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divendres, 20 de maig del 2022

Pegasus y la cultura política

 Hemos comentado muchas veces la doble vara de medir que se ha tomado con el independentismo y con determinadas posturas de izquierdas en este país. La persecución que han perpetrado determinados movimientos tectónicos del Estado para espiar a quien espiar, fabricar informaciones falsas, influir en elecciones de forma ilícita, se ha hecho más que evidente con el “Caso Pegasus”. Esta es una caja de truenos que ha evidenciado lo que a muchos españoles ya les parece bien, que contra la izquierda y el independentismo, como decíamos hace un mes en este blog, VALE TODO.

Es decir, poco importa que se espíe a otros partidos durante negociaciones de legislatura, poco importa que ese fabriquen noticias falsas para acabar con reputación de políticos independentistas o de Podemos, poco importa que determinados jueces crean que está justificado espiar al vicepresident de la Generalitat o a ganador de las elecciones a la alcaldía de Barcelona, Ernest Maragall. Poco importa, digo, porque como ya hemos mencionado alguna vez, a mucha gente le importa más la unidad de España que la democracia. El concepto de democracia real, me refiero, no el sistema político que hay en España, que no es una democracia. Y afirmo eso porque es muy difícil que exista una democracia en un lugar donde la mitad de la población cree que está bien espiar a rivales políticos o a futuros socios, o inventar noticias falsas para que determinados partidos no lleguen al poder. Es decir, que aprueban la corrupción política.

Porque la democracia es mucho más que el sistema político, mucho más que las instituciones, mucho más que la arquitectura democrática que se fundamenta en la Constitución, los poderes del Estado o los estamentos socioadministrativos que los forman. La cultura política de un país es fundamental para realizar una revisión de lo que ocurre en nuestra sociedad y los atajos, delitos o crímenes que algunos toman para conseguir sus objetivos. La cultura política es la que permite a una sociedad rechazar y repudiar determinadas tácticas políticas, determinadas acciones judiciales o determinados movimientos de lo que de forma simplista pero efectiva se ha denominado como las “cloacas del Estado”. Una sociedad acrítica con la corrupción, como es buena parte de la sociedad española, que prefiere que manden los suyos a que haya una democracia firme y consolidada, respetuosa con los derechos sociales y que no cometa “Casos Pegasus”, o “Watergates a la española”, que es lo que es este caso.

Al tener la sociedad española una falta de cultura política, de respeto por el adversario, de respeto por la diferencia, que no disidencia, política, está esta sociedad condenada a caer en la corrupción, en el espionaje (por muy justificado por la fiscalía y autorizado por un juez que esté). Cuando Villarejo es tildado de demonio que avergüenza al sistema por un lado, pero se le paga millones por otro  para que haga el trabajo sucio, la política española tiene un problema. Y cuando a la sociedad española esto ya le parece bien, o le queda muy lejos, o le importa tres mierdas, la democracia tiene un problema con España. Porque la permisividad con algunos es la condena futura para otros. Las vistas gordas en este sentido, salen caras. Los perseguidores de hoy son los perseguidos del mañana. Este es un concepto que desde muchos sectores no se quiere creer, pero con el que se tropezarán tan pronto como la ultraderecha vuelva al poder. Que volverá. Y cuando eso ocurra…

dilluns, 8 d’octubre del 2018

Parálisis indepe

El independentismo está parado, paralizado por peleas internas de los principales partidos políticos que, una vez más, como ha pasado una y otra vez en toda España, no están a la altura. De nuevo, el estamento político vuelve a fallar a la gente a quienes deberían representar. Ya se pueden empezar a poner las pilas porque los partidos políticos no han mostrado ni capacidad de diálogo, ni capacidad de planificación más allá del 1-Oct, ni tener una idea de qué hacer, más allá de aguantar hasta las próximas elecciones de finales de junio.
Los independentistas catalanes no se recibieron una paliza el 1 de octubre de 2017 para esto. Esperábamos más, sinceramente. Esperábamos más que un President como Quim Torra, quien se desacredita a sí mismo con ultimátums que todos saben que son un farol, con una ERC que dice lo opuesto a antes de las elecciones o una CUP menguada... en resumen, esperamos más.
Y para que no me llamen crítico desbocado, le recomendaría a la oposición al independentismo condenar la violencia de determinados grupos aficionados a las razzias de encapuchados. Igual, igual, darían algo de legitimidad a su discurso.

dimarts, 19 de gener del 2016

Las curvas del camino a la independencia

Recientemente en Malas Noticias, el blog de Ángel Calleja, publiqué este artículo sobre Cataluña y los recientes acontecimientos que han llevado a la formación del Govern y el nombramiento de Carles Puigdemont como el presidente nº 130 de la Generalitat. 

En una política convulsionada por los recientes resultados electorales, la consecución de un acuerdo, por muy a última hora que se haya producido, debería ser motivo de una cierta alegría. Tras el 20-D, muchos políticos enarbolaron la bandera del "es la hora de los pactos". El propio portavoz del PP Rafael Hernando, azote de la oposición en los últimos años, declaró en "Al Rojo Vivo" de laSexta que su partido defiende (ahora) gestos de acercamiento como el que representa "El abrazo" de Juan Genovés. Fracasado el "que gobierne la lista más votada" por imperativo legal de esta democracia parlamentaria en la que vivimos, al PP le parece que es hora de apostar por lo que ha votado el ciudadano, el maldito pacto. 

En Europa son habituales, pero en España se suelen interpretar como una subyugación del o al adversario. Por tanto, cuando estos se acaban materializando, dejan siempre una sensación de derrota en todos los partidos: en quienes no los desean, porque se han producido, y en quienes los consiguen, porque han perdido más de lo deseado por el camino.

Un ejemplo de ello es que, tras la política de líneas rojas impuesta después de las generales, todo hacía suponer que el siguiente paso en Cataluña iban a ser unos nuevos comicios, para enmendar lo que hasta el sábado 9 por la tarde no habían sabido hacer los partidos catalanes: pactar. La realidad se ha llevado por delante esa teoría.

Para entender por qué la CUP ha prestado su apoyo a Junts Pel Sí para formar un gobierno independentista a cambio de la retirada de Artur Mas hay que tener en cuenta varios aspectos.

El primero es que unos nuevos comicios no hubiesen ayudado a nadie. Junts Pel Sí y la CUP hubiesen perdido diputados, por lo que se hubiese terminado la mayoría absoluta independentista que actualmente hay en el Parlament. Convergència no quería cortar la cabeza de Mas, pero la perspectiva de que ERC fuera en solitario aterrorizaba a la cúpula de CDC, porque un sorpasso era más que probable. A la CUP, por su parte, la posible participación de Ada Colau en unos nuevos comicios les hubiese comido buena parte del voto social. En este escenario, las únicas alternativas eran pacto o fracaso.

