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dimecres, 16 d’octubre del 2019

Democracias consolidadas

La estupidez en la clase política no tiene límites. Casado y Rivera pedían (no la dimisión, sino) el cese del President de la Generalitat por la situación actual. Cuando estás en campaña electoral dices muchas estupideces, mientes y vendes a tu propia madre por unos votos. El eterno cortoplacismo y adicción a la demoscopia, entre otras cosas, han llevado al país a la situación actual. Los líderes actuales, hijos de sus padres políticos pero sin un mínimo atisbo de altura política, han demostrado ser unos inútiles que, aunque enarbolen la bandera del diálogo, son absolutamente incapaces de ejercerlo.
Que dos políticos pidan que se destituya porque sí a un President de CCAA, por muy incompetente que sea y nos parezca a todos Quim Torra, no es sino una señal del pésimo nivel de los líderes actuales. Tras la sentencia, España está condenada. Condenada a no entenderse, condenada a seguir sufriendo de políticos incompetentes y condenada a seguir por un camino hacia el fascismo que llevamos ya recorriendo más de un lustro.
Felicidades a quienes estáis encantados con la situación actual

dilluns, 25 de febrer del 2019

Viaje a Madrid

Hace unos días tuve la oportunidad de re-visitar Madrid, una ciudad y una CC.AA. que me acogió durante 10 años con cariño y afecto, y cuyas gentes estarán siempre en mi corazón. Desde que he regresado a Barcelona, hace 3 años, me he encontrado con situaciones algo absurdas y gente que me ha dejado de hablar, o de querer ver cuando viajo a la capital, por mi ideología independentista. Son muy pocos, pero hay varios casos, sobre todo en mi anterior visita.
Lo cierto es que me dejaron sin palabras, porque les consideraba mis amigos de forma sincera. Y quien me conozca sabrá que no llamo amigo a cualquiera. Pasado un tiempo, uno deja atrás el pasmo y piensa "casi mejor, vosotros os lo perdéis" y para seros sinceros, no os echaré de menos porque sé con seguridad que no vais a volver jamás a mi vida.
Por contra, hay quien sí son y creo que serán para siempre mis amigos, quienes te acogen en tu casa, quienes se mueren de ganas de verte siempre que les llamas y quienes se enfadan porque el trabajo les impide verte. En resumen, amigos de verdad. A todos vosotros, gracias.
A nivel político, en mis días en Madrid, tuve la oportunidad de ver a varias personas que trabajan en el partido Ciudadanos. Tengo varios amigos en este partido, (no sé todos, pero los que yo conozco) son gente maravillosa, a pesar de la distancia ideológica que nos separa.
Para las próximas elecciones, creo que Ciudadanos tiene el peor papel posible. Basándose como se basa en la tensión política con Cataluña casi exclusivamente, ha perdido punch respecto a la reciente llegada al panorama nacional de la ultraderecha (que siempre estuvo aquí, pero que se ha visto aupada por culpa de Pablo Casado).
Teniendo en cuenta que ya obtuvieron "voto prestado" de un PSOE en horas bajas y de un PP igual de corrupto que siempre, creo que el futruro de Ciudadanos en el Congreso no es muy alagüeño. La ultraderecha recibirá votos de las tres marías, con lo que PP perderá por la derecha y un poco en el centro, PSOE perderá un poco pero recuperará voto trasladado a Cs, mientras que Cs perderá por la derecha y por el centro/derecha e izquierda.
La similitud de Casado con Rivera (como decían en la serie "Futurama": Jack Johnson y John Jackson) y el hecho de que se peleen por el voto de ultraderecha con PP y los fachas de Abascal, en lugar de ir hacia el centro, plantea un futuro un poco negro para los de Rivera. Creo sinceramente que no saben lo que les viene encima, o no quieren verlo con el mantra de "el PP se está muriendo". Pero por desgracia, no creo que se esté muriendo realmente. Està tremendamente dividido, cierto, pero está lejos de morirse, porque como ya he dicho otras veces "los dinosaurios se mueren muy lento, y mueren matando".
Como con todo, entre la ultraderecha acomplejada y la ultraderecha real, el votante se queda con la real. Entre el centro derecha clónico y el centroderecho real, el votante se queda con el real. Y el movimiento liberal español no es tan grande como para repetir resultados en el Congreso. Por eso, añaden a Arrimadas a la oferta. Les granjeará votos y quizá consigan parar en parte el golpe, pero muy probablemente perderán votos. Y si no consiguen llegar a la mayoría absoluta entre los tres, dudo mucho que los tres partidos sobrevivan a largo plazo.
No me voy a poner a llorar porque uno de los tres desaparezca, pero no estoy seguro de que el partido a desaparecer debiera de ser Ciudadanos, precisamente. Es un partido lamentable, que ha vivido del odio y de la Catalanofobia desde el día de su creación, que no ha aportado nada nuevo a la política aparte de titulares sonoros y chaquetas vistosas. Pero repito, no estoy seguro que, de desaparecer uno de los tres, debería ser Cs.
O sí, quien sabe. La selección natural es tan sabia como cruel, y aún más en política.

dijous, 17 de gener del 2019

Detenciones de alcaldes de la CUP

Ayer se produjeron detenciones SIN ORDEN JUDICIAL de dos alcaldes. La Policía fue a detenerles a su casa (nada habitual en este tipo de delitos) por una supuesta alteración del orden público en el aniversario del 1 de octubre. Todo ha sido una operación de represión sobre una ideología política (el independentismo). Fueron detenciones ilegales y, en el caso de Ignasi Sabater, alcalde de Verges, errónea, ya que no estaba en las vías del tren como se le atribuye en esa fecha, sino que estaba trabajando.
Es decir, un responsable policial decidió de cuenta propia detener a dos cargos electos en Girona, además de retrasar la entrada de sus abogados en comisaría (con la excusa de "me estás hablando en catalán, no te entiendo"). También se detuvo a periodistas, manifestantes y activistas. Ante esta vulneración de derechos, silencio en el PSOE.
Ni Teresa Conillera (delegada del Gobierno), ni Marlaska (ministro), ni Sánchez (Presidente de Gobierno) han dicho ni dirán nada porque significaria reconocer que A) estaban enterados y dieron el OK a las detenciones o B) no lo sabían y tienen unos policías descontrolados en Catalunya deteniendo a políticos sin orden judicial.
Mientras tanto, tenemos medios de la derecha haciendo gala del asunto, aunque sea en un recuadro de portada, para crear un clima que algunos están deseando desatar, el de la ilegalización de la CUP. La detención preparada de estos dos alcaldes de la CUP es otro de los pasos que desde algunos sectores se quiere potenciar para crear el clima necesario para la ilegalización de un partido que representa a miles de personas en Catalunya y que, oh casualidad, es independentista.
Si repasamos la hemeroteca, hemos leído a Pablo Casado (PP) pedir literalmente la ilegalización de la CUP en varias ocasiones. Albert Rivera (Cs) esta "dispuesto a discutirlo". Lo cierto es que desde ciertos partidos se llevan haciendo movimientos para conseguir una reacción violenta de Arran, para justificar una ilegalización del partido en su conjuto. Estos intentos han fracasado pq A) eran muy burdos (como el asedio policial ante la sede de la CUP el 20 de septiembre de 2017 mientras se producían registros en conselleries) y B) porque en la CUP no son idiotas.
La CUP es un partido democrático y no violento, a diferencia de la ultraderecha que asola partidos y cargos públicos en el resto del Estado. La ultraderecha cree que debe acabar con sus enemigos demonizándolos públicamente, provocando y esperando una reacción violenta. No llegará.
Y no llegará porque la CUP ha pisado mucha calle, mucha protesta social y lleva en las raíces de la sociedad democrática mucho más tiempo que quienes quieren acabar con ellos. Desconfiad de quienes quieren censurar e ilegalizar, porque hoy es la CUP, pero mañana puedes ser tú.
Y el silencio hace cómplice a quienes no denuncian las injusticias, como las detenciones ilegales y sin orden judicial de alcaldes de la CUP. Porque el silencio, de toda la vida, ha sido el mayor aliado de las corrientes ultraderechistas.

