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dimecres, 15 de juliol del 2015

Entrevista Hibai Arbide: "Grecia es un spoiler de lo que ocurre en otros países"

En La Sonrisa Política inauguramos una nueva etapa en la que incluiremos entrevistas de actualidad e interés. Comenzamos con una entrevista a Hibai Arbide, periodista y abogado experto en movimientos sociales y en Grecia, tema del que lleva escribiendo desde 2012 y país en que vive desde hace un año. Las recientes negociaciones de Grecia con Europa, el acuerdo firmado, la situación de Syriza y el futuro de Alexis Tsipras son algunos de los temas que podréis leer en esta entrevista y escuchar en versión audio en Ivoox (esta última, por cierto, contiene una pregunta final que no aparece en el texto escrito). Disfrútenla, insensatos.

HIBAI ARBIDE: "GRECIA ES UN SPOILER DE LO QUE OCURRE EN OTROS PAÍSES".


Audio: Música: Lo Krain - Untrodden Lane
http://www.ivoox.com/entrevista-hibai-arbide-audios-mp3_rf_4816588_1.html

 Usted que lleva un año viviendo en Grecia ¿Cómo analiza usted desde allí lo ocurrido en las últimas semanas? 
Al contrario de lo que muchos pensaron el lunes por la mañana, esta crisis no está cerrada, ni la crisis económica ni la crisis política, que no es griega, sino europea. Creo que Grecia, en el último lustro, ha sido el laboratorio de las políticas de austeridad en Europa. Es decir, en  Grecia se han probado políticas que después se han extendido a otros países y por eso ha sido también la punta de lanza de las movilizaciones contra la austeridad en la calle y, en los últimos seis meses, también en las instituciones griegas.

Como sabemos, hubo un acuerdo el lunes por la mañana que acabó con un acuerdo firmado que el miércoles 15 debería ser ratificado en el parlamento griego. Creo que va a ser posible pasar este trámite parlamentario, pero no sé qué consecuencias tiene tener para el gobierno de Tsipras. Se han anunciado dimisiones de cuatro ministros y de varios viceministros y ello podría acabar en una crisis de gobierno. No descarto que a finales de este año tengamos elecciones anticipadas porque los apoyos de Tsipras no sean suficientes para continuar.

¿Ha traicionado Alexis Tsipras a su electorado?
Hay gente que me pregunta en las redes si esto ha sido una traición de Tsipras, pero más que eso yo creo que ha sido un golpe, es decir, el presidente griego se ha visto con las manos atadas en cuanto a que esta cumbre y las negociaciones se han producido en un marco de asfixia económica a Grecia. El BCE ha provocado un control de capitales y una fuga de capitales masiva, creo que esto no ha sido casual, ha sido provocado como avisó el propio exministro de finanzas Yanis Varoufakis. Por lo tanto, no creo que haya sido un acuerdo que se ha tomado en libertad. Esto no exculpa a Tsipras, no lo digo en el sentido de quitarle la responsabilidad de firmar algo que iba claramente en contra de su programa, sino para dejar claro que esta crisis no está cerrada y que no creo que su partido Syriza acepte el pacto en estos términos. 

¿Qué dicen los griegos? ¿Qué ambiente se respira en Atenas respecto a todo lo sucedido?
Mucha decepción, mucha tristeza. Había mucha esperanza depositada en que este gobierno pudiera revertir las políticas de austeridad. Pero también eran conscientes los griegos de que Grecia sola no puede cambiar el panorama político y vencer al neoliberalismo porque no tiene fuerza suficiente. Pero sí había esperanza de poder aguantar hasta que pudiese cambiar el equilibrio interno de la Unión Europea con las elecciones españolas e irlandesas. Más que cabreo, creo que hay mucha tristeza. En los dos últimos días, Atenas que es una ciudad muy ruidosa y viva, muy caótica y eso es parte de su encanto. Ayer estuve tomándome algo en una terraza y había silencio. Nunca había visto una Grecia en silencio. Creo que hay incertidumbre con lo que va a pasar, porque hubo un gran apoyo al No en el referéndum, con una victoria clara, pero puede que no haya servido para nada.