El segundo es que, como explica Antonio Maestre en este texto publicado en La Marea, la CUP ha sacrificado parte de sus valores por un bien mayor: la soberanía.

La CUP lo sabe y ha pagado el precio más alto. Visto y leído el acuerdo in extremis, son Antonio Baños, excabeza de cartel de la formación asamblearia, y sus seguidores los que han asumido el desgaste. El lenguaje del documento los ha dejado a los pies de los caballos y ha desatado las críticas de la izquierda española. Como dice Manel Fontdevila en su viñeta, alguien de izquierdas puede ser cualquier cosa, menos independentista. 



Junts Pel Sí, que parecía doblegada, ha marcado muy bien los tiempos. La cabeza de un isrealita (Artur Mas) no ha costado la de diez palestinos (los diez diputados de la CUP) como desveló Anna Grabriel, pero sí ha destruido buena parte de la reputación de los anticapitalistas. De esta forma, va a ser muy difícil que la mitad más social de su electorado (y sobre todo, el resto de la izquierda estatal) vean coherencia en su actuación, aunque efectivamente hayan cumplido eso de "no investiremos a Mas ni permitiremos que el procés descabalgue".

Decía Baños en el programa Carne Cruda que muchos independentistas veían a Artur Mas como un tapón para que el independentismo siguiera adelante, que era una lacra demasiado grande para en el resto del Estado se tomasen el procés en serio. Ahora ese tapón ya no está y el independentismo sigue adelante con una cabeza nueva.

Las razones del independentismo

Si uno piensa fríamente cuales pueden ser las razones por las que la ciudanía y los partidos han optado por el independentismo, uno llega a la conclusión que a estas alturas, importa ya muy poco. Se ha llegado a un punto irreconciliable entre los dos bandos a nivel político y, en el aspecto social, visto el percal, cualquier razón parece buena para irse de España. Aun así, ¿merece la pena el independentismo, aún con una figura como la de Carles Puigdemont -compañero de Mas en CDC- al frente del proceso? La respuesta es obvia: si el objetivo es la República Catalana, debe ser la de todos. Convergents, peperos, ciutadans, cuperos, podemitas, de Esquerra y de cualquier otro partido o ideología. Y Convergència, guste o no, tiene el apoyo de centenares de miles de votantes a los que no se puede ni debe dejar de lado.

Es indudable que la imagen es fundamental en política y que la de la CUP ha caído por los suelos tras el acuerdo, pero las paradojas de la política española llevan a la izquierda española a criticar fieramente que se invista un independentista neoliberal (Carles Puigdemont) desde un partido anarquista, y al mismo tiempo ver perfectamente normal que el PSOE consiga un presidente del Congreso (Patxi López) con la ayuda de los dos partidos neoliberales de pulserita rojigualda (PP y Ciudadanos).

La duda que le podría quedar a un marciano si viniese a visitarnos es si a la mitad roja de este país le jode más investir neoliberales o poner en duda la unidad de España.

La reacción de ‘Madrit’

Siguiendo el tópico de que en ‘Madrit’ siempre necesitan demonizar a un líder catalán para sentirse bien (Jordi Pujol en los 80, Carod Rovira en los 90 o Artur Mas a partir del nuevo milenio), con el 130 president de la Generalitat no lo tendrán muy difícil.

La toma de posesión de Carles Puigdemont, sin mencionar ni al Rey ni a la Constitución, será investigada por el Estado y su frase final en su primera aparición en el Parlament, que acabó con un "visca Cataluña lliure", añadirá algo más leña al fuego.

Esta será la tónica en las próximas semanas y meses: gestos, leyes y proclamas desde Cataluña, seguidas de su inmediata investigación legal desde el Gobierno y sus respectivas ramificaciones judiciales (Tribunales Supremo y Constitucional, Abogacía del Estado) como ya ha ocurrido con la declaración del Parlament que suspendió el TC.

Hagan lo que hagan, estamos en un proceso de ruptura demasiado avanzado como para echarse atrás. El propio Puigdemont pedía a su nuevo Govern que no tuviera miedo y que “no nos tiemblen las piernas”, pronosticando una carretera llena de curvas en los próximos meses.

Mientras tanto, una figura institucional como la del Rey Felipe VI, quien teóricamente debe ser aglutinante, ha preferido rechazar recibir a Carme Forcadell, quien guste o no es otra figura institucional de peso, la presidenta del Parlament catalán.

Comunicacionalmente es una decisión perfectamente comprensible porque el desgaste interno (entiéndase interno como de la derecha cavernaria de la TDT española) que hubiera tenido el monarca al recibirla hubiese sido de órdago, teniendo en cuenta el escaso o nulo afecto que el independentismo ha mostrado por la Corona y lo que ella representa. Más aún teniendo en cuenta que ese mismo día la infanta Cristina se sentaba en el banquillo de los acusado por el "Caso Nóos". Por otro lado, no recibir a Forcadell da más argumentos al independentismo, que poco espera de la Corona ya.

El futuro de Cataluña

Internamente, la política catalana variará poco. Junts Pel Sí gobernará con mayoría y seguirá la hoja de ruta planeada. La CUP apretará todo lo posible y la oposición continuará, garrote en mano, alabando los beneficios de quedarse en España.

A pesar de que Mas y Convergencia han salvado, quizá, el match point más importante de su historia con este pacto, recomponerse y refundarse no va a ser una tarea fácil. El experto en relaciones públicas Agustí de Uribe-Salazar tiene muy claro que sería mucho más adecuado " limpiar el partido antes que tratar de crear una marca nueva que llegue a la población catalana tanto como la más que consolidada  de Convergencia. Es evidente que la credibilidad solo se podrá obtener de una radical y profunda higiene interna, apartando a todos aquellos individuos sospechosos o confesos de operaciones dudosas. La creación de una nueva marca sin haber efectuado esta regeneración en sus cuadros y militantes será percibida como maquillaje y no como realidad. Más de lo mismo, sin actuaciones rigurosas, no es de recibo." El fracaso electoral del grupo parlamentario "Democràcia i llibertat" (Convergència sin Unió en el Congreso) ha sido palpable y la elección del nombre, más que dudosa visto el resultado.