dijous, 13 de setembre del 2018

Tesis, Plagios y otras mentiras



Ayer Albert Rivera acusaba en el Congreso a Pedro Sánchez de plagiar su tesis (una teoría que habíamos oído ya hace unos años).
Hoy aparece esta noticia:
Ya os avanzo: en política no existen las casualidades.
Teniendo en cuenta el ambiente en el que estamos (casos de Másters regalados de P. Casado, Cifuentes y Montón), parece claro que la derecha española vuelve a apostar por el "todos somos igual de corruptos" para A) mitigar el daño político por la corrupción en la Educación y B) tratar de acabar con el Gobierno de P. Sánchez con un escándalo fake (o no), como muchos otros que han aparecido en la época de la trama Gürtel o las tarjetas black. De nuevo, en la oposición, la derecha entra en modo Berserker y apuesta por el acoso y derribo.
Ni es la primera vez, ni será la última vez que lo hagan. De hecho, lo harán siempre, pq para la derecha española (heredera del Franquismo y las familias millonarias que se hicieron ricas con él) cree que España es suya y no gobernarla le parece un insulto y un robo inaceptable.
No es ni una derecha democrática ni con sentido de Estado pq, a pesar de que se aprovechan de la democracia para Gobernar, creen que el Estado es suyo y es indigno que el rojerío nacional ponga sus manos en el ejecutivo. Y varios medios de comunicación son cómplices de ello.
ABC, El Mundo, El Español y varios otros han INVENTADO noticias y teorías conspiranoicas durante años para acabar con Gobiernos de izquierda (a veces consiguiéndolo, otras no) en connivencia con el PP (y ahora tb con Ciudadanos). Es la derechona de siempre, con vicios de siempre.
Y en realidad es sorprendente, porque este PSOE no es que sea precisamente muy de izquierdas. Pero eso es indiferente, el poder es el poder y el hambre del mismo es insaciable. Y los partidos políticos y los medios de comunicación van siempre de la mano para conseguirlo.

divendres, 11 de maig del 2018

President Torra

Escucho a la oposición catalana criticar el perfil Torra como President. Llevan defendiendo que se meta en la cárcel a cualquier candidato decente y ahora se quejan de que no les gusta el propuesto. Ahora, a apechugar.
Aclaro que Torra no es mi perfil preferido, pero dado que se ha exiliado o metido en la cárcel (a algunos dos veces, tras liberarles previamente) a la mayoría de candidatos viables, me parece incoherente y una pataleta absurda criticar un candidato cuando tu no tienes sufientes escaños.
Luego algunos se sorprenden cuando Viggo Mortensen apoya públicamente a una organización claramente democrática como Ómnium Cultural, creada durante el Franquismo para resaltar valores democráticos y culturales. Igual son algunos quienes ya no tienen esos valores.
En este país escuchas a Rivera (A RIVERA, repito) llamar a todo el mundo "golpista", reclamar que el TC intervenga el pleno para que no haya investidura en Cataluña, y algunos idiotas aplaudiendo, cual drones. Que no sea que le convenga que no haya presidente en CAT para sacar rédito.
Rivera y muchos otros parecen no entender cómo funciona la democracia, que no se puede aplicar el poder judicial y policial cuando no te gusta el restultado de unas elecciones. Se trata de conseguir representación suficiente en un parlamento. Si no la tienes, hazlo mejor.
Se entiende ahora mucho más su falsa ruptura con el PP porque, según dice, no aplica suficientemente el #155. Le conviene dureza, porque es lo que le da votos. "Aprovechategui" parece un adjetivo muy apropiado para alguien que ya se ve Presidente de España.
Le recomiendo a Rivera que tenga más prudencia, los movimientos de votantes de un partido a otro son lentos. Que se lo digan a los amigos de Podemos y su "no sorpasso" que nos ha llevado a donde estamos ahora mismo. Creerse tanto las encuestas, con lo que fallan, tiene sus riesgos.

dissabte, 21 d’abril del 2018

Sueños rotos

Cada vez que escucho a Albert Rivera da la impresión que se cree ya futuro presidente. Y espero sinceramente que se de una hostia parta electoral para ver la cara que se le queda.
Por eso, porque vengo ya avisando años que sería mucho peor (a nivel socioeconómico) incluso que el PP y porque me parece que Ciudadanos no es más que (con excepciones) lo peor de cada casa. Los descartes de otros, unidos en un partido falsamente renovador.
Un pandemonio de gente que no quiere nadie, de fascistas con ansias de poder, de socialistas aderechados, de los restos de UPyD o de peperos hartos de la corrupción de su partido matriz. En definitiva drones ansiosos de un liderazgo cool más pendientes de tocar poder que de una ideología concreta.
Un partido nacido hace 12 años para luchar contra la cultura catalana y el nacionalismo de CiU, que se vio propulsado hace 4 años por el #Ibex35 para anular a un Podemos creciente, que hasta la fecha aglutinaba indignación de izquierda y derecha. Les salió bien la jugada.
Así arrinconaron a Podemos a un cuarto proporcional del Congreso y consiguieron la absorción de muchos descontentos de PP y PSOE. Ahora se ven con posibilidades de gobernar, más gracias a su postura anti-independentista, clónica del PP pero sin el desgaste de tener que decidir nada.
Pero si os fijáis, a la hora de la verdad, ni han gobernado alcaldías (tienen 0 en Cataluña), ni CC. AA. (apoyan a PP y PSOE) ni desde luego el Gobierno. Es decir, hasta el momento son humo. Y van repartiendo candidaturas a alcaldías (M. Valls en Barcelona) como si fueran chicles en un patio de colegio.
Ya me daban terror antes, que no eran nadie. Miedo me dan ahora que tienen posibilidades. Y lo tienen todo para consolidarse con unas municipales primero y luego con las Generales. Agarraos fuerte que vienen curvas. Ríete tú de Le Pen.

diumenge, 22 de maig del 2016

Liderazgos de plástico

En una de esas comidas familiares que se alargan hasta casi la madrugada (barbacoa, primos y vino en abundancia), uno de los temas sobre los que discutimos fueron las próximas elecciones. Como es obvio todo familiar tiene su postura, su opinión y su ideología, que van desde la indiferencia más absoluta por la política, hasta la concienciación clara de un cambio necesario en el Gobierno y la sociedad. Una de las conclusiones a las que llegamos es que vivimos una época de líderes débiles. En una época en la que los personalismos y los candidatos son el centro del foco, es paradójico que encontremos en las cabezas de lista personajes como Pedro Sánchez, quien es quizá el Secretario General de PSOE con menos poder de la historia en su propio partido. O Mariano Rajoy, cuyo tancredismo ha inmobilizado de tal modo a su partido que no se ve (a primera vista) ningún rival que quiera o se atreva a sustituirle, a pesar de que parece claro que el recorrido político a largo plazo del presidente del Gobierno no parece ser muy alagüeño. Así que, mirando al futuro, ¿qué líderes nos presenta el horizonte en España? De derecha a izquierda:

En el PP, más allá de su secretaria general Cospedal y de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, encontramos a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, quien tiene un perfil distinto al habitual en su partido. Más abierta a algunas reclamaciones sociales y con un perfil similar al de los nuevos vicesecretarios del partido en el uso de las formas, parece una candidata a considerar. Con este perfil, tiene el favor de la prensa madrileña, tanto de derechas como de izquierdas, en buena parte gracias a que su antecesora en el cargo, Esperanza Aguirre, azote del izquierdismo local, tenía un perfil mucho más torquemadino hacia ellos. El perfil más moderado de Cifuentes le ha granjeado un tratamiento blando entre la supuesta prensa rival ideológicamente, lo cual podría llevar a engaño y repetir un "efecto Gallardón" (quien fue considerado como el perfil más moderado y cool del PP, hasta que se quitó la careta en el ministerio de Justicia). Quien haya tenido una mínima relación con el 15-M, o recuerde los incidentes entre 2012 y 2014, no puede olvidar cómo "la Cifu" ordenó a la policía local madrileña antidisturbios usar todo tipo de fuerza innecesaria contra los manifestantes en infinidad de ocasiones. La expresión "loba con piel de cordero" concuerda bastante con este perfil de política. Aún así, con la llegada de los nuevos "vicesecretarios majetes" del PP parece que sus opciones de diferenciación en su partido han menguado, y ello se suma al rechazo que muchos han expresado con su figura en el PP, por no ser suficientemente de derechas.

En Ciudadanos, la única opción a nivel nacional es obviamente Albert Rivera. Aunque algunos periodistas le ha considerado como "humo" y han destacado la fragilidad de su discurso, es obvio que ha marcado un estilo propio en la política, tanto estética como dialectalmente. Del mismo modo que el 15-M evidenció la vejez estructural del PSOE y que Podemos está comiéndole más terreno del que jamás le comió Izquierda Unida, en la derecha Ciudadanos ha supuesto una renovación del mensaje conservador. Su simple aparición obligó a Rajoy a renovar internamente el partido para ofrecer una visión menos vetusta de sí mismo, con la ya mencionada llegada de los "vicesecretarios cool". Rivera, con el supuesto apoyo de los grandes capitales, pretendía convertirse en el partido visagra que permitiese a la derecha seguir en el poder, aunque obligándola a reformarse en las formas. Aunque la renovación de la derecha es bienvenida y era muy necesaria desde el auge de Federico Jiménez Losantos, Intereconomía y 13tv, lo cierto es que la de Ciudadanos no es más que una renovación fake. Un proceso de marketing demasiado evidente entre el que destacan candidatos físicamente atractivos, el uso de chaqueta sin corbata y pantalones tejanos para dar una apariencia juvenil o la insustanciabilidad de sus mensajes. Los continuos guiños al PP y su clara apuesta por políticas socioeconómicamente liberales evidencian la ideología real del partido de Rivera & Co. Política prefabricada, estilo Ikea, sin alma pero decorativamente muy bonita para quienes no entiendan mucho de política.

En el PSOE encontramos quizá el liderazgo más débil de este partido en las últimas décadas. Pedro Sánchez, a pesar de que está aguantando más de lo que algunos creían, y que ha tenido la virtud de saber esquivar en momentos clave la espada de Damocles de Susana Díaz, no deja de ser el rival más débil. La falta de contenido de sus mensajes, sus cambios de postura ideológica de un día para otro, la falta de un proyecto claro y su excesiva fragilidad ante los barones del partido han hecho que su liderazgo se pinche con buena parte de las espinas de la rosa socialista. Para ser un líder debes tener una mínima seguridad no sólo en tu cargo sino en tu entorno, y Pedro Sánchez parece que se pasa más tiempo intentando esquivar los puñales que le llegan desde la espalda que dirigiendo el transatlántico socialista. Además, la toma de decisiones tampoco es uno de los fuertes de Sánchez. En la postcampaña electoral ha apostado claramente por un perfil centrista, que le aleja de la izquerda originaria de su partido y le acerca y une indefiniblemente al Ciudadanos de Rivera, incluso tras la ruptura de su pacto electoral. Por otro lado, no sólo no ha querido renovar un barco de por sí caduco, sino que ha recuperado a viejos lobos de mar de los años 90 que poco pueden aportar a un partido que necesita algo más que la tradicional sesión de maquillaje que se da a sí mismo cada lustro. Ese ha sido el gran error de este partido en las últimas décadas, que es como una actriz de cabaret entrada en años, desfasada y viejuna, cuyo maquillaje no sólo no oculta su vejez, sino que la evidencia aún más. Su debilidad, su falta de fondo ideológico y su cobardía a la hora de afrontar los cambios estructurales necesarios en su organización, hacen de Pedro Sánchez una mala copia de Albert Rivera en las formas y un títere en manos de la presidenta de Andalucía. Y eso es porque da la impresión de que cuando mamá Díaz se canse de esperar y se levante para liderar su partido, Pedrito va a tener que irse a su cuarto.

Para terminar, en la autoproclamada izquierda real, encontramos el tándem Garzón-Iglesias de Unidos Podemos. Son dos personajes muy distintos, poli bueno y poli malo, cuya falta de entendimiento hasta hace escasas semanas ha retrasado lo que podría y debería haber sido el sorpasso de las izquierdas ciudadanas al tradicionalismo de centro-izquierda en las elecciones del 20D. Empezando por Alberto Garzón, el babyface de la política española, hay que destacar la renovación (al menos en apariencia) de uno de los partidos más caducos y oscurantistas internamente del parlamento español, Izquierda Unida. Las luchas de poder, los intereses creados en consejos de administración de bancos y cajas y las puñaladas internas (aparte de chistes como "izquierda desunida") han provocado en este partido un decaimiento de la imágen que parecían muy difíciles de superar. Pero la llegada del 15-M, y en concreto de Alberto Garzón, sirvieron al partido para recuperar el camino adecuado. Saneado el partido por dentro, repito, al menos aparentemente, Garzón afronta el reto de apoyar a Podemos a conseguir un sorpasso que saque al PSOE de la segunda posición y, si es posible, mande a la oposición al PP de Rajoy. Como reto se plantea harto complicado, aunque su perfil de yerno ideal forme un buen tandem con el más agresivo de Pablo Iglesias. Aún así, se le intuye, igual que ocurre con P. Sánchez, una cierta debilidad en su partido, aún desconfiante y receloso de la supuesta renovación que supone Garzón para ellos. El tiempo dirá en qué acaba esta historia. 

