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divendres, 8 de juliol del 2022

Radiografía: ¿Hacia donde va el PSOE?

Viendo los acontecimientos de los últimos meses, la acción comunicativa de este gobierno y los vaivenes estratégicos del Ejecutivo, nos podríamos preguntar: ¿Cuál es el futuro del Gobierno Sánchez a medio y largo plazo? Repasemos:

A nivel internacional, ha dejado tirado al Sáhara, aliándose con Marruecos y provocando un gran enfado a Algeria, uno de los principales socios gasísticos de España. Es decir, en plena ola de aumento de precios de la energía, apostó por aliarse con un Marruecos, un aliado muy poco fiable y que pone en aprietos al gobierno con escenas como las de la matanza de Melilla del mes de junio. Justificar esas acciones sin acordarte de las víctimas no es em mejor mensaje que uno podría esperar de un líder democrático. Sánchez ya tiene su Carajal. A su favor en este sentido, tiene que la cumbre de la OTAN en Madrid ha sido un éxito internacional para él, pero siendo realistas, estos éxitos se traducen relativamente poco en votos.

A nivel nacional, se enfrenta con un cambio de liderazgo en el PP, mucho más presidenciable que Casado, mucho más formado y experto y, sobre todo, con el bagaje que supone para Feijóo el haber presidido Galicia durante una década. Contra Casado se gobernaba mucho mejor.

A nivel parlamentario, las decisiones tomadas en los últimos meses, el escándalo Pegasus y su falta absoluta de empatía respecto a las necesidades u opiniones de sus socios, está provocando una soledad que pronto podría provocar un accidente político en las próximas semanas. Puedes hacer escoger entre “el fascismo” y el chantaje del “si yo no estoy vienen los otros” durante un tiempo, pero no eternamente. La paciencia tiene un límite.

A nivel de Gobierno, Sánchez se ha pasado la legislatura ninguneando y no dialogando con sus socios de Podemos en la gran mayoría de las decisiones importantes que ha tomado el Ejecutivo. De hecho, en muchas ocasiones sin anunciárselo. De nuevo, la paciencia tiene un límite, aunque el partido morado esté atado de manos. Probablemente crea Sánchez que los votos que pierda Podemos se los vaya a llevar el PSOE, pero eso es un absurdo visto lo que ha ocurrido en las elecciones de Andalucía, en las que se los ha quedado el PP o se han ido a la abstención. Cuando en tus últimas declaraciones apuestas por sugerir a la izquierda que debería aceptar con normalidad que hay que subir el presupuesto en Defensa, cuando tus postulados son los mismos que los de la derecha y ya nadie se acuerda de las últimas medidas de izquierdas que tomó tu partido, luego no te extrañes que tus votos se vayan a la derecha.

De hecho, la agenda de Sánchez ha sido siempre derechizar al máximo el partido, aunque probablemente en el PSOE dirían “centrarlo”. Empezó mostrando una gran bandera española en un mítin electoral y sugiriendo que el partido debía recuperar “la bandera” como gran valor. Como dijo un sabio, “cuando luchas por la bandera, no lo haces por los derechos sociales”.

Siendo optimistas, no se puede ser demasiado optimista com el futuro del Gobierno de Sánchez. No se ha enterado aún que no tiene mayoría absoluta, cree que con ser guapo y carismático le bastará para ganar los comicios, pero la realidad es que Feijóo ha recuperado muchos votos que se habían ido a VOX y está haciendo lo que ellos llaman “una oposición responsable y de Estado”. Esto último sólo es cierto si lo comparas con la oposición que hacía Casado, pero puede ser suficiente para que el votante indeciso, el que no le importa votar a un partido o a otro, decida cambiar el rojo por el azul. Eso es lo que te hace ganar elecciones, sobre todo en un panorama electoral en el que el bipartidismo no ha renacido y en el que Podemos y VOX aún están a ambos lados de los dos grandes partidos, una vez desaparecido Ciudadanos.

Para terminar, a nivel de partido, si nos imaginamos un futuro en el que el PSOE pierde las elecciones o no suma para gobernar, vemos un panorama electoral realmente difícil para el PSOE. En 2010 fue el PASOK (Partido Socialista griego) el que pasó a la irrelevancia, hace dos días en Francia le pasó lo mismo al partido socialista francés (y al republicano, de hecho). Es difícil que el PSOE desaparezca de un día para el otro, sobre todo en un panorama en el que no hay alternativa con Ciudadanos (afortunadamente) moribundo. El partido está muy arrelado a nivel local y regional y no tiene escisiones como las de Podemos. Los barones están aún vivos y eso le da al partido una cierta fuerza.

Pero a nivel nacional, lo cierto es que básicamente el PSOE actual es Sánchez, igual que lo fue con ZP o con Felipe González en sus tiempos. Cuando pierda las elecciones (ya seas las próximas o las siguientes) dejará un páramo con ocho años de legislaturas del PP de un Feijóo que no es tan moderado como parece. El futuro no es en absoluto prometedor a menos que Sánchez, de nuevo, vuelva a sacarse una última vida de la chistera, haciendo gala de su celebérrimo "Manual de supervivencia". 

dimecres, 22 de juny del 2022

Elecciones Andaluzas'22: La valencianización

“Andalucía consolida su camino a la derecha con la mayoría Absoluta de Moreno Bonilla”. Este podría ser el titular de cualquier periódico que quisiera analizar el resultado de las Elecciones Andaluzas’22. Pero lo cierto es que Andalucía lleva derechizándose, como el votante del PSOE, desde hace por lo menos 20 años. Poco a poco, este partido ha abandonado en Andalucía y en muchas otras comunidades la esencia de la izquierda. Es decir, apostando únicamente por el centro y cediendo a Podemos y otras confluencias el pastel de las políticas no ultraliberales, el PSOE ha se ha acabado convirtiendo en una suerte de Ciudadanos ideológico. Teniendo en cuenta la creciente presencia de VOX, el votante clásico del PSOE se ha centrado tanto que no le importa votar a los socialistas que a su supuesto rival acérrimo, el PP. Es decir, le es igual votar rojo que azul, porque en esencia vienen a ser lo mismo, aunque sus pasados sean muy distintos.

Pero el pasado es eso, pasado. Y si quieres ganar unas elecciones necesitas más que el cuento de la Transición para seguir votando a un partido, sobre todo cuando Moreno Bonilla ha apostado por la misma carta que Sánchez ha estado usando en los últimos meses, el miedo a la ultraderecha. El voto útil. La jugada ha salido redonda, teniendo en cuenta que han conseguido mayoría absoluta, que han robado mucho voto al PSOE y que conseguirán gobernar con mayoría, como lo hacían el PSOE de Chávez, Griñán o Susana Díaz. El PSOE de los señoritos, castigado por nepotismo y la corrupción, ha hecho indistinguibles a los dos partidos, por lo que el votante socialista ha votado sin miedo a un Moreno Bonilla que se vendió muy acertadamente como el antídoto a la ultraderecha (aunque en algunas políticas no se distinguirán demasiado, precisamente). Si le sumas a eso un candidato socialista, Juan Espadas, con menos carisma que un cacahuete deprimido, y un Podemos partido en dos, el cóctel difícilmente podría haber salido de otra forma. 

Por otro lado, si en las anteriores elecciones explicábamos que los resultados andaluces no debían verse como un indicio del famoso “cambio de ciclo”, este año la situación es muy distinta. En las anteriores veníamos de varias décadas de socialismo gobernando Andalucía, es decir con un obvio desgaste de años gobernando. En cuanto a la candidata, Susana Díaz, heredera de Chávez y Griñán, es decir, manchada aunque sea por herencia por la corrupción de los EREs, tampoco llegaba en su mejor momento tras perder el control del PSOE nacional. Llegar a unas autonómicas cuando has dado un golpe de Estado en tu propio partido para echar a Pedro Sánchez, quien consigue relegarte de nuevo al feudo andaluz meses mas tarde, no es la mejor carta de presentación, sin duda. Como poco, llega con la pátina de perdedora. Y así fue, perdió contra un candidato del PP andaluz poco conocido pero con un mensaje claro y sencillo, derrocar al "socialismo andaluz de los ERE" que “ya ha gobernado durante suficiente tiempo”. Hay mensajes que se venden solos.

Eso fue hace cuatro años, pero en la actualidad, las cosas han cambiado bastante. El PP también. Ya no lo lidera un Pablo Casado hipervitaminado e infraformado, sino un Feijóo que apenas ha hecho oposición en su carrera, pero que sabe ser y venderse como presidenciable. No ha hecho otra cosa en la última década, de hecho, más allá de fotos en yates con narcos. Bonilla, por su parte, ya viene con la carrerilla de quien ha gobernado durante cuatro años sin excesivos problemas. Le ha beneficiado su alianza con Feijóo, a pesar de que no lo ha utilizado casi nada en campaña (así como tampoco ha usado apenas logos del PP), igual que benefició a Francisco Camps ser el salvador de Rajoy en el Congreso de Valencia tras perder las elecciones en 2008. En realidad, son muchos los paralelismos entre Valencia y Andalucía si miramos estas elecciones. Igual que sucedió en Valencia, que fue un feudo histórico del socialismo en los años 80, esta Andalucía de 2022 parece que va a seguir el mismo camino, asentarse en la comunidad como lo hizo el PP valenciano de Eduardo Zaplana, Francisco Camps y Rita Barberá, que dominaron la comunidad durante casi 20 años. En resumen, valencianizar Andalucía.

La victoria de Moreno Bonilla se explica además también por, como comentábamos antes, la no utilización del nuevo líder del PP y del logo de su propio partido. No es porque no sean buenos perfiles electorales, sino porque el objetivo de esta campaña era precisamente atraer el voto socialista o el voto indeciso, para poder gobernar en solitario. Objetivo conseguido. 