Lo cierto es que a pesar de sobrevivir, la formación conservadora catalana tiene un durísimo camino por delante si quiere volver a dirigir Cataluña, visto el enorme terreno que le ha comido ERC en esta etapa de crecimiento independentista, y por los aires de "nueva política" que traen los partidos emergentes, que obtuvieron muy buenos resultados en las últimas elecciones generales. 

El futuro de Cataluña parece un poco más claro que hace unas semanas, por primera vez en la historia con una mayoría absoluta independentista de escaños en el Parlament, que provocará un descarado "Pressing PSOE" para que apoye a Rajoy o, por lo menos, se abstenga en la investidura.

Por eso hay que destacar que el PSOE haya respaldado a ERC y Democràcia i Llibertat para que tengan grupo propio en el Senado. No es un gran gesto, pero sí puede entenderse como una cortesía o como un método para evitar que PP y PSOE sean los únicos grupos de esa cámara. Sea por querer diferenciarse del PP o por realizar un leve, levísimo, acercamiento a Cataluña, que siempre es bienvenido, aunque sea (como siempre en el PSOE) tarde y mal.

En cuanto a los primeros pasos de Puigdemont, ha afirmado en su primera entrevista televisiva tras ser nombrado que quizá se alargue el proceso de 18 meses hacia la soberanía. Oriol Junqueras (ERC), su vicepresidente, advierte de que se avecinan “dificultades enormes”. Esto, más que echar agua al vino o demostrar ganas de perpetuarse unos meses más en el cargo, parece una manera de dar al proceso el tiempo que necesite, más allá de los celebérrimos 18 meses. Sea como sea, parece claro que la carretera hacia la independencia va a estar llena de curvas y piedras en el camino. 

dimarts, 15 de setembre del 2015

Entrevista José Rodríguez @Trinitro: "La mayor parte de los que somos independentistas hoy, no lo somos en contra de España"

Tras un verano caluroso en lo político y lo meteorológico, volvemos a presentar una entrevista, en esta ocasión para entender muchas de las cosas que ocurren en Cataluña. José Rodríguez @Trinitro es un ejemplo de lo que está pasando allí ahora mismo. Es catalán de origen andaluz, miembro del colectivo Súmate, independentista, exmilitante socialista y de UGT, y le pudisteis ver en el programa Salvados de hace unos meses en el que se hablaba del creciente independentismo. De profesión, José es licenciado en física, DEA en sociología, y trabaja de webmaster y experto en redes. Con él intentaremos discernir qué ha ocurrido en Cataluña en los últimos años, qué ocurrirá tras las elecciones el 27S y cómo puede llegar a ser en los próximos años. 

JOSÉ RODRÍGUEZ @TRINITRO: "MUCHOS FEDERALISTAS TENEMOS LA PERCEPCIÓN DE QUE DESDE 2010 EN ADELANTE EL PSOE NOS HA TRAICIONADO"


Audio: Música: Decade in exile - Patti's Town
http://www.ivoox.com/entrevista-a-jose-rodriguez-atrinitro-audios-mp3_rf_8394542_1.html

- Voy a empezar con una pregunta muy vaga, pero creo que puede servirnos para empezar a hablar de la independencia. La pregunta es ¿Qué significa ser catalán, ahora mismo? 
Ahora mismo y desde hace ya mucho tiempo significa pertenecer a un territorio en el cual cada uno se puede sentir porque uno vive o trabaja en Cataluña lo puede hacer. Está muy superada la fase del catalanismo étnico o identitario en base a donde nacieron tus padres. Esto lo trabajó mucho la gente del PSUC desde los años 70, como el catalanismo cívico que representava el PSC o Iniciativa pero también la propia la derecha catalana, que en el fondo lo que querían es que hubiera una comunidad, no una fractura social en base a lengua, origen o nacimiento. Hoy si quieres ser catalán, vives en Cataluña o tienes alguna vinculación de algún tipo te puedes llamar catalán, que nadie te lo va a cuestionar. Al menos desde Cataluña.

- Siempre ha habido diferencias entre lo que es ser catalán, ser independentista o incluso ser de Convergència, aunque alguno lo quieran siempre ver todo junto, ¿no?
En realidad, Convergència es independentista desde hace cuatro días. El propio Artur Mas no es independentista porque lo tuviera en su ideología, sino porque se vió arrastrado por los acontecimientos y el independentismo social era hace 5 o 6 años sólo un 15%. (El independentismo) forma parte de muchos elementos identitarios que difícilmente podías encontrar en CDC, sobretodo se encontraban en en ERC y otros partidos minoritarios.

- ¿Por qué ha crecido tanto el independentismo en los últimos cinco años?
Hay politólogos que hacen análisis en base a eventos concretos, pero yo creo que el estudio debe ser más sociológico. Ser independentista o no, no es una opción de 0 o 1, no es una opción dual, se va graduando. Hay mucha gente que hoy es independentista que hubiese optado por un federalismo desde hace tres meses. Ha habido muchos eventos que han ido degradando la opción federalista y quitando la credibilidad a las opciones de cambio desde España y sobre todo han terminado cansando. Sí, hay una cuestión económica, hay una cuestión de reconocimiento nacional, hay una cuestión de encaje político... pero al final es un cansancio.

Ayer por ejemplo encontrar en los medios a Josep Borrell explicando unos números que sabe que son falsos y piensas "ostras, ¿ahora tenemos que entrar a debatir las balanzas fiscales en el Estado español? ¿A estas alturas estamos? ¿Otra vez esto? ¿O tenemos que debatir si Cataluña es una nación o no? ¿Otra vez?". Es un debate muy superado dentro de Cataluña y que siempre tenemos que hacerlo fuera. Es muy pesado. En realidad, muchos independentistas son federalistas que están cansados de estar cansados y han optado por salir.

- ¿Por qué se ha llegado a la situación en la que estamos en estos momentos?
Yo creo que en el fondo ha habido errores políticos de bulto. No se los quiero achacar todos a España, quizá desde el federalismo catalán no se ha sabido hacer la pedagogía necesaria. Luego hay unos indiscutibles errores de bulto de la derecha española pero no sólo esta. Lo que más ha movido ha sido la sensación de traición que ha tenido los que tendrían que haber defendido el federalismo en España que es el PSOE. Ahora comienza a haber la misma sensación de traición por parte de Podemos hacia el federalismo.

Pero en el fondo esos errores políticos representan preferencias políticas distintas y no sé por qué los catalanes no hemos sabido explicar al resto de España que en Cataluña hay preferencias políticas distintas. Eso no significa que seamos mejores o peores, sólo que queremos un encaje distinto. Desde fuera se ha percibido siempre eso como "queremos ser mejores, queremos ser diferentes porque queremos ser otra cosa, que no nos gusta ser españoles..." y esa percepción, esas dos Demos, al final se han creado y cuando haces encuestas de todo tipo las percepciones son totalmente distintas en agregado.