La segunda plaza del tándem de la izquierda real es un Pablo Iglesias cuyo perfil es su mejor arma y su mejor defecto. Su discurso claro, bien estructurado, directo y sin tapujos, le ha brindado la oportunidad de trasladar su mensaje de televisión local a las grandes cadenas del panorama audiovisual estatal. Su preparación previa de debates, su agresividad, la estructuración de su discurso y su habilidad para marcar la agenda política le han llevado a lo más alto de una forma meteórica, creando su propio partido tras las fallidas negociaciones con IU en 2013 y revolucionando la política española desde las elecciones europeas de 2014. Aún así, Pablo Iglesias y muchos de sus compañeros de Podemos han pecado de arrogantes, asumiendo para ellos mismos el voto de la indignación. Es cierto que buena parte de sus bases forman lo que se denominó el movimiento 15-M, pero entre los movimientos sociales se ha desconfiado de Podemos en muchos sentidos, por esa (en ocasiones) apropiación indebida de un movimiento social que revolucionó el país sin líderes, sindicatos o partidos políticos. Pablo Iglesias, que como decíamos antes, su carácter es a la vez su mayor virtud y su mayor defecto, da la impresión que a veces se cree el centro del universo político, la Khaleesi de la política española, rompedor de cadenas, liberador de esclavos y madre de dragones. Sea o no cierto, en ocasiones precisamente esa es la impresión que da y eso le resta votos en el ámbito de quienes no se sienten interesados por la política. Siendo él y su equipo excelentes estrategas políticos, han aprendido a moderar su mensaje cuando es debido y a no arrogarse ideas y planteamientos que no son propios, a pesar de algún patinazo inicial y de algunas decisiones recientes muy controvertidas. En sí la arrogancia no es un defecto en política, ya que refuerza el ego, la confianza en uno mismo y evita ser asimilado en un sistema de por sí corrupto. Pero la abundancia de la misma es, obviamente, un defecto que tinta y cuya mancha es muy difícil de quitar. 

En definitiva, vemos que los partidos políticos españoles carecen en muchas ocasiones de líderes políticos que merece la situación social actual. El bocadillo de la Transición, que en tantas ocasiones nos hemos comido en los últimos 40 años, debería haber dejado un mejor poso que el actual. La prácticamente nula voluntad de entendimiento y pacto entre los partidos a nivel estatal ha llevado a una repetición de elecciones que, si no cambian mucho las cosas, va a seguir igual después del 26J. Los intereses partidistas primarán sobre los del ciudadano de a pie, igual que en los 80, 90, 2000 y la década actual, a pesar de que la aparición de los partidos emergentes haya revitalizado un poco un panorama político muy mejorable. Líderes de plástico para una sociedad viva. Esta es la política española del nuevo milenio.

dissabte, 26 de setembre del 2015

Campaña de tres ejes

Es obvio que estas no son una elecciones catalanas normales y que, por tanto, esta no ha sido una campaña electoral al uso. Sólo el hecho de que hayan provocado la separación entre Convergència e Unió (unidas desde los años 80) ya indica su importancia. En esta campaña ha roto, como otras elecciones de los últimos tiempos, un eje bipartidista que en Catalunya compartían tanto CiU como PSC tradicionalmente. Además, el auge del independentismo y la aparición a nivel estatal de partidos emergentes como Podemos y Ciudadanos, ha propiciado la creación de tres ejes distintos: El eje independentista, el eje pro-españolista y el eje "psé, pues ya veremos lo que hacemos". 

Los tres ejes de las elecciones catalanas

Raül Romeva ¿hombre de paja
o líder de consenso?
En el primero, Junts Pel Sí (ERC, Convergència Democràtica y otros partidos, asociaciones y agrupaciones sin participación en el Parlament) y la CUP (Candidatura d'Unitat Popular) conviven en el camino hacia la independencia. Unos liderando la corriente independentista y los otros apoyando sutilmente y con actitud vigilante a la vez, desde la distancia de ser un partido claramente anticapitalista con más interés por llegar a objetivos que por sus propios políticos. La CUP, hablaremos más tarde de ello, va a ser clave para estas elecciones. Por su parte, Junts pel Sí, candidatura encabezada por Raül Romeva como supuesto hombre de paja y Artur Mas y Oriol Junqueras como grandes arquitectos, lidera una corriente independentista que se hubiese llevado por delante a Convergència de no cambiar de rumbo radicalmente. El tsunami independentista visto en la Diada catalana de 2012 arrolló la política tradicional de CiU y provocó que Mas decidiera aprovecharlo para evitar caer en los siguientes comicios a causa de los fuertes recortes aplicados en mi tierra por el líder de CiU y que surfeara hacia un futuro incierto, pero menos negro electoralmente que si hubiese querido dar la espalda al independentismo. Esta candidatura de Junts Pel Sí tuvo un nacimiento tenso y lleno de baches, pero se consolidó al colocar una figura de consenso como Raül Romeva, que no militó jamás ni en CiU ni en ERC, sino en Iniciativa per Catalunya Verds. Con él todas las divergencias encontradas en el camino por estos dos partidos quedaron aparcadas y, a pesar de que se le considera un convidado de piedra a esta candidatura, tras su nombramiento se ha conseguido que JpS sea una balsa de aceite sin conflictos internos y que remen todos en un mismo y muy claro objetivo.

Los tres candidatos unionistas:
Albiol, Arrimadas e Iceta.
El segundo eje, llamado constitucionalista por unos y unionista por otros, incluye al PP, minoritario en Cataluña desde hace décadas, y a Ciudadanos, que vienen muy crecidos desde la campaña publicitaria e informativa de la que llevan disfrutando desde febrero de este año. Hay que reconocer al PP la capacidad de saber centrar el pulso mediático en lo que le interesa y de conseguir candidatos que hagan ruido en las elecciones. Colocar a Xavier García Albiol, el exalcalde de Badalona, con un fuerte perfil xenófobo, como cabeza de lista ha sido mediáticamente un acierto para su partido porque ha restado una gran fuerza en los medios a los Ciudadanos de una atractiva pero poco efectiva en su discurso Inés Arrimadas. A pesar de que Albert Rivera la sitúe como la próxima y primera presidenta catalana, lo cierto es que su discurso no tiene la fuerza del líder de su partido y su forma de polemizar en las tertulias es demasiado similar a otras políticas jóvenes del PP como Andrea Levy (de hecho, incluso su parecido físico es bastante notable). Este eje electoral destaca sobre todo por su claro discurso anti-independentista, de tendencia nacional-españolista y un gusto por el liberalismo económico. En él se puede unir también a Unió Democràtica, los democristianos que compartieron durante décadas en el viaje hacia el "peix al cove" de la Convergència pujolista y y se separaron de ellos cuando tomaron el camino hacia a Ítaca (ciudad de la Grecia clásica que ha simbolizado en Cataluña el viaje hacia independentismo). De existir todavía con la suficiente fuerza (que no es el caso) podríamos incluir a UPyD en este mismo saco unionista, aunque en realidad este partido jamás ha tenido representación en Cataluña.

