royalties de sus canciones anteriores a los años 90. Esta iniciativa, sumada a la creación previa del BowieBanc y de una tarjeta de crédito que llevaría su rostro, le iniciarían en un mundo financiero del que no obtuvo los resultados esperados, dado sobre todo a la transformación que sufriría la industria musical a causa del crecimiento de internet y del aumento de la piratería en los siguientes años. A pesar de que los  bonos financieros del artista fueran rebajados por Moody’s de A3 a la calificación superior a bono basura, artistas como James Brown, Rod Stewart o los Iron Maiden seguirían sus mismos pasos tiempo más tarde. 

En todo caso, todo esto sólo confirma la valentía y el espíritu innovador de un hombre que siempre vivió varios pasos por delante del resto de los mortales, adelantándose a la industria, a la crítica y a su propio público. Fue un genio marciano, comparable en innovación a Steve Jobs, que ha influido a miles de personas en todo el mundo. Descansa en paz, hombre de las estrellas. 

dimarts, 15 de desembre del 2015

Venezuela, delfines y debates

En el programa Vida digital podréis escuchar mi sección mensual. Este mes, en el minuto 36:20 aprox. 



Texto: 
Hoy quiero empezar hablando de Venezuela, un país polémico donde los haya, que acaba de celebrar una elecciones parlamentarias que han supuesto una clara derrota del chavismo. Hay quienes afirmaban que este movimiento, el chavismo, perduraría por los siglos de los siglos, pero tras la muerte de su creador, lo cierto es que era complicado aguantar una estructura semejante sin los recursos económicos que el petróleo proporcionaba al país. Tras la crisis de esta materia prima y la fuerte caída de los precios, el mal-llamado régimen chavista lo ha tenido muy complicado para salir adelante. Y más con una figura tan poco carismática como Nicolás Maduro, quien es más un gestor gris que un parlamentario elocuente. Lo cierto es que cuando muere un líder o cae en desgracia es siempre muy complicado sustituirle. De hecho, lo más habitual es que el partido de ese líder caiga en la oposición para recuperarse, a menos que haya un delfín a la altura de las circunstancias, hecho que en realidad pocas ocasiones ocurre.

En España lo hemos vivido muchas veces, como en el caso de Aznar y Rajoy en el Gobierno o el caso de Pujol y Artur Mas en la Generalitat, casos en los que ambos delfines tuvieron que perder dos elecciones para conseguir devolver su partido al poder. Es cierto que en ocasiones ocurre, que un delfín es elegido, pero suelen ser presidencias de poco recorrido, de una legislatura como máximo, como en el caso de Margaret Thatcher y y su delfín John Major, quien fue derrotado por Tony Blair el año 97, o en Cataluña ocurrió con Pascual Maragall y su delfín José Montilla.

El caso es que, volviendo a Venezuela, la reelección de Nicolás Maduro va a ser realmente complicada en 2019, porque va a tener el parlamento en contra y le va a ser realmente complicado gobernar. Y de hecho, aunque pretenda llegar hasta el fin de su legislatura, en Venezuela, a pesar de que la llaman dictadura, tienen una figura legislativa, el proceso revocatorio, que permite echar a un presidente por medio de referéndum. Curiosa dictadura la que celebra elecciones en las que puede perder su líder y que tiene un proceso para echarlo si el pueblo lo decide. Pero nomenclaturas a parte, el chavismo, a menos que sepa renovarse y coger fuerza como ha hecho recientemente el PRI en México o como ha hecho en incontables ocasiones el peronismo en Argentina, parece que tiene por delante una carretera llena de curvas.

Debate a cuatro 
Por cierto, cambiando de tema, el lunes 7 se ha celebrado en España el primer debate a cuatro. Lo que podemos denominar el Neobipartidismo (es decir, a los tradicionales PP y PSOE se le suman los partidos emergentes Podemos y Ciudadanos) ha supuesto un cambio de formato en el que en lugar de un debate cara a cara, se apostó por uno a cuatro esquinas, excluyendo a dos de los partidos minoritarios de las últimas elecciones, UPyD e Izquierda Unida. El debate nos dejó muchos detalles interesantes, empezando por el formato, mucho menos rígido que cualquiera delos otros celebrados, aunque aún hubiera que mejorar muchos aspectos. Ni los presentadores ni los políticos parecían muy acostumbrados al modelo y se vio cierta rigidez en un formato que, a pesar de mejorar los anteriores, pudo ser mucho más dinámico. 