Creo que hay errores políticos de bulto pero al final se han construido dos opiniones distintas, dos sociedades que encajan en muchas cosas porque ambas somos occidentales y compartimos mucho y nos apreciamos, pero en cuestiones esenciales como los valores, la cultura, la lengua, el modelo de encaje político, no nos hemos sabido entender.

- Tú que eres exmilitante socialista ¿Qué papel ha jugado la izquierda tradicional española en que estemos en la situación actual? ¿Qué parte de culpa tiene?
En el fondo es el detonante. Es decir, desde una visión más o menos integradora, federalista, que intentaba Cataluña pudiera tener un encaje en España, que pudiéramos avanzar en una línea común, sabíamos que había una derecha española muy rancia y que a la derecha catalana le interesaba para la confrontación, eso lo dábamos por descontado. El problema es que la percepción es que desde 2010 en adelante el PSOE nos ha traicionado, nos ha dejado tirados.

Han optado por abandonar el intento de federalismo que hizo Zapatero, la llamada españa plurinacional, dejando ZP tirando a Maragall y al estatuto de 2010. Y es una sensación de traición y decir "otras, aquí no podemos avanzar". El gran problema que hay ahora y la nueva oleada de independentistas que hay en los últimos meses es la sensación de traición que se está viendo también en la otra izquierda, que es Podemos y en sus representantes en Cataluña. Por eso las encuestas están dando tan malos resultados a la opción de "Cataluña sí que es pot" y están haciendo una campaña tan agresiva, porque se están dando cuenta que parte de su electorado se está yendo a "Junts pel Sí" o a la CUP.

- Tú eres independentista, de origen andaluz ¿Cuando te definiste por primera vez como independentista y por qué has optado por esta opción?
En el fondo cuando tomas un decisión de este tipo hay muchos elementos racionales pero lo que te empuja son las emociones. Los elementos racionales los compartía como federalista y los comparto como independentista, al final es donde pones la credibilidad a la posibilidad de cambio. Para ser honesto con uno mismo, debo reconocer que fueron dos pasos. El primero fue el pacto de Granada (entre PSOE y PSC), que a mí me hizo ver que la opción del cambio en España no era viable porque el PSOE había dado pasos hacia atrás con respecto a lo que votó en el Congreso y allí me sentí realmente traicionado. Sentí que esta gente no entiende nada y que era imposible hacerlo entender a mis compañeros del PSOE del resto de España. Eso es un hecho objetivo, a mí me rechazó el federalismo pero no me hizo independentista.

Lo que me hizo independentista fue acercarme a la Vía Catalana del 2013. Iba con mucho miedo, pensé "como escuche un 'español quien no vote' o un 'puta España' o un comentario identitario agresivo, me voy", pero encontré un movimiento que tenía energías, fuerzas, ilusión, que tenía ganas, y que no era contrario a la identidad española, que no iban contra nadie. Pensé "este independentismo no lo reconozco" y me di cuenta que desde aquí puede haber suficientes fuerzas de cambio que a lo mejor lo logran. Al final fue eso, tener una experiencia muy positiva con el movimiento independentista y confiar en él. Igual que mucha gente confió en el movimiento 15M, el asunto es que nosotros todavía seguimos adelante.

- Ante los que dicen que hay una gran presión de los medios catalanes en pro de la independencia, que TV3 lava cerebros a los catalanes, etc. ¿Sientes que te manipulado, es decir, hay una parte de verdad en eso? 
En mi casa TV3 no la ponemos. Entre otras razones porque el mando a distancia está estropeado, hay que levantarse y solemos tener otros canales (dice bromeando). Más allá del 13% del share de TV3, la mayor parte de la gente de Cataluña ve las televisiones generalistas que se ven en el resto de España. Considerar que el independentismo puede llegar al 45 o 50% de la población en base a que un canal de televisión, que no supera el 13% de share, pueda estar manipulando, me resulta muy curioso. No sé cómo puede suceder eso con tan poca presencia.

Aparte de eso, tras ver estudios contrastados que comparan la presencia de tertulianos, políticos, etc., TV3 es mucho más ecuánime de lejos, que cualquier otro medio del ámbito español, sobre el tema de la independencia. Es muy fácil encontrarte en TV3 o Catalunya Radio a Garicano o al propio Josep Borrell, o un montón de opinadores hablando contra la independencia. En las tertulias hay un cierto equilibrio. No quiere decir que TV3 no sea un medio sesgado, pero el sesgo de TV3 es infinitamente menor que el que pueda tener, TVE, Cuatro, La Sexta, o cualquier medio español. En estos medios te puedes encontrar algún independentista, pero es siempre la muestra, la anécdota. Generalmente las tertulias están repletas de opinadores a favor la opción unionista. Tras la Diada, nadie invitó a Jordi Sánchez, pte. de la ANC, que fue quien convocó la manifestación de la Meridiana, pero sí estaba Albert Rivera, pte. de Ciudadanos.

- ¿Cómo ves el proceso ahora mismo?
Aquí dicen que los catalanes no queremos ser indepedentistas, sino procesistas. Como cualquier movimiento tan complejo con una sociedad organizada y con partidos con intereses propios, y muchos actores internos y externos implicados, es complejo y complicado. El 9N marcó una referencia diciendo "sois la mayoría minoritaria". Eso provocó muchas dudas. ERC o la ANC querían lanzarse a hacer unas plebiscitarias, Convergència no lo veía tan claro porque no había una mayoría social para ganarlas.

Se llegó a un 40% pero el 55% que nos hubiera dado una victoria segura y durante tiempo CiU y ERC jugaron sus cartas por debajo de la mesa y en julio pareció que las cosas iban mal. CiU ganó la mano de la lista única pero ERC consiguió el cabeza de lista que es Raül Romeva. Eso cambio mucho las cosas porque la ilusión que estaban esperando muchos independentistas floreció. La mala respuesta de las alternativas ha provocado que comiencen a ser una opción ganadora y viable incluso en votos. El proceso ha tenido y tendrá altibajos. Tras el 27S habrá quien valorará que hay que ir a una velocidad o a otra, habrá quien interprete que si la victoria del 51% se justifica, otros que hay que ir más allá, pero es normal en un proceso complejo como este.

