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divendres, 8 de juliol del 2022

Radiografía: ¿Hacia donde va el PSOE?

Viendo los acontecimientos de los últimos meses, la acción comunicativa de este gobierno y los vaivenes estratégicos del Ejecutivo, nos podríamos preguntar: ¿Cuál es el futuro del Gobierno Sánchez a medio y largo plazo? Repasemos:

A nivel internacional, ha dejado tirado al Sáhara, aliándose con Marruecos y provocando un gran enfado a Algeria, uno de los principales socios gasísticos de España. Es decir, en plena ola de aumento de precios de la energía, apostó por aliarse con un Marruecos, un aliado muy poco fiable y que pone en aprietos al gobierno con escenas como las de la matanza de Melilla del mes de junio. Justificar esas acciones sin acordarte de las víctimas no es em mejor mensaje que uno podría esperar de un líder democrático. Sánchez ya tiene su Carajal. A su favor en este sentido, tiene que la cumbre de la OTAN en Madrid ha sido un éxito internacional para él, pero siendo realistas, estos éxitos se traducen relativamente poco en votos.

A nivel nacional, se enfrenta con un cambio de liderazgo en el PP, mucho más presidenciable que Casado, mucho más formado y experto y, sobre todo, con el bagaje que supone para Feijóo el haber presidido Galicia durante una década. Contra Casado se gobernaba mucho mejor.

A nivel parlamentario, las decisiones tomadas en los últimos meses, el escándalo Pegasus y su falta absoluta de empatía respecto a las necesidades u opiniones de sus socios, está provocando una soledad que pronto podría provocar un accidente político en las próximas semanas. Puedes hacer escoger entre “el fascismo” y el chantaje del “si yo no estoy vienen los otros” durante un tiempo, pero no eternamente. La paciencia tiene un límite.

A nivel de Gobierno, Sánchez se ha pasado la legislatura ninguneando y no dialogando con sus socios de Podemos en la gran mayoría de las decisiones importantes que ha tomado el Ejecutivo. De hecho, en muchas ocasiones sin anunciárselo. De nuevo, la paciencia tiene un límite, aunque el partido morado esté atado de manos. Probablemente crea Sánchez que los votos que pierda Podemos se los vaya a llevar el PSOE, pero eso es un absurdo visto lo que ha ocurrido en las elecciones de Andalucía, en las que se los ha quedado el PP o se han ido a la abstención. Cuando en tus últimas declaraciones apuestas por sugerir a la izquierda que debería aceptar con normalidad que hay que subir el presupuesto en Defensa, cuando tus postulados son los mismos que los de la derecha y ya nadie se acuerda de las últimas medidas de izquierdas que tomó tu partido, luego no te extrañes que tus votos se vayan a la derecha.

De hecho, la agenda de Sánchez ha sido siempre derechizar al máximo el partido, aunque probablemente en el PSOE dirían “centrarlo”. Empezó mostrando una gran bandera española en un mítin electoral y sugiriendo que el partido debía recuperar “la bandera” como gran valor. Como dijo un sabio, “cuando luchas por la bandera, no lo haces por los derechos sociales”.

Siendo optimistas, no se puede ser demasiado optimista com el futuro del Gobierno de Sánchez. No se ha enterado aún que no tiene mayoría absoluta, cree que con ser guapo y carismático le bastará para ganar los comicios, pero la realidad es que Feijóo ha recuperado muchos votos que se habían ido a VOX y está haciendo lo que ellos llaman “una oposición responsable y de Estado”. Esto último sólo es cierto si lo comparas con la oposición que hacía Casado, pero puede ser suficiente para que el votante indeciso, el que no le importa votar a un partido o a otro, decida cambiar el rojo por el azul. Eso es lo que te hace ganar elecciones, sobre todo en un panorama electoral en el que el bipartidismo no ha renacido y en el que Podemos y VOX aún están a ambos lados de los dos grandes partidos, una vez desaparecido Ciudadanos.

Para terminar, a nivel de partido, si nos imaginamos un futuro en el que el PSOE pierde las elecciones o no suma para gobernar, vemos un panorama electoral realmente difícil para el PSOE. En 2010 fue el PASOK (Partido Socialista griego) el que pasó a la irrelevancia, hace dos días en Francia le pasó lo mismo al partido socialista francés (y al republicano, de hecho). Es difícil que el PSOE desaparezca de un día para el otro, sobre todo en un panorama en el que no hay alternativa con Ciudadanos (afortunadamente) moribundo. El partido está muy arrelado a nivel local y regional y no tiene escisiones como las de Podemos. Los barones están aún vivos y eso le da al partido una cierta fuerza.

Pero a nivel nacional, lo cierto es que básicamente el PSOE actual es Sánchez, igual que lo fue con ZP o con Felipe González en sus tiempos. Cuando pierda las elecciones (ya seas las próximas o las siguientes) dejará un páramo con ocho años de legislaturas del PP de un Feijóo que no es tan moderado como parece. El futuro no es en absoluto prometedor a menos que Sánchez, de nuevo, vuelva a sacarse una última vida de la chistera, haciendo gala de su celebérrimo "Manual de supervivencia". 

dimecres, 22 de juny del 2022

Elecciones Andaluzas'22: La valencianización

“Andalucía consolida su camino a la derecha con la mayoría Absoluta de Moreno Bonilla”. Este podría ser el titular de cualquier periódico que quisiera analizar el resultado de las Elecciones Andaluzas’22. Pero lo cierto es que Andalucía lleva derechizándose, como el votante del PSOE, desde hace por lo menos 20 años. Poco a poco, este partido ha abandonado en Andalucía y en muchas otras comunidades la esencia de la izquierda. Es decir, apostando únicamente por el centro y cediendo a Podemos y otras confluencias el pastel de las políticas no ultraliberales, el PSOE ha se ha acabado convirtiendo en una suerte de Ciudadanos ideológico. Teniendo en cuenta la creciente presencia de VOX, el votante clásico del PSOE se ha centrado tanto que no le importa votar a los socialistas que a su supuesto rival acérrimo, el PP. Es decir, le es igual votar rojo que azul, porque en esencia vienen a ser lo mismo, aunque sus pasados sean muy distintos.

Pero el pasado es eso, pasado. Y si quieres ganar unas elecciones necesitas más que el cuento de la Transición para seguir votando a un partido, sobre todo cuando Moreno Bonilla ha apostado por la misma carta que Sánchez ha estado usando en los últimos meses, el miedo a la ultraderecha. El voto útil. La jugada ha salido redonda, teniendo en cuenta que han conseguido mayoría absoluta, que han robado mucho voto al PSOE y que conseguirán gobernar con mayoría, como lo hacían el PSOE de Chávez, Griñán o Susana Díaz. El PSOE de los señoritos, castigado por nepotismo y la corrupción, ha hecho indistinguibles a los dos partidos, por lo que el votante socialista ha votado sin miedo a un Moreno Bonilla que se vendió muy acertadamente como el antídoto a la ultraderecha (aunque en algunas políticas no se distinguirán demasiado, precisamente). Si le sumas a eso un candidato socialista, Juan Espadas, con menos carisma que un cacahuete deprimido, y un Podemos partido en dos, el cóctel difícilmente podría haber salido de otra forma. 

