Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Líder. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Líder. Mostrar tots els missatges

diumenge, 21 d’agost del 2011

Saber decir "¡Basta!"

A mí me ha costado siempre mucho decir "basta" o decir "no". Son dos palabras que quienes tenemos un mal concepto de nosotros mismos (o quienes se quieren poco o quienes tienen problemas de inseguridad, etc.) nos cuesta mucho decir. Las sociedades, igual que las personas inseguras, suelen dejarse llevar por una figura paterna o materna, por alguien que tiene la autoridad y que les lleva (o creen que les lleva) hacia un destino final adecuado, es decir, que gobierna su barco por buen camino. Esa confianza suele ser fuerte y fomentada en un sentimiento creencia en la persona o personas que tripulan ése barco. No tiene porqué ser una creencia ciega en la autoridad, aunque se dé en muchos casos. 

¿Son todos estos unos buenos líderes?
En el caso de la Iglesia, obviamente la fe es un aspecto relevante. En el caso de la sociedad, se trata más de una creencia en la bonhomía del líder, o en su honradez, o en su talento en ser un buen capitán, o incluso porque nos cae bien. Es así de simple. Las sociedades crean personajes que se colocan estratégicamente para ser escogidos por los ciudadanos. En el caso de la religión, da igual su rendimiento, ya que tanto si lo hace bien como si lo hace mal, el Papa no será depuesto hasta que muera o sufra una enfermedad que le evite trabajar para su empresa. En el caso de los políticos, cuando no lo hacen, les echamos dejando de votarlos, si son de la izquierda, y votándoles muy poquito menos, si son de la derecha (ya hemos comentado alguna vez lo de la fidelidad del voto de derecha, aunque el candidato sea malo). 

Pero ¿qué ocurre cuando el conjunto está tan viciado que hay una parte de la sociedad que se siente insultada por la forma que ha adoptado el sistema? ¿Qué ocurre en las sociedades cuando no gusta ningún político, ni las formas en las que actúan? En estos casos suele llegar algún personaje indigno de ser mencionado, como los hay en un partido que se inició en la ciudad de Vic, utilizando el racismo para fines políticos (aunque tb existe otro partido con base en Valencia y Madrid que utiliza esta arma, tristemente con bastante éxito). Otra opción, como ha sucedido últimamente en la llamada "Primavera árabe", son las revueltas violentas para echar a un dictador o un sátrapa, un asesino de estado capaz de matar a miles de sus ciudadanos, la gente a quien en teoría debería proteger. De esas revueltas, suele llegar la caída del tirano, a menos que haya intereses internacionales que lo eviten. También a veces se producen revueltas violentas, como las sucedidas en Francia hace unos años, en Grecia hace unos meses o en Inglaterra hace unas semanas. 

El diario El País publicaba esta foto mostrando la violencia policial.
 Lo que es nuevo, es lo que está sucediendo en España o en Chile, es decir, movimientos de protesta pacíficos que se levantan para decir ¡BASTA! y que tengan un importante efecto en la sociedad y en la política. El 15M no es, ni mucho menos, el primer movimiento pacifista, los referentes previos son muchos y en decenas de países. Pero en España hay un hecho que la hace algo diferente, porque no se trata de una protesta contra un partido político, o contra un tirano en concreto, sino que el 15M, está en contra de los acontecimientos que en los últimos 15 años se han ido sucediendo en nuestro país. Ni el PSOE ni el PP han querido o sabido parar el curso de estos hechos sociales y económicos y como resultado, sumado a la peor crisis económica del último siglo, hemos obtenido un hartazgo general del modelo político y social que nos está tocando vivir. Por eso tanto PP como PSOE ven al 15M como una amenaza, un peligro que les va a obligar a cambiar mucho si no quieren quedarse atrás. Por suerte para el PP, ya de por sí de naturaleza inmobilista (y sólo hay que ver a su teórico líder para comprobarlo), sus bases se sienten muy poco representadas por el 15M, por lo que puede seguir haciendo lo mismo de siempre sin verse demasiado afectada en los votos. El PSOE, por contra, teóricamente el gran partido de izquierdas de nuestro país, sí se verá afectado, porque debería cambiar muchísimo para que los votantes de izquierda del 15M le dieran su apoyo. Eso nos lleva a un escenario que en los próximos 4 años posiblemente (a menos que se produzca el llamado "Milagro Rubalcaba") el Partido Popular gobernará este país y eso significará una criminalización y demonización (aún mayor) del 15M. Porque la que se está produciendo ahora es relativamente más sutil, pero no deja de ser, ya que al PSOE tampoco le interesa nada que progrese este movimiento. 