Por eso decíamos al principio que no creíamos que a pesar de conseguir el primer presidente del PP andaluz de hace cuatro años no supuso un cambio de ciclo a nivel nacional. De hecho, Pedro Sánchez se ha pasado cuatro años tan campante. Pero en esta ocasión, con nuevo liderazgo en el PP y un Sánchez que parece haber perdido el rumbo en los últimos meses y el apoyo de los partidos que le han apoyado en la legislatura en el parlamento, no podemos decir lo mismo. Agarrémonos y preparemos las palomitas, que vienen curvas. 

divendres, 6 de maig del 2022

Pegasus: Cortinas de humo

Este lunes, festivo en Madrid, de buena mañana, se convocó una rueda de prensa del ministro Bolaños para anunciar que el Presidente del Gobierno Pedro Sánchez y la ministra de Defensa, Margarita Robles, habían sido espiados también con el software Pegasus. La credibilidad de las noticias se basa en muchos factores, pero el de la oportunidad, el tempo, el momento en el que aparece, es probablemente uno de los más importantes. Tras semanas de intentar escurrir el bulto, de esconder debajo de la alfombra la noticia del espionaje por parte del Estado a políticos, abogados y empresarios independentistas, de repente aparece un lunes festivo la noticia de que han espiado también al Presidente y a la ministra que admitió que había existido el espionaje y que, además, estaba más que justificado. “¿Qué tiene que hacer el Estado?”, se preguntaba la ministra en sede parlamentaria. “No espiarles, es decir, violar los derechos de los ciudadanos sería un primer paso”, alguien podría contestarle. Porque la afirmación de la ministra es la justificación de los instigadores del caso GAL “no nos quedaba otra”. Alguien debería recordarle a la ministra cómo terminó ese caso.

Pero ¿cuál es el objetivo de admitir públicamente que a tu Presidente del Gobierno le han espiado? Es un clásica cortina de humo. Con ella pretenden desviar la atención de quienes ordenaron el espionaje, convirtiéndolos en víctimas del mismo, porque de culpables de espionaje pasan a la categoría de espiados. Espiados además por un enemigo exterior, supuestamente, Marruecos. 

Como decíamos, el tempo es fundamental, y el hecho de que haya aparecido esta noticia en este momento es consecuencia de que Pedro Sánchez y la parte socialista de su Gobierno han sido incapaces de ocultar el elefante en la sala, día tras día, rueda de prensa tras rueda de prensa, sesión de control tras sesión de control. Significativo es también que Sánchez haya decidido ordenar a la Fiscalía para investigar este espionaje, pero no lo viera en ningún caso conveniente cuando se espiaba a sus 'compatriotas' independentistas. Eso implica que hay ciudadanos de primera y de segunda, que cuando se trata del espionaje a independentistas, está justificado (“¿Qué tiene que hacer el Estado?”) y cuando se trata del presidente y la ministra, es un ataque exterior intolerable que debe investigar un juez. El concepto de "doble vara de medir" se queda extremadamente corto para definir la situación.

Pero hay que tener claro que, aunque desde Moncloa lo puedan ver distinto, esta es sin duda una de las situaciones más vergonzosas para la democracia española y más peligrosas a las que este Gobierno se va a enfrentar en toda la legislatura. Puede acabar con su Ejecutivo si no empieza a tomar decisiones, a presentar soluciones y a cortar cabezas. Aunque sean cabezas de turco. Por mucho que se quiera despistar al populacho con un nuevo enemigo del Estado (Marruecos), por mucho que PP y PSOE veten la creación de comisiones de investigación, aún le queda un largo camino a este Gobierno para poder quedarse tranquilo. A este Pegasus le quedan muchos tramos por recorrer.

dimarts, 19 d’abril del 2022

Pegasus y la política del "TODO VALE"

Esta semana conocíamos una noticia que ya hace unos meses se publicó y pasó muy desapercibida en los grandes medios y la opinión pública, la utilización del software de espionaje Pegasus por parte del Estado para espiar, entre otros, a líderes independentistas, activistas, empresarios, abogados y varios familiares de todos ellos. En esta ocasión ha sido El País (y detrás suyo, todo el resto de medios) quien se ha hecho eco, ya que el grupo de expertos de ciberseguridad Citizen Lab, de Toronto, han confirmado el espionaje realizado. Pegasus es un software de espionaje creado por la empresa israelí NOS Group, y según los expertos, es probablemente el más puntero en la actualidad, hasta el punto que se vende exclusivamente a instituciones estatales y gubernamentales para luchar contra el terrorismo. Es decir, no se vende a personas o empresas privadas en ningún caso.

El Gobierno tiene un papel muy delicado en la actualidad, a pesar de que nieguen desde el PSOE estar implicados en el espionaje y desde Podemos exijan que “rueden cabezas y se depuren responsabilidades”, ya que el hecho que sólo Estados y Gobiernos puedan usar este software es una pistola humeante difícilmente ocultable. Aunque decidieran vender el relato de que lo compró y utilizó únicamente el Gobierno Rajoy, es altamente improbable que desde el Gobierno Sánchez, que ya llevan cuatro años al frente del Ejecutivo, desconociera de su existencia o de su uso por parte del PP. O incluso, que no hicieran uso del mismo.

Y sobre todo cuando, ante las peticiones de los socios de Gobierno, la respuesta es, siendo generosos, muy tibia y poco convincente. Bajo la alfombra estos temas visten mejor y ensucian menos al Estado, pero una vez fuera, son dificilmente ocultables porque la mancha ya está allí y no hay quien la quite. Probablemente porque, igual que en el caso del comisario Villarejo, es un arma que todos usan contra lo que ellos consideran “los enemigos del Estado”, aunque estos sean ciudadanos del mismo. No extraña entonces que medios clásicos de la derecha como El Mundo o ABC no traten a fondo un tema que podría ser carnaza para entorpecer o hacer caer al “Gobierno más progresista de la historia”. Ni un pam de net, como decía mi abuelo.

Aunque quizá lo más preocupante de todo es que buena parte de la ciudadanía (aunque no toda) se puede dividir entre los que les importa tres pepinos que se espíe a independentistas, porque les queda lejos, y aquellos a quienes les parece lógico usar este software contra quienes quieren romper España. Y contra sus abogados. Y contra sus conocidos. Y contra sus parejas. Porque en una guerra vale todo, por muy despreciable que sea, y hay que ganarla cueste lo que cueste.

dissabte, 26 de març del 2022

Vendidos al capital

La vida ha derivado en los últimos 15 años en una suerte crisis, momentos históricos, pandemias y guerras que han desmontado por completo tanto el Estado del bienestar como la clase media. Dicen los milenials que están ya hartos de momentos históricos, sucesos imprevisibles y cambios climáticos que devastarán el planeta cuando ellos lleguen a los 40. Entre la rabia juvenil contra los destructores del planeta y el pasotismo de las clases dirigentes, que retrasan década tras década el tomar medidas para disminuir las emisiones de carbono, es obvio que hay un término medio, pero también lo es que ese termino medio ni resolverá el problema ni evitará el cataclismo climático que se nos viene encima, según los científicos.

Por otro lado, nos encontramos una socialdemocracia no descafeinada sino vendida al capital, que prefieren defender a las eléctricas que a los ciudadanos. No es un caso en absoluto nuevo, en España llevamos décadas viviéndolo, siendo el penúltimo ejemplo el aumento descabellado del precio de la luz des de la reforma del verano pasado de los tramos eléctricos. El gobierno supuestamente más progresista de la historia (probablemente la mayor mentira que se ha contado en España desde el “Fue ETA” de Aznar y el Mundo sobre el 11-M), no sólo no va a hacer absolutamente nada por solucionar este tema sino que es cómplice de él y JAMÁS, repito, JAMÁS, va a proponer un cambio legislativo del mercado eléctrico para evitar que las tres eléctricas se enriquezcan mientras el resto de trabajadores, pymes e incluso algunas grandes empresas se vayan a pique por este asunto.

Antes mencionaba el penúltimo, pero el último ejemplo de que el gobierno está vendido al capital es el aumento, de nuevo, del precio de los carburantes, y la consecuente huelga de transportistas, que afecta no sólo a estos trabajadores sino a todo el país. Pedro Sánchez ha comentido un error garrafal al menospreciar este problema, igual que a Rubalcaba (porque Zapatero en esa época ya ni controlaba su partido) le estalló el 15-M en la cara y dio alas al PP de Rajoy. Que se cuide mucho Sánchez de cometer este tipo de errores, y que los corrija con celeridad, porque Feijóo no es Casado, a pesar de que suelte salvajadas estilo VOX como que matar a los hijos de tu pareja no es violencia de género.

Hasta ahora el “Manual de supervivencia” que le ha servido hasta hoy puede necesitar una actualización en una situación inesperada de Guerra en Ucrania, revuelta de transportistas y un jefe nuevo de la oposición. El final de la carrera del actual presidente puede estar cerca si menosprecia a los problemas de la ciudadanía.

dissabte, 14 de març del 2020

Coronavirus: Vienen curvas


Este #confinamientoLight para luchar contra el #COVID19 me parece muy insuficiente. Deja demasiado margen al criterio de cada uno, en lugar de confinar las zonas más agredidas por el virus (o que lo hayan pedido). Si fuésemos alemanes, ok. Siendo españoles...

En cualquier caso, todo el decreto de Estado de Alarma está cargado de excepciones incomprensibles (¿peluquerías?), no acaba de resolver el problema y no contiene el virus. Reduce sólo un poco la circulación de personas. El virus va a seguir propagándose.