Entre medias de este eje y el siguiente encontramos al PSC, y a su bailongo candidato Miquel Iceta. Digo a medias porque el PSC se diferencia mucho de PP y Ciudadanos en las formas, aunque no tanto en el fondo. El PSOE de Pedro Sánchez ha querido mantenerlo en el eje unionista a pesar de que el PSC ha tenido siempre una buena base de militantes catalanistas de izquierdas. Miquel Iceta, como buen militante del PSOE, más que de PSC, ha seguido el camino de su líder fielmente. Si hay que reconocer algo al PSC de Iceta es el haber sabido mantenerse en campaña, aunque haya sido con algo tan frívolo como sus bailes. Ayer en la fiesta de cierre de campaña de PSC se entregaron camisetas con una caricatura del candidato socialista bailando y un hashtag en el que se leía #IcetaLoPeta. Haya sido una campaña planificada (que me extrañaría) o casual, reaccionando astutamente ante el aspecto viral de los bailes de su candidato (me parece más creíble), lo cierto es que la jugada les ha salido redonda. Han ganado muchos más minutos de informativos gracias a esos bailes de los que hubiesen tenido con cualquier otro tipo de campaña.

Lluís Rabell y Pablo Iglesias, en un acto de CSQP.
El tercer eje incluye la candidatura de Catalunya Sí Que es Pot (Cataluña Sí se Puede), es decir, Podemos más ICV, y como decía anteriormente, también se podría haber incluido al PSC de Iceta, antes de sus bailes, por su cercanía ideológica con la izquierda. Este es claramente el eje más perdido de los tres o, si lo preferís, el eje que prefiere pasar de largo sin mojarse demasiado ante la tromba de agua independentista. Con un chubasquero mínimo pretenden pasar medio de largo, ya que Podemos tiene la vista puesta en las elecciones generales e Iniciativa no ha sabido muy bien qué hacer o decir ante el independentismo. CSQP tiene posiblemente al peor candidato de todos, Lluís Rabell, por sus formas y su manera de analizar la situación en Catalunya. Quizá por eso en las últimas semanas de campaña apenas le hemos visto en televisión y se ha primado las figuras de Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, más expertos en lidiar con los medios. Aunque lo cierto es que Iglesias y su gente no han sabido llegar a la población catalana con su discurso. Han pecado de tópicos relacionados con el extrarradio catalán, buscando votantes en una zona tradicional del voto de la izquierda obrera inmigrante del sur, que fuera de esa zona de Barcelona han sonado bastante mal entre sus posibles votantes. Esos errores y su flagrante indefinición han llevado a muchos catalanes a desconfiar de esta formación a pesar del carismático líder de Podemos. Ahí los miembros de ICV podrían haber hecho más y haberlo hecho mejor en el asesoramiento para aportar una visión regional a los líderes foráneos, porque una vez más han pecado de simplistas.

Governem-nos, dijeron

Arriba, Quim Arrufat y David Fernández,
Abajo, Anna Gabriel y Antonio Baños
La CUP, como decíamos antes, es la clave de estas elecciones. Lo es porque posiblemente, según lo que proponen todas las encuestas, Junts Pel sí se quedará a las puertas de la mayoría absoluta y necesitará su apoyo para continuar con el Procés. Cierto es que las encuestas en España tienen la extraña costumbre de equivocarse estrepitosamente siempre antes de unos comicios, pero al parecer, la fuerza que pueda tener el independentismo va a depender de un partido tan peculiar como este. A pesar de los adjetivos de "radicalidad" con la que algunos les quieren etiquetar, la CUP es un partido en el que se prima la ideología y los objetivos políticos, más que a sus propios políticos. En eso sí es radical: Radicalmente distinto a cualquier otro partido en España. Sus portavoces y políticos profesionales sólo tienen oportunidad de serlo durante una sola legislatura. 

A pesar de que a muchos de sus acólitos les hace tirarse de los pelos el desprenderse de gente con el carisma y la valía de Quim Arrufat o David Fernández, esa es la forma que tiene este partido de que sus políticos no se conviertan en uno más, es decir, que no se apoltronen en sus cargos, como viene pasando en España desde la Transición. Que un partido así tenga la capacidad de decidir qué va a pasar en Cataluña en los próximos años va a ser un aspecto fundamental en el futuro de esta (al menos todavía) Comunidad Autónoma. Tras la última legislatura, en la que contaron con tres diputados, creo sinceramente que están infravalorados en las encuestas y que van a robar muchos votos a los partidos integrantes de JpS y CSQP, ya que serán premiados por su coherencia, su discurso y su forma distinta de encarar la política profesional. A pesar de que el anticapitalismo que enarbolan Antonio Baños, Anna Gabriel y el resto de la CUP tira un poco para atrás al votante catalanet conservador tradicional o al votante federalista ex del PSC, en los últimos años han convencido a mucha gente.  

Resumiendo, podemos decir que el hecho de tener unas elecciones con tres ejes ya es una novedad y lo es no sólo por haber acabado con el bipartidismo cláscico sino por partir una bipolarización del discurso indepes vs. unionistas. A pesar de su indefinición, el tercer eje va a ser importante también, además de la CUP, porque parte el voto de izquierdas catalán y porque aquellos que antes optaban por la abstención y ahora votan a Pablemos van  a tener representación en un Parlament bastante fragmentado. 

Sea como fuere, la campaña terminó, alea jacta est. El domingo, todos los catalanes a votar. Por quien queráis, pero a votar.

diumenge, 26 d’abril del 2015

Lo que quizá no sabes de Albert Rivera

En política (y en muchos otros ámbitos de la vida) es necesario seguir los hechos, no las palabras, para descubrir el fondo real de aquellos en quienes depositamos nuestra confianza. Aplicando el facta non verba, uno puede discernir si un político es renovador o un simple vendedor de crecepelo. Por ejemplo, si uno se define de centroizquierda, renovador y progresista, pero a la vez se presenta a las elecciones europeas con un grupo ultracatólico o acude a manifestaciones con falangistas, podemos decir que hay un gran océano de distancia entre las palabras y los hechos. El PSOE lleva décadas pecando de incoherencia hasta en su propio nombre, pero hoy no vamos a hablar de la casa del puño y la rosa, sino de uno de los estandartes de la mal llamada "nueva política", Albert Rivera. 

Por muchos es sabido que Albert Rivera, como demostraron los compañeros de "El objetivo" en su "Maldita Hemeroteca", fue miembro de Nuevas Generaciones del Partido Popular, es decir, miembro contabilizado del partido de Aznar y Rajoy desde septiembre de 2002. No es nada nuevo ya que él mismo lo afirmó en público con la naturalidad que suele contar las cosas, a pesar de que él diga que sólo era simpatizante, cuando los documentos demuestran que era militante. El joven político que se hizo famoso por desnudarse en su primera campaña electoral, quien ahora se erige como salvador de la patria y recibe de buen grado el apoyo de gran cantidad de medios de comunicación, no es precisamente nuevo en esto de la política. Lleva ya casi legislaturas en el Parlament y casi una década en la política profesional, desde que Ciutadans se presentó a las elecciones catalanas del 1 de noviembre de 2006. Sí amigos, no es "nueva política" todo lo que reluce. 

En su tránsito y fogueo en la política catalana, Rivera y sus chicos han tenido que pronunciarse en varias ocasiones sobre temas que obligaban a posicionarse en temas como la lengua, las minorías, la inmigración, la Sanidad, la Educación, etc. y a menudo se han posicionado junto al Partido Popular. Más allá de su posición claramente nacionalista española y antinacionalista catalana, que quedó clara desde el minuto 1, en su formación se empezaron definiendo como de centro izquierda, aunque han querido ocupar siempre una posición de centro derecha, y por sus decisiones les conoceréis. 