- ¿Qué va a pasar el 28S? Algunos creen que saldrá elegido Mas, otros Junqueras e incluso hay quien cree que será Romeva. 
A nivel del president de la Generalitat, dependerá de la proporción de escaños entre Junts pel Sí i la CUP. Si la CUP tiene mucho a decir es probable que el presidente no será Artur Mas. Pero eso importa bastante poco porque como lo que se quiere es hacer un proceso que lleve a un referéndum dentro de 18 meses, quien sea el gestor de la Generalitat será menos importante que el resto de políticas de Estado que se orienten en esa línea. Como no hay diferencias entre Artur Mas, David Fernández, Raül Romeva o Oriol Jonqueras en este asunto ya que todos quieren llegar a ese escenario, al final tampoco importa demasiado.

Otra cosa es qué pasará más allá de la Generalitat. Los independentistas tienen un plan, pero el mundo es más amplio. Si Europa fuerza, en el caso de un buen resultado independentista, a tener que pactar con el Gobierno entrante catalán van a tener que negociar. Si al final "enchironan" a todo el Gobierno por hacer leyes ilegales según la legalidad española, habría que hacer algo distinto si el plan es llegar a hacer un referéndum dentro de 18 meses. Ya veremos lo que ocurre.

- ¿Ha sido acertada la opción de una lista unitaria? ¿O hubiese sido mejor otra opción como ir separados?
Yo pensaba que sería negativa, porque Mas provoca rechazo en sectores de centro izquierda (Iniciativa, PSC y votantes de este tipo), pero vistas la s energías demostradas por la lista unitaria en más de un sentido, no sólo por suman los cuadros internos de ERC y CDC por una misma candidatura, sino que sumas a la sociedad civil movilizada independentista que es muchísima y que demostró que puede mover a mucha gente. Así es más fácil movilizar voluntarios para ayudar a Junts pel Sí o la CUP, cuando se sienten unidos y, visto también que pone a un candidato como Romeva (que no es de Convergència o Esquerra) en la primera línea ha hecho que el proyecto sea más creíble interna y externamente. Ha aclarado muchas cosas y la suma ha mejorado el producto. No sé si también por errores de los contrarios o por méritos propios.

- ¿Puedo preguntarte a quien votarás el 27s?
A Junts pel Sí.

- ¿Y por qué les votarás? 
Primero porque no soy anticapitalista, Antonio Baños es amigo mío personal, le quiero un montón, me río un montón con él y creo que es una persona muy honesta, igual que David Fernández, es uno de los valores políticos más importantes del país, pero creo que voy a optar por la centralidad política. Yo soy de centro izquierda y donde me siento más cómodo ideológicamente es en Junts pel Sí, por mucho que esté Mas o por mucho que intuya que Convergència tiene muchos casos de corrupción, es donde me siento más cómodo.

- ¿Crees que los casos de corrupción de Convergència van a afectar al proceso?
Creo que la corrupción de Convergència se da por descontada, es decir, se ha hecho lo más gordo ya. La mayoría de gente cree que hay corrupción y que Artur Mas la conoce. No digo que sea así, digo que la mayoría de gente la da por descontado. La corrupción es endémica del propio sistema. La ha tenido el PSOE, el PSC, Iniciativa con el caso Innova, incluso uno de ERC fue descubierto trasportando tabaco ilegalmente desde Andorra, no hay nadie que se libre, el PP ya ni te digo. Incluso Ciudadanos, sin haber tocado poder, tiene casos de corrupción.

La cuestión es que mucha gente si quiere la independencia es para crear unas instituciones nuevas que permitan algo mejor. De hecho, la opción independentista es la única que tiene un plan para afrontar para eso. Puede funcionar, puede salir bien o salir mal, pero el resto de opciones no ofrece ninguna vía para luchar contra la corrupción en el fondo. Si seguimos con un sistema de partidos y un sistema de financiación de los mismos que es el que es, y eso no se quiere tocar porque muchas cosas dependen de la Constitución, vamos a tener un problema endémico de corrupción.

Eso al final ya ha calado, el discurso de mucha gente que votarán si no a Junts pel Sí, votarán a la CUP, lo hacen por optar por un proceso constituyente. La mayoría de gente no va a dejar de ser independentista anque que se declaren culpables a los hijos de Jordi Pujol, porque eso ya se da por descontado. Todo el mundo lo sabía cuando Maragall dijo eso de "Vosté té un problema amb el 3%". ¿Ha bajado el independentismo desde la intervención de la Guardia Civil en la sede de Convergència? No, más bien al contrario, ha subido en el mes de agosto y las semanas que llevamos de septiembre. Si la UDEF cree que eso va a afectar a las elecciones, que sigan.

- Posiblemente afecte, pero en sentido contrario, ¿no?
Muchos federalistas lo que están es cansados. Sólo falta que les den un impulso más para tirar el voto. Hay quien puede estar pensándose votar al PSC o a Catalunya Sí Que Es Pot, pero al ver la manipulación de los medios y diga, "Basta, se acabó".

La mayor parte de los que somos independentistas hoy no lo hacemos en contra de España. Queremos seguir vinculados emocionalmente, haciendo negocios, trabajando con los españoles, seguiremos teniendo familia y amigos y les seguiremos queriendo igual. No lo hacemos porque creamos que ser español sea malo, sino simplemente queremos tener instituciones nuevas, gobernando nosotros y poder tener una relación mucho mejor con el resto de España de la que tenemos hoy.

(Como siempre, hay una pregunta final oculta, que sólo podréis escuchar en la versión de audio)

dimecres, 11 de juny del 2014

Chiringuito borbónico

Hoy se ha votado la abdicación real y ha reflejado un cambio muy importante respecto a la votación de 1978. Está claro que la sociedad ha evolucionado y ha cambiado y ello lo hemos visto en la oposición al bipartidismo, que se ha expresado claramente su voluntad de que se escuche al pueblo. La mayoría de los partidos han mostrado, cada uno con sus particularidades, colores y matices, su frontal oposición a una postura unitaria del Partido Popular y el PSOE. Unos han reclamado un referéndum, otros han criticado que no se les incluyera en la decisión, como sí se hizo en el 78, otros han mostrado su voluntad de escuchar al pueblo sin necesidad de modificar la Constitución... en definitiva, lo que se ha escenificado hoy ha sido ni más ni menos que la soledad del bipartidismo (o el monopartidismo, como lo califican algunos) en un asunto de Estado que se ha intentado tramitar rápido y mal, y que muy probablemente tenga consecuencias en un futuro próximo. 