Si el principal objetivo de este decreto es detener la propagación, lo cierto es que están haciendo bien poco para conseguirlo. Una vez más, medidas cosméticas para contentar a algunos. Y ya. Ineficacia a bombo y platillo.

Por otro lado, lo de la rueda de prensa virtual apesta. Una rueda de prensa, aunque sea por razones sanitarias, no puede hacerse enviando primero las preguntas a un chat de Whatsapp y respondiéndolas con telepromter 3 o 4 horas más tarde. Eso no es una rueda de prensa, es una aberración comunicacional. Da pena y vergüenza ajena.

Me da la impresión que Pedro @sanchezcastejon ha querido dar una vez más la imagen de que es Presidente (conseguido) pero que no ejerce como tal. Simplemente toma las mínimas medidas estéticas usando eslóganes para salir del paso y si se descontrola el tema, ya lo afrontaremos cuando toque.

Por desgracia, me temo que esta crisis no va a durar dos semanas, o dos meses, sino bastante más. Con mucha mucha suerte, se solucionará todo en julio-agosto, con lo que la temporada turística (uno de los pilares de este país) salta por los aires. Por no querer controlar en serio la situación, por ejemplo confinado Madrid, Vitoria o Catalunya. Como decía alquien en twitter esta tarde: "Hemos pasado del café para todos al coronavirus para todos". Planazo.

En fin, agarrémonos que vienen curvas...

dilluns, 11 de novembre del 2019

Análisis Elecciones 10N: ¿Quien lo hubiera imaginado?

La semana pasada hablaba de estas elecciones. Hoy por la mañana vemos que se ha cumplido el pronóstico de un aumento exponencial de VOX (han duplicado los resultados de abril) y hemos visto que la apuesta de Pedro Sánchez no sólo no le ha dado más votos, sino que usando el mismo discurso que la derecha no ha conseguido ni uno de los escaños que quería robarle a Ciudadanos. Exitazo. Como escribía el día 6, "¿Qué podía salir mal?". El PSOE y Ciudadanos no han entendido que hacer el mismo discurso que la ultraderecha solo beneficia... (segundos de tensión)... (redoble de tambores)... (Ay, qué nervios!) A LA ULTRADERECHA! ¡Qué sorpresa amigous! ¿Quien lo hubiera imaginado? ¿Quien podría haber pronosticado que años y años de discurso tensionado de Ciudadanos en y contra Cataluña causaría el ascenso de la ultraderecha y la caída en picado de los de Albert Rivera? ¿Quien podría imaginar que usar el mismo discurso que la ultraderecha no conseguiría ni un solo voto o escaño a un partido que se autodenomina socialista como el PSOE? ¿Quien podría haber predicho que aprobar en campaña electoral un decreto ley que permite bloquear webs y redes sociales sin orden judicial no iba a dar ni un solo voto de izquierdas al PSOE? Hay que reconocer que el único político que se dio cuenta del error fue Pablo Casado, que después de haber normalizado a VOX con la ayuda de Cs en Andalucía, se dio cuenta que le estaban dando cuerda a un lobo que podía acabar comiéndoselos con el tiempo. Cambió su discurso y se fue hacia el centro (a pesar de no variar ni un milímetro su discurso sobre Catalunya) para diferenciarse de los otros fascistas de VOX. En fin, ahora, a apechugar con lo ocurrido, a dar el finiquito a según qué politólogo iluminado y a replantearse cómo no estrellarse en las próximas semanas. Porque si la pasada investidura ya fue un espectáculo lamentable, este quinto intento de Pedro Sánchez puede ser el definitivo: Preparando palomitas.

dimecres, 6 de novembre del 2019

¿Qué podría salir mal?

Escribo este texto hoy, 6-11-2019, antes de las elecciones del 10 de noviembre para que no se diga que puedo llegar a ser ventajista o que este mismo texto pueda tener un tono de "a toro pasado...". Lo cierto es que uno se pregunta a veces en qué narices piensan algunos políticos de nuestro país cuando planifican las estrategias de campaña electoral.

Es cierto que España se está volviendo "majara" (y perdón por el palabro científico) en cuanto a política se refiere, pero lo cierto es que uno no entiende muy bien qué narices le ha pasado al PSOE en las últimas décadas. De ser un partido en el exilio en el Franquismo, ilegalizado y en la clandestinidad, ha pasado a realizar el mayor spot franquista de los últimos 40 años, cuando hace unas semanas promocionaron y televisaron el 2º entierro de Estado del dictador.

A Pedro Sánchez por su apariencia física le acusaban en sus primeras semanas de político de 1ª línea (cuando se presentó a la secretaría general y no le conocía nadie) de ser un maniquí. Hoy posiblemente esa descripción no podría ser más adecuada, por razones distintas. Es un político que le pongas la chaqueta que le pongas, le queda estupendamente. Hoy una roja, y le queda bien, hoy una naranja, y le queda bien, hoy una azul, y le queda bien, hoy una de VOX, y ...

Los políticos como Pedro Sánchez son así, completamente vacíos de contenido y les queda bien casi cualquier cosa. Pero la política es algo más que eso. "Quedar bien" es un buen valor como candidato electoral pero no debería ser lo único que presentar a un electorado. Más aún si has sido incapaz de que te elijan como candidato en 4 intentos de investidura y sólo has conseguido ser Presidente tras una moción de censura. Más aún si acabas de repetir elecciones porque querías ganar con mayor margen para no depender de los independentistas. Pero a pesar de lo que muchos analistas y políticos piensan, la gente no es idiota.

Si llevan ya unos cuantos años votando una mayor diversidad de partidos, si acabaron con el bipartidismo, es porque este demostró un sistema político corrupto, ineficaz y de espaldas a la ciudadanía. Este país necesitaba ventilar el aire podrido que asfixiaba a la política estatal. Si Pedro Sánchez y sus asesores no han entendido eso es probable que les quede poco tiempo en el poder.

Otro factor que podría llevar al PSOE a la oposición a pesar de encabezar las encuestas es el cambio de discurso de los supuestos socialistas. De un "hay que pactar con Catalunya" hemos pasado a un sutil "tenemos que acabar con lo que no sea españolismo en Cataluña". Por ejemplo, en el pasado debate electoral las propuestas de Pedro Sánchez en su minuto final fueron sobre la escuela catalana, sobre TV3 y sobre los referéndums. Joder, cualquiera diría que preside VOX.

Pero la derechización del mensaje del PSOE no es algo nuevo, este partido lleva décadas perdido, comprando ideas al PP y a la ultraderecha. Cuando tu mensaje en campaña elctoral es "bandera de España" en lugar de "derechos sociales e igualdad" (como solía ser años atrás), es que algo va mal. Muy mal.

Y más aún con unas elecciones en ciernes, con un partido de ultraderecha normalizado e institucionalizado gracias a Partido Popular fundado en su origen de AP por los 7 líderes del Franquismo, gracias a los años de radicalización política de Ciudadanos y gracias a un PSOE que necesita un coco para disimular que ahora son de derechas a cara descubierta.

Así que cuando al PSOE le vayan bastante mal las elecciones (a pesar de ganar) y el Trifachito vuelva a gobernar en España, espero que alguien en ese partido reflexione sobre su cambio de mensaje, su constante derechización y le den de collejas hasta que le quede el occipucio bien rojo al que propuso imitar los mensajes de VOX en campaña con el argumento "¿Qué podría salir mal?".

dissabte, 9 de febrer del 2019

Manifestación fascista 10F

Una de las cosas buenas de la manifestación ultraderechista de mañana son las fotografías. Reunido todo el fascismo patrio, sin caretas en Colón, como quien se manifiesta en la Plaza de Oriente, pero a cara descubierta. No será la primera vez, pero da argumentos para décadas.
El PSC se manifestó antes con PP, Cs y manifestantes de ultraderecha en Barcelona varias veces en 2017, pero como era por la unidad de España, todo correcto. Ayer esos partidos de derecha manda un comunicado criticando quienes son sus votantes "antidemócrtas". Muy paradójico todo.
Ayer el PSOE, enfrentado contra sí mismo, decide romper el diálogo, más por sus disesiones internas y por evitar que los suyos vayan a la mani de mañana que por lo que digan los indepes. El silencio de Borrell sobre la mani en las últimas 24h ha sido fascinante.
Y hace un par de días, los "intelectuales" de semi-izquierda han añadido presion a Sánchez y poniendo el grito en el cielo por un "relator". El peligro no es que se dialogue, sino que se les rompe su querida España. Si hay que comprar tesis de la ultraderecha, se compran, claro.
Porque la izquierda española prefiere vivir en un sistema creado por un estado franquista moribundo que arriesgarse a crear uno propio, republicano, donde haya una separación de poderes real y en el que las élites nacionales pierdan parte de su poder. Parte. Todo muy lógico.
Y mañana, todos a Colón. Ya sea in person para sacar pecho fascista o para criticarles desde las redes. Pero todos poniéndoles el foco. Yo personalmente me iré al cine, "a ver qué echan". Ignorarles es lo mejor que podemos hacer. Sean felices.