En las elecciones europeas de 2009 decidieron compartir cartel con el partido Libertas, liderado en España por el Miguel Durán, que a pesar de que su nombre pueda parecer ser un partido liberal estilo europeo, es una amalgama indeterminada de partidos políticos minoritarios que pretendían hacer piña. En España, su cariz era claramente católico y ultraderechista, con lo que algunos afiliados a Ciutadans decidieron marcharse del partido en desacuerdo con esa extraña alianza europeísta. 

El 26 de septiembre de 2010, Rivera y sus Ciutadans hicieron gala de su españolidad saliendo de la plaza de toros Monumental de Barcelona al grito de "libertad para nuestra cultura", para demostrar su rechazo a la ILP del Parlament que poco después significaría la prohibición de los toros en Cataluña. De nuevo, se posicionaron con el Partido Popular para intentar detener, sin éxito, esta ILP contra el maltrato animal en Cataluña. 

En las elecciones autonómicas de 2012, cuando el independentismo comenzó a subir con fuerza, obtuvo su mejor resultado hasta el momento en el Parlament con nueve diputados y se granjeó el apoyo de personalidades como Albert Boadella, Javier Nart, César Cabo, Juan Carlos Girauta, Arcadi Espada, Tomás Guasch o la abogada, exportavoz y política del Partido Popular durante casi 20 años, Carina Mejías. Con el lema "Mejor unidos", se hizo estandarte del unionismo (junto a Alicia Sánchez-Camacho, del Partido Popular) y comenzó a aparecer en programas televisivos de ámbito estatal asiduamente, en los cuales paradójicamente se quejaba de que no le sacaban nunca en televisión. 

El 23 de abril de 2013, la propia Carina Mejías, ya en Ciutadans, propuso al Parlament pedir al Congreso la prohibición del burka, hecho que fue calificado por los partidos de izquierda catalanes como una medida "populista e inútil".

Dos días más tarde, el 25 de abril de 2013, Ciudadanos propuso, mediante su parlamentario Manuel Villegas, retirar la atención sanitaria a los inmigrantes sin papeles, recordando a ciertos partidos europeos poco amigos de la inmigración, y el 13 de octubre de ese mismo año, tanto el partido de Rivera como el Partido Popular abandonaron el Parlament para no votar una moción de ICV para condenar “toda declaración o actividad que comporte cualquier clase de enaltecimiento, trivialización, exculpación o negación del nazismo, franquismo y el resto de regímenes fascitas”. Al parecer, como podemos ver, eso fue demasiado para ambas formaciones y decidieron marcharse haciendo claros aspavientos. 



Tres mese más tarde, en febrero de 2014, se abstuvieron en una moción para no aplicar la ley del aborto (que no se llegó a aprobar) del entonces ministro Gallardón, haciendo malabares, afirmando que no compartían la literalidad del escrito aunque afirmaban que el proyecto es "inoportuno y empeora la legislación anterior". de hecho, el tema del aborto en Ciutadans ha sido siempre un juego de trileros, ya que la propia candidata al Ayuntamiento de Madrid Begoña Villacís afirmaba recientemente en "Un tiempo nuevo" de Telecinco que "El aborto no es un derecho, es un fracaso educacional".  

El nacimiento de "Ciudadanos"

De todos es sabido que a partir de las elecciones europeas de 2014, la política española cambió. Los cinco eurodiputados conseguidos por Podemos, a pesar de que las encuestas y analistas (yo incluído) les dábamos tres como mucho, supuso una ruptura mental casi definitiva con el régimen del 78 y propició la escalada de los nuevos partidos de origen ciudadano (en el sentido de "ciudadanía" no de "Ciutadans"). Tras la escalada de Podemos en medios de comunicación y encuestas y el fracaso de intentar descabalgarlos con descalificaciones, hecho que en realidad les reforzó, los poderes fácticos de este país buscaron nuevas fórmulas de neutralizar el fervor del partido de Pablo Iglesias. Además de fomentar las polémicas respectivas de Iñigo Errejón y Juan Carlos Monedero, desde sectores económicos como FEDEA, lobby que como explicó Antonio Maestre tiene fuertes vínculos con el partido de Rivera, se propuso la creación de un "Podemos de derechas". Josep Oliu, el a la vez presidente de Banc de Sabadell y del mencionado patronato, afirmó que "el Podemos que tenemos nos asusta un poco" y habría que crear otro orientado a la iniciativa privada y al desarrollo económico. 

Este apoyo velado a Ciutadans fue respondido por Rivera con un nuevo ofrecimiento de pacto a UPyD en noviembre de ese mismo año para comparecer juntos a las elecciones. No era el primero, pero seguro que será el último, ya que tras rechazar Rosa Díez dicho pacto, el partido magenta ha caído en picado y se ha iniciado un gran trasvase de votantes de una formación a la otra. Tras la ruptura de negociaciones y el consiguiente hundimiento magenta, comenzamos a leer en febrero de 2015 en varios medios un apoyo claro hacia Albert Rivera y su equipo. En marzo de 2015, El País publicó un barómetro de Metroscopia en la que se daba por hecho el cuatripartito político, que fue consolidado en los siguientes barómetros de este mismo periódico. 

Con el nuevo año, "Ciutadans" pasó a denominarse "Ciudadanos", para evitar el rechazo por lo catalán en el votante potencial de la formación naranja. Y de hecho, el cambio de Ciudadanos por UPyD se ha producido paulatina, pero inexorablemente. Un par de ejemplos: en las tertulias de más éxito como "La Sexta Noche" se ha sustituido a los tertulianos de magenta por cargos medios de Albert Rivera, un cambio frívolo si se quiere, pero que indica en el espectador qué partidos están de moda y cuales no. Otro hecho destacable es que la propia banca, como contaban en La Cadena SER, ha decidido cortar el grifo económico a UPyD, ahora, en plena "campaña de promoción" a nivel nacional del nuevo estandarte de la política española. Dejando a un lado posibles conspiranoias, la falta de financiación de UPyD por sus malas expectativas en las encuestas no parece en absoluto casual. 

Tampoco ha destacado el partido de Rivera por su transparencia. Desde la web Transparencia.org elaboraron un informe de evaluación de la transparencia de los partidos políticos, en el que este partido recibía un 3 sobre 10 en transparencia, cuarto por la cola junto al PSOE. Y aunque denuncian habitualmente la corrupción en otros partidos, Ciudadanos tiene sus propias manzanas podridas en Jordi Cañas, quien renunció a su escaño en el Parlament tras ser imputado por fraude fiscal y ahora ejerce en el Parlamento Europeo como asesor. Por su parte, es público que el eurodiputado naranja Javier Nart tenía dinero en Suiza, según su versión, como herencia de su padre (¿les suena la excusa?) y que ocultó en el país trasalpino por miedo a ETA. Juzguen ustedes mismos. 

Propuestas electorales 2015

A pesar de que Ciudadanos se definen como "liberales con sensibilidad social", han optado por aparcar su método que los militantes escojan por qué medidas apostará su partido, como sí hicieron en sus inicios, y han fichado a un economista de renombre, también vinculado a FEDEA, como Luis Garicano. Bajo su tutela, el partido naranja ha propuesto medidas como el tipo único de IVA, impuesto que se aplica igual a todas las rentas y que afecta a productos básicos, hecho que ya ha provocado reacciones negativas del resto de partidos y de las redes sociales. Como explica la web Libremercado.com, en realidad lo que propone Ciudadanos es pasar de tres tipos de IVA (General 21%, reducido 10% y superreducido 4%) a sólo dos (General 18% y reducido 7%), con lo cual se pagarían al 7% productos que antes ahora se venden al 4% como el "pan, leche, huevos, frutas, verduras, hortalizas, cereales y quesos, libros, periódicos y revistas no publicitarios; medicamentos de uso humano; sillas de ruedas para minusválidos y prótesis y Viviendas de Protección Oficial o VPO". En este mismo artículo descobrimos que para compensar Rivera plantea rebajar el IRPF para las rentas más bajas, como indica el siguiente gráfico. 