Tras la negociación con Europa,  ¿en qué situación ha quedado A. Tsipras? ¿Acertó presentando el referéndum?
Creo que sí, a pesar de todo. En primer lugar porque me parece una cuestión de principio democrático preguntar cuando vas a implantar medidas que están en contra de tu programa. También porque hubiese sido completamente imposible llegar a un acuerdo antes del referéndum, tanto por cuestiones internas de Grecia y Syriza, como por exteriores. De hecho, era una denuncia del ejecutivo griego que cada vez que estaban dispuestos a llegar a un acuerdo los acreedores pedían más y más y más y por eso había sido imposible llegar a un pacto.

Por otro lado, las críticas internas de Syriza desaparecieron y se volvieron a unir en el referéndum. Pero al haber dado un bandazo con el acuerdo con Europa, estas desigualdades han vuelto a aparecer. De hecho, un miembro de la delegación griega en Bruselas me confesó que “si no tuviéramos una pistola en la cabeza, ni siquiera nos plantearíamos negociar este acuerdo”. Tenemos la sensación de que ha sido un chantaje y hay una parte de la ciudadanía griega que Tsipras se ha rendido y ha claudicado y otra que ha sido forzado a adoptar un acuerdo que no quería adoptar. Por lo tanto, hay un cierto agradecimiento al primer ministro por haberlo intentado o un cierto rechazo por haber traicionado a sus votantes, dependiendo de con quien hables. Yo creo más en la primera.

¿Cómo definiría la actitud europea y alemana en concreto, respecto con Grecia?
Creo que paradójicamente ha sido una actitud muy antieuropea, ya que han prevalecido los valores neoliberales, por encima de los valores políticos que ven la Unión Europea como una federación fraternal, en el sentido más clásico de la fraternidad de la Revolución Francesa. Los valores democráticos que se fundan con esa revolución (libertad, igualdad y fraternidad), creo que tanto Alemania, como los países bálticos y Finlandia, con el ministro de finanzas alemán Wolfgang Schäuble a la cabeza, han mantenido una actitud profundamente radical, ideológica y muy peligrosa para el futuro de Europa. Si esta se convierte en la imposición de unos pocos a la mayoría por medio de la fuerza (en este caso no a través de las armas, sino de los bancos), creo que es muy mal augurio para el futuro de Europa.

Es decir, que se están aplicando medidas para prevenir futuros gobiernos que actúen como Grecia ¿no?
Completamente, el propio Tsipras afirmó que tenía la sensación que estaban utilizando a Grecia para lanzar un mensaje a otros países, que no les importaba tanto Grecia como mandar ese mensaje. El ejemplo de que Grecia no les importa es que han impuesto políticas que se ha demostrado que causan más sufrimiento  para los griegos, una visión ideológica que no tiene en cuenta que las políticas de austeridad están provocando un sufrimiento enorme a muchos sectores del país.

Por otro lado, cuando hablamos de la deuda griega nos parecen cifras astronómicas, pero es únicamente el 2 por ciento del PIB europeo. Es decir, cuando se decide no estructurar la deuda no se utiliza un criterio económico, sino un criterio político. En los últimos tres días en las bolsas de China se han perdido siete veces más que el total de la deuda griega. No es un ejercicio contable, sino un criterio político que está ahogando este país.

¿Cree que se producirá un Gréxit?
Desde 2012, que es el momento en el que me lanzo a escribir sobre Grecia, he defendido con uñas y dientes que el Grexit no era deseable. Primero porque creo que la crisis griega es la crisis europea, es en el marco europea donde se debe decidir un cambio de políticas y me parecía que esta era una opción islacionista que pasaba por encima de esta visión. También creo que no es un debate monetario. Lo importante no es el dragma o el euro, sino las políticas económicas y monetarias que se lleven a cabo. Dicho esto, a día de hoy (14 de julio), preferiría un Grexit a tener que aceptar el paquete de medidas propuesto por la Unión Europea. Si el precio para no salir de la moneda común es una serie de privatizaciones, una reforma laboral fortísima, una reforma de las pensiones con bajadas enormes, eliminación del programa social que está implantando desde enero, el cierre de la televisión pública, la retirada de la sentencia del Tribunal Cosntitucional que consideraba inconstitucionales los despidos de funcionarios… toda esta serie de medidas me parecen tan fuertes que el precio es demasiado alto como para aceptar la moneda común.