Por otro lado, si en las anteriores elecciones explicábamos que los resultados andaluces no debían verse como un indicio del famoso “cambio de ciclo”, este año la situación es muy distinta. En las anteriores veníamos de varias décadas de socialismo gobernando Andalucía, es decir con un obvio desgaste de años gobernando. En cuanto a la candidata, Susana Díaz, heredera de Chávez y Griñán, es decir, manchada aunque sea por herencia por la corrupción de los EREs, tampoco llegaba en su mejor momento tras perder el control del PSOE nacional. Llegar a unas autonómicas cuando has dado un golpe de Estado en tu propio partido para echar a Pedro Sánchez, quien consigue relegarte de nuevo al feudo andaluz meses mas tarde, no es la mejor carta de presentación, sin duda. Como poco, llega con la pátina de perdedora. Y así fue, perdió contra un candidato del PP andaluz poco conocido pero con un mensaje claro y sencillo, derrocar al "socialismo andaluz de los ERE" que “ya ha gobernado durante suficiente tiempo”. Hay mensajes que se venden solos.

Eso fue hace cuatro años, pero en la actualidad, las cosas han cambiado bastante. El PP también. Ya no lo lidera un Pablo Casado hipervitaminado e infraformado, sino un Feijóo que apenas ha hecho oposición en su carrera, pero que sabe ser y venderse como presidenciable. No ha hecho otra cosa en la última década, de hecho, más allá de fotos en yates con narcos. Bonilla, por su parte, ya viene con la carrerilla de quien ha gobernado durante cuatro años sin excesivos problemas. Le ha beneficiado su alianza con Feijóo, a pesar de que no lo ha utilizado casi nada en campaña (así como tampoco ha usado apenas logos del PP), igual que benefició a Francisco Camps ser el salvador de Rajoy en el Congreso de Valencia tras perder las elecciones en 2008. En realidad, son muchos los paralelismos entre Valencia y Andalucía si miramos estas elecciones. Igual que sucedió en Valencia, que fue un feudo histórico del socialismo en los años 80, esta Andalucía de 2022 parece que va a seguir el mismo camino, asentarse en la comunidad como lo hizo el PP valenciano de Eduardo Zaplana, Francisco Camps y Rita Barberá, que dominaron la comunidad durante casi 20 años. En resumen, valencianizar Andalucía.

La victoria de Moreno Bonilla se explica además también por, como comentábamos antes, la no utilización del nuevo líder del PP y del logo de su propio partido. No es porque no sean buenos perfiles electorales, sino porque el objetivo de esta campaña era precisamente atraer el voto socialista o el voto indeciso, para poder gobernar en solitario. Objetivo conseguido. 

Por eso decíamos al principio que no creíamos que a pesar de conseguir el primer presidente del PP andaluz de hace cuatro años no supuso un cambio de ciclo a nivel nacional. De hecho, Pedro Sánchez se ha pasado cuatro años tan campante. Pero en esta ocasión, con nuevo liderazgo en el PP y un Sánchez que parece haber perdido el rumbo en los últimos meses y el apoyo de los partidos que le han apoyado en la legislatura en el parlamento, no podemos decir lo mismo. Agarrémonos y preparemos las palomitas, que vienen curvas. 

divendres, 20 de maig del 2022

Pegasus y la cultura política

 Hemos comentado muchas veces la doble vara de medir que se ha tomado con el independentismo y con determinadas posturas de izquierdas en este país. La persecución que han perpetrado determinados movimientos tectónicos del Estado para espiar a quien espiar, fabricar informaciones falsas, influir en elecciones de forma ilícita, se ha hecho más que evidente con el “Caso Pegasus”. Esta es una caja de truenos que ha evidenciado lo que a muchos españoles ya les parece bien, que contra la izquierda y el independentismo, como decíamos hace un mes en este blog, VALE TODO.

Es decir, poco importa que se espíe a otros partidos durante negociaciones de legislatura, poco importa que ese fabriquen noticias falsas para acabar con reputación de políticos independentistas o de Podemos, poco importa que determinados jueces crean que está justificado espiar al vicepresident de la Generalitat o a ganador de las elecciones a la alcaldía de Barcelona, Ernest Maragall. Poco importa, digo, porque como ya hemos mencionado alguna vez, a mucha gente le importa más la unidad de España que la democracia. El concepto de democracia real, me refiero, no el sistema político que hay en España, que no es una democracia. Y afirmo eso porque es muy difícil que exista una democracia en un lugar donde la mitad de la población cree que está bien espiar a rivales políticos o a futuros socios, o inventar noticias falsas para que determinados partidos no lleguen al poder. Es decir, que aprueban la corrupción política.

Porque la democracia es mucho más que el sistema político, mucho más que las instituciones, mucho más que la arquitectura democrática que se fundamenta en la Constitución, los poderes del Estado o los estamentos socioadministrativos que los forman. La cultura política de un país es fundamental para realizar una revisión de lo que ocurre en nuestra sociedad y los atajos, delitos o crímenes que algunos toman para conseguir sus objetivos. La cultura política es la que permite a una sociedad rechazar y repudiar determinadas tácticas políticas, determinadas acciones judiciales o determinados movimientos de lo que de forma simplista pero efectiva se ha denominado como las “cloacas del Estado”. Una sociedad acrítica con la corrupción, como es buena parte de la sociedad española, que prefiere que manden los suyos a que haya una democracia firme y consolidada, respetuosa con los derechos sociales y que no cometa “Casos Pegasus”, o “Watergates a la española”, que es lo que es este caso.

Al tener la sociedad española una falta de cultura política, de respeto por el adversario, de respeto por la diferencia, que no disidencia, política, está esta sociedad condenada a caer en la corrupción, en el espionaje (por muy justificado por la fiscalía y autorizado por un juez que esté). Cuando Villarejo es tildado de demonio que avergüenza al sistema por un lado, pero se le paga millones por otro  para que haga el trabajo sucio, la política española tiene un problema. Y cuando a la sociedad española esto ya le parece bien, o le queda muy lejos, o le importa tres mierdas, la democracia tiene un problema con España. Porque la permisividad con algunos es la condena futura para otros. Las vistas gordas en este sentido, salen caras. Los perseguidores de hoy son los perseguidos del mañana. Este es un concepto que desde muchos sectores no se quiere creer, pero con el que se tropezarán tan pronto como la ultraderecha vuelva al poder. Que volverá. Y cuando eso ocurra…

dimarts, 19 d’abril del 2022

Pegasus y la política del "TODO VALE"

Esta semana conocíamos una noticia que ya hace unos meses se publicó y pasó muy desapercibida en los grandes medios y la opinión pública, la utilización del software de espionaje Pegasus por parte del Estado para espiar, entre otros, a líderes independentistas, activistas, empresarios, abogados y varios familiares de todos ellos. En esta ocasión ha sido El País (y detrás suyo, todo el resto de medios) quien se ha hecho eco, ya que el grupo de expertos de ciberseguridad Citizen Lab, de Toronto, han confirmado el espionaje realizado. Pegasus es un software de espionaje creado por la empresa israelí NOS Group, y según los expertos, es probablemente el más puntero en la actualidad, hasta el punto que se vende exclusivamente a instituciones estatales y gubernamentales para luchar contra el terrorismo. Es decir, no se vende a personas o empresas privadas en ningún caso.

El Gobierno tiene un papel muy delicado en la actualidad, a pesar de que nieguen desde el PSOE estar implicados en el espionaje y desde Podemos exijan que “rueden cabezas y se depuren responsabilidades”, ya que el hecho que sólo Estados y Gobiernos puedan usar este software es una pistola humeante difícilmente ocultable. Aunque decidieran vender el relato de que lo compró y utilizó únicamente el Gobierno Rajoy, es altamente improbable que desde el Gobierno Sánchez, que ya llevan cuatro años al frente del Ejecutivo, desconociera de su existencia o de su uso por parte del PP. O incluso, que no hicieran uso del mismo.

