Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris 15m. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris 15m. Mostrar tots els missatges

dijous, 9 de juny del 2022

¿Valió la pena?

Hay ocasiones en las que uno como escritor, periodista o simplemente, observador de la realidad que nos rodea, debe preguntarse “¿qué sentido tiene todo esto?”. Sin intentar caer en un nihilismo desaforado o un pasotismo despreocupado, es cierto que en ocasiones la sociedad tiene muy difícil afrontar la vida de una forma optimista. A diario nos rodean noticias descorazonadoras, en las que nos hablan de la guerra, del alza infinita de los precios, hoy por una excusa, mañana por otra, de la corrupción política, del aumento del fascismo en España…

En la segunda década del milenio (2010-2020) vivimos una etapa de politización intensa de la sociedad, con movimientos sociales en todo el mundo, crecientes e influyentes a nivel político y social, que en España suposo nada menos que el fin del bipartidismo. En la televisión, por poner un ejemplo, vimos como los programas que hablaban de política substituían a los programas del corazón los sábados por la noche. Pero con anterioridad, las redes sociales se inflamaron, las calles se llenaron de gente, comenzaron las grandes manifestaciones y, como consecuencia, la contrareforma legislativa para considerar terrorismo (o casi) cualquier tipo de protesta social. Lo que se intentaba cambiar en las redes y las calles, se mantenía a golpe de decreto en los palacios y parlamentos.

Tras años de una durísima crisis, la sociedad comenzó a recuperar mínimamente (muy mínimamente) su poder económico, aunque no sus derechos sociales, ya que todas las leyes aprobadas durante la crisis, allí siguen, sin derogar y, algunas, sin haberse modificado ni una coma. Además, con la recuperación cambiamos los informativos por Netflix y cambiamos un Twitter cada día más tóxico por un Instagram de luz y de color que nos enseña únicamente lo bueno de la vida y los morritos de quienes están visitando parajes o quedando con los amiguis. Cambiamos el activismo político por el postureo ególatra y con él, lo dejamos todo de nuevo en manos de los partidos políticos, de las grandes compañías y de un poder Judicial que con los años se ha convertido en un ente voraz, hambriento de poder.

De hecho, ha sido capaz de influir en elecciones, de actuar activamente contra determinados sectores de la sociedad y conspirar junto a policías patrióticas para difamar y encarcelar a quienes consideran disidencia política. Un negocio excelente si eres de ultraderecha, quizá no tanto si tus ideas son otras.

En definitiva, hemos pasado 10 años en los que se podría haber conseguido mucho políticamente y no se acabó de conseguir demasiado. Las predicciones de los grandes popes de la politología son que la izquierda tiende a lo que tiende siempre, a dividirse, y la derecha a hacerse más fuerte, sustituyendo unos radicales de pacotilla y chaquetas vistosas por los radicales de ultraderecha franquista. No se me parece un gran negocio, sinceramente.

Pero este artículo, que conste, no se ha escrito para criticar a quienes llenaron las calles y movilizaron en las redes durante estos 10 años. No se puede ser activista toda la vida, y de hecho serlo más de 5 años ya es todo un logro. Este texto es una reflexión algo pesimista sobre cómo estamos y lo fácil que nos hemos adaptado a una sociedad exageradamente peor, con la vieja premisa del “Pan y circo”, que podría sustituirse por “trabajo precario y Netflix”.

Y de ahí volvemos a la premisa inicial. ¿Valía la pena este camino? ¿Valieron la pena los centenares de manifestaciones, protestas, para acabar como hemos terminado? Mi respuesta sin duda es “sí, desde luego, valieron la pena”. Porque esos que protestaron contra la precariedad laboral, la escasez de oportunidades, la falta de trabajo, aprendieron a movilizarse, a organizarse y a no aceptar el café para todos que se nos ofreció durante décadas.