Lo digo con todo mi pesar, porque yo siempre he defendido la opción europeísta, como la moneda común, como el espacio donde articular las luchas contra la visión neoliberal. Usando terminología tradicional, en la medida que el capital se organiza de manera transnacional, creo que la lucha de clases se debe articular también de esta manera. No estoy hablando de tomar el BCE como si fuera el palacio de invierno, sino que experiencias como Barcelona en Comú, como Ahora en Común, como Syriza y otras muchas que todavía no han surgido, es una manera de ecualizar. Nunca he defendido el Grexit, pero creo que es una opción que, aunque nos duela deberíamos tener en consideración.

Visto lo visto en Grecia ¿en qué papel queda la democracia respecto al poder económico?
Hay una frase de un sociólogo y economista, Isidro López, autor del libro “Fin de Ciclo” de la editorial Traficantes de Sueños, en la que decía que “Grecia ha inaugurado una fase de guerra abierta entre la democracia y el neoliberalismo”.  Una fase en la que no es compatible que ambos convivan. O gana el neoliberalismo y se impone la visión de que las finanzas tienen que dominar nuestras vidas o gana la democracia, que está por construir. Creo que la democracia formal que tienen los estados parece claro que no merece tal nombre. Hace cuatro años llenábamos las plazas bajo el grito de “Democracia Real Ya”, pero es urgente no sólo defenderla sino practicarla, por pura supervivencia. No podemos esperar que nos quiten lo poco que nos queda para asentar la democracia.

Para terminar ¿Qué quiere decir sobre Grecia o Europa, que no se haya dicho ya?

Creo que se ha hablado mucho en España sobre las comparaciones entre Syriza y Podemos, entre PASOK y PSOE, entre To Potami y Ciudadanos… Son comparaciones que sirven para entender, pero no para entender la realidad local. En las tres últimas semanas, que he escrito más que en toda mi vida, he intentado tratar de explicar que el contexto de Grecia está ligado al español, en el sentido que pertenecen a la Unión Europea, pero que hay que entender los matices locales porque si no hay posicionamientos que no se entienden. Vale la pena interesarse por Grecia porque es un Spoiler de lo que ocurre en otros países. La importancia de Grecia no es cuantitativa, es muy pequeño y prácticamente no pinta nada en la economía, pero sirve de avanzadilla para lo mejor y lo peor que ha tenido la Europa actual. 

dimarts, 30 de juny del 2015

Matonismo preventivo

Cuando era niño, tenía una imagen idílica de la Unión Europea. Era una historia de unidad entre pueblos históricamente en conflicto, un cuento de ilusión, de derechos sociales, de oportunidades y de ayuda entre hermanos. La realidad y ese imaginario, 30 años más tarde, no podía ser más distinto. En las últimas semanas, desde 2010 en realidad, hemos comprobado que una parte de Europa no sólo no cree en la imagen que teníamos de la Europa moderna y cosmopolita, sino que parece precisamente todo lo opuesto. La situación en la que se encuentra Grecia y su relación con el Eurogrupo, mucho más desde la llegada de Alexis Tsipras y Syriza, es el mejor ejemplo para desenmascarar ese sueño en el que muchos europeos creímos (y en realidad, aún esperamos que llegue). 