Otra de las cargas fotografías de El País sobre las cargas policiales
contra la manifestación laica.
Las cargas policiales de los últimos días, indiscriminadas y radicales contra los indignados (como hemos podido leer en el periódico El País en varias informaciones, como las que podéis leer aquí y aquí), no han sido apenas noticia en nuestro país, aunque afortunadamente sí fuera de él. Los medios extranjeros suelen ver de forma más fría y distante lo ocurrido y por eso me conforta ver que lo que han destacado es que la policía cargase con brutalidad, no lo que se vende mayoritariamente en España, contra el 15M o la marcha laica, que son cosas distintas, por cierto. Es por eso mismo que la actuación de la delegada del Gobierno en Madrid, Dolores Carrión, permitiendo que la marcha laica y las JMJ se encontraran en Sol me pareció el error más lamentable que haya podido realizar un responsable político, ya que era obvio que de ese encuentro se iba a producir algún enfrentamiento. Pero eso,  en mi opinión, no fue un error, sino un acto premeditado que ha permitido a la llamada "caverna mediática" o a los llamados "cornetas del apocalipsis" a acusar falsamente al 15M de actuar con violencia, cuando los únicos violentos han sido los policías que cargaban contra ellos. Esta conjunción de intereses "derecha-izquierda" para que nada cambie es precisamente contra lo que el 15M protesta. Estas sinergias inmobilistas son contra las que el 15M se levanta y dice ¡BASTA!. 

Me gustaría acabar con una simple anécdota, pero que es muy descriptiva. El otro día una reportera de Intereconomía afirmaba que la policía había cargado "sin ningún motivo" contra los manifestantes laicos. Ante tal osadía, el presentador del programa la corrigió en directo diciendo que posiblemente la carga era "preventiva, para evitar que se produjeran altercados". Teniendo en cuenta que los indignados estaban sentados sin hacer nada, era obvio que estaba a punto de producirse un estallido brutal de violencia descontrolada... (he usado la ironía en esta última frase, por si no había quedado claro). Aquí podéis ver las imágenes que acabo de describir. Habitualmente, quien acude a un lugar para informar, está mejor informado que quien se queda en el estudio, en la redacción o en casa. Por eso, escuchar lo que nos contaba la redactora Patricia Sánchez, es más interesante de lo que puedan decirnos los tertulianos. En este mismo sentido, leer el blog de "Barbijaputa", puede ser más interesante, a pesar del nick que usa, que la información que nos pueda aportar desde según qué sectores. Como podéis ver, dos puntos de vista completamente opuestos de dos personas que estuvieron allí. Desconozco cual fueron las consecuencias para esta redactora de Intereconomía por haber dicho algo tan grave como "sin ningún motivo", pero imagino que recibió una bronca al volver a la redacción del estilo de "cómo se te ocurre decir que la policía atacó 'sin motivo alguno' a ésos satánicos cuando todo el mundo sabe que el puro hecho de que existan, ya es razón suficiente como para que carguen contra ellos". Estoy exagerando, pero en el periodismo sensacionalista hay un tópico que reza: "no dejes que la realidad arruine una gran noticia". Pues eso, la realidad que quieren crear los medios y los políticos a los que representan a menudo choca con un movimiento real como el 15M y por eso, nunca mejor dicho, se lleva tantos porrazos de todas partes. 