Y sobre todo cuando, ante las peticiones de los socios de Gobierno, la respuesta es, siendo generosos, muy tibia y poco convincente. Bajo la alfombra estos temas visten mejor y ensucian menos al Estado, pero una vez fuera, son dificilmente ocultables porque la mancha ya está allí y no hay quien la quite. Probablemente porque, igual que en el caso del comisario Villarejo, es un arma que todos usan contra lo que ellos consideran “los enemigos del Estado”, aunque estos sean ciudadanos del mismo. No extraña entonces que medios clásicos de la derecha como El Mundo o ABC no traten a fondo un tema que podría ser carnaza para entorpecer o hacer caer al “Gobierno más progresista de la historia”. Ni un pam de net, como decía mi abuelo.

Aunque quizá lo más preocupante de todo es que buena parte de la ciudadanía (aunque no toda) se puede dividir entre los que les importa tres pepinos que se espíe a independentistas, porque les queda lejos, y aquellos a quienes les parece lógico usar este software contra quienes quieren romper España. Y contra sus abogados. Y contra sus conocidos. Y contra sus parejas. Porque en una guerra vale todo, por muy despreciable que sea, y hay que ganarla cueste lo que cueste.

dimecres, 13 d’abril del 2022

El futuro del país

La luz sigue en niveles astronómicos, los carburantes (a pesar de la rebaja del Gobierno de 5 céntimos) están altísimos, la comida, por todo ello, está cada vez más cara y por supuesto los sueldos no van a subir a corto plazo.  A pesar de que la economía ha mejorado bastante tras el fin de la pandemia, no parece que un aumento en los sueldos vaya a estar en la agenda de la patronal. Como reza su mantra, “No es el momento”. Como si alguna vez en la historia de la patronal hubiesen considerado lo contrario. Pero antes de que el tertulianismo patrio comience a echarse a la cabeza los sindicatos, las pymes, los funcionarios, los autónomos y los asalariados, como si fueran armas arrojadizas de un teatrillo barato, deberíamos reflexionar sobre un par de asuntos.

¿Cuál es el futuro de este país, si las grandes empresas energéticas eléctricas y petroleras son todopoderosas e impiden que prolifere sin tantas ataduras ni peajes las energías limpias o el autoconsumo? ¿Cuál es el futuro de este país si, como comentábamos en el anterior post, el PSOE se ha vendido desde hace bastantes años al capital? Quizá nos espere un futuro como el de Francia, en el que en el menú de las elecciones presidenciales existen sólo dos platos, la nueva derecha de Macron y la nueva ultraderecha de Le Pen. Siempre he dicho que otra derecha es necesaria en España, que el PP tiene mucho a envidiar a las derechas europeas, en su mayoría menos casposas y más proclives a aislar a las ultraderecha.

Por mucho que Núñez Feijóo se empeñe en mostrar su cara más moderada y centrista, lo cierto es que su primera decisión, aún antes de ser oficialmente nombrado líder del PP, ha sido autorizar que el PP de Castilla La Mancha pacte con la ultraderecha. Nadie en su sano juicio puede creerse que como líder in pectore no tenía poder para detenerla o que “lo decidió Casado” (lo decidiera realmente o no) o que él no la conocía o le era imposible detener esa decisión. El PP no funciona así. En el PP el líder manda, el resto obedece. Punto.

Si en el PP aceptan la ultraderecha como lo que ha sido siempre, una parte escindida de ellos mismos, y por lo tanto, un aliado natural. A pesar de que lo hagan (o nos hagan creer que lo hacen) con una pinza en la nariz.

Por eso es tan importante que exista una izquierda fuerte en España, no descafeinada, no asimilada por el sistema, no deudora de los bancos y no al servicio de las eléctricas. Es necesario un partido de izquierdas fuerte, un partido que obviamente no es el PSOE. Podemos por su parte, haría muy bien de volver a intentar consenso con las distintas formaciones de izquierdas de todo el territorio, pero sin querer asimilarlos u absorberlos, como han intentado sin éxito en los últimos años, provocando precisamente el fin del los bloques comunes en distintas comunidades. Si no aceptan que, aunque comparezcan bajo un paraguas común, son entidades distintas, nunca conseguirán que la macedonia de partidos de izquierda se unan en un proyecto común.

dissabte, 26 de març del 2022

Vendidos al capital

La vida ha derivado en los últimos 15 años en una suerte crisis, momentos históricos, pandemias y guerras que han desmontado por completo tanto el Estado del bienestar como la clase media. Dicen los milenials que están ya hartos de momentos históricos, sucesos imprevisibles y cambios climáticos que devastarán el planeta cuando ellos lleguen a los 40. Entre la rabia juvenil contra los destructores del planeta y el pasotismo de las clases dirigentes, que retrasan década tras década el tomar medidas para disminuir las emisiones de carbono, es obvio que hay un término medio, pero también lo es que ese termino medio ni resolverá el problema ni evitará el cataclismo climático que se nos viene encima, según los científicos.

Por otro lado, nos encontramos una socialdemocracia no descafeinada sino vendida al capital, que prefieren defender a las eléctricas que a los ciudadanos. No es un caso en absoluto nuevo, en España llevamos décadas viviéndolo, siendo el penúltimo ejemplo el aumento descabellado del precio de la luz des de la reforma del verano pasado de los tramos eléctricos. El gobierno supuestamente más progresista de la historia (probablemente la mayor mentira que se ha contado en España desde el “Fue ETA” de Aznar y el Mundo sobre el 11-M), no sólo no va a hacer absolutamente nada por solucionar este tema sino que es cómplice de él y JAMÁS, repito, JAMÁS, va a proponer un cambio legislativo del mercado eléctrico para evitar que las tres eléctricas se enriquezcan mientras el resto de trabajadores, pymes e incluso algunas grandes empresas se vayan a pique por este asunto.

Antes mencionaba el penúltimo, pero el último ejemplo de que el gobierno está vendido al capital es el aumento, de nuevo, del precio de los carburantes, y la consecuente huelga de transportistas, que afecta no sólo a estos trabajadores sino a todo el país. Pedro Sánchez ha comentido un error garrafal al menospreciar este problema, igual que a Rubalcaba (porque Zapatero en esa época ya ni controlaba su partido) le estalló el 15-M en la cara y dio alas al PP de Rajoy. Que se cuide mucho Sánchez de cometer este tipo de errores, y que los corrija con celeridad, porque Feijóo no es Casado, a pesar de que suelte salvajadas estilo VOX como que matar a los hijos de tu pareja no es violencia de género.

Hasta ahora el “Manual de supervivencia” que le ha servido hasta hoy puede necesitar una actualización en una situación inesperada de Guerra en Ucrania, revuelta de transportistas y un jefe nuevo de la oposición. El final de la carrera del actual presidente puede estar cerca si menosprecia a los problemas de la ciudadanía.

divendres, 25 de febrer del 2022

Tres eventos

 Esta semana he anotado tres eventos importantes que es necesario mencionar.

En primer lugar la muerte de dos periodistas que me marcaron en mi juventud. El primero alguien que sin exageración alguna puede ser nombrado, a su pesar, una leyenda del periodismo de este país, Josep Martí Gómez, quien sin haber estudiado la carrera ha dado lecciones sobre periodismo desde hace 70 años en el Correo Catalán, La Vanguardia, El País o La Cadena SER, donde le descubrí en sus comentarios finales de la Hora 25 de Carlos Llamas. Un maestro de periodistas difícilmente comparable que tocó todos los palos y excelió en todos ellos. Descanse en paz.