Y, aunque algunos crean que no, fueron un ejemplo para las generaciones de jóvenes que hoy están más preocupadas por la ya inevitable emergencia climática y por su falta de futuro que por jugar a videojuegos. Y solo por eso, ya valió la pena.

dissabte, 26 de març del 2022

Vendidos al capital

La vida ha derivado en los últimos 15 años en una suerte crisis, momentos históricos, pandemias y guerras que han desmontado por completo tanto el Estado del bienestar como la clase media. Dicen los milenials que están ya hartos de momentos históricos, sucesos imprevisibles y cambios climáticos que devastarán el planeta cuando ellos lleguen a los 40. Entre la rabia juvenil contra los destructores del planeta y el pasotismo de las clases dirigentes, que retrasan década tras década el tomar medidas para disminuir las emisiones de carbono, es obvio que hay un término medio, pero también lo es que ese termino medio ni resolverá el problema ni evitará el cataclismo climático que se nos viene encima, según los científicos.

Por otro lado, nos encontramos una socialdemocracia no descafeinada sino vendida al capital, que prefieren defender a las eléctricas que a los ciudadanos. No es un caso en absoluto nuevo, en España llevamos décadas viviéndolo, siendo el penúltimo ejemplo el aumento descabellado del precio de la luz des de la reforma del verano pasado de los tramos eléctricos. El gobierno supuestamente más progresista de la historia (probablemente la mayor mentira que se ha contado en España desde el “Fue ETA” de Aznar y el Mundo sobre el 11-M), no sólo no va a hacer absolutamente nada por solucionar este tema sino que es cómplice de él y JAMÁS, repito, JAMÁS, va a proponer un cambio legislativo del mercado eléctrico para evitar que las tres eléctricas se enriquezcan mientras el resto de trabajadores, pymes e incluso algunas grandes empresas se vayan a pique por este asunto.

Antes mencionaba el penúltimo, pero el último ejemplo de que el gobierno está vendido al capital es el aumento, de nuevo, del precio de los carburantes, y la consecuente huelga de transportistas, que afecta no sólo a estos trabajadores sino a todo el país. Pedro Sánchez ha comentido un error garrafal al menospreciar este problema, igual que a Rubalcaba (porque Zapatero en esa época ya ni controlaba su partido) le estalló el 15-M en la cara y dio alas al PP de Rajoy. Que se cuide mucho Sánchez de cometer este tipo de errores, y que los corrija con celeridad, porque Feijóo no es Casado, a pesar de que suelte salvajadas estilo VOX como que matar a los hijos de tu pareja no es violencia de género.

Hasta ahora el “Manual de supervivencia” que le ha servido hasta hoy puede necesitar una actualización en una situación inesperada de Guerra en Ucrania, revuelta de transportistas y un jefe nuevo de la oposición. El final de la carrera del actual presidente puede estar cerca si menosprecia a los problemas de la ciudadanía.

dimecres, 24 de gener del 2018

Democracia y Twitter

Adviertes en Twitter que la democracia de este país no sólo está en peligro, sino que muchos aplauden ese derribo y te responden supuestos defensores de la patria que no, que todo va de puta madre. Y luego el obsesionado con las banderas soy yo... ahá... En este país el ministro del Interior puede amenazar a Podemos de ser disuelto si no demuestra cómo se financia y aquí todos hiperfelices. Y LO DICE UNO DEL PP, el partido más corrupto de Europa, con 800 imputados!
Y luego está el PSOE, la esperanza blanca de la izquierda sometida al sistema, y te impide que el PP tenga que dar explicaciones sobre el 1-O, el CNI y el Iman de Ripoll. Vaya vaya Joe, con "Pedro el de izquierdas". #PPSOE #LaMismaMierdaSon.
Vivimos en una apariencia de democracia que, a la mínima que tensas un poco la cuerda, se le ven todas las costuras. Sin separación de poderes, con jueces que emiten juicios políticos para NO DETENER a un supuesto fugado pq "podría beneficiar a su investidura". ¿Pero esto qué es?
Entre la derecha ultra corrupta, la ultraderecha cuqui anaranjada, la izquierda sometida y la izquierda muda, a este país sólo le falta un Darth Vader que gobernarlos a todos. De seguir así, no tardará mucho en aparecer.
Cuando es más importante el sistema que la democracia, más imp. España que la Justicia y más imp. el capital que las personas, te encuentras que partidos peligrosísimos como Ciudadanos empiezan a subir como la espuma. Felicidades, amigos, seguid aplaudiendo.
Día a día os desmantelan la democracia, paso a paso y decreto a decreto, pero vosotros seguís aplaudiendo porque creéis que no os afecta, que son de los vuestros, pero os está quedando un país que sólo va a gustar a filofascistas y ultraderechistas. Vamos, España.