diumenge, 26 de juny del 2011

El hartazgo del líder mediático

Leyendo un artículo de Manuel Vicent (que encontraréis aquí) en la versión online de El País (ya hace mucho que no lo leo en papel, si no es en los bares), me doy damos cuenta de varias cosas. El Movimiento 15M no es sólo una nueva forma de hacer política, sino una manera ejercerla que muchos todavía no han comprendido del todo. Acostumbrados en los sistemas políticos de liderazgo personal (¿cuantas toneladas y toneladas de libros se han publicado con este tema, el liderazgo, en todo el mundo?), se encuentran con una Spanish Revolution de liderazgo repartido y celular, como portavoces ocasionales que vuelven al anonimato de la misma forma que han aparecido. Esta intrascendencia del personalismo es lo que diferencia a este movimiento de otros y es lo que desquicia a periodistas y políticos del siglo XX, acostumbrados a cargar contra objetivos concretos (González, ZP y Rubalcaba en la izquierda; Suárez, Fraga, Aznar o Esperanza Aguirre en la derecha) a los que se dispara sin piedad y se analiza cualquier acto, pose o comentario para escarnio, crítica o insulto. 

Miles de personas se han reunido en acampadas a lo largo de la geografía española. 
Por eso desde algunos medios se ataca tan ferozmente a un movimiento que busca una mejor democracia y que la política partidista, la banca, los sindicatos y otros estamentos sociales despierten del apalancamiento en el que llevan décadas instalados. Llamarles "Kale Borroka", "guerrilla urbana" o "violencia profesional" (como hizo Felip Puig) es un insulto a la inteligencia, puesto que son un movimiento pacífico, como se ha visto en las muchas manifestaciones y acampadas realizadas, de las cuales, sólo una (que ya criticamos en este blog) se puede considerar equivocada. Pero la globalidad de este movimiento, la estructura de red horizontal es lo que hace de este movimiento social una representación válida y legítima. Una red que crece día a día y que, en un mes y medio, ya ha puesto en solfa la validez del sistema establecido. No para cambiarlo por otro distinto, sino para mejorar sustancialmente el existente. Los que reclaman ante ayuntamientos y entidades no lo hacen para derrocar la democracia como algún malintencionado ha dicho y escrito, sino para que en esta ilusión de democracia no ganen siempre los mismos, porque un voto cada cuatro años no significa carta blanca y porque los cambios no siempre deben ser a peor.

¿El líder anónimo sustituirá al líder mediático?
En la foto, un indignado anónimo muestra un cartel del 15M

que emula una famosa frase de los Monty Python.
La crisis ha removido conciencias, ha despertado a los dormidos, que exigen ahora un trato justo y lo hacen en comunidad, en una red de gente que ha empezado con acampadas, que continúa luchando contra los desahucios y que quién sabe cómo va a evolucionar. El otro día leía (en este link) la opinión del cantante islandés Hördur Torfason, que el 15M necesita un líder. Hessel, el autor de "Indignados", comentaba lo mismo (en este otro link). Yo no estoy de acuerdo. Es cierto que aceleraría el ritmo y centraría el movimiento en unos objetivos más concretos, pero por otra parte convertiría al 15M en un estamento mucho más vulnerable, más personalizable y desacreditable, a merced de la nobleza de un personaje-líder que podría decepcionar a muchos. No, el 15M debe seguir su rumbo sin un líder concreto, que la multitud se represente a sí misma día a día con acciones y movilizaciones, no con declaraciones ante las cámaras. Si la gente está harta de la política de declaraciones, de gestos vacíos y de portavoces que no admiten preguntas, tener a un líder mediático, que haga eso mismo, podría ser lo peor que le pasara al 15M.