También descanse en paz uno de los periodistas clásico de la Cadena COPE, Juan Pablo Colmenarejo, a quien tuve el lujo de entrevistar en un par de ocasiones y que siempre se mostró cordial y amable en el trato. A pesar de estar a una gran distancia ideológica, siempre le escuché respetar a quienes no pensaban como él en su programa La Linterna. Siempre he dicho que si una derecha española se pareciese mucho más a la que Juan Pablo Colmenarejo representaba, que a la del recientemente fallecido (políticamente) Pablo Casado, este país sería muy muy muy distinto.

Eso entronca con el segundo evento de la semana, la caída a los infiernos del líder del PP. Pablo Casado ha demostrado ser un pésimo dirigente del partido. Sin rumbo aparente, con continuos vaivenes ideológicos (ahora soy liberal, ahora conservador, ahora quiero ser de VOX...), se le puede acusar de ser uno de los culpables de que la ultraderecha tenga el poder que tiene actualmente (sólo después de Ciudadanos y Albert Rivera). Igual que ellos, en lugar de centrar sus partidos, los extremaron intentando competir a ultraderechista con el partido de Abascal. El resultado de esa estrategia para Ciudadanos ya se ha visto, y el de Casado, también. Si copias las estrategias del lobo, es cuestión de tiempo que te acabe devorando el lobo original.

Cuando se publicó la noticia de que el PP había espiado a Ayuso, era obvio quien iba a ser el vencedor de esa contienda, por varias razones. Miguel Ángel Rodríguez se adelantó a la publicación de la noticia, la propuso él no como un caso de corrupción sino como un caso de espionaje (en Madrid ya se conocen casos similares en el pasado como el de “la gestapillo” de la capital, que escondió el delito con un supuesto caso de espionaje). De esa forma, MAR tenía marcado el camino del relato, que fueron comprando los grandes medios de la derecha y que fue confirmado con probablemente una de las jugadas más torpes del aún Pte. del PP: criticar públicamente a Ayuso por un caso de corrupción, en un partido político en el que la corrupción no sólo no penaliza, sino que casi se puede decir que legitima.

La torpeza, más allá de la falta de preparación y de haberse rodeado de gente tan o más mediocre que él, ha sido lo que ha condenado a Casado. Otra gran diferencia con Ayuso, que tiene colaboradores muy bien preparados rodeándola. Al final Casado se ha ido quedando solo, por su pésima gestión y por su nula capacidad propositiva, a menos que hablemos de descalificar al adversario, que en eso era claramente creativo: Felón, filoetarra, bolivariano, secesionista y golpista eran algunos de sus adjetivos más habituales. Curioso, y muy gratificante, que él que usó tantas veces la palabra “golpista”, no haya podido evitar los barones de su partido le hayan echado con un golpe de estado. Él también, descanse en paz (políticamente).

Para terminar, tristemente, esta semana hemos sido testigos del tercer evento de de la semana. La guerra entre Rusia y Ucrania ha empezado cuando pocos la esperaban realmente. Después de la campaña de fuerza de Putin para que Ucrania no entrase en la OTAN y después de que EE.UU. y esta organización jugaran a calentar el conflicto creyendo que el líder ruso no se atrevería a invadir a sus vecinos, se vio claramente cual de los dos bandos estaba marcándose un farol. Este error estratégico ha llevado a que una de las potencias mundiales haya llegado en menos de un día a la capital, Kiev, que tuve la suerte de poder visitar hace unos años. 

Los habitantes de Kiev, escondidos en el metro durante los bombardeos rusos. 

Sus gentes son serias, muy serias, pero a la vez muy amables. Recordábamos con mi hermano como en una ocasión preguntamos a un ucraniano cómo llegar a un lugar de la capital. Este nos contestó con una expresión ruda, y una cara pétrea, pero a la vez dándonos todas las explicaciones y aún más para poder llegar sin problemas. Dentro del frío exterior de sus expresiones se oculta el calor de una gente amable y dispuesta a ayudarte en cualquier momento. 

Cuales van a ser las consecuencias de esta guerra relámpago es aún una incógnita, no sabemos cómo va a cambiar el mal llamado Orden Mundial, aunque, de momento, ya han  provocado el encarecimiento los precios de la energía, aún más. Qué nos depara el futuro, lo veremos en las próximas semanas, pero aterroriza pensar en cual puede ser el siguiente paso de un Vladimir Putin que aún no ha encontrado a nadie que pueda pararle. 

Y eso no nos puede permitir descansar... en paz. 

diumenge, 16 d’agost del 2020

La obsesión con "la Patria"

En los últimos tiempos veo en determinados líderes de opinión de la izquierda más cercana al PSOE empecinarse en llevar la banderita española en sus perfiles online. Al parecer, hay una obsesión con demostrar que se puede ser patriota y de izquierdas. Con todo el respeto, pero ¡Qué manía tiene la gente con ser patriota! Yo soy independentista, pero ni me considero patriota ni voy con la bandera de Catalunya en ninguna de mis prendas de ropa. ¿Qué necesidad hay?

Sinceramente creo que la izquierda española ha perdido el norte absolutamente, comprando el discurso de la derecha y sobre todo, los símbolos de la derecha. Llevar la banderita para decir "soy de izquierdas y español" es LITERALMENTE comprar la simbología patriotica de la ultraderecha más rancia de este país.

Vemos a grandes totems del izquierdismo llevar la bandera española en su ropa o en sus perfiles de Twitter, intentando que quede claro que también son patriotas aun ser de izquierdas, pero me pregunto ¿desde cuando SER PATRIOTA ha sido una prioridad para la izquierda? ¿Critican a "los nacionalismos" y al independentismo, pero ahora con todo el desparpajo llevan una bandera española?

¿Cómo se come eso? ¿Está determinada izquierda tan idiotizada que prioriza intentar comprar terreno a la derecha en lugar de fidelizar y aumentar su propio mercado electoral de izquierdas? ¿A quien creen que van a convencer con el nacionalismo español de llevar la banderita? ¿A los obreros? ¿A la clase media precarizada? 

Recuerdo, hace cerca de 20 años, en los 2000 los Guiñoles de Canal + hicieron un gag con grandes líderes del PSOE en un futuro distópico llevando en 2020 un bigote como el de Aznar, para intentar conseguir algún voto tras 30 años de aznarismo ininterrumpido. Estamos en la misma situación, la "izquierda de Estado" está tan perdida que no saben quienes son y se han olvidado de quienes eran. 

El día que estén más pendientes de reformular el Estado siguiendo su ideario de izquierdas y republicano (en lugar de simplemente ser una pieza más de él), se podrán dar cuenta que copiar e imitar a quien deben combatir es como entrar voluntariamente en un campo de minas: Un suicidio.

dilluns, 11 de novembre del 2019

Análisis Elecciones 10N: ¿Quien lo hubiera imaginado?