dijous, 17 de gener del 2019

Detenciones de alcaldes de la CUP

Ayer se produjeron detenciones SIN ORDEN JUDICIAL de dos alcaldes. La Policía fue a detenerles a su casa (nada habitual en este tipo de delitos) por una supuesta alteración del orden público en el aniversario del 1 de octubre. Todo ha sido una operación de represión sobre una ideología política (el independentismo). Fueron detenciones ilegales y, en el caso de Ignasi Sabater, alcalde de Verges, errónea, ya que no estaba en las vías del tren como se le atribuye en esa fecha, sino que estaba trabajando.
Es decir, un responsable policial decidió de cuenta propia detener a dos cargos electos en Girona, además de retrasar la entrada de sus abogados en comisaría (con la excusa de "me estás hablando en catalán, no te entiendo"). También se detuvo a periodistas, manifestantes y activistas. Ante esta vulneración de derechos, silencio en el PSOE.
Ni Teresa Conillera (delegada del Gobierno), ni Marlaska (ministro), ni Sánchez (Presidente de Gobierno) han dicho ni dirán nada porque significaria reconocer que A) estaban enterados y dieron el OK a las detenciones o B) no lo sabían y tienen unos policías descontrolados en Catalunya deteniendo a políticos sin orden judicial.
Mientras tanto, tenemos medios de la derecha haciendo gala del asunto, aunque sea en un recuadro de portada, para crear un clima que algunos están deseando desatar, el de la ilegalización de la CUP. La detención preparada de estos dos alcaldes de la CUP es otro de los pasos que desde algunos sectores se quiere potenciar para crear el clima necesario para la ilegalización de un partido que representa a miles de personas en Catalunya y que, oh casualidad, es independentista.
Si repasamos la hemeroteca, hemos leído a Pablo Casado (PP) pedir literalmente la ilegalización de la CUP en varias ocasiones. Albert Rivera (Cs) esta "dispuesto a discutirlo". Lo cierto es que desde ciertos partidos se llevan haciendo movimientos para conseguir una reacción violenta de Arran, para justificar una ilegalización del partido en su conjuto. Estos intentos han fracasado pq A) eran muy burdos (como el asedio policial ante la sede de la CUP el 20 de septiembre de 2017 mientras se producían registros en conselleries) y B) porque en la CUP no son idiotas.
La CUP es un partido democrático y no violento, a diferencia de la ultraderecha que asola partidos y cargos públicos en el resto del Estado. La ultraderecha cree que debe acabar con sus enemigos demonizándolos públicamente, provocando y esperando una reacción violenta. No llegará.
Y no llegará porque la CUP ha pisado mucha calle, mucha protesta social y lleva en las raíces de la sociedad democrática mucho más tiempo que quienes quieren acabar con ellos. Desconfiad de quienes quieren censurar e ilegalizar, porque hoy es la CUP, pero mañana puedes ser tú.
Y el silencio hace cómplice a quienes no denuncian las injusticias, como las detenciones ilegales y sin orden judicial de alcaldes de la CUP. Porque el silencio, de toda la vida, ha sido el mayor aliado de las corrientes ultraderechistas.

dijous, 13 de setembre del 2018

Tesis, Plagios y otras mentiras



Ayer Albert Rivera acusaba en el Congreso a Pedro Sánchez de plagiar su tesis (una teoría que habíamos oído ya hace unos años).
Hoy aparece esta noticia:
Ya os avanzo: en política no existen las casualidades.
Teniendo en cuenta el ambiente en el que estamos (casos de Másters regalados de P. Casado, Cifuentes y Montón), parece claro que la derecha española vuelve a apostar por el "todos somos igual de corruptos" para A) mitigar el daño político por la corrupción en la Educación y B) tratar de acabar con el Gobierno de P. Sánchez con un escándalo fake (o no), como muchos otros que han aparecido en la época de la trama Gürtel o las tarjetas black. De nuevo, en la oposición, la derecha entra en modo Berserker y apuesta por el acoso y derribo.
Ni es la primera vez, ni será la última vez que lo hagan. De hecho, lo harán siempre, pq para la derecha española (heredera del Franquismo y las familias millonarias que se hicieron ricas con él) cree que España es suya y no gobernarla le parece un insulto y un robo inaceptable.
No es ni una derecha democrática ni con sentido de Estado pq, a pesar de que se aprovechan de la democracia para Gobernar, creen que el Estado es suyo y es indigno que el rojerío nacional ponga sus manos en el ejecutivo. Y varios medios de comunicación son cómplices de ello.
ABC, El Mundo, El Español y varios otros han INVENTADO noticias y teorías conspiranoicas durante años para acabar con Gobiernos de izquierda (a veces consiguiéndolo, otras no) en connivencia con el PP (y ahora tb con Ciudadanos). Es la derechona de siempre, con vicios de siempre.
Y en realidad es sorprendente, porque este PSOE no es que sea precisamente muy de izquierdas. Pero eso es indiferente, el poder es el poder y el hambre del mismo es insaciable. Y los partidos políticos y los medios de comunicación van siempre de la mano para conseguirlo.

dijous, 7 de juny del 2018

Nuevo Gobierno

Sobre el nuevo Gobierno, hay muchas cosas a considerar, en muchos aspectos:
Para empezar, el hecho de la salida de Rajoy y su tropa, ya es un éxito. La moción de censura ha conseguido lo que no consiguió la investidura, poner por una vez a toda la oposición de acuerdo. Y digo TODA obviamente pq no considero a Ciudadanos como partido de oposición (a quien se le olvide, votaron en contra de la moción de censura, cuando pudieron haberse abstenido y dar algo de credibilidad a su discurso). El hecho que ése cáncer llamado Partido Popular no gobierne, ya es un éxito rotundo en muchos sentidos. No para el PSOE, sino para España entera.
Hablando ya del nuevo Gobierno en sí, es fantástico ver por fin un ejecutivo con mayoría de mujeres, muy preparadas y, en su mayoría, con un perfil más técnico que de partido. Es toda una declaración de principios y una gran diferencia respecto al "Gobierno de corte" que ha nombrado Rajoy en su segundo mandato, en el que los apellidos compuestos y aristocráticos eran la tónica. Se nota más frescura en este Gobierno.
Aún así, varios aspectos a considerar: 17 ministerios quizá sea una cifra excesiva para un gobierno que apenas va a durar 2 años. Entiendo que Sánchez quiera marcar perfil, pero quizá haya pecado de ambición. En ocasiones es mejor crear menos ministerios (no necesariamente tan pocos como en la era Rajoy) para hacer un gasto más eficiente de los pocos recursos que tendrás en los dos próximos años. Ej: El ministerio de Trabajo y el de Industria podrían ser unidos.
También es cierto que sorprenden (por positivo o por negativo, según quien) nombres para dirigir ministerios como Pedro Duque, Grande Marlasca o Màxim Huerta. Aunque nos entusiasmen o disgusten sus perfiles, no suelen ser el tipo de personaje público a quien encargarías dirigir un ministerio por su carácter público previo al cargo. Desde luego no les descalifica, y probablemente nos sorprendan positivamente (o no), pero es cierto que no son los primeros nombres que nos vendrían a la cabeza para ser nombrados ministros.
Este Gobierno, a pesar de la bocanada de aire fresco que supone, lo va a tener muy difícil. PP y Cs ejercerán una oposición berserker como en la primera legislatura de Zapatero, con la dificultad de tener minoría parlamentaria y la necesidad de pactar cada una de las leyes, y con el Senado con mayoría absoluta del PP. A pesar de su reacción inicial, tampoco auguro que Podemos vaya a ser un aliado fiel de este Gobierno, ya que es en realidad su rival electoral más directo.
A nivel independentista, todos los analistas han considerado peor una situación como la actual, ya que siempre es más fácil luchar contra la derecha rancia que contra quien afirma (recalco, afirma) que quiere dialogar. No me veo capaz de prever qué ocurrirá en este sentido, porque en los últimos tiempos la política nos ha dado muchas muchas muchas sorpresas. Que se lo digan al nuevo presidente del Gobierno.

divendres, 1 de juny del 2018

Moción de censura

Hoy es el enésimo día histórico de la última legislatura.Pero es realmente histórico que haya triunfado esta #MocióndeCensura, por ser la primera que lo hace, por que la gane un tipo como P. Sánchez (quien lo diría) y por la situación en Cataluña (ya sin 155).
La #MociónDeCensura deja de lado a Ciudadanos (que se creían ya los nuevos dueños del local), acaba con la terrible era Rajoy (AL FIN) y revitaliza a una oposición que llevaba un tiempo descolocada. Pero el Gobierno de Pedro Sánchez no lo tendrá nada fácil, será el más gobierno más débil de la historia.
El nuevo Gobierno encontrará todos los palos en las ruedas que nos podamos imaginar, y los que no, porque tendrán a PP y Cs en la oposición en modo berserker. Como en la era ZP, pero multiplicado por la rabia de quien ha sido expulsado de lo que consideraba su casa y de quien se creía ya presidiendo a pesar de tener sólo 34 diputados.
Por no hablar del propio PSOE, parte del cual ni puede ver ni soporta a P. Sánchez, ni lo hará nunca, a pesar de que pudiese consolidarse y repetir como Presidente en unas futuras elecciones. Al menos, hasta las próximas elecciones.
El Senado también jugará un papel fundamental (quizá, por primera vez en su historia) ya que está en manos del PP con mayoría absoluta y no lo pondrá nada fácil tampoco al nuevo Gobierno.
Sea como fuere, la historia de Pedro Sánchez, por muy inútil que algunos le consideremos, es digna de una serie de Netflix. Es un día para alegrarse de la salida de Rajoy, Montoro, Zoido, Cospedal, Soraya, Millo y muchos otros del Gobierno. Más allá de quien venga, más allá de quien les sustituya, la propia salida del PP del Gobierno es digna para celebrarlo con música, sonrisas, amigos y un buen cava. Del caro.