Por otro lado, el hecho más destacado fue la ausencia del presidente Rajoy, que por si alguien lo ha olvidado es candidato a estas elecciones y se excusó diciendo que no podía atender por “problemas de agenda”, que es quizá la excusa más pobre desde “mi perro se ha comido los deberes” o “mamá, mamá, me duele la barriguita, no puedo ir al debate, ya si eso manda a Soraya pa’ que se coma el marrón”. Ausentes aparte, está claro que el debate lo ganó un Pablo Iglesias que hizo un excelente minuto final, por encima de un dubitativo Albert Rivera, una vicepresidenta que recitaba en exceso de memoria o un Pedro Sánchez que, una vez más, desaprovechó la ocasión de dejar claro que es algo más que un maniquí alto y guapo. 

La victoria de Podemos en este formato es lógica, porque Pablo Iglesias domina la televisión mejor que cualquiera de sus contrincantes. Lo que nos hace sospechar un poco más es que medios muy afines al gobierno, o el propio ejecutivo en privado, decreten tan vivamente esta victoria del candidato de la coleta, que podría entenderse como una estratagema para debilitar al gran rival del Partido Popular en estas elecciones, Albert Rivera y sus Ciudadanos. El candidato catalán no estuvo tan mal como algunos medios y tertulianos le pintan en sus crónicas y comentarios, pero sí es cierto que se le notó incómodo en determinadas partes del debate y que no cumplió con las altísimas expectativas que se habían puesto sobre él. En definitiva, fue un debate histórico en varios sentidos y que merece que recuperéis de la web de Atresmedia si no habéis tenido oportunidad de verlo.

diumenge, 15 de novembre del 2015

Redes sociales y Televisión

En el programa Vida digital podréis escuchar mi sección mensual. Este mes, en el minuto 81. 




Este mes os quiero hablar de las redes sociales como complemento de otros medios como la radio y la televisión. Está claro que la forma de comunicarse ha cambiado y que las redes han supuesto un gran avance en este sentido. Hace unos años para que tu opinión se escuchase en un medio de comunicación tenías que mandar una carta, un email o llamar por teléfono. La aparición de las redes ha facilitado muchísimo la aportación del ciudadano en los programas. Aunque siguen existiendo filtros tanto en radio como en televisión es cierto que la facilidad con la que hacemos llegar un mensaje nos permite al común de los mortales la posibilidad de tener nuestro minuto de gloria con la aparición de un tuit en nuestros programas favoritos.

Pero ¿han cambiado las redes a los medios de comunicación? Yo creo que sí, claramente. De forma inesperada, en Twitter se ha convertido en un nuevo método de audiencia televisiva y radiofónica. La respuesta social que tiene un programa, el éxito de sus hashtags, son sin duda un método de medir la aprobación o desaprobación del público a los contenidos que se les ofrece. Es además un método inmediato, con lo que mientras se emite el programa un director del mismo puede detectar si los contenidos están gustando o no. El patio de vecinas en el que se ha convertido Twitter permite a muchos ejecutivos de televisión valorar el éxito de sus contenidos, más allá de la audiencia tradicional. Más de un programa se ha salvado o ha regresado gracias a la buena acogida social. La influencia de un programa de televisión o radio es ahora medible más allá de la gente que lo ve o que lo escucha.

Es conocida la competencia televisiva entre programas de debate político como “La Sexta Noche” de La Sexta y “Un tiempo nuevo” de Cuatro y Telecinco. Está claro que, más allá de la audiencia, el programa de debate de laSexta gana por goleada ya que cada fin de semana vemos 3 o incluso 4 hashtags del programa de Iñaki López y sólo uno o ninguno del debate de Mediaset. Eso no significa que guste más, sino que se habla más de él, que es más polémico, que provoca más reacciones, sean favorables o desfavorables. Esa es en realidad la importancia de las redes sociales y la televisión, que son capaces de aportar el matiz en directo de lo que se está emitiendo, más allá de demostrar que un programa se está viendo más que otro.