La semana pasada hablaba de estas elecciones. Hoy por la mañana vemos que se ha cumplido el pronóstico de un aumento exponencial de VOX (han duplicado los resultados de abril) y hemos visto que la apuesta de Pedro Sánchez no sólo no le ha dado más votos, sino que usando el mismo discurso que la derecha no ha conseguido ni uno de los escaños que quería robarle a Ciudadanos. Exitazo. Como escribía el día 6, "¿Qué podía salir mal?". El PSOE y Ciudadanos no han entendido que hacer el mismo discurso que la ultraderecha solo beneficia... (segundos de tensión)... (redoble de tambores)... (Ay, qué nervios!) A LA ULTRADERECHA! ¡Qué sorpresa amigous! ¿Quien lo hubiera imaginado? ¿Quien podría haber pronosticado que años y años de discurso tensionado de Ciudadanos en y contra Cataluña causaría el ascenso de la ultraderecha y la caída en picado de los de Albert Rivera? ¿Quien podría imaginar que usar el mismo discurso que la ultraderecha no conseguiría ni un solo voto o escaño a un partido que se autodenomina socialista como el PSOE? ¿Quien podría haber predicho que aprobar en campaña electoral un decreto ley que permite bloquear webs y redes sociales sin orden judicial no iba a dar ni un solo voto de izquierdas al PSOE? Hay que reconocer que el único político que se dio cuenta del error fue Pablo Casado, que después de haber normalizado a VOX con la ayuda de Cs en Andalucía, se dio cuenta que le estaban dando cuerda a un lobo que podía acabar comiéndoselos con el tiempo. Cambió su discurso y se fue hacia el centro (a pesar de no variar ni un milímetro su discurso sobre Catalunya) para diferenciarse de los otros fascistas de VOX. En fin, ahora, a apechugar con lo ocurrido, a dar el finiquito a según qué politólogo iluminado y a replantearse cómo no estrellarse en las próximas semanas. Porque si la pasada investidura ya fue un espectáculo lamentable, este quinto intento de Pedro Sánchez puede ser el definitivo: Preparando palomitas.

dimecres, 6 de novembre del 2019

¿Qué podría salir mal?

Escribo este texto hoy, 6-11-2019, antes de las elecciones del 10 de noviembre para que no se diga que puedo llegar a ser ventajista o que este mismo texto pueda tener un tono de "a toro pasado...". Lo cierto es que uno se pregunta a veces en qué narices piensan algunos políticos de nuestro país cuando planifican las estrategias de campaña electoral.

Es cierto que España se está volviendo "majara" (y perdón por el palabro científico) en cuanto a política se refiere, pero lo cierto es que uno no entiende muy bien qué narices le ha pasado al PSOE en las últimas décadas. De ser un partido en el exilio en el Franquismo, ilegalizado y en la clandestinidad, ha pasado a realizar el mayor spot franquista de los últimos 40 años, cuando hace unas semanas promocionaron y televisaron el 2º entierro de Estado del dictador.

A Pedro Sánchez por su apariencia física le acusaban en sus primeras semanas de político de 1ª línea (cuando se presentó a la secretaría general y no le conocía nadie) de ser un maniquí. Hoy posiblemente esa descripción no podría ser más adecuada, por razones distintas. Es un político que le pongas la chaqueta que le pongas, le queda estupendamente. Hoy una roja, y le queda bien, hoy una naranja, y le queda bien, hoy una azul, y le queda bien, hoy una de VOX, y ...

Los políticos como Pedro Sánchez son así, completamente vacíos de contenido y les queda bien casi cualquier cosa. Pero la política es algo más que eso. "Quedar bien" es un buen valor como candidato electoral pero no debería ser lo único que presentar a un electorado. Más aún si has sido incapaz de que te elijan como candidato en 4 intentos de investidura y sólo has conseguido ser Presidente tras una moción de censura. Más aún si acabas de repetir elecciones porque querías ganar con mayor margen para no depender de los independentistas. Pero a pesar de lo que muchos analistas y políticos piensan, la gente no es idiota.

Si llevan ya unos cuantos años votando una mayor diversidad de partidos, si acabaron con el bipartidismo, es porque este demostró un sistema político corrupto, ineficaz y de espaldas a la ciudadanía. Este país necesitaba ventilar el aire podrido que asfixiaba a la política estatal. Si Pedro Sánchez y sus asesores no han entendido eso es probable que les quede poco tiempo en el poder.

Otro factor que podría llevar al PSOE a la oposición a pesar de encabezar las encuestas es el cambio de discurso de los supuestos socialistas. De un "hay que pactar con Catalunya" hemos pasado a un sutil "tenemos que acabar con lo que no sea españolismo en Cataluña". Por ejemplo, en el pasado debate electoral las propuestas de Pedro Sánchez en su minuto final fueron sobre la escuela catalana, sobre TV3 y sobre los referéndums. Joder, cualquiera diría que preside VOX.

Pero la derechización del mensaje del PSOE no es algo nuevo, este partido lleva décadas perdido, comprando ideas al PP y a la ultraderecha. Cuando tu mensaje en campaña elctoral es "bandera de España" en lugar de "derechos sociales e igualdad" (como solía ser años atrás), es que algo va mal. Muy mal.

Y más aún con unas elecciones en ciernes, con un partido de ultraderecha normalizado e institucionalizado gracias a Partido Popular fundado en su origen de AP por los 7 líderes del Franquismo, gracias a los años de radicalización política de Ciudadanos y gracias a un PSOE que necesita un coco para disimular que ahora son de derechas a cara descubierta.

Así que cuando al PSOE le vayan bastante mal las elecciones (a pesar de ganar) y el Trifachito vuelva a gobernar en España, espero que alguien en ese partido reflexione sobre su cambio de mensaje, su constante derechización y le den de collejas hasta que le quede el occipucio bien rojo al que propuso imitar los mensajes de VOX en campaña con el argumento "¿Qué podría salir mal?".

dimecres, 19 de juny del 2019

Republicanismo y #ClamorRepublicano:




Me he encontrado esta tarde con esta foto en Twitter sobre el hashtag #ClamorRepublicano, un movimiento para twittear sobre #Republicanismo todos los miércoles a las 19h. Más allá de la iniciativa, que me puede parecer más o menos interesante, me ha hecho reflexionar sobre el tema, reflejándose en el siguiente hilo:
Es interesante la reflexión que hacía el buen amigo @ragabcn: ha hecho más el independentismo por cambiar el sistema en los últimos 5 años que toda la izquierda española junta en los últimos 40 años.
De hecho yo me pregunto hace tiempo porqué el @PSOE no se ha refundado en el PLE (Partido Liberal Español), que es lo que es, en lugar de Socialista Obrero, que hace décadas que lo dejó de ser. Los nombres deberían importar un poco.
El republicanismo debería ser algo más que un hashtag los miércoles por la tarde. Debería ser más que un partido político levantando el brazo para jurar el cargo. Deberían ser unos políticos y movimientos sociales implicados en conseguir un objetivo.
En la organización para conseguir un objetivo (perseguirlo de verdad por lo menos, sea cual sea el resultado) el Republicanismo tiene mucho que aprender del Independentismo. Igual España cambiaría de verdad si eso ocurriese.
Porque guste o no, el "desafío independentista" ha conseguido cambiar más leyes (en Barcelona y en Madrid) que cualquier movimiento republicano. Se trata de estar presente, de llegar a una conciencia existente y conseguir que se movilice. Eso no es un #hashtag.
Resumiendo mucho y mal, tocar los cojones todo lo que se pueda, abanderar una idea, destacar la corrupción del sistema monárquico existente y perseguir un objetivo concreto. A diferencia del maravillosamente amplio 15M, el Republicanismo debe focalizarse.
El Republicanismo debe concentrarse en la idea de cambiar el sistema por completo, rediseñarlo desde 0, creando una república que no replique los miles de errores de la monarquía y acabar con sus vicios. Probablemente creará otros, pero al menos serán propios.
No errores del pasado que llevamos siglos arrastrando. Porque el Republicanismo no debe centrarse en si consigue el objetivo final o no, sino en remover el país todo lo posible, lo acabe consiguiendo o no. En eso, el Independentismo nos ha dado una lección, porque es posible que Catalunya jamás sea independiente de España, pero nadie en los próximos 100 años se va a olvidar lo que ha ocurrido en CAT los últimos diez. No recordarán si lo consiguieron o no, sino que lo intentaron incluso a nivel europeo.
El día que el Republicanismo lo intente con la misma organización, con el mismo ahínco y con la misma persistencia que el Independentismo catalán, y sabiendo que eso va a tener graves consecuencias, posiblemente consigan muchísimo más de lo que hayan conseguido jamás.