El Congreso de los Diputados.
Estas jugadas, a la larga, suelen salir mal, ya que anteriormente existía el miedo al franquismo, pero en una sociedad 15Mizada, adulta, despierta del letargo de la Transición y consciente de sus derechos, es complicado que Felipe VI dure mucho tiempo en su cargo. El debate de la República va a seguir en el día a día, sobre todo teniendo en cuenta la aportación que las redes sociales tienen en este sentido, de forma constante. En 1978, con una prensa tradicional tan unida como hoy a favor del Rey y con el constante peligro de golpes de Estado militares, la población votó un sí mayoritario a esta monarquía heredada de Franco. Hoy, no nos permiten ni votar. Felipe VI podría haber salido muy reforzado de haber ganado un referéndum, pero las prisas y los trámites de urgencia han puesto en evidencia a una clase política, a un futuro monarca y a su evidente falta de cultura democrática. 

Además, el chiringuito borbónico acabará con el PSOE en el proceso, ya que la incoherencia se paga cara. Rubalcaba hoy defendiendo la monarquía, cuando meses atrás se declaró republicano, hablando de la "responsabilidad de Estado", cuando se trata en realidad de la permanencia de una familia en la jefatura del mismo y mantener o revitalizar el moribundo espíritu de la Transición. Un partido que es en sus estatutos republicano votará a favor de un monarca, anteponiendo la estabilidad de un sistema muy poco democrático a sus propios estatutos. Los propios miembros del PSOE viven en la contradicción de quienes se definen como "Monárquicos republicanos", que es mucho más claro y evidente que aquello de "juancarlistas", que quedó desactualizado. 

A pesar de todo, de la escenificación, del cambio social, de las reclamaciones de referéndum, lo ocurrido hoy en el parlamento ha sido un trámite. El PPSOE ha votado a favor y la abdicación es ya un hecho. Alfred Bosch, de ERC, aparte de sus muchas referencias a Cataluña (con las que podéis estar más o menos de acuerdo), ha dicho hoy en el Parlamento una frase palmaria: "Los pueblos no se heredan". En España sí, por lo visto. 

dilluns, 26 de maig del 2014

Elecciones Europeas 2014

Estas elecciones europeas han dejado un resultado claro, una patada en el culo del bipartidismo y se mantiene de la abstención, que ha significado el 54,15%. La participación se ha quedado en el 45,85%, mejor de lo esperado y rompiendo el miedo de la baja participación, pero a hay que analizar el papel que ha jugado Cataluña. En esta comunidad ha subido la participación un 9% respecto a 2009, motivada por el voto independentista (tanto a favor como en contra), por lo que ha maquillado mucho lo que probablemente hubiese sido un nuevo año de descenso en la participación. En cuanto al bipartidismo, el gráfico comparativo no engaña, el PP ha perdido 8 eurodiputados y el PSOE, 9. Izquierda Unida ha conseguido un millón de votantes más y ha duplicado sus eurodiputados, de 3 a 6. Por su parte, hay que destacar el éxito rotundo de la formación de Pablo Iglesias, Podemos, que ha conseguido 5 eurodiputados, superando los 4 de UPyD (que también puede estar satisfecha con el resultado, ya que suben 3), mientras que CEU con 3, Cs y Esquerra con 2 y Los Pueblos Deciden y Primavera Europea con 1, obtienen resultados relativamente esperables, como indicaban las encuestas. 


Entre los partidos que no han obtenido eurodiputado, hay que destacar los buenos resultados que han obtenido algunas formaciones. Así, hay que destacar que partidos minoritarios como VOX (con 244 mil votos) se han quedado a las puertas, mientras que el partido animalista PACMA ha conseguido 175.000 votos. EB ha obtenido 114 mil votos, el Movimiento RED del juez Elpidio Silva 104 mil y el Partido X, 99 mil votos, por lo que, quedándose lejos de un eurodiputado. Es obvio que las europeas no son las generales y hay que distanciar unas de otras, porque las motivaciones de unas y otras varían siempre, pero hay que destacar la gran cantidad de votos que estos partidos, muchos de ellos de reciente creación, han recibido en estas elecciones. Probablemente algunas no llegarán a las próximas elecciones, o incluso llegando, algunas tampoco conseguirán representación, pero creo justo destacarlas por lo fragmentado del voto en el presente y también en próximas elecciones. Han recibido un importante apoyo para el poco tiempo que llevan existiendo y sólo por eso ya merecen ser mencionadas. De hecho, según Miguel García @Milhaud, los resultados obtenidos ayer, aplicados al Congreso de los Diputados, hubieran significado un cambio importante en los equilibrios de poder, como podéis ver en su post.

La polémica estúpida de la jornada, como ya sucedió la semana pasada, es que algunos se tiren de los pelos porque un exlíder socialista, Pascual Maragall, vaya a la sede de ERC, partido en el que ahora está su hermano Ernest. Quienes afirman que "el ex President ha sido manipulado" no tienen absolutamente ninguna fuente fidedigna ni información contrastada para afirmarlo, o no la han mostrado a nadie, al menos. Es decir, es pura opinión, por lo que parece un tanto absurdo afirmar eso sin tener prueba alguna o ninguna fuente fidedigna. Lo más normal es que un expolítico apoye a su hermano en la celebración de unos buenos resultados, como los conseguidos por Esquerra. 

Resumiendo, hasta ayer los peores pronósticos situaban al bipartidismo con un 60% de los votos, han obtenido apenas un 50%, cuando en 2009 sumaban un casi un 81%. Han perdido cinco millones de votos, un 30% de su electorado. Eso no hay reflexión que lo arregle, van en caída libre y las municipales y autonómicas de mayo de 2015 son el próximo objetivo para los partidos minoritarios para alzarse con nuevas victorias. El momento decisivo puede ser en noviembre de 2015, cuando termina la legislatura de Rajoy. Pero eso es otra historia, que os analizaré cuando llegue el momento. 

dilluns, 26 de novembre del 2012

Elecciones Catalanas 2012

Antes que nada, dejadme comentar que pocas veces he visto en la prensa unos análisis tan opuestos para unos resultados de las elecciones, algunos por cierto, absolutamente peregrinos. Dicho esto, analicemos: 


En primer lugar, el independentismo se consolida en las urnas. Veámoslo en cifras: 

- Voto Soberanista: CiU + ERC + CUP suman 74 escaños
- Voto neutral o federalista: ICV + PSC suman 36 escaños
- Voto anti-soberanista / españolista: PP + C's suman 28 escaños

Aunque sumáramos al PSC y a ICV a PP y C's, sumarían 64, por lo que se puede decir que una mayoría clara ha votado a favor del independentismo. Aunque sumando ICV al grupo soberanista (ya que no son independentistas, pero sí favorables a un posible referéndum), sumarían 87, lo que da una visión clara de lo que opina la mayoría de catalanes. 