Otra propuesta polémica fue la de legalizar la prostitución como medida recaudatoria, hecho que le ha granjeado críticas del resto de partidos por considerar poco adecuado ganar dinero con la explotación de mujeres. 

Relaciones peligrosas

Ciudadanos ha recibido también críticas de tener aliados poco adecuados, de tendencia xenófoba, por las ya mencionadas medidas que echarían los inmigrantes sin papeles de la Sanidad, por manifestarse junto a Falange en una manifestación de l2 de octubre de 2012, por la gestora que ha tenido que montar en Getafe por tener candidatos falangistas o por declaraciones como la de su ya expulsado coordinador de jóvenes de Madrid, por tuitear lindezas como que "escuchar durante más de 15 minutos una conversación en acento latino es perjudicial para su salud".

En definitiva, hemos podido comprobar qué pasado tiene tanto Albert Rivera como sus Ciudadanos y podemos diferenciar ahora qué es facta y qué es verba en este partido, cuales son sus aliados y con quien se ha manifestado. Lo cierto es que es muy complicado ser regenerador de la política cuando llevas tres legislaturas en un parlamento autonómico con apenas 35 años, cuando quien te apoya es FEDEA, think tank de la banca y del Ibex 35 o cuando totems de la política tradicional como José Bono o Esperanza Aguirre ven con muy buenos ojos las medidas que propones. 

diumenge, 22 de març del 2015

Ingobernabilidad y Elecciones Andaluzas

En los últimos días escuchamos a muchos analistas políticos usar el término "ingobernabilidad". Se trata de un término que pretende hacer creer al ciudadano que los pactos entre partidos políticos es un lío morrocotudo y que es mejor gobernar en minoría que hacerlo con otros. No sólo eso, sino que ese término da a entender también que el método ideal de gobernar es la mayoría absoluta. Si ponemos como ejemplo Andalucía, vemos que el escenario, según las encuestas va a ser lo que algunos calificarían como "ingobernable", como indica el siguiente gráfico: 


Pero como todos los viejos políticos de este país han olvidado, su deber como representantes públicos es representar a los ciudadanos, satisfacer y cubrir sus necesidades mínimas y, en definitiva, cumplir el mandado de aquellos quienes le dan el poder, los ciudadanos. Por tanto, "ingobernabilidad" no es otra cosa que la obligación de abandonar objetivos partidistas y ponerse de acuerdo con otros partidos. Sí, aquello que a muchos les suena a Mordor, a infamia, a "así no se puede gobernar, es un jaleo", no es más ni menos que subyugarse a la voluntad del pueblo. Y lo es porque el pueblo te ha votado de una forma que te obliga a pactar. La ciudadanía ha afirmado que no quiere que tengas suficiente poder como para ser un rodillo, por lo que voto a varios partidos distintos, les doy poder suficiente para les necesites. 

Hay quien podría afirmar que los políticos españoles son alérgicos al pacto, por su carácter caciquil. Siendo eso parcialmente cierto, no deja de ser sólo un aspecto de la verdad. Lo cierto es que el marco democrático español creado en 1978 predispuso a la clase política a comportarse de ese modo. Un esqueleto democrático como el que tenemos, no sólo fomenta el bipartidismo y la corrupción, sino que premia a aquellos partidos que utilizan la mayoría absoluta de forma indiscriminada, convirtiéndose el país en un cortijo de los intereses de ese partido durante cuatro años sin forma alguna de contrarrestarlo, ya que el Senado es inoperante y no hay medidas para sacar a un gobierno del poder, teniendo su partido mayoría absoluta en el Congreso. 

En este post hemos hablado muchas veces de ello, además de lo que debería ser este país, lo necesario que es reformarlo desde abajo arriba e iniciar un nuevo proceso constituyente que abandone los viejos vicios bipartidistas para iniciar una senda del pacto obligatorio o, como mínimo, la senda del "obligados a entenderse", ya que de esa forma se premiará la voluntad de la ciudadanía, más que los objetivos privados de un partido político. Quizá la mejor forma de eliminar la posibilidad de mayorías absolutas sería elevar los escaños necesarios para conseguir la mayoría absoluta al 60%, aunque sin duda ayudaría mucho a esta democracia que el Senado no fuera el cementerio de elefantes que es actualmente y tuviera poder para contrarrestar y rechazar las leyes del Congreso de los Diputados. 

Sea como fuere, hay que tener claro que "ingobernabilidad" es un término que deja en evidencia a quien cree en él, porque resalta su caciquismo y su falta de voluntad de pacto. Porque quienes creen que lo más práctico es gobernar cuatro años en un sistema que fomenta la corrupción como ocurre en las mayorías absolutas (ejemplos de ellos tenemos varios y variados, en este país), quizá lo que deberían hacer es dejar de llamarse demócratas y comenzar a asimilar que son partidarios de otros regímenes. 

Elecciones en Andalucía

Gráfico electoral de Andalucía 2015 (Fuente: CademaSer.com).
Vistos los resultados en Andalucía se me ocurren varias reflexiones. La primera y menos importante, aunque indicativa, ha sido el enésimo fallo de previsión de la mayoría de encuestas, sobre todo en lo referente a los partidos minoritarios en el parlamento andaluz. Se infravaloró a Podemos (con 12, cuando ha obtenido 15 y se sobrevaloró a Ciudadanos, que se ha quedado en los 9. 

Analizando los resultados en sí, Susana Díaz consolida su liderazgo quedándose con los mismos escaños que en 2012, que es capaz de anular la pésima marca que su partido representa, teniendo en cuenta los graves casos de corrupción y los muchos imputados que acumula por ellos. El PP se estrella perdiendo 17 escaños gracias a un candidato más insulso que desconocido y a un Rajoy que, igual que le pasó a Zapatero, se está convirtiendo en un lastre para su propio partido y Podemos, a pesar de lo que muchos creen, saca un buen resultado en una plaza muy difícil. Buenos resultados porque si alguien se cree que es fácil sacar 15 escaños en un parlamento donde la fuerza dominante es (teóricamente) de izquierdas, es que no ha repasado los resultados de IU de los últimos 20 años. De hecho, desde 1996 IU no supera los 13, por lo que una formación acabada de crear consiga 15, llamadme loco si queréis, pero me parece unos muy buenos resultados. Si no, preguntadle a UPyD, que se ha quedado fuera o al partido de Maíllo, que se ha quedado sólo en 4. 