dimarts, 25 d’octubre del 2016

El "Puto 15-M"

En el mes de noviembre de 2011 nos juntamos un grupo de amigos entre los que se encontraba un militante socialista de base, sin cargo alguno ni obligaciones curriculares serias con su partido. Los temas de conversación zigzaguearon un poco al principio pero terminaron en un mismo lugar, la política. Como recordaréis. 2011 fue un año convulso en nuestro país, con las elecciones municipales, con el tsunami social que supuso la llegada del movimiento 15-M y el fin de la era Zapatero. Mi buen amigo, el militante de base, comentaba siempre la actualidad con un latiguillo final lacónico pero incansable: "Puto 15-M". Ese era, para él, el gran análisis de las causas de un nuevo descalabramiento de su partido. No eran ni el PP, ni la incompetencia de sus líderes, ni la ausencia de rumbo político, ni la pésima gestión que hizo el Gobierno socialista de la llegada de crisis económica. 

Ese "Puto 15-M" demostraba, y sigue haciendo, la enésima ausencia de voluntad de demostrar un ápice de autocrítica en el discurso de un partido político que se ha desvirtuado a sí mismo a conciencia. Las crisis internas de este partido, que no han sido pocas, han transformado un ciborg ideológico en un monstruo de Frankenstein descabezado (de momento) y cuya única bandera hoy en día es la de la abstención. Lo cierto es que los muchos parches que se ha aplicado al individuo PSOE han acabado por generar este ser deforme e irreconocible que conocemos hoy en día. Y en realidad, la última cabeza que lo dirigió prefirió destacar el último símbolo que queda en su nombre, el Español, sin un mínimo atisbo de interesarse por el Socialista o el Obrero de sus propias siglas. 

Este Partido Español de Pedro Sánchez, ayer "el guapo", hoy ya sí, "el breve", ha terminado como muchos pronosticaron, en eutanasia prematura. Siendo un político mediocre, sin carisma ni fuerza real en su propio partido, tuvo siempre la cruz sobre su cabeza y la sombra transilvánica de quien le nombró con sus avales (no la militancia, sino la delegación andaluza de su partido, quien de facto consiguió su nominación como Secretario General). El negarse a ser un simple títere susanista pudo servirle para resistir cual guerrero espartano a durante dos largos años, pero demostró de facto su enorme debilidad. 

El "no es no" a Rajoy en la investidura fue una granada en las manos de un ente bruto y patoso, que no dudó de tirar de la anilla con su mano derecha para descabezarse a sí mismo. "Nos han dejado al partido en la UCI, Ricard", me comentaba amargamente no hace mucho mi buen amigo el militante de base. Fue una imagen muy certera. Al partido le estalla su propia crisis interna en la cara y se manda a sí mismo al hospital, tras quizá el más vergonzante, chusco y mal preparado de los golpes de Estado. Jamás este partido cambió de líder de forma tan torpe. Y jamás en el Partido Popular se adivinaron sonrisas contenidas tan visibles ante los acontecimientos de "otros partidos". 

Aún así, no penséis que mi amigo ha cambiado su latiguillo. Mi desbocada imaginación me sigue mandando imágenes de la UCI, de la camilla de ese monstruo deforme, con el cuerpo vendado casi al 100%, y soltando un hilillo de voz que susurra a los pocos que aún quieren escucharle: "Puto 15-M". 

diumenge, 22 de maig del 2016

Liderazgos de plástico

En una de esas comidas familiares que se alargan hasta casi la madrugada (barbacoa, primos y vino en abundancia), uno de los temas sobre los que discutimos fueron las próximas elecciones. Como es obvio todo familiar tiene su postura, su opinión y su ideología, que van desde la indiferencia más absoluta por la política, hasta la concienciación clara de un cambio necesario en el Gobierno y la sociedad. Una de las conclusiones a las que llegamos es que vivimos una época de líderes débiles. En una época en la que los personalismos y los candidatos son el centro del foco, es paradójico que encontremos en las cabezas de lista personajes como Pedro Sánchez, quien es quizá el Secretario General de PSOE con menos poder de la historia en su propio partido. O Mariano Rajoy, cuyo tancredismo ha inmobilizado de tal modo a su partido que no se ve (a primera vista) ningún rival que quiera o se atreva a sustituirle, a pesar de que parece claro que el recorrido político a largo plazo del presidente del Gobierno no parece ser muy alagüeño. Así que, mirando al futuro, ¿qué líderes nos presenta el horizonte en España? De derecha a izquierda:

En el PP, más allá de su secretaria general Cospedal y de la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, encontramos a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, quien tiene un perfil distinto al habitual en su partido. Más abierta a algunas reclamaciones sociales y con un perfil similar al de los nuevos vicesecretarios del partido en el uso de las formas, parece una candidata a considerar. Con este perfil, tiene el favor de la prensa madrileña, tanto de derechas como de izquierdas, en buena parte gracias a que su antecesora en el cargo, Esperanza Aguirre, azote del izquierdismo local, tenía un perfil mucho más torquemadino hacia ellos. El perfil más moderado de Cifuentes le ha granjeado un tratamiento blando entre la supuesta prensa rival ideológicamente, lo cual podría llevar a engaño y repetir un "efecto Gallardón" (quien fue considerado como el perfil más moderado y cool del PP, hasta que se quitó la careta en el ministerio de Justicia). Quien haya tenido una mínima relación con el 15-M, o recuerde los incidentes entre 2012 y 2014, no puede olvidar cómo "la Cifu" ordenó a la policía local madrileña antidisturbios usar todo tipo de fuerza innecesaria contra los manifestantes en infinidad de ocasiones. La expresión "loba con piel de cordero" concuerda bastante con este perfil de política. Aún así, con la llegada de los nuevos "vicesecretarios majetes" del PP parece que sus opciones de diferenciación en su partido han menguado, y ello se suma al rechazo que muchos han expresado con su figura en el PP, por no ser suficientemente de derechas.

En Ciudadanos, la única opción a nivel nacional es obviamente Albert Rivera. Aunque algunos periodistas le ha considerado como "humo" y han destacado la fragilidad de su discurso, es obvio que ha marcado un estilo propio en la política, tanto estética como dialectalmente. Del mismo modo que el 15-M evidenció la vejez estructural del PSOE y que Podemos está comiéndole más terreno del que jamás le comió Izquierda Unida, en la derecha Ciudadanos ha supuesto una renovación del mensaje conservador. Su simple aparición obligó a Rajoy a renovar internamente el partido para ofrecer una visión menos vetusta de sí mismo, con la ya mencionada llegada de los "vicesecretarios cool". Rivera, con el supuesto apoyo de los grandes capitales, pretendía convertirse en el partido visagra que permitiese a la derecha seguir en el poder, aunque obligándola a reformarse en las formas. Aunque la renovación de la derecha es bienvenida y era muy necesaria desde el auge de Federico Jiménez Losantos, Intereconomía y 13tv, lo cierto es que la de Ciudadanos no es más que una renovación fake. Un proceso de marketing demasiado evidente entre el que destacan candidatos físicamente atractivos, el uso de chaqueta sin corbata y pantalones tejanos para dar una apariencia juvenil o la insustanciabilidad de sus mensajes. Los continuos guiños al PP y su clara apuesta por políticas socioeconómicamente liberales evidencian la ideología real del partido de Rivera & Co. Política prefabricada, estilo Ikea, sin alma pero decorativamente muy bonita para quienes no entiendan mucho de política.