dijous, 5 d’abril del 2018

CDR y otros mitos

Ayer por la mañana escuché a Pedro @sanchezcastejon hablar de los CDR, de Cataluña, de "la TV3", demostrando que no ha estado nunca en uno, que hace semanas que no pisa CAT y que no ha visto TV3 en su vida. Vamos, lo habitual en un político de este triste país.
Con ello, no sólo demuestra ser una simple muleta del Cs y PP, sino que ha comprado al 100% su discurso, como lleva décadas haciendo su partido. El PE se mantiene copiando a la derecha, lo cual explica pq nadie les considera ni Socialistas ni Obreros.
Es un viejo problema del PSOE. Hace décadas (desde antes de ZP) que no tiene ni discurso ni mensaje propios, más allá de criticar al PP (y ahora tb a Cs). Básicamente se han dedicado a hacer oposición a la derecha, comprándole día a día su discurso, convirtiéndose lentamente en ellos (o peor aún, en sus lacayos) sin saberlo. Y tristemente es una constante en la socialdemocracia europea.
En concreto en el PSOE han mantenido a sus mediocres cerca, expulsando a gente valiosa, transformandose de un supuesto partido de izquierdas en un conjunto de zánganos o drones que siguen al dedillo las órdenes de la reina, la cúpula, a quien internamente han llamado siempre "el aparato".
Y a pesar de las dos tendencias del PSOE actual, susanistas y pedristas, no dejan de ser una misma casa plagada de mediocridad, enchufismo, señalados a dedazo limpio y alérgicos a las primarias. La esperanza blanca, vamos.
Hace años pronostiqué en un post de mi blog una PASOKización del PSOE. No han acabado tan mal por seguir al dedillo la doctrina del PP y Cs sobre Cataluña. Lo cual dice mucho lo que es actualmente el partido y sus votantes. De la "España plurinacional" no se acuerda ni quien la promocionó hace unos años.

dimarts, 25 d’octubre del 2016

El "Puto 15-M"

En el mes de noviembre de 2011 nos juntamos un grupo de amigos entre los que se encontraba un militante socialista de base, sin cargo alguno ni obligaciones curriculares serias con su partido. Los temas de conversación zigzaguearon un poco al principio pero terminaron en un mismo lugar, la política. Como recordaréis. 2011 fue un año convulso en nuestro país, con las elecciones municipales, con el tsunami social que supuso la llegada del movimiento 15-M y el fin de la era Zapatero. Mi buen amigo, el militante de base, comentaba siempre la actualidad con un latiguillo final lacónico pero incansable: "Puto 15-M". Ese era, para él, el gran análisis de las causas de un nuevo descalabramiento de su partido. No eran ni el PP, ni la incompetencia de sus líderes, ni la ausencia de rumbo político, ni la pésima gestión que hizo el Gobierno socialista de la llegada de crisis económica. 

Ese "Puto 15-M" demostraba, y sigue haciendo, la enésima ausencia de voluntad de demostrar un ápice de autocrítica en el discurso de un partido político que se ha desvirtuado a sí mismo a conciencia. Las crisis internas de este partido, que no han sido pocas, han transformado un ciborg ideológico en un monstruo de Frankenstein descabezado (de momento) y cuya única bandera hoy en día es la de la abstención. Lo cierto es que los muchos parches que se ha aplicado al individuo PSOE han acabado por generar este ser deforme e irreconocible que conocemos hoy en día. Y en realidad, la última cabeza que lo dirigió prefirió destacar el último símbolo que queda en su nombre, el Español, sin un mínimo atisbo de interesarse por el Socialista o el Obrero de sus propias siglas. 

Este Partido Español de Pedro Sánchez, ayer "el guapo", hoy ya sí, "el breve", ha terminado como muchos pronosticaron, en eutanasia prematura. Siendo un político mediocre, sin carisma ni fuerza real en su propio partido, tuvo siempre la cruz sobre su cabeza y la sombra transilvánica de quien le nombró con sus avales (no la militancia, sino la delegación andaluza de su partido, quien de facto consiguió su nominación como Secretario General). El negarse a ser un simple títere susanista pudo servirle para resistir cual guerrero espartano a durante dos largos años, pero demostró de facto su enorme debilidad. 

El "no es no" a Rajoy en la investidura fue una granada en las manos de un ente bruto y patoso, que no dudó de tirar de la anilla con su mano derecha para descabezarse a sí mismo. "Nos han dejado al partido en la UCI, Ricard", me comentaba amargamente no hace mucho mi buen amigo el militante de base. Fue una imagen muy certera. Al partido le estalla su propia crisis interna en la cara y se manda a sí mismo al hospital, tras quizá el más vergonzante, chusco y mal preparado de los golpes de Estado. Jamás este partido cambió de líder de forma tan torpe. Y jamás en el Partido Popular se adivinaron sonrisas contenidas tan visibles ante los acontecimientos de "otros partidos". 

Aún así, no penséis que mi amigo ha cambiado su latiguillo. Mi desbocada imaginación me sigue mandando imágenes de la UCI, de la camilla de ese monstruo deforme, con el cuerpo vendado casi al 100%, y soltando un hilillo de voz que susurra a los pocos que aún quieren escucharle: "Puto 15-M". 

diumenge, 22 de maig del 2016

Liderazgos de plástico

En una de esas comidas familiares que se alargan hasta casi la madrugada (barbacoa, primos y vino en abundancia), uno de los temas sobre los que discutimos fueron las próximas elecciones. Como es obvio todo familiar tiene su postura, su opinión y su ideología, que van desde la indiferencia más absoluta por la política, hasta la concienciación clara de un cambio necesario en el Gobierno y la sociedad. Una de las conclusiones a las que llegamos es que vivimos una época de líderes débiles. En una época en la que los personalismos y los candidatos son el centro del foco, es paradójico que encontremos en las cabezas de lista personajes como Pedro Sánchez, quien es quizá el Secretario General de PSOE con menos poder de la historia en su propio partido. O Mariano Rajoy, cuyo tancredismo ha inmobilizado de tal modo a su partido que no se ve (a primera vista) ningún rival que quiera o se atreva a sustituirle, a pesar de que parece claro que el recorrido político a largo plazo del presidente del Gobierno no parece ser muy alagüeño. Así que, mirando al futuro, ¿qué líderes nos presenta el horizonte en España? De derecha a izquierda:

En el PP, más allá de su secretaria general Cospedal y de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, encontramos a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, quien tiene un perfil distinto al habitual en su partido. Más abierta a algunas reclamaciones sociales y con un perfil similar al de los nuevos vicesecretarios del partido en el uso de las formas, parece una candidata a considerar. Con este perfil, tiene el favor de la prensa madrileña, tanto de derechas como de izquierdas, en buena parte gracias a que su antecesora en el cargo, Esperanza Aguirre, azote del izquierdismo local, tenía un perfil mucho más torquemadino hacia ellos. El perfil más moderado de Cifuentes le ha granjeado un tratamiento blando entre la supuesta prensa rival ideológicamente, lo cual podría llevar a engaño y repetir un "efecto Gallardón" (quien fue considerado como el perfil más moderado y cool del PP, hasta que se quitó la careta en el ministerio de Justicia). Quien haya tenido una mínima relación con el 15-M, o recuerde los incidentes entre 2012 y 2014, no puede olvidar cómo "la Cifu" ordenó a la policía local madrileña antidisturbios usar todo tipo de fuerza innecesaria contra los manifestantes en infinidad de ocasiones. La expresión "loba con piel de cordero" concuerda bastante con este perfil de política. Aún así, con la llegada de los nuevos "vicesecretarios majetes" del PP parece que sus opciones de diferenciación en su partido han menguado, y ello se suma al rechazo que muchos han expresado con su figura en el PP, por no ser suficientemente de derechas.

En Ciudadanos, la única opción a nivel nacional es obviamente Albert Rivera. Aunque algunos periodistas le ha considerado como "humo" y han destacado la fragilidad de su discurso, es obvio que ha marcado un estilo propio en la política, tanto estética como dialectalmente. Del mismo modo que el 15-M evidenció la vejez estructural del PSOE y que Podemos está comiéndole más terreno del que jamás le comió Izquierda Unida, en la derecha Ciudadanos ha supuesto una renovación del mensaje conservador. Su simple aparición obligó a Rajoy a renovar internamente el partido para ofrecer una visión menos vetusta de sí mismo, con la ya mencionada llegada de los "vicesecretarios cool". Rivera, con el supuesto apoyo de los grandes capitales, pretendía convertirse en el partido visagra que permitiese a la derecha seguir en el poder, aunque obligándola a reformarse en las formas. Aunque la renovación de la derecha es bienvenida y era muy necesaria desde el auge de Federico Jiménez Losantos, Intereconomía y 13tv, lo cierto es que la de Ciudadanos no es más que una renovación fake. Un proceso de marketing demasiado evidente entre el que destacan candidatos físicamente atractivos, el uso de chaqueta sin corbata y pantalones tejanos para dar una apariencia juvenil o la insustanciabilidad de sus mensajes. Los continuos guiños al PP y su clara apuesta por políticas socioeconómicamente liberales evidencian la ideología real del partido de Rivera & Co. Política prefabricada, estilo Ikea, sin alma pero decorativamente muy bonita para quienes no entiendan mucho de política.