Si uno fuera desconocedor de la política internacional, podría extrañarse de la actitud del Eurogrupo con Syriza, que ni creó la gigantesca (en relación a su PIB) deuda griega ni ocultó la mala situación económica del país, como sí hicieron lo conservadores de Nueva Democracia, en connivencia con el PASOK. El primero pagó su lacayismo hacia las instituciones europeas perdiendo las elecciones y el segundo, quedándose donde probablemente se merezca por su gestión, en el ostracismo y la irrelevancia. Como decía, uno podría extrañarse de la especial saña que ha aplicado Europa al actual gobierno griego, ya que no es culpable de lo ocurrido en su país, pero si analizamos las actuaciones de los estamentos europeos, sus intimísimas relaciones con el BCE y el FMI, vemos que no es nada nuevo. En la propia Grecia, el Primer Ministro socialista Papandreu fue obligado a dimitir por proponer un referéndum para preguntar al pueblo si debía aplicar las durísimas reformas que "recomendaba" Europa. En España, en 2010, Zapatero aplicó a desgana (pero aplicó) las medidas propuestas, en lo que supuso el fin de su carrera política y la primera ola de recortes en España. En Portugal o Irlanda ocurrieron situaciones similares. 

Viñeta de Ferreres publicada en El Periódico el 30-06-2015.
Es decir, Europa no quiere aliados, quiere lacayos. La Europa actual no es ya un ejemplo de democracia y derechos civiles (frente al comunismo en la Guerra Fría), sino que como si fuera un burdo usurero o prestamista, presiona, reprime, insulta y amenaza a quienes no se someten. Como vemos en la viñeta de Ferreres, actúan sin miramientos ante cualquier situación en la que la democracia pueda ponerse por delante de los estamentos económicos. Y es muy importante para Europa vencer la batalla de Grecia, ya que no se trata de contener al país heleno, sino que se trata de contener una Syrización de Europa que, por ejemplo, en España lleva el nombre de Podemos (y en otros países, otros). Un matonismo preventivo que tiene como misión proteger los intereses bancarios de Alemania y que tiene como esbirros a ministros de economía y a primeros ministros. 

A modo de ejemplo, vemos que en las negociaciones entre Grecia y Europa la actitud de los estamentos económicos parecía más predispuesta a decir NO a cualquier cosa que propusiera Tsipras que a llegar realmente a un acuerdo. Parecía que el objetivo real de estos era una humillación griega, más que un acuerdo de mínimos para conseguir solucionar el asunto. Es obvio que Grecia y el actual gobierno de Syriza han podido hacer mejor algunas cosas, pero no se les puede negar su intención de arreglar la situación, de llegar a un acuerdo, sin que ello suponga un mayor desgaste para sus ciudadanos más pobres. De hecho, hemos visto cómo Europa se ha sentido muy ofendida porque Tsipras haya querido negociar, en lugar de someterse. Y la propuesta de referéndum no es más que una otra forma de negociación, de presión y de aguantar el pulso de los mercados. Y prueba de ello es que Juncker ha hecho una propuesta de última hora a Grecia. 

Reflexionando, uno llega al a conclusión de que no se trata de un tema económico, ni de que se pueda devolver el dinero a Europa. Se trata de, como afirma el premio Nobel Paul Krugman, de derrotar al gobierno de Tsipras y echarle como se echó en su día a Papandreu. Por eso el mantra de que los mercados no tienen ideología es falso, una falacia, una burda mentira que se puede comprobar leyendo las propuesta de Europa a Grecia. Propuestas por cierto, que no se diferencian en casi nada a las que lleva ya aplicando los últimos 5 años y que no ha sacado a Grecia de la crisis, igual que no ha sacado a España de la suya, sólo la ha estancado en ella.  

dissabte, 29 de desembre del 2012

Islandia, mon amour

Uno de los indescriptibles parajes islandeses.
Islandia es un paraje peculiar, frío, oscuro y cerrado, pero con innegables peculiaridades e inigualables paisajes. Reykjavik, su capital, no es más que una ciudad pequeña con puerto, una calle mayor llena de comercios y cafeterías (eso sí, con una peña del Barça). Aún así, tienen un concepto democrático y asambleario propio, heredero de cuando en la Islandia Medieval se formaron los goðorð. Quizá por eso, aunque aquí parezca increíble, en Islandia se hacen referéndums a menudo. ¡Y no se acaba el mundo, oigan! En uno de los últimos, del 9 de abril de 2011, la población islandesa se negó a pagar la deuda contraída con bancos alemanes y holandeses entre 2016 y 2046. Otro de los logros del gobierno islandés ha sido conseguir un acuerdo con los bancos para perdonar la deuda hipotecaria a un cuarto de su población. De Rajoy querríamos esperar lo mismo, pero sabemos que con él eso nunca va a pasar.