dilluns, 25 de febrer del 2019

Viaje a Madrid

Hace unos días tuve la oportunidad de re-visitar Madrid, una ciudad y una CC.AA. que me acogió durante 10 años con cariño y afecto, y cuyas gentes estarán siempre en mi corazón. Desde que he regresado a Barcelona, hace 3 años, me he encontrado con situaciones algo absurdas y gente que me ha dejado de hablar, o de querer ver cuando viajo a la capital, por mi ideología independentista. Son muy pocos, pero hay varios casos, sobre todo en mi anterior visita.
Lo cierto es que me dejaron sin palabras, porque les consideraba mis amigos de forma sincera. Y quien me conozca sabrá que no llamo amigo a cualquiera. Pasado un tiempo, uno deja atrás el pasmo y piensa "casi mejor, vosotros os lo perdéis" y para seros sinceros, no os echaré de menos porque sé con seguridad que no vais a volver jamás a mi vida.
Por contra, hay quien sí son y creo que serán para siempre mis amigos, quienes te acogen en tu casa, quienes se mueren de ganas de verte siempre que les llamas y quienes se enfadan porque el trabajo les impide verte. En resumen, amigos de verdad. A todos vosotros, gracias.
A nivel político, en mis días en Madrid, tuve la oportunidad de ver a varias personas que trabajan en el partido Ciudadanos. Tengo varios amigos en este partido, (no sé todos, pero los que yo conozco) son gente maravillosa, a pesar de la distancia ideológica que nos separa.
Para las próximas elecciones, creo que Ciudadanos tiene el peor papel posible. Basándose como se basa en la tensión política con Cataluña casi exclusivamente, ha perdido punch respecto a la reciente llegada al panorama nacional de la ultraderecha (que siempre estuvo aquí, pero que se ha visto aupada por culpa de Pablo Casado).
Teniendo en cuenta que ya obtuvieron "voto prestado" de un PSOE en horas bajas y de un PP igual de corrupto que siempre, creo que el futruro de Ciudadanos en el Congreso no es muy alagüeño. La ultraderecha recibirá votos de las tres marías, con lo que PP perderá por la derecha y un poco en el centro, PSOE perderá un poco pero recuperará voto trasladado a Cs, mientras que Cs perderá por la derecha y por el centro/derecha e izquierda.
La similitud de Casado con Rivera (como decían en la serie "Futurama": Jack Johnson y John Jackson) y el hecho de que se peleen por el voto de ultraderecha con PP y los fachas de Abascal, en lugar de ir hacia el centro, plantea un futuro un poco negro para los de Rivera. Creo sinceramente que no saben lo que les viene encima, o no quieren verlo con el mantra de "el PP se está muriendo". Pero por desgracia, no creo que se esté muriendo realmente. Està tremendamente dividido, cierto, pero está lejos de morirse, porque como ya he dicho otras veces "los dinosaurios se mueren muy lento, y mueren matando".
Como con todo, entre la ultraderecha acomplejada y la ultraderecha real, el votante se queda con la real. Entre el centro derecha clónico y el centroderecho real, el votante se queda con el real. Y el movimiento liberal español no es tan grande como para repetir resultados en el Congreso. Por eso, añaden a Arrimadas a la oferta. Les granjeará votos y quizá consigan parar en parte el golpe, pero muy probablemente perderán votos. Y si no consiguen llegar a la mayoría absoluta entre los tres, dudo mucho que los tres partidos sobrevivan a largo plazo.
No me voy a poner a llorar porque uno de los tres desaparezca, pero no estoy seguro de que el partido a desaparecer debiera de ser Ciudadanos, precisamente. Es un partido lamentable, que ha vivido del odio y de la Catalanofobia desde el día de su creación, que no ha aportado nada nuevo a la política aparte de titulares sonoros y chaquetas vistosas. Pero repito, no estoy seguro que, de desaparecer uno de los tres, debería ser Cs.
O sí, quien sabe. La selección natural es tan sabia como cruel, y aún más en política.

dijous, 13 de setembre del 2018

Tesis, Plagios y otras mentiras



Ayer Albert Rivera acusaba en el Congreso a Pedro Sánchez de plagiar su tesis (una teoría que habíamos oído ya hace unos años).
Hoy aparece esta noticia:
Ya os avanzo: en política no existen las casualidades.
Teniendo en cuenta el ambiente en el que estamos (casos de Másters regalados de P. Casado, Cifuentes y Montón), parece claro que la derecha española vuelve a apostar por el "todos somos igual de corruptos" para A) mitigar el daño político por la corrupción en la Educación y B) tratar de acabar con el Gobierno de P. Sánchez con un escándalo fake (o no), como muchos otros que han aparecido en la época de la trama Gürtel o las tarjetas black. De nuevo, en la oposición, la derecha entra en modo Berserker y apuesta por el acoso y derribo.
Ni es la primera vez, ni será la última vez que lo hagan. De hecho, lo harán siempre, pq para la derecha española (heredera del Franquismo y las familias millonarias que se hicieron ricas con él) cree que España es suya y no gobernarla le parece un insulto y un robo inaceptable.
No es ni una derecha democrática ni con sentido de Estado pq, a pesar de que se aprovechan de la democracia para Gobernar, creen que el Estado es suyo y es indigno que el rojerío nacional ponga sus manos en el ejecutivo. Y varios medios de comunicación son cómplices de ello.
ABC, El Mundo, El Español y varios otros han INVENTADO noticias y teorías conspiranoicas durante años para acabar con Gobiernos de izquierda (a veces consiguiéndolo, otras no) en connivencia con el PP (y ahora tb con Ciudadanos). Es la derechona de siempre, con vicios de siempre.
Y en realidad es sorprendente, porque este PSOE no es que sea precisamente muy de izquierdas. Pero eso es indiferente, el poder es el poder y el hambre del mismo es insaciable. Y los partidos políticos y los medios de comunicación van siempre de la mano para conseguirlo.