En el PSOE encontramos quizá el liderazgo más débil de este partido en las últimas décadas. Pedro Sánchez, a pesar de que está aguantando más de lo que algunos creían, y que ha tenido la virtud de saber esquivar en momentos clave la espada de Damocles de Susana Díaz, no deja de ser el rival más débil. La falta de contenido de sus mensajes, sus cambios de postura ideológica de un día para otro, la falta de un proyecto claro y su excesiva fragilidad ante los barones del partido han hecho que su liderazgo se pinche con buena parte de las espinas de la rosa socialista. Para ser un líder debes tener una mínima seguridad no sólo en tu cargo sino en tu entorno, y Pedro Sánchez parece que se pasa más tiempo intentando esquivar los puñales que le llegan desde la espalda que dirigiendo el transatlántico socialista. Además, la toma de decisiones tampoco es uno de los fuertes de Sánchez. En la postcampaña electoral ha apostado claramente por un perfil centrista, que le aleja de la izquerda originaria de su partido y le acerca y une indefiniblemente al Ciudadanos de Rivera, incluso tras la ruptura de su pacto electoral. Por otro lado, no sólo no ha querido renovar un barco de por sí caduco, sino que ha recuperado a viejos lobos de mar de los años 90 que poco pueden aportar a un partido que necesita algo más que la tradicional sesión de maquillaje que se da a sí mismo cada lustro. Ese ha sido el gran error de este partido en las últimas décadas, que es como una actriz de cabaret entrada en años, desfasada y viejuna, cuyo maquillaje no sólo no oculta su vejez, sino que la evidencia aún más. Su debilidad, su falta de fondo ideológico y su cobardía a la hora de afrontar los cambios estructurales necesarios en su organización, hacen de Pedro Sánchez una mala copia de Albert Rivera en las formas y un títere en manos de la presidenta de Andalucía. Y eso es porque da la impresión de que cuando mamá Díaz se canse de esperar y se levante para liderar su partido, Pedrito va a tener que irse a su cuarto.

Para terminar, en la autoproclamada izquierda real, encontramos el tándem Garzón-Iglesias de Unidos Podemos. Son dos personajes muy distintos, poli bueno y poli malo, cuya falta de entendimiento hasta hace escasas semanas ha retrasado lo que podría y debería haber sido el sorpasso de las izquierdas ciudadanas al tradicionalismo de centro-izquierda en las elecciones del 20D. Empezando por Alberto Garzón, el babyface de la política española, hay que destacar la renovación (al menos en apariencia) de uno de los partidos más caducos y oscurantistas internamente del parlamento español, Izquierda Unida. Las luchas de poder, los intereses creados en consejos de administración de bancos y cajas y las puñaladas internas (aparte de chistes como "izquierda desunida") han provocado en este partido un decaimiento de la imágen que parecían muy difíciles de superar. Pero la llegada del 15-M, y en concreto de Alberto Garzón, sirvieron al partido para recuperar el camino adecuado. Saneado el partido por dentro, repito, al menos aparentemente, Garzón afronta el reto de apoyar a Podemos a conseguir un sorpasso que saque al PSOE de la segunda posición y, si es posible, mande a la oposición al PP de Rajoy. Como reto se plantea harto complicado, aunque su perfil de yerno ideal forme un buen tandem con el más agresivo de Pablo Iglesias. Aún así, se le intuye, igual que ocurre con P. Sánchez, una cierta debilidad en su partido, aún desconfiante y receloso de la supuesta renovación que supone Garzón para ellos. El tiempo dirá en qué acaba esta historia. 

La segunda plaza del tándem de la izquierda real es un Pablo Iglesias cuyo perfil es su mejor arma y su mejor defecto. Su discurso claro, bien estructurado, directo y sin tapujos, le ha brindado la oportunidad de trasladar su mensaje de televisión local a las grandes cadenas del panorama audiovisual estatal. Su preparación previa de debates, su agresividad, la estructuración de su discurso y su habilidad para marcar la agenda política le han llevado a lo más alto de una forma meteórica, creando su propio partido tras las fallidas negociaciones con IU en 2013 y revolucionando la política española desde las elecciones europeas de 2014. Aún así, Pablo Iglesias y muchos de sus compañeros de Podemos han pecado de arrogantes, asumiendo para ellos mismos el voto de la indignación. Es cierto que buena parte de sus bases forman lo que se denominó el movimiento 15-M, pero entre los movimientos sociales se ha desconfiado de Podemos en muchos sentidos, por esa (en ocasiones) apropiación indebida de un movimiento social que revolucionó el país sin líderes, sindicatos o partidos políticos. Pablo Iglesias, que como decíamos antes, su carácter es a la vez su mayor virtud y su mayor defecto, da la impresión que a veces se cree el centro del universo político, la Khaleesi de la política española, rompedor de cadenas, liberador de esclavos y madre de dragones. Sea o no cierto, en ocasiones precisamente esa es la impresión que da y eso le resta votos en el ámbito de quienes no se sienten interesados por la política. Siendo él y su equipo excelentes estrategas políticos, han aprendido a moderar su mensaje cuando es debido y a no arrogarse ideas y planteamientos que no son propios, a pesar de algún patinazo inicial y de algunas decisiones recientes muy controvertidas. En sí la arrogancia no es un defecto en política, ya que refuerza el ego, la confianza en uno mismo y evita ser asimilado en un sistema de por sí corrupto. Pero la abundancia de la misma es, obviamente, un defecto que tinta y cuya mancha es muy difícil de quitar. 

En definitiva, vemos que los partidos políticos españoles carecen en muchas ocasiones de líderes políticos que merece la situación social actual. El bocadillo de la Transición, que en tantas ocasiones nos hemos comido en los últimos 40 años, debería haber dejado un mejor poso que el actual. La prácticamente nula voluntad de entendimiento y pacto entre los partidos a nivel estatal ha llevado a una repetición de elecciones que, si no cambian mucho las cosas, va a seguir igual después del 26J. Los intereses partidistas primarán sobre los del ciudadano de a pie, igual que en los 80, 90, 2000 y la década actual, a pesar de que la aparición de los partidos emergentes haya revitalizado un poco un panorama político muy mejorable. Líderes de plástico para una sociedad viva. Esta es la política española del nuevo milenio.

dimarts, 29 de desembre del 2015

Reflexiones navideñas sobre Cataluña y España

La política tiene giros inesperados y en ocasiones, caprichosos. Quien nos lo iba a decir que hallaríamos tantos paralelismos entre la política catalana y estatal, siendo al final casi un calco la una de la otra. Dos escenarios de difícil investidura, dos situaciones de difícil solución y mucho papel de periódico por vender en las próximas semanas. Mientras en mi tierra natal vemos un sorprendente empate en la asamblea de la CUP (había un 1,44% por ciento de posibilidades de que se produjera), en el Congreso de los Diputados vemos como el Neobipartidismo hace casi imposible la elección de un Gobierno estable. En realidad este hecho, la mal-llamada ingobernabilidad, no debe ser tan aterrador como algunos lo pintan. En Bélgica se pasaron casi un año sin gobierno y la gente allí, encantada. Mi buen amigo Pep Solano, que ha vivido en Bruselas por varios años, me contaba la tranquilidad con la que la gente vivía a pesar de no tener un ejecutivo formado, lo que quita algo de trascendencia (que nunca viene mal) a todo este circo político que a algunos tanto nos apasiona. 

Pedro Sánchez, sec. gral. del PSOE (foto de El Mundo).
Belgas aparte y volviendo a la península, el escenario político actual es histórico en varios sentidos. En España el PSOE vive, de nuevo, jornadas históricas que pueden llevarlo a ejercer el deporte favorito de este partido, la autodestrucción. Sin ser un líder carismático, ni prestigioso, ni talentoso ni poco más que tener una apariencia atractiva, Pedro Sánchez puede verse envuelto en una noche de los cristales rotos que cambie su etiqueta de "Pedro el Guapo"  a otra más lúgubre, "Pedro el Breve". La baronesa andaluza, Susana Díaz, arrendadora de los apoyos que Sánchez consiguió en la carrera hacia la secretaría general, podría decidir cortar la cabeza al susodicho si decide pactar con Podemos. Las luchas internas son encarnizadas en la casa socialista y más después de los mediocres resultados obtenidos el 20-D. Mucho deberá demostrar Sánchez para sobrevivir a tal envite y ganaría algo de respeto interno y externo si lo consigue. 

Al igual que como le pasa a Rafa Benítez, entrenador de la casa merengue, su cabeza pende de un hilo: en el caso de Sánchez, la próxima investidura. Haga lo que haga, podría acabar como el ínclito que Ned Stark, ya que si se abstiene en la segunda votación permitiría un gobierno de Rajoy, lo que sería un lastre electoral demasiado grande para un débil PSOE. De no abstenerse, será tildado como poco de traidor por los patrocinadores del bipartidismo. De aceptar un gobierno de concentración con el PP "a la alemana", incumpliría lo que ha repetido muchas veces en campaña y muchos podrían constatar el mantra que se ha ido confirmando día a día desde el 15M, que en el fondo ambos partidos son lo mismo. Aunque al Ibex 35 y a Felipe González les parezca una excelente idea, ello conllevaría la definitiva desaparición del PSOE. Y en el cuarto escenario, unas nuevas elecciones, el panorama tampoco sería muy halagüeño para los socialistas, ya que la tendencia es que los emergentes sigan subiendo, a pesar del pinchazo inicial de Ciudadanos. Sea como fuere, la tendencia de los de Pablo Iglesas sí continuaría adelante tras unas nuevas elecciones y podría llegar a conseguir un sorpasso, visto el desastre interno que, una vez más, está viviendo el PSOE, y más aún si la baronesa Díaz da un paso adelante. No se trata de que la presidenta andaluza sea mala candidata, tenga poco carisma o no tenga dominado a su partido, se trata de que más allá del voto interno, los inquietos votantes socialistas podrían ver en el nuevo degüello de su líder (por muy débil que este sea), una nueva demostración de que su partido no sabe hacia donde va.