No soy muy fan de los templos, pero la belleza
de esta catedral es innegable.
Este comportamiento responsable con la población ha llevado a sus dirigentes, durante lo que se ha llamado Revolución Islandesa (que tan ejemplar ha sido para movimientos como el 15M), a preguntar a su pueblo qué quería hacer con su país: Pagar las deudas impagables durante 30 años a los bancos que destruyeron la economía real del país (en favor de la financiera) o meter en la cárcel a los políticos y banqueros que lo hundieron por completo. El sólo hecho de realizar esta pregunta dice mucho en favor de este pueblo. Al presidente griego Yorgos Papandreu, por sugerir lo mismo, le hicieron dimitir casi inmediatamente. También es cierto que existen algunos mitos sobre Islandia, que este artículo destaca.

Dejando la política, los islandeses, como muchos isleños, son gente cerrada pero que recibe con mucha educación al turismo. Sabiendo que se trata de turistas de un sólo viaje (Islandia es un paraje demasiado lejano como para ir cada año), suelen cobrar caro al guiri, sobretodo en los tours para ir a ver sus fantásticas cascadas, volcanes, auroras boreales o la Blue Lagoon. Nada que no haga cualquier ciudad turística, eso también es cierto. 

El barrio cercano al puerto, reflejo de las típicas casas
que podemos encontrar en Reykjavik. 
En cuanto a sus costumbres, estas cambian cada 6 meses. En invierno amanece a las 10:30 de la mañana y anochece a las 17h aproximadamente, por lo que aprovechan las pocas horas de sol de las que disponen y luego se recogen del frío en sus hogares, alimentados con energía geotérminca (un modelo no sólo muy eficiente y barato, sino que también muy adecuado, teniendo en cuenta que viven rodeados de volcanes).  Eso lleva a que suelan derrochar el consumo de la luz y el agua caliente, porque a diferencia de España (que sube la factura año a año ocurra lo que ocurra), son bastante baratas. El uso de esta energía de origen volcánico provoca, por otra parte, que el agua con la que se duchan o se lavan las manos huela a huevos podridos, porque tiene un nivel moderado de azufre (que desprende este olor). Una peculiaridad más de este país, sin duda. Si hablamos del verano, la vida en Islandia es casi opuesta. Apenas sin horas de noche, los días se eternizan y es habitual ver a islandeses debatiendo en sus casas de madrugada, con la sensación de ser la hora del té de la tarde. 

La Blue Lagoon, una visita obligatoria en Islandia.
Islandia es un país pequeño, con una capital, Reykjavic, también pequeña, si estás acostumbrado a ciudades como Madrid, Barcelona, París o Londres. Pero son peculiaridades como el idioma, su fuerte espíritu norteño, su pasión por la Navidad y su cultura de origen vikingo lo que hacen de este un lugar especial. Quizá no estaría en mi número uno de la lista de países a visitar, pero es sin duda una experiencia única, por muchas razones. Yo personalmente no olvidaré estas vacaciones navideñas por sus espectaculares paisajes, por sus 13 trolls (los Yule Lads, que reparten regalos durante dos semanas en Navidad, como aquí deberían hacer los Reyes Magos) y por los buenos momentos pasados en familia. No sé si volveré algún día, pero es un lugar que no vale la pena perderse.

dilluns, 19 de novembre del 2012

El futuro del PSOE

Los amigos de SPQ Asesores me pidieron un artículo para hablar sobre el estado actual del PSOE y por donde pasa su futuro. Aquí os lo dejo: 

¿Por donde pasa el futuro del Partido Socialista? Para responder rápidamente a la pregunta, ahí va mi respuesta: “el futuro está en sus manos”. El PSOE, como todos los partidos y como alguna gente afortunada, dictará su futuro con las decisiones que tome en los próximos meses. Pero tiene básicamente dos caminos a elegir, refundación o PASOKización. El primero exige un camino arduo, pero que puede llegar a buen puerto. El segundo no exige nada, más que seguir el camino que lleva meses recorriendo ya.