Además de ser una fuente de información, o en ocasiones de desinformación, las redes han proporcionado un termómetro de la indignación social en directo. Uno de los ejemplos más claros fue el programa de laSexta “Salvados” de Jordi Évole, en el reciente debate entre Pablo Iglesias y Albert Rivera, en el que las valoraciones de ambos candidatos, el estado de los mismos o las preguntas de Évole eran valoradas por los espectadores. O el caso más sintomático de la historia reciente de la televisión, el programa “Operación Palace”, que demostró hasta qué punto los espectadores se iban creyendo o no el relato que Jordi Évole les iba contando. La polémica duró varios días, incluidos sus hashtags que obligó al propio presentador a disculparse por la broma. 

dijous, 15 d’octubre del 2015

Política e Internet

Nos estrenamos en el programa Vida digital, en el que hablaremos de política y redes sociales, internet y, en general, de la llamada vida digital, entre otros asuntos. Este mes, nos encontraréis a partir del minuto 63.




Hoy vamos a comenzar haciéndonos una pregunta. ¿Saben los políticos y los partidos políticos usar internet? ¿Saben sacarle provecho? Mi conclusión es que en el caso de los partidos tradicionales no, no tienen ni puñetera idea. La mayoría de este tipo de partidos, por lo menos en España, viven políticamente en los años 80 y 90 y esto de las redes sociales e internet lo ven muy lejos o le tienen demasiado miedo como para meterse en ello. En parte tienen razón, ya que si no dominas el medio, internet puede tener muchos más peligros que beneficios. Pero hacer una política como hace 30 años la verdad es que lo único que hace es alejarte de tu propia gente.

Para poneros un ejemplo, en las redes sociales hemos visto cómo partidos políticos utilizan hashtags para dar apoyo a una causa que habitualmente se llena de gente contraria para burlarse del propio hashtag. Hay que tener mucho cuidado al elegir una etiqueta de las redes porque si tiene doble interpretación puede provocar el ejemplo contrario al que estabas buscando. Es algo que ocurre tanto en Latinoamerica como en España. Estoy seguro que cualquiera que nos oiga tiene un ejemplo al respecto. Pero para que me entendáis, os pondré el ejemplo de uno creado por el Partido Popular en España.

Entre 2013 y 2015 este partido ha vivido tiempos complicados por escándalos de corrupción. En busca de una limpieza de cara, sus miembros más destacados hicieron pública su declaración de la renta, para intentar mostrar una pizca de transparencia. En las redes sociales, este partido exigió al jefe de la oposición, entonces Alfredo Pérez Rubalcaba, que hiciera lo mismo, que hiciera pública su declaración de patrimionio. Pero ¿Cómo lo hizo? Evidentemente lo hizo con un hashtag… y no se les ocurrió otro que “#QuelaenseñeRubalcaba”. Y claro, como os podéis imaginar la respuesta de los tuiteros tuvo proporciones épicas. Ese hashtag se volvió en contra de su propio partido, llenándose de bromas fálicas de todo tipo, con fotografías de objetos y animales en forma de príapo o referencias a conocidos actores porno. @TapasdospuntoCero tuiteaba por ejemplo “Después de que la enseñe Rubalcaba, que la enseñe Nacho Vidal y verás qué gracia”.

En fin amigous, que hay que tener mucho cuidado con las acciones políticas que fomentamos en las redes sociales y en acciones que proponemos cuando estamos en la oposición o en el gobierno. Porque la campaña de un partido de la oposición puede ser burla de ese mismo partido cuando está en el gobierno, con solo un par de años de diferencia. Por poneros un rápido ejemplo, la campaña #NoMásIva del Partido Popular cuando estaba en la oposición, sirvió de arma arrojadiza contra este mismo partido cuando llegó al gobierno y subió ese mismo impuesto. En fin, hoy os he puesto dos ejemplos de PP. Prometo en próximas ediciones poneros ejemplos de otros partidos e incluso de campañas latinoamericanas, pero lo cierto es que para hablar del tema que hemos tratado estos dos ejemplos me venían que ni pintados.