dijous, 7 de juny del 2018

Nuevo Gobierno

Sobre el nuevo Gobierno, hay muchas cosas a considerar, en muchos aspectos:
Para empezar, el hecho de la salida de Rajoy y su tropa, ya es un éxito. La moción de censura ha conseguido lo que no consiguió la investidura, poner por una vez a toda la oposición de acuerdo. Y digo TODA obviamente pq no considero a Ciudadanos como partido de oposición (a quien se le olvide, votaron en contra de la moción de censura, cuando pudieron haberse abstenido y dar algo de credibilidad a su discurso). El hecho que ése cáncer llamado Partido Popular no gobierne, ya es un éxito rotundo en muchos sentidos. No para el PSOE, sino para España entera.
Hablando ya del nuevo Gobierno en sí, es fantástico ver por fin un ejecutivo con mayoría de mujeres, muy preparadas y, en su mayoría, con un perfil más técnico que de partido. Es toda una declaración de principios y una gran diferencia respecto al "Gobierno de corte" que ha nombrado Rajoy en su segundo mandato, en el que los apellidos compuestos y aristocráticos eran la tónica. Se nota más frescura en este Gobierno.
Aún así, varios aspectos a considerar: 17 ministerios quizá sea una cifra excesiva para un gobierno que apenas va a durar 2 años. Entiendo que Sánchez quiera marcar perfil, pero quizá haya pecado de ambición. En ocasiones es mejor crear menos ministerios (no necesariamente tan pocos como en la era Rajoy) para hacer un gasto más eficiente de los pocos recursos que tendrás en los dos próximos años. Ej: El ministerio de Trabajo y el de Industria podrían ser unidos.
También es cierto que sorprenden (por positivo o por negativo, según quien) nombres para dirigir ministerios como Pedro Duque, Grande Marlasca o Màxim Huerta. Aunque nos entusiasmen o disgusten sus perfiles, no suelen ser el tipo de personaje público a quien encargarías dirigir un ministerio por su carácter público previo al cargo. Desde luego no les descalifica, y probablemente nos sorprendan positivamente (o no), pero es cierto que no son los primeros nombres que nos vendrían a la cabeza para ser nombrados ministros.
Este Gobierno, a pesar de la bocanada de aire fresco que supone, lo va a tener muy difícil. PP y Cs ejercerán una oposición berserker como en la primera legislatura de Zapatero, con la dificultad de tener minoría parlamentaria y la necesidad de pactar cada una de las leyes, y con el Senado con mayoría absoluta del PP. A pesar de su reacción inicial, tampoco auguro que Podemos vaya a ser un aliado fiel de este Gobierno, ya que es en realidad su rival electoral más directo.
A nivel independentista, todos los analistas han considerado peor una situación como la actual, ya que siempre es más fácil luchar contra la derecha rancia que contra quien afirma (recalco, afirma) que quiere dialogar. No me veo capaz de prever qué ocurrirá en este sentido, porque en los últimos tiempos la política nos ha dado muchas muchas muchas sorpresas. Que se lo digan al nuevo presidente del Gobierno.

divendres, 1 de juny del 2018

Moción de censura

Hoy es el enésimo día histórico de la última legislatura.Pero es realmente histórico que haya triunfado esta #MocióndeCensura, por ser la primera que lo hace, por que la gane un tipo como P. Sánchez (quien lo diría) y por la situación en Cataluña (ya sin 155).
La #MociónDeCensura deja de lado a Ciudadanos (que se creían ya los nuevos dueños del local), acaba con la terrible era Rajoy (AL FIN) y revitaliza a una oposición que llevaba un tiempo descolocada. Pero el Gobierno de Pedro Sánchez no lo tendrá nada fácil, será el más gobierno más débil de la historia.
El nuevo Gobierno encontrará todos los palos en las ruedas que nos podamos imaginar, y los que no, porque tendrán a PP y Cs en la oposición en modo berserker. Como en la era ZP, pero multiplicado por la rabia de quien ha sido expulsado de lo que consideraba su casa y de quien se creía ya presidiendo a pesar de tener sólo 34 diputados.
Por no hablar del propio PSOE, parte del cual ni puede ver ni soporta a P. Sánchez, ni lo hará nunca, a pesar de que pudiese consolidarse y repetir como Presidente en unas futuras elecciones. Al menos, hasta las próximas elecciones.
El Senado también jugará un papel fundamental (quizá, por primera vez en su historia) ya que está en manos del PP con mayoría absoluta y no lo pondrá nada fácil tampoco al nuevo Gobierno.
Sea como fuere, la historia de Pedro Sánchez, por muy inútil que algunos le consideremos, es digna de una serie de Netflix. Es un día para alegrarse de la salida de Rajoy, Montoro, Zoido, Cospedal, Soraya, Millo y muchos otros del Gobierno. Más allá de quien venga, más allá de quien les sustituya, la propia salida del PP del Gobierno es digna para celebrarlo con música, sonrisas, amigos y un buen cava. Del caro.

dilluns, 21 de maig del 2018

Catalanofobia y 155

Hace unos días conversaba con un amigo de otra CC. AA. (vamos a decir al azar, Asturias). Me negaba que hubiese un odio a lo catalán en España. Le puse un ejemplo. Si en cualquier ciudad española entras en un bar y gritas "Viva Asturias" la reacción probablemente sea algún "VIVA". Le propuse hacer lo mismo gritando "VISCA CATALUÑA". No hubo huevos.
El hecho que la situación sea absurda (nadie entra en los bares gritando cosas así) y que la coyuntura política evidentemente está que arde más que nunca respecto a Cataluña ayudan a entender el ejemplo, al que sin duda me gustó darle un toque de surrealismo. Pero lo entendió.
La situación política actual ha llevado a los mayores absurdos políticos de los últimos años, como la aplicación del 155 y su mantenimiento, tras la promesa previa de desactivarlo con el nuevo Govern. No me sorprende en absoluto, de hecho era previsible, porque eso beneficia a PP, PSOE y Cs.
No sólo eso, sino que la cantidad de medios de comunicación que han promovido, aplaudido y culpado al independentismo de esa prórroga del 155 les hace cómplices de una pauperrimación de la democracia que vivimos a diario, tristemente, en España.
Ese empobrecimiento, que no es nuevo, se culminará (esperemos que no) con la llegada de Albert Rivera como Presidente del Gobierno. Las razones: La falta de oposición (el PSOE no existe como tal y el PP corrupto se cobrará su precio en una masiva traslación de votos).
El futuro que Ciudadanos ha planeado para España es que importe más ser español que tener una formación y una educación, sumado todo con un programa económico neoliberal, que ríete tú de Maggie Thatcher y Esperanza Aguirre. Pero agarraos que vienen curvas.
Si ocurre, será la victoria del "a por ellos", del "muera la inteligencia" y de la elitización (aún mayor) de la sociedad española, regresando al ricos y pobres y aumentando aún más las desigualdades sociales. Todo vestido con la bandera y critidando nacionalismos.
Lo triste de todo es que un día os levantaréis y será demasiado tarde. Porque un grupo de indepes (y no indepes) majaderos os avisaron que España se iba a caer por un precipicio si todo seguía igual. Y como respuesta les llamasteis: "Nazi, Supremacista, Bolivariano, Etarra o Terrorista yihadista".
Y por si alguien se lo pregunta, no, no me importa repetirme. De denunciar la muerte lenta de la democracia nunca se cansa uno. Quizá mi problema ha sido creerme la española. Aunque no creo ser el único idiota, en este sentido.