Dicho esto, concretemos y analicemos: ¿Por qué la gente ha dejado de confiar en el PSOE? Desde mayo de 2010, el partido perdió el rumbo cuando Zapatero claudicó ante los mercados, aplicado los recortes impuestos por Europa. Fue el principio del fin, pero no el principal culpable. Traicionar a sus propios principios, cambiar la Constitución e indultar a un banquero una semana antes de irse fueron errores graves, pero no fueron los primeros. El Partido Socialista lleva años comprando el mensaje del PP, en especial el que afirmaba que Zapatero era un activo tóxico para España y el PSOE y debía eliminarse. Se lo creyeron tanto que, aún con Zapatero como Presidente del Gobierno, decidieron sustituirle y coronar a Rubalcaba como sucesor. ¿Se imaginan a alguien del PP intentando cargarse a su todavía Presidente, antes de unas Elecciones Generales? ¿No verdad? Yo tampoco, y por algo será.

Pero no sólo eso, sino que la coronación de Rubalcaba distó mucho de ser ejemplar. Se anularon las primarias, se dejó clara la escasa calidad democrática interna del partido y se decidió cambiar una cabeza por otra, para que todo siguiera igual que estaba. Otro error capital. Y ello sumado a la promesa de un Congreso Político que no ha llegado ni llegará jamás y a una galopante falta de autocrítica y renovación, han llevado al partido a una situación difícilmente manejable. Una situación en la que se han metido ellos solitos. No la crisis, ni el PP, ni UPyD, ni el 15M, ni los bancos. Ellos solitos se han metido en un charco en el que esperan pasar un máximo de 8 años, igual que hiciera Rajoy, esperando que el PP se desintegre solo.

Sería esa una gran estrategia si no fuera porque el votante del PSOE no es como el del PP. El del PP no es tan exigente ni idealista como el socialista. Al votante pepero no le importa cómo llegues al poder, mientras llegues. Por contra el votante de izquierda es mucho más exigente. Primero, porque quiere un partido del que se pueda sentir orgulloso de sus propuestas, de su líder y del rumbo que toma (todo a la vez). Y lo quiere porque es un votante más idealista que práctico. Y en segundo lugar porque tiene alternativas, si siente que su partido ha fallado. Eso no ocurre con el votante de derechas, que sabe que el PP es su única opción viable para llegar a la Moncloa.

Rubalcaba, ante el color tradicional del Partido Popular, el azul. 
Así que si Rubalcaba (o su sucesor) esperan llegar a la Moncloa tumbados a la bartola, como hizo Rajoy, más vale que se compren una hamaca bien cómoda, porque se van a pasar en ella 8 o 12 años. Entonces ¿cual es la alternativa? En mi opinión, la hoja de ruta a tomar debería ser, en primer lugar, un Congreso Político, para trazar un rumbo a seguir, para renovar ideas, para alejarse del concepto “PPSOE” que tanto ha calado en la sociedad y para acercarse a la izquierda, no al centro. Porque tu votante real es el de izquierdas y porque el votante de centro viene solito, cuando ve a un partido sólido y coherente consigo mismo, no cuando abandona a su votante originario para “hacerse el centrista” por un puñado de votos. En segundo lugar, renovar a la cúpula dirigente del partido, acorde con el nuevo rumbo tomado. Y en tercer lugar, buscar un candidato mínimamente ilusionante para el votante desencantado del PSOE. No va a ser una tarea fácil, ni agradable, pero en menos de un año puede estar resuelta y puede marcar la próxima década, no sólo los próximos meses. La opción de renovar las estructuras internas del PSOE por completo (que sería altamente necesario) ya ni lo planteo, porque lo doy por imposible.