Pablo Iglesias y Rajoy, durante su conversación
sobre la investudura (foto ABC).
Legislatura efímera y más
El hecho que se hable mucho más de Pedro Sánchez que de Rajoy tras el 20-D ya es muy indicativo de las escasas posibilidades que el aún presidente pueda ser reelegido. Por mucho que Rajoy se empeñe, en decir que España necesita un "Gobierno de amplio apoyo mayoritario", lo cierto es que tiene escasas o nulas posibilidades de conseguirlo. Dado que el PP se ha pasado las tres últimas legislaturas (como poco) ninguneando, demonizando, insultando o amenazando a los partidos de la oposición (no nos olvidemos de varias frases intimidatorias del ministro Montoro) lo lógico es que estos no estén dispuestos a pactar con Rajoy cuando más lo necesita. Quien siembra vientos recoge tempestades y en el PP lo van a comprobar, por mucho que crean estar en una democracia presidencialista. Lo más probable es que, aunque Rajoy o Sánchez consiguiesen ser investidos, lo serían a un alto precio y con una incertidumbre y soledad tales que cualquier moción de censura o incluso de confianza podría echarles a la calle. El río revuelto lo aprovecharán los partidos nuevos, que a pesar de no conseguir los resultados esperados por encuestas y sondeos, han hecho una entrada más que correcta para partidos de nuevo cuño parlamentario. O por lo menos, la que hubiesen soñado en IU o UPyD.

Son de destacar también los misteriosos movimientos que han ido uniendo a partidos tan dispares como Podemos y el PP. Los elogios de Rajoy preelectorales a la formación de Pablo Iglesias han dado mucho jugo en confidenciales y espacios conspiranoicos sobre un posible pacto secreto para acabar con la casa socialista y minimizar el ascenso del "efecto Ciudadanos" auspiciado por el Ibex. Si a ello sumamos que los dos líderes fueron los que más tiempo estuvieron reunidos en las conversaciones por la investidura y que Iglesias apenas criticó a Rajoy en la rueda de prensa posterior, el menú de conspiranoia política está servido.  

Escenarios pintorescos a la catalana
La asamblea de la CUP, que acabó en un sorprendente 
empate a 1515 (Foto "20 minutos").
En Catalunya, hemos visto un nuevo retraso del futuro nacional, con el surrealista empate entre los delegados de la CUP en la votación que debía decidir si investir o no a Artur Mas como President. Sea como fuere, el resultado de esa votación tampoco debería haberse llevado a cabo por unos pocos votos. A pesar de que como persona cercana al 15m me fascine que el futuro (no de un país, sino de dos) se decida en una asamblea, investir al President de la Generalitat es un acto con la suficiente importancia como para que lo puedan decidir sólo 3.500 personas. Dicho esto, lo cierto es que los votantes de este partido anarquista entregaron sus votos bajo la prerrogativa de que no se iba a investir al líder convergent y ese apoyo electoral debería ser suficiente como para que se decidiera el partido en este sentido. 

Ello, siendo coherente con el discurso de la CUP, sería un tropiezo para el proceso independentista que también defiende este partido, dado el empeño de Junts pel Sí de no cambiar de candidato. La jugada estratética inteligente probablemente debería ser convocar nuevas elecciones (a pesar del riesgo de no conseguir por segunda vez un mayoría absoluta independentista). Y si en ERC estuviesen un poco avispados, deberían ir por separado, dado el lastre que supone actualmente tanto las marcas de Convergència, de Artur Mas o incluso la recién inaugurada Democràcia i Llibertat. Ello les podría dar la victoria electoral y la posibilidad de formar Gobierno con la CUP, si consiguen quitar el electorado de los de Mas. Pero eso es mucho suponer de ERC, de los convergents y de la CUP. El futuro en unas posibles elecciones catalanas en marzo es todavía incierto porque tres meses en política son una pequeña eternidad y Artur Mas ha demostrado ser un superviviente, le pese a quien le pese.

El caricaturista Ferreres, de El Periódico, ha analizado
brillantemente el empate de la CUP con esta viñeta.

dilluns, 27 de juliol del 2015

Entrevista Alberto Sotillos: "Decide en Común es un partido para socialistas que quieran una propuesta clara y nítida de izquierdas"

Alberto Sotillos ha sido durante años un destacado miembro de PSM durante muchos años, se presentó a la secretaria general de PSOE que ahora ostenta Pedro Sánchez y ahora ha decidido formar su propio partido, Decide en Común. Las razones de su marcha del PSOE y la creación de su nueva formación y sus opiniones sobre la gestión del ahora Secretario General y el nombramiento de la dirección del PSM los encontraréis en esta entrevista de La Sonrisa Política, que se celebró en un céntrico bar de Madrid. Como en otras ocasiones, en el formato audio encontraréis preguntas que no están en el texto, y en esta ocasión también encontraréis dos preguntas del texto que no aparecen en el audio (en concreto las referentes al PSM). Disfrutadlo. 

ALBERTO SOTILLOS: "DECIDE EN COMÚN ES UN PARTIDO PARA SOCIALISTAS QUE QUIERAN UNA PROPUESTA CLARA Y NÍTIDA DE IZQUIERDAS"


Audio: Música: Lo Krain - Untrodden Lane
http://www.ivoox.com/entrevista-alberto-sotillos-audios-mp3_rf_5337084_1.html

 - Tras su reciente marcha de PSOE, de la que luego hablaremos, ha decidido montar Decide en Común. ¿Qué tipo de formación es y con qué misión nace?
Es un tipo de formación tal y como se describe a los partidos políticos, si vamos a la definición literal el partido político tiene que ser una herramienta de acción política al servicio de la ciudadanía para poder contrarrestar a otra serie de poderes, económicos, financieros, internacionales… para eso están los partidos políticos. Y tratamos de responder a esa definición de partido político. Por lo tanto, hay una opción que es la de clara democracia interna, intentar ser capaces de demostrar que es posible ser capaces de demostrar que es posible hacer un partido con absoluta democracia interna, en los procesos más elevados, los más bajos y los intermedios.

De tal manera que los procesos revocatorios sean algo habitual, las listas abiertas obligatorias, que haya primarias sin avales, que haya un control y fiscalización de los militantes y de los ciudadanos de cada cargo público, de cada cargo interno, de manera que todo se somete a un control, que es lo que ha fallado. Por tanto lo que vamos a proponer es: ¿se puede hacer un partido político en España tan democrático como deben ser los partidos políticos? Y es lo que vamos a demostrar.
Por otra parte, la respuesta desde la izquierda. Ante el vacío que deja un partido socialista que se va al centro o que pelea con Ciudadanos, hay la necesidad de decir que hace falta una respuesta socialista de izquierda en este país, claramente socialistas y transveral, que defina una respuesta económica alternativa. Esas son las dos patas para trabajar adelante en el partido.

¿Qué esperan conseguir con Decide en Común?
La esencia es representar a todas esas personas que estaban un poco huérfanos. No a nivel de creer en los partidos, porque siempre reciben críticas, sino que darles la esperanza que se les va a representar, venimos a crear la herramienta. Si funciona mejor, pero venimos a hacer política con ella. Segundo, para aquellas personas que quieran tener un espacio para hacer propuestas socialistas de izquierdas, que lo tengan. Y si se sienten de alma republicana o creen que el artículo 135 es un bochorno, que se pueda decir que lo es. Decide en Común es un partido para todos esos socialistas, de dentro o fuera del PSOE, que quieran una propuesta clara y nítida de izquierdas.

¿Quiénes forman Decide y cuáles son sus objetivos?
Pues somos gente que sale de partido socialista, gente que ha sido concejal, gente que viene de Democracia Real Ya y el 15M, gente de asociaciones profesionales, como por ejemplo colaboramos mucho con Asinver, la asociación de inversores europeos, que nos han preparado un plan económico espectacular que queremos sacarlo cuanto antes. Gente de la sociedad civil y de los partidos, pero son perfiles muy diferentes. De hecho creo que es el partido fundado con mayor número de autónomos de este país. Lo cual va a determinar mucho la acción, ya que somos casi todos autónomos. El día que registrábamos el partido estábamos pagando nuestro querido IVA y nuestros modelos 103, 303, etc. y eso te pega mucho a la realidad.

¿Cuales son los objetivos a medio o largo plazo?
La idea es coordinar a todos los partidos independientes que se han presentado. Estamos haciendo una gran labor, porque estamos hablando con muchísimos de esos partidos independientes, algunos son exPSOE, otros son simplemente formaciones de vecinos o formaciones ciudadanas que han creado partidos independientes, y muchos ya están trabajando para unirse y coordinarse dentro del espacio de Decide en Común. Además, respetando su libertad, por ejemplo, “si usted sabe qué es lo mejor para Ibiza, haga lo mejor para Ibiza”. Decide en Común le ofrecerá el espacio para tener apoyos, para reunirnos, para tener voz a nivel federal, a nivel autonómico, para general proyectos que salgan desde su localidad, por lo que es una colaboración mútua. El espacio que tengamos a nivel local y autonómico será allí donde no haya ya espacios de colaboración con nosotros. Para estas generales, la idea es formar parte de un frente más amplio, una unidad popular que esperemos que sea una y no 31, por lo que lo vamos a tener difícil para elegir con cual colaborar.

¿Qué le parecen las candidaturas de confluencia que acaban de nacer, como Ahora en Común? ¿Cómo podéis confluir con ellos?
Lo nuestro es un partido y Ahora en Común es una plataforma. Hemos hablado tanto con ellos como con Podemos. Ahora en Común es una propuesta muy bonita, pero muy difícil de concretar, porque trata de hacer una unidad popular pero no cuenta con la base de los partidos. Cuando se dice que una propuesta “viene de la gente y la ciudadanía”, pienso que “los partidos también los hace la ciudadanía, pero hace falta partidos para articular esa unidad popular”. Desde Decide en Común podremos apoyar a una unidad popular y votaremos las que más posibilidades tiene de cambio, las que más respete la independencia que a ella se unen y los espacios desde los que poder trabajar. Esa será nuestra respuesta.