Yo que no he votado y jamás votaré a CiU (he sido siempre votante socialista) creo que es un error garrafal analizar estas elecciones como un fracaso de Artur Mas. Entiendo que los medios españoles lo analicen así porque se ha personalizado en exceso el proyecto independentista en un político que, en realidad, no lo ha sido nunca (nunca se había pronunciado independentista, por lo menos). Por lo tanto, los catalanes han decidido castigarle por los graves recortes que ha aplicado al pueblo catalán y han decidido apoyar un partido que sí ha demostrado históricamente ser independentista, Esquerra Republicana. Es decir, igual que ocurre con muchos productos: Entre una imitación y el original, te quedas con el original. Como comentaba @DannyBesteiro esta tarde en Twitter "A Catalunya le gusta decidir, pero no le gusta recortar" ("ser recortada", imagino que quería decir, pero ya sabemos que la falta de espacio en Twitter es la norma). 

Oriol Junqueras, de ERC, se coloca en una posición
ideal para liderar el independentismo.
Por otro lado, considerar fracasado el proyecto soberanista o independentista (o como queráis llamarlo) cuando las dos formaciones más votadas (CiU y ERC, que suman mayoría absoluta) apostaban por este proyecto, me parece un frívolo atrevimiento, como poco. También lo es si hablamos de un fracaso de CiU, ya que ha ganado en las 4 provincias catalanas y multiplica por dos y medio los resultados de sus principales rivales (PSC, ERC y PP). Seamos sensatos, si el PSC o el PP hubiesen sacado estos mismos resultados, nadie estaría pidiendo dimisiones a Camacho o Navarro, sino que estarían contentos como unas castañuelas. Si es cierto, y los resultados electorales son irrefutables, que los catalanes le han dicho a Mas que "no ha colado, porque sabemos que no eres independentista de verdad y porque llevas dos años jodiéndonos a recortes". Es decir, varapalo a Mas sí, pero no al independentismo, que no sólo se mantiene sino que sube un escaño. 

Por otro lado el enfrentamiento pro- y anti- soberanismo ha beneficiado también al PPC de Camacho y, sobre todo, al Ciutadans de Albert Rivera, que es premiado con nueve escaños, por la coherencia de un discurso que lleva ya dos legislaturas tomando y porque ha sabido quitarle a UPyD casi el 100% de sus votantes. Y lo recalco porque la formación de Rosa Díez sí se ha presentado a estas elecciones, obteniendo 14.500 votos (3.500 votos menos que el Partido Pirata, 6.000 menos que el PACMA o 13.000 votos menos que el partido Escaños en blanco). Sin comentarios... También es importante recalcar la llegada de un partido como las CUP al Parlament, que presenta una nota de color interesante, más cercana al ciudadano (como podrían ser Syriza en Grecia o Anova en Galicia, aunque con muchos matices y distancia con estas formaciones). Este pequeño partido ha conseguido movilizar al votante "abstencionista activo" (es decir, no el vago que no va a votar para irse a la playa, sino el que llena las plazas gritando eso de "Que no, que no, que no nos representan"). 

Quiero dedicar también un momento a analizar la altísima participación que se puede traducir en dos sentimientos claros: Hartazgo de lo vivido hasta ahora e ilusión por lo que pueda venir. Es decir, en primer lugar, el pueblo se ha dado cuenta que era un momento importante social y políticamente y no se ha querido perder este acontecimiento. En segundo lugar, han querido demostrar su  descontento a los recortes, la crisis y todo lo ocurrido en los últimos 30 años, que no es poco. Visto lo visto y analizado ya casi todo, ¿cuales van a ser las consecuencias?

Ahora Mas, si quiere realmente optar por la vía independentista, se ve forzado a pactar con ERC, quien le va obligar con mano firme a seguir por ese camino, sin permitirle jugar más a "la puta i la Ramoneta". Y ese camino puede parecer el peor desde el resto de España, aunque al españolismo rancio también le viene muy bien tener este panorama, para poder desviar la atención de los recortes del Gobierno con el proyecto soberanista catalán. Otra opción es que Mas se vea presionado por Unió y el estamento económico catalán a pactar con el PSC o con el PP de Camacho (aunque esta última la veo la más improbable, teniendo en cuenta que se la ha podido quitar de encima tras dos años difíciles y tras la campaña que han hecho cada uno de los partidos). Un pacto con el PP sería visto como anti-natura por los votantes de CiU (más, anti-natura de lo habitual, si cabe). 

Finalmente, no quiero terminar este post sin mandar un gran abrazo y muchos recuerdos a todos los que, durante los últimos tres meses, han presentado sondeos y encuestas que han resultado ser UN ESCANDALOSO FRAUDE, una vez más. Gracias de verdad, pero creo que la próxima vez preguntaré al pitoniso Sandro Rey, seguro que acierta más. 

dimarts, 11 de setembre del 2012

Independentismo racional

En un día como hoy, la Diada Nacional de Catalunya, son muchas las interpretaciones que se pueden hacer del sentir de la ciudadanía catalana en los últimos meses y años. Pero creo que lo más significativo sin duda es el cambio de perfil del independentista en Cataluña. De un aguerrido y pasional separatista movido por una necesidad del corazón, hemos pasado a una madre de familia que entiende y comprende que la relación con España es negativa social y económicamente y que, por tanto, debe terminarse cuanto antes. Es decir, de un sentimiento irracional y pasional, hemos pasado a un razonamiento complejo, argumentado y estructurado en la necesidad de una vida más satisfactoria. Ese paso de la irracionalidad a la racionalidad es fundamental para entender el estado de ánimo catalán, en el que el independentismo ha ganado cientos de miles de adeptos en los últimos años. 

No se trata de nombres (Carod Rovira, Mas, Pujol o Maragall), ni de pasiones desenfrenadas por una bandera, se trata de razonamientos económicos claros, en los que Catalunya en 2011 fue la Comunidad Autónoma con mayor PIB Nominal (200.000 millones de euros), pero que tras el reparto de impuestos se queda en la cuarta posición per cápita (27.430 €/habitante). Caso opuesto es el del País Vasco, que con 66.575 millones de euros es la 5º CC.AA. en el PIB Nominal, pero la primera en el PIB per cápita, con 31.288 euros por habitante (cómo puede verse claramente en este gráfico del blog "Crear mi empresa"). Por esta razón, desde CiU se ha pedido (sabiendo que no lo concederían) un Pacto Fiscal similar al del País Vasco, que va a ser negado por el Gobierno de Rajoy porque no cree en él y quiere que las cosas continúen como están y porque de hacerlo o incluso sentarse a negociarlo, provocaría las iras del ala más dura de la derecha y la izquierda nacional anticatalana. Porque sí amigos, también hay catalanófobos en la izquierda. Y muchos.