Cual de los dos caminos va a tomar me lo puedo imaginar (posiblemente un término medio, que no les librará de la Pasokización, porque el votante se va a dar cuenta de que el cambio es sólo un puro maquillaje), pero yo que soy más idealista que práctico, aún espero que en el Partido Socialista (décadas hace que dejó de ser Obrero) Español alguien se dé cuenta que Grecia, ahora mismo, no está tan lejos de España.

divendres, 3 d’agost del 2012

El famoso populismo

Vivimos gobernados por inútiles. Pero no son inútiles porque sean malos políticos, que lo son, ni porque no se den cuenta de ello, que se dan cuenta. Vivimos gobernados por inútiles porque a pesar de saberlo, lo ignoran por completo. Siguen adelante con su inutilidad social y suponen un lastre. Un lastre que el pueblo, que no es tonto, observa. Un lastre que les sitúa como el tercer problema de nuestra sociedad según la encuesta del CIS. ¿Y qué ocurre con los lastres, cuando nos impiden avanzar? Que nos deshacemos de ellos. Si alguien cree que sólo hablo del PP, está equivocado. El PSOE es primer lastre que ya hemos empezado a soltar. Los resultados en las últimas elecciones fueron los peores de la historia en unas Elecciones Generales. Se debió a que el partido llevaba su propio lastre (Zapatero), a que el propio partido se libró de su aún líder y Presidente del Gobierno (¿cómo vas a votar a un partido que intenta acabar con su propio líder?), a que se impidió llevar a cabo unas Primarias y a que Rubalcaba tiene menos carisma como candidato que Rajoy, que ya es decir. 

Esta sucesión de pésimas decisiones llevó a la pérdida de 4 millones de votos el 20N de 2011 y ello, sumado a la fragmentación del resto del Parlamento, provocó una mayoría absoluta del PP. Pero si el PSOE lleva el mismo camino que el PASOK (el partido socialista griego, que perdió muchos votes ante Syriza, el IU griego), el PP no está mucho mejor, a pesar de la mayoría absoluta. Su pésima gestión está convirtiendo el Estado del Bienestar en "El Estado del Bienestuvo", como ya ha ocurrido en Grecia y Portugal y sus propios votantes, tradicionalmente fieles, están demostrando que se les ha acabado la paciencia. Muchos de los llamados "liberales" (votante económicamente conservador pero que no comulga, nunca mejor dicho, con la derechona democristiana ultracatólica que domina al PP) se están yendo a UPyD. El partido fucsia, viendo el destrozo que hacen unos y otros, espera recoger los votos de centro socialistas y los votos centro-liberales populares con varias palas cargadoras marca Caterpillar... o JCB, o John Deere o Komatsu o la brand que más os pitufe. 

Además, tanto Izquierda Unida como UPyD están creciendo, ya que en tiempos de crisis los partidos tradicionales caen y los extremos crecen y es entonces cuando aparecen esos grandes personajes de la historia que son los "políticos populistas". Porque uno se fija en algunos países y le viene a la cabeza una reflexión: "Cómo tenían que ser los otros políticos para que la gente cayera en manos de tipejos como Evo Morales, Berlusconi, Chávez o cualquier político argentino de los últimos 100 años". Quiero decir, la culpa no es de estos presidentes, ni de la gente que les votó, sino de los políticos que gobernaron y que no supieron hacerlo para el pueblo. De los políticos que, en lugar de conseguir mejorar al país, se dedicaron a llenarse los bolsillos con, por ejemplo, manutención para un piso cuando ya disponen de varios en la capital.



Pero hay algo que está claro, si los políticos hacen bien su trabajo, salen reelegidos, y si no lo hacen, se los suelen petar. Y si además lo hacen mal durante décadas y la política llega a extremos de desprestigio como los que tenemos en España, aparecen estos tipejos, los políticos populistas, que se presentan como salvadores de la Patria, que dicen luchar contra la corrupción, que usan argumentos de izquierda y derecha y que a la larga acaban con los partidos tradicionales. De ésa forma llegan al poder y de allí, como se ha visto, es muy complicado sacarles. Y no sé porque, después de escribir este post, me viene el nombre de Toni Cantó a la cabeza. Que nos coja confesados. 