Creemos que Ahora en Común, más allá de la presentación inicial, no ha seguido trabajando, por lo que queda todo en cómo abra o no la mano Podemos. Seremos más que generosos en las siglas, pero lo que queremos es que todo ese voto de izquierdas no se pierda, votando al PSOE, por ejemplo. Nosotros queremos que toda la gente de izquierdas no pierda ese voto votando al PSOE, sino que lo ponga en favor del cambio, es lo que vamos a apoyar, con un efecto multiplicador, porque si no  será un efecto que divide. Como el PSOE nunca entrará en una unidad popular, porque se siente muy por encima de eso, lo que hay que hacer es rescatar a la gente válida para ponerla a trabajar en un proyecto de cambio.

Alberto Sotillos, durante una de sus participaciones en "La Plaza en Llamas".
¿Por qué razón los partidos pequeños van a confiar en vosotros para llegar a la confluencia de la izquierda? 
Nosotros no somos la confluencia, sino que vamos hacia ella. Nosotros ofrecemos a los partidos minoritarios una coordinación dentro de Decide en Común, pero nosotros no somos la unidad popular, sino que crearemos una red federal de partidos independientes asociados a Decide en Común de tal manera que se pueda hacer una representación más grande para las convergencias. Por ejemplo, si tenemos un partido independiente en Alcobendas, es muy difícil que la voz de ese partido se ve reflejado en las negociaciones a nivel nacional, pero si ese partido se integra dentro de Decide en Común, puede votar, puede ser parte de cómo será esa federación y esa convergencia. Nosotros iremos a la convergencia. No le diremos a Podemos y le diremos “venid con nosotros a las generales”, sabemos quienes están fomentando la unidad popular y nosotros como partido político iremos a una de ellas, mientras no tengamos capacidad de presentarnos como marca propia.

¿Habéis comenzado a negociar con alguno de estos partidos? ¿Habéis tenido ya respuestas positivas?
Un mes antes de registrar el partido ya hablamos con multitud de ellos, desde Alternativa Socialista, a quienes les que planteamos formar un marco más grande como Decide en Común para dar un salto mediático y de acción. Hemos mantenido conversaciones con personas de Ahora en Común, de Equo, con Alberto Garzón y con gente de Podemos y hay voluntad de que todo salga bien.

Hablando del PSOE, del que usted fue militante durante años y se presentó a las primarias para Secretario General, ¿por qué decide dejar el partido? ¿Y por qué en este momento y no antes?
El momento es cuando no sabes ya qué hacer. Cuando llevas años proponiendo enmiendas, yendo a congresos, hablando con la agrupación, proponiendo cambios, votando a Tomás Gómez, nos quedan pocas opciones. La mayor de ellas fue ir a por todas, presentar una candidatura para la Secretaría General, la presentas y demuestras que, por mucho que hagas una campaña a nivel nacional al máximo nivel, por mucho que te recorras todos los medios, es imposible llegar a los avales porque estos están preparados para hacer de filtro.

La última opción era crear una corriente propia, Socialismo democrático, para presentar cambios. Entonces te das cuenta que ni siquiera te permiten cumplir los estatutos del partido y no te dan el modelo de aval para ser corriente, violando los derechos que como militante tienes. En ese momento piensas, ¿hay algo más que puedas hacer? No, no hay nada más, y desde ese momento decidí marcharme. Los motivos son infinitos, porque ves que tu partido se aleja mucho de lo que tú eres. Uno es un militante socialista, republicano, convencido de un modelo económico alternativo, lo que te lleva a militar en un partido socialista y de repente las acciones de tu partido tiene poco o nada que ver. Te tiras unos cuantos años diciendo “este no es el camino, no parece muy socialista promover el artículo 135, no parece muy socialista no tener claro apoyar el sí o el no en el referéndum griego”… todo eso sumado me llevan a salir del partido. ¿Puedo hacer propuestas socialistas y de izquierdas dentro del PSOE? ¿No? pues hay que crear un espacio nuevo.

Los que le conocemos desde hace tiempo nos preguntábamos “¿cuando va a salir Alberto Sotillos del PSOE?”
La lucha estaba ahí, nadie puede decir que no lo hemos dado todo para que el partido cambiara. También me he dado cuenta que el PSOE debe existir, tiene que haber un partido de centro derecha moderado, que no lo había. Igual lo ocupan las cúpulas, aunque no la militancia, que es puramente de izquierdas. Por eso hay una disonancia tan grande entre las decisiones que toma la dirección y las que sufren sus afiliados. Por eso hacen menos consultas a la militancia y por eso quieren que haya cada vez menos gente en el partido, porque es un factor disruptivo de la negociación que tienen por otra parte. Y esto no se puede mantener en el tiempo. Invitamos a esos militantes a venir a Decide en Común, donde sí se puede ser militante y demócrata.

¿Entonces Decide en Común es un lugar donde expresar su voto sin tener que votar a Podemos o a agrupaciones con las que se sienten incómodos?
Es un espacio donde poder militar, sin estar en el PSOE o en Podemos y que te permita debatir a quien vamos a apoyar en las próximas elecciones. Igual decidimos votar todos a Ahora en Común o a Podemos o a una candidatura unitaria. Si la militancia quiere que se apoye a Podemos o a otra candidatura de unidad, eso hará Decide en Común, mientras lo decidamos todos. Se trata incluso de votar a votar a representantes tuyos en las listas de Podemos, o en una lista de Ahora en Común, pero se trata de que haya gente en los espacios de unidad popular en los que uniendo, crees que puedes ganar. Que sea un cambio significativo, porque puede ganar el PSOE, pero eso no te asegura ningún cambio.

Alberto Sotillos junto a su padre Eduardo, un destacado miembro de PSOE. 
¿Cómo ve a Pedro Sánchez, el líder de su ya expartido? 
No le he visto ninguna propuesta todavía. No sé nada de sus propuestas. No sé qué piensa de la reforma laboral. Nosotros sacamos una propuesta de “contrarreforma laboral”. No sé nada de su propuesta por el autónomo. Nosotros vamos a promover un desarrollo de pymes. No hay nada temático generado, más allá de un discurso elaborado, de una presencia mediática muy cuidada, de espacios de márketing bien medidos y de una generación de la sensación de que es “un nuevo hombre en un nuevo PSOE”, mientras se le pregunte cual es la propuesta. A lo mejor en el periodo electoral se le ve la careta.

Tiene un grupo de expertos preparado para sacar un programa que ni siquiera son militantes. El PSOE es un partido en el que sus candidatos pueden no ser militantes, como Gabilondo, que su programa electoral lo pueden redactar no militantes, pero eso sí para pegar carteles sí está la militancia. Ni siquiera es socialista en las formas.

Quería preguntarte también por el PSM, que acaba de elegir nueva dirección en las primarias celebradas el 26 de julio. Tú que has sido miembro de PSM y le conoces bien por dentro, ¿qué te parece esta nueva dirección con la alcaldesa Sara Hernández? 
Pues al parecer los militantes de PSM han avalado las formas de proceder de Pedro Sánchez y de la gestora y no han optado por las propuestas de apertura que proponía el otro candidato Juan Segovia. Por lo tanto se pone en evidencia una opción democrática y de izquierdas en este país.

Es más de lo mismo, ¿entonces?
Es la propuesta federal, la propuesta de ningún cambio y la propuesta de quienes han estado a favor de los desmanes y desaguisados que se han llevado a cabo en el PSM. Por lo tanto, se han refrendado en las maneras poco democráticas del secretario general.

¿Por qué razón el votante del PSM vota a la lista oficial?
Hay cierta inercia a votar a lo que se propone desde instancias superiores, cierta inercia a no proponer cambios, porque con ellos sales de la forma de confort.

¿Y por qué ocurre eso? ¿Por qué siempre la lista oficial es la más votada?
Me cuesta mucho entenderlo. Me costaba entenderlo cuando estaba en el partido y me cuesta entenderlo ahora.  Supongo que es una expresión de estar acomodado. O quien tiene el poder de hacer la lista controla mucho, o no lo sé, pero nunca le he encontrado una explicación de por qué existe un voto tan acomodado.

¿Se van a presentar a las elecciones generales? 
Como marca propia creemos que no llegaremos a estas elecciones, pero tenemos intención de presentarnos en alguna confluencia y estaremos allí, sin lugar a dudas.

Hágame un pronóstico, ¿Quién cree que gobernará España tras las próximas elecciones?
Está casi igual la probabilidad de que gane Pablo Iglesias de que gobierne Pedro Sánchez. Y es Pedro Sánchez será sometido a una presión que prácticamente hará casi imposible el PSOE como tal. Con lo cual es bueno haber sacado adelante Decide en Común para que toda esa gente tenga un espacio donde integrarse a trabajar.

No veo a Rajoy gobernando a pesar de que todas las inercias son que todo va a favor de Rajoy a partir de ahora. Lo lógico sería decir “Mariano Rajoy será presidente del Gobierno y (gobernará) el Partido Popular”, porque todo va a su favor. Pero creo que la suma puede ser significativa, si van bien los procesos de convergencia. 0

¿Cree que habrá un pacto de partidos de izquierda?
Creo que habrá un pacto de izquierdas y luego otro con el PSOE.

Ja, ja, buen matiz…
Alberto Sotillos, a la izquierda, participó en el último programa emitido
en Onda Inversión, en el que colaboró Ignacio Aguado, de Ciudadanos.