dissabte, 21 d’abril del 2018

Sueños rotos

Cada vez que escucho a Albert Rivera da la impresión que se cree ya futuro presidente. Y espero sinceramente que se de una hostia parta electoral para ver la cara que se le queda.
Por eso, porque vengo ya avisando años que sería mucho peor (a nivel socioeconómico) incluso que el PP y porque me parece que Ciudadanos no es más que (con excepciones) lo peor de cada casa. Los descartes de otros, unidos en un partido falsamente renovador.
Un pandemonio de gente que no quiere nadie, de fascistas con ansias de poder, de socialistas aderechados, de los restos de UPyD o de peperos hartos de la corrupción de su partido matriz. En definitiva drones ansiosos de un liderazgo cool más pendientes de tocar poder que de una ideología concreta.
Un partido nacido hace 12 años para luchar contra la cultura catalana y el nacionalismo de CiU, que se vio propulsado hace 4 años por el #Ibex35 para anular a un Podemos creciente, que hasta la fecha aglutinaba indignación de izquierda y derecha. Les salió bien la jugada.
Así arrinconaron a Podemos a un cuarto proporcional del Congreso y consiguieron la absorción de muchos descontentos de PP y PSOE. Ahora se ven con posibilidades de gobernar, más gracias a su postura anti-independentista, clónica del PP pero sin el desgaste de tener que decidir nada.
Pero si os fijáis, a la hora de la verdad, ni han gobernado alcaldías (tienen 0 en Cataluña), ni CC. AA. (apoyan a PP y PSOE) ni desde luego el Gobierno. Es decir, hasta el momento son humo. Y van repartiendo candidaturas a alcaldías (M. Valls en Barcelona) como si fueran chicles en un patio de colegio.
Ya me daban terror antes, que no eran nadie. Miedo me dan ahora que tienen posibilidades. Y lo tienen todo para consolidarse con unas municipales primero y luego con las Generales. Agarraos fuerte que vienen curvas. Ríete tú de Le Pen.

dijous, 5 d’abril del 2018

CDR y otros mitos

Ayer por la mañana escuché a Pedro @sanchezcastejon hablar de los CDR, de Cataluña, de "la TV3", demostrando que no ha estado nunca en uno, que hace semanas que no pisa CAT y que no ha visto TV3 en su vida. Vamos, lo habitual en un político de este triste país.
Con ello, no sólo demuestra ser una simple muleta del Cs y PP, sino que ha comprado al 100% su discurso, como lleva décadas haciendo su partido. El PE se mantiene copiando a la derecha, lo cual explica pq nadie les considera ni Socialistas ni Obreros.
Es un viejo problema del PSOE. Hace décadas (desde antes de ZP) que no tiene ni discurso ni mensaje propios, más allá de criticar al PP (y ahora tb a Cs). Básicamente se han dedicado a hacer oposición a la derecha, comprándole día a día su discurso, convirtiéndose lentamente en ellos (o peor aún, en sus lacayos) sin saberlo. Y tristemente es una constante en la socialdemocracia europea.
En concreto en el PSOE han mantenido a sus mediocres cerca, expulsando a gente valiosa, transformandose de un supuesto partido de izquierdas en un conjunto de zánganos o drones que siguen al dedillo las órdenes de la reina, la cúpula, a quien internamente han llamado siempre "el aparato".
Y a pesar de las dos tendencias del PSOE actual, susanistas y pedristas, no dejan de ser una misma casa plagada de mediocridad, enchufismo, señalados a dedazo limpio y alérgicos a las primarias. La esperanza blanca, vamos.
Hace años pronostiqué en un post de mi blog una PASOKización del PSOE. No han acabado tan mal por seguir al dedillo la doctrina del PP y Cs sobre Cataluña. Lo cual dice mucho lo que es actualmente el partido y sus votantes. De la "España plurinacional" no se acuerda ni quien la promocionó hace unos años.

dissabte, 31 de març del 2018

Luchas entre izquierdas

Existe un grave problema en la izquierda española, nos cuesta mucho colaborar. Vemos rivales por todas partes y tenemos la absurda concepción de que unas luchas ocultan o ningunean a otras. Y lo más absurdo, que lo hacen a propósito para destacar más. Hemos visto miles de ejemplos a lo largo de la historia que han terminado en el tópico de que la izquierda siempre pierde pq está dividida, lo que electoralmente es cierto, por desgracia.
En Madrid lo viví durante años cuando (entre 2011 y 2016) desde algunas luchas se miraba con desdén el independentismo y se negaba que fuera realmente un movimiento social y el gran argumento para discutir el tema fuera "Los Pujol". De una tajada, sin tener ni puta idea del tema, se usaba el celebérrimo entrecomillado para desprestigiar la lucha por una república, cuando eso jamás ha sido excluyente de luchar por conseguir otra.
Porque, créanme amigos, que el querer luchar, no por una, sino por dos repúblicas no son luchas que se anulen la una a la otra. Del mismo modo que no es excluyente luchar por las derechos de las mujeres o de la Educación o la Sanidad Públicas. Las famosas mareas del 15-M precisamente ponían en valor el luchar de forma conjunta con objetivos particulares, pero con una idea social muy similar.
Para algunos, el querer una república en Cataluña no es lícito, porque en el fondo rompe el marco mental creado en el 78 y que, a pesar de que se le critica, jamás se hace realmente nada para romperlo. Cuando algunos se han propuesto realmente acabar con ese régimen, se les persigue judicialmente, se les encarcela preventivamente o tienen que exiliarse.
Y cuando individuos como José Luis Ábalos, del PE (el supuesto PSOE) les llama cobardes, filo-etarras o Kale Borroca con un tono, un argumentario y una locución como la del NO-DO, lo único que hacen es demostrar que realmente hace décadas que han perdido su esencia. Una simple muleta del Ciudadanismo nuevo y del PP más rancio.
Pero volviendo a las izquierdas, quiero creer que un día volverán a actuar conjuntamente, quiero creer que dejarán de mirarse con recelo y quiero creer que algún día estarán más preocupadas de conseguir sus objetivos que de imponer sus marcas partidistas por encima del resto. Igual, ese día, intentarán hacer algo por conseguir realmente una república, como ha hecho el independentismo. Y ojalá, en un futuro no muy lejano, existan dos repúblicas, una catalana y años más tarde, una española.

dimecres, 24 de gener del 2018

Democracia y Twitter

Adviertes en Twitter que la democracia de este país no sólo está en peligro, sino que muchos aplauden ese derribo y te responden supuestos defensores de la patria que no, que todo va de puta madre. Y luego el obsesionado con las banderas soy yo... ahá... En este país el ministro del Interior puede amenazar a Podemos de ser disuelto si no demuestra cómo se financia y aquí todos hiperfelices. Y LO DICE UNO DEL PP, el partido más corrupto de Europa, con 800 imputados!
Y luego está el PSOE, la esperanza blanca de la izquierda sometida al sistema, y te impide que el PP tenga que dar explicaciones sobre el 1-O, el CNI y el Iman de Ripoll. Vaya vaya Joe, con "Pedro el de izquierdas". #PPSOE #LaMismaMierdaSon.
Vivimos en una apariencia de democracia que, a la mínima que tensas un poco la cuerda, se le ven todas las costuras. Sin separación de poderes, con jueces que emiten juicios políticos para NO DETENER a un supuesto fugado pq "podría beneficiar a su investidura". ¿Pero esto qué es?
Entre la derecha ultra corrupta, la ultraderecha cuqui anaranjada, la izquierda sometida y la izquierda muda, a este país sólo le falta un Darth Vader que gobernarlos a todos. De seguir así, no tardará mucho en aparecer.
Cuando es más importante el sistema que la democracia, más imp. España que la Justicia y más imp. el capital que las personas, te encuentras que partidos peligrosísimos como Ciudadanos empiezan a subir como la espuma. Felicidades, amigos, seguid aplaudiendo.
Día a día os desmantelan la democracia, paso a paso y decreto a decreto, pero vosotros seguís aplaudiendo porque creéis que no os afecta, que son de los vuestros, pero os está quedando un país que sólo va a gustar a filofascistas y ultraderechistas. Vamos, España.