dimarts, 15 de novembre del 2011

Bank-oh!-cracia

The Economist ha celebrado la salida
de Berlusconi del gobierno italiano
con esta curiosa portada.
Los  tiempos están cambiando, ya lo decía Bob Dylan. También dice una antigua maldición china que "ojalá te toque vivir tiempos interesantes". Es decir, vivimos en tiempos inciertos, en los que no sabes qué va a ocurrir mañana, en los que amaneces pensando "con qué sorpresa nos van a despertar hoy los mercados" o "¿comenzarán esta mañana Francino, Buroaga o Herrera con algo distinto que no sea la crisis europea, griega o italiana?". Y no, eso no cambia. La crisis sigue presente en todos los estamentos de nuestra vida, incluido el político. Sobre todo el político. Recientemente hemos visto cómo los llamados "tecnócratas" pasaban a dirigir dos grandes países como Grecia, cuna de la democracia, e Italia, el ya ex feudo de Berlusconi. Con lo que me gusta que haya tenido que marcharse Il Cavagliere, me parece horrible que hayan tenido que ser los mercados quienes le hayan echado del gobierno del país. Y me gusta aún menos que quien le haya sustituido, igual que en el caso griego, no sea alguien elegido por las urnas. Pero realmente lo peor de todo esto no es que haya un banquero a la cabeza del país, sino que la sociedad lo esté aceptando con semejante facilidad. 

La democracia es y ha sido siempre un camino duro, muy largo y laborioso. Ha costado vidas, ha costado el esfuerzo de muchos para que ahora unos pocos se hagan con el poder. 'Defender lo nuestro' puede pareceros un slogan muy manido, pero es lo que debemos hacer, defender nuestro patrimonio social, si queremos una democracia de verdad, no una bancocracia que domine nuestras vidas. Lo digo porque sería muy paradójico que los bancos, quienes han creado la crisis y han 'aconsejado' a los políticos y a sus gobiernos cómo salir de ella, sean quienes sustituyan a la clase política cuando la fórmula propuesta no funciona. Es decir, yo te creo un problema, 'te obligo' a usar mi fórmula para salir de él y ocupo tu lugar cuando mi fórmula se ve que claramente no funciona. Manda huevos, si fuéramos conspiranoicos, podríamos incluso decir que estaba ya todo planeado. Hay muchos foros en los que ponerse al día en estos temas de conspiración, también muchos libros, pero me gustaría recomendaros la sección que realizó el colaborador de Milenio 3, Santi Camacho. Este periodista realizó el pasado 6 de noviembre un dossier sobre lo que se oculta tras la situación económica de Grecia e Italia, los sicarios económicos. Lo podéis escuchar a partir de minuto 35 del programa, es en muchos sentidos chocante y te hace ver la política actual de otra forma.

Mario Monti, a la izquierda, y Lukas Papademos, a la derecha,
los intrusos en la política europea, a quien nadie ha votado
.
Hay ocasiones en las que me atemoriza el futuro que nos espera. La democracia está siendo, en mi opinión, desmenuzada poco a poco. Se nos recortan derechos de un día para otro (esa reforma de la Constitución en el mes de agosto, a toda prisa fue la más grave traición de Zapatero a su país) y se anuncian medidas igual de duras tras el 20N, ya sea con la mayoría absoluta del PP o ya sea de con la ayuda de CiU, cuyas reformas ya han costado la vida a una mujer en Barcelona y han provocado una huelga de médicos. Cada día parece ser el día clave para la salvación de Europa, cada día parece que el mundo se va a terminar, cada día nos despertamos con una nueva exigencia de los mercados y de Merkozy (Merkel y Sarkozy). Y si sigue así, un día nos levantaremos, como comenta Iñaki Gabilondo en su videoblog, que no hay ya democracia. Pero lo peor, repito, no es que eso suceda, sino que a mucha gente le parezca bien. Que a mucha gente ya le guste que haya un "técnico", es decir, un banquero, dirigiendo un país. Alguien a quien NADIE ha votado y que sólo representa a un sector muy concreto y muy rico de la sociedad. Porque entran ahora, pero ¿cuando van a dejar el poder? ¿en un año? ¿en dos? ¿cuando acabe la crisis? ¿y quien decide cuando ha terminado la crisis? ¿y quien le devuelve a los ciudadanos el derecho a voto? Es todo demasiado inconcreto, ¿verdad? Hay días en los que te levantas y te preguntas "¿Es esto democracia?".