Pero como decía, la racionalidad del independentismo, el hartazgo del habitual maltrato a Catalunya en las formas y en el fondo por parte del resto del país, el desprecio que se siente por su cultura, su lengua y su identidad, sumado al tema económico, han llevado a muchos catalanes de a pie, quienes no habían considerado nunca su independentismo, a creer en él firmemente. El llamado "Català Emprenyat" ('el catalán cabreado' con su situación actual) ha evolucionado en el "Català Convençut" ('el catalán convencido' racionalmente de que la independencia es la única forma de una supervivencia digna), ya que no se trata sólo de banderas, himnos y proclamas, sino que se trata de pura necesidad social y económica para un territorio que lleva reclamando durante años una mejora de sus condiciones nacionales. Una reclamación que ha sido exigida no por un grupo de separatistas tarados, sino por algunos de los más altos estamentos económicos de país como la patronal catalana o el Cercle d'Economía


Una mejora (no un hecho diferencial, ni la independencia, sino una simple mejora) que ha sido año tras año  negada y contestada con declaraciones y salidas de tono como la del Coronel Alamán y frases como la del Presidente extremeño, José Antonio Monago: "Mientras Cataluña pide, Extremadura paga" (frase que por cierto tampoco es invención suya, sino de Núñez Feijoo, utilizada hace unas semanas durante la campaña electoral gallega). Ya nos comentará con detalle, por cierto, el Sr. Monago, como piensa compensar todo el IVA de toda su comunidad con un PIB de 17.000 millones de euros, el 2º más bajo de todas las Comunidades Autónomas. 


España va a tener que empezar a pensar seriamente en cómo tratar, no el mal-llamado "problema catalán", sino las reivindicaciones de la región que más ingresos representa para su PIB. No me parece que ignorar un malestar colectivo en una parte del territorio sea la mejor forma para sanar la relación entre ambos. Aunque me temo que "la buena relación entre ambos" jamás ha sido una prioridad para buena parte de la sociedad española.

dimarts, 27 de setembre del 2011

Intento de violación

¿Está la independencia informativa de TVE en peligro?
El pasado sábado tuve el placer de compartir tertulia en el programa 'Ágora Pulp' de ÁgoraSol Radio con la escritora Almudena Grandes y con el periodista Enrique Rioboo (os dejo aquí el link, por si queréis escucharla) para hablar sobre el intento de los partidos políticos de controlar el contenido informativo de RTVE (en muchos medios se informó del tema, como la propia web de RTVE o 233grados.com). Fue una tertulia amena en la que todos los contertulios estuvimos de acuerdo en lo peligroso y preocupante de todo el asunto. Preocupante porque, a pesar de que se echaron atrás, demostraron que las formas ya poco les importan. Si a dos meses de unas elecciones se atreven a intentar controlar de forma alevosa la información de la cadena de televisión más influyente de nuestro país, ¿qué no harán tras el 20N? Si, como parece, el PP gana las elecciones con mayoría absoluta, ¿qué le va a impedir volver a intentarlo? Posiblemente nada. De esa forma, cuando lo vuelvan a intentar (y posiblemente lo consigan), tendrán la oportunidad de convertir TVE en Telemadrid y tener una plataforma propagandística sin rivales relevantes a nivel de prestigio informativo. 

También me ha parecido muy preocupante que el PSOE se abstuviera en la propuesta presentada por el PP. Y es realmente preocupante porque de haber votado en contra, la polémica propuesta no hubiera salido adelante, por lo que la silenciosa complicidad socialista en este tema es más que obvia. Parecen darle de nuevo la razón al 15M cuando les acusan de ser "la misma mierda", como dijo en una ocasión Felipe González, de ser el PPSOE, de ser lo mismo. No me preocupa tanto que CiU votara a favor de la medida ni que los representantes de ERC y de CC.OO. se abstuvieran (dejando a UGT e IU como únicos votos negativos), puesto que el seguidismo político por intereses particulares de todos estos partidos (con el PP el primero y con PSOE los segundos) es otra obviedad. Pero repito, la silenciosa complicidad PP-PSOE es un hecho no nuevo, pero sí escandaloso, en el que se pretendía quitar a este ente una independencia  que, reconozcámoslo, no ha conseguido nunca del todo, pero en la que se estaban tomando pasos esperanzadores en los últimos tiempos gracias a la iniciativa del Gobierno Zapatero (eso sí, en eso hay que darle todo el mérito). Posiblemente, como se comentó en la tertulia, la independencia del ente ya no interesa al PSOE post-ZP (y jamás ha interesado al Partido Popular). 

Estos son los miembros del Consejo de Administración de TVE que intentaron 
atacar la independencia informativa del ente (clicad la imagen para aumentar). 
Si analizamos la forma en la que se ha dado marcha atrás en esta violación del derecho a la información independiente de TVE, los violadores han argumentado que el hecho en sí fue un error, es decir, que el 90% de los votantes del consejo de Administración de TVE tuvieron un momento de tontuna, proponiendo unos la medida y absteniéndose otros estratégicamente para que saliera adelante, así como si nada, porque les dio un ataque de gota repentino, una pájara sin sentido o simplemente porque estuvieron algo despistados y se equivocaron al votar.  Ante tal planteamiento, la respuesta de una persona cabal y con dos dedos de frente  debería ser: "JAJAJAJAJAJA" o "¡¡ALIGUAL!!" o el ya clásico "¡QUE TE PIRES!". En la política, y también en la vida, las palabras tienen una gran importancia, por lo que calificar de ERROR lo que fue una calculada CONSPIRACIÓN política me parece una desfachatez más, sobretodo porque la teoría del error no se la cree nadie. Nadie que no sea un talibán de alguno de los partidos, quiero decir. 

En fin, al menos en esta ocasión las redes sociales han desbaratado el intento (que no fue el primero, ni posiblemente será el último) de controlar la información de los servicios informativos de RTVE. Bendito seas Twitter, que nos informas y entretienes, y cuyos usuarios ridiculizan las iniciativas 2.0 de los partidos políticos, como el #preguntaleaMariano o el #RubalcabaSi. Esperemos que no pase nunca de moda.