Por otro lado Ciudadanos entra también con fuerza suficiente en el parlamento andaluz como para ser partido bisagra, que era precisamente su intención. Como en este partido son inteligentes no entrarán en el gobierno y se limitarán a hacer pactos esporádicos. Aún así, el resultado muestra que Ciudadanos ha sabido quitarle votos a su caladero natural, la derecha harta de la corrupción interna en el PP, aunque aún no con la suficiente fuerza como para anular a Podemos, como es la intención de muchos. De hecho, se demuestra que el partido de Albert Rivera sigue sobrevalorado por los grandes medios de comunicación, que llevan desde la mitad de febrero de 2015 con una intensa campaña a su favor, como decíamos antes, para servir de contrapunto al partido de Pablo Iglesias. 

El Podemos de derechas y optimismo bipartidista

Eso se produce porque, visto el fracaso estrepitoso de la campaña anti-Podemos, que lejos de alejar el voto, lo consolidaba y atraía a más, han decidido crear un candidato nuevo, un Podemos de derechas como sugirió Josep Oliu, presidente de Banco Sabadell. Ese Podemos de derechas es Ciudadanos (antiguo Ciutadans y actual "Siudatans", según el Gobierno Rajoy) y Albert Rivera, el nuevo Pablo Iglesias. Una estrategia inteligente por parte del poder financiero, más efectiva que demonizar al candidato de la coleta y que además debilita a un PP que, si todo sigue así, va a perder el favor de los poderes fácticos de este país. La mancha de la Gürtel, las tarjetas black y las mil y una corrupciones del partido de Rajoy han manchado demasiado a una marca como para representar al capital, al que por cierto se ha vendido como ningún partido lo había hecho antes, ni el PP de Aznar. 

Para terminar, una reflexión sobre el optimismo de algunos medios bipartidistas. El análisis de la victoria de Susana Díaz no es desacertado en un principio, los resultados en su región son buenos, dado el caso ERE y los muchos implicados en él. Pero una cosa es eso y otra extrapolar esos resultados fuera de una región con un voto muy particular, que vota muy acríticamente al PSOE, como ocurre en Madrid, Galicia y Valencia con el PP, con CiU en Cataluña o con el PNV en Euskadi. Muy al contrario, creo que el PP seguirá cayendo y que el PSOE no va a recuperarse, a pesar de esta victoria. No lo creo porque aunque mañana mismo Susana Díaz se presentase en Ferraz y echase a Pedro Sánchez, eso crearía un cierto rechazo por echar al candidato elegido, es decir, en la casa Socialista deberán decidir ahora entre la bicefalia o la incoherencia de echar al actual líder (por muy guapo y soso que este sea). Y ninguno de esos escenarios es muy halagüeño para el PSOE, sinceramente. 

diumenge, 22 de febrer del 2015

Ciutademos

Encuesta sobre los resultados en la Comunidad de Madrid.
Los que vigilamos semanalmente la política de nuestro país, vemos cómo nuestros políticos son cada vez más esclavos de las encuestas electorales, como la de El País o La Vanguardia. Ayer mismo, como explicó Sonia Sánchez en su comentario semanal de la SER, la vicepresidenta volvió a usar la mesa del Consejo de Ministros para atacar a otros partidos. No es la primera vez. A pesar de alardear durante mucho tiempo que no se debe hacer eso desde una posición institucional como la de los viernes a mediodía, lo cierto es que Juan Carlos Monedero y Podemos llevan ya unas semanas siendo su objetivo y este viernes se ha sumado (dos puntos, redoble de tambores...) Ciudadanos. En casa de Albert Rivera tienen que estar fregándose las manos. Publicidad gratis y la certeza de que su mensaje comienza a hacer daño. Nadie es atacado si no representa un peligro, en política, y menos desde una tribuna institucional del calibre del Consejo de Ministros. 

Hay quien verá en estos ataques un signo de debilidad del poder establecido, desde luego son indicativos. Teniendo en cuenta que los dinosaurios siempre mueren lentamente, muy mal harían los partidos aspirantes en confiarse y creer que está todo ganado. Hay pocas cosas peores que la arrogancia del que está en el poder y una de ellas es la inconsciencia de quien quiere conseguirlo. Precaución, amigos, el camino está lleno de trampas, pero para todos. La propia Santamaría en un acto en Andalucía criticaba la convocatoria de elecciones y se atrevía a ponerles precio. Comentaba: "En mi gobierno se hacen virguerías sociales con esos dos millones". En mi gobierno. No en el de Rajoy. En el mío. Hay lapsus que no necesitan más explicación. Sí merece una explicación el empeño de su gobierno y de su presidente Rajoy en hacer declaraciones que critican la convocatoria de elecciones. Cada presidente (autonómico, del Gobierno, o el que sea) tiene el derecho de convocar las elecciones cuando más le convenga y él mismo probablemente las retrasará hasta inicio de 2016, pero el hecho de criticar que se pregunte a los españoles qué opinan es un gesto un tanto feo en una democracia. Da la impresión de que nuestro presidente opina que son la fiesta de la democracia cuando le interesan a él ya su partido pero que son pamplinas, cosas de las que no hay que abusar cuando las convocan otros.

Por otro lado, no dejo de sorprenderme con la buena capacidad de crear un escenario propicio desde la cúpula de Podemos. En el caso la rueda de prensa de esta semana de Monedero por ejemplo, retardaron una rueda de prensa (camarero del Prado incluido) causando una expectación tremenda en las redes. Luego el mismo Juan Carlos, arropado por toda la cúpula de su partido, estuvo hora y cuarto explicando y respondiendo (a algunos compañeros periodistas hasta se le hizo larga su comparecencia), queriendo demostrar que no tiene miedo a dar explicaciones, a pesar de haber tardado tres semanas en darlas y de "no poder" mostrar nada más que las facturas y no el contrato. En todo caso, en otros ejemplos de ruedas de prensa un periodista agradece que le presenten facturas o que nos podamos quedar con la documentación que se presenta, en lugar de ser retirada al final de la intervención del político de turno, como ocurrió con la famosa rueda de prensa de Monago (de quien por cierto, aún esperamos las facturas prometidas de sus viajes). Son pequeños detalles que no justifican un comportamiento, pero que demuestran una cierta diferencia entre las mal-llamadas "nueva" y "vieja política". 

Albert Rivera, por su parte, va por buen camino como indican las encuestas y los ataques de Sáenz de Santamaría, aunque debiera dejar de usar el argumento de que no le invitan nunca a la televisión, teniendo en cuenta que aparece semana sí, semana también en cadenas de nivel estatal. Y eso amigos, ocurre ya desde hace casi dos años, sobre todo en La Sexta. 

Si todo sigue este mismo camino, como comentaba en el pasado artículo "¿Un nuevo orden?", probablemente veremos un cambio en los partidos tradicionales y en 5 o 10 años seremos testigos de los enfrentamientos Pablo Iglesias - Albert Rivera en el Congreso de los Diputados. ¿Es eso realmente un cambio? ¿Es suficiente cambiar cambiar el PPSOE por el Ciutademos? Si viene con un cambio constitucional, sí, desde luego, el país necesita un revolcón de los buenos, pero si a la postre en 30 años seguimos estando exactamente igual que ahora, quizá nos acordaremos del amigo Sancho y sus alforjas. El Nuevo Orden debe ser mucho más que un simple cambio de siglas y debe ir acompañado por medidas que garanticen y blinden los derechos de los ciudadanos, por encima de intereses personales, partidistas o financieros. 

En todo caso, tiempo queda para ese escenario y este sin duda va a ser el año más convulso y transformador que va a vivir la política de este país en mucho tiempo.