En el PSOE encontramos quizá el liderazgo más débil de este partido en las últimas décadas. Pedro Sánchez, a pesar de que está aguantando más de lo que algunos creían, y que ha tenido la virtud de saber esquivar en momentos clave la espada de Damocles de Susana Díaz, no deja de ser el rival más débil. La falta de contenido de sus mensajes, sus cambios de postura ideológica de un día para otro, la falta de un proyecto claro y su excesiva fragilidad ante los barones del partido han hecho que su liderazgo se pinche con buena parte de las espinas de la rosa socialista. Para ser un líder debes tener una mínima seguridad no sólo en tu cargo sino en tu entorno, y Pedro Sánchez parece que se pasa más tiempo intentando esquivar los puñales que le llegan desde la espalda que dirigiendo el transatlántico socialista. Además, la toma de decisiones tampoco es uno de los fuertes de Sánchez. En la postcampaña electoral ha apostado claramente por un perfil centrista, que le aleja de la izquerda originaria de su partido y le acerca y une indefiniblemente al Ciudadanos de Rivera, incluso tras la ruptura de su pacto electoral. Por otro lado, no sólo no ha querido renovar un barco de por sí caduco, sino que ha recuperado a viejos lobos de mar de los años 90 que poco pueden aportar a un partido que necesita algo más que la tradicional sesión de maquillaje que se da a sí mismo cada lustro. Ese ha sido el gran error de este partido en las últimas décadas, que es como una actriz de cabaret entrada en años, desfasada y viejuna, cuyo maquillaje no sólo no oculta su vejez, sino que la evidencia aún más. Su debilidad, su falta de fondo ideológico y su cobardía a la hora de afrontar los cambios estructurales necesarios en su organización, hacen de Pedro Sánchez una mala copia de Albert Rivera en las formas y un títere en manos de la presidenta de Andalucía. Y eso es porque da la impresión de que cuando mamá Díaz se canse de esperar y se levante para liderar su partido, Pedrito va a tener que irse a su cuarto.

Para terminar, en la autoproclamada izquierda real, encontramos el tándem Garzón-Iglesias de Unidos Podemos. Son dos personajes muy distintos, poli bueno y poli malo, cuya falta de entendimiento hasta hace escasas semanas ha retrasado lo que podría y debería haber sido el sorpasso de las izquierdas ciudadanas al tradicionalismo de centro-izquierda en las elecciones del 20D. Empezando por Alberto Garzón, el babyface de la política española, hay que destacar la renovación (al menos en apariencia) de uno de los partidos más caducos y oscurantistas internamente del parlamento español, Izquierda Unida. Las luchas de poder, los intereses creados en consejos de administración de bancos y cajas y las puñaladas internas (aparte de chistes como "izquierda desunida") han provocado en este partido un decaimiento de la imágen que parecían muy difíciles de superar. Pero la llegada del 15-M, y en concreto de Alberto Garzón, sirvieron al partido para recuperar el camino adecuado. Saneado el partido por dentro, repito, al menos aparentemente, Garzón afronta el reto de apoyar a Podemos a conseguir un sorpasso que saque al PSOE de la segunda posición y, si es posible, mande a la oposición al PP de Rajoy. Como reto se plantea harto complicado, aunque su perfil de yerno ideal forme un buen tandem con el más agresivo de Pablo Iglesias. Aún así, se le intuye, igual que ocurre con P. Sánchez, una cierta debilidad en su partido, aún desconfiante y receloso de la supuesta renovación que supone Garzón para ellos. El tiempo dirá en qué acaba esta historia. 

La segunda plaza del tándem de la izquierda real es un Pablo Iglesias cuyo perfil es su mejor arma y su mejor defecto. Su discurso claro, bien estructurado, directo y sin tapujos, le ha brindado la oportunidad de trasladar su mensaje de televisión local a las grandes cadenas del panorama audiovisual estatal. Su preparación previa de debates, su agresividad, la estructuración de su discurso y su habilidad para marcar la agenda política le han llevado a lo más alto de una forma meteórica, creando su propio partido tras las fallidas negociaciones con IU en 2013 y revolucionando la política española desde las elecciones europeas de 2014. Aún así, Pablo Iglesias y muchos de sus compañeros de Podemos han pecado de arrogantes, asumiendo para ellos mismos el voto de la indignación. Es cierto que buena parte de sus bases forman lo que se denominó el movimiento 15-M, pero entre los movimientos sociales se ha desconfiado de Podemos en muchos sentidos, por esa (en ocasiones) apropiación indebida de un movimiento social que revolucionó el país sin líderes, sindicatos o partidos políticos. Pablo Iglesias, que como decíamos antes, su carácter es a la vez su mayor virtud y su mayor defecto, da la impresión que a veces se cree el centro del universo político, la Khaleesi de la política española, rompedor de cadenas, liberador de esclavos y madre de dragones. Sea o no cierto, en ocasiones precisamente esa es la impresión que da y eso le resta votos en el ámbito de quienes no se sienten interesados por la política. Siendo él y su equipo excelentes estrategas políticos, han aprendido a moderar su mensaje cuando es debido y a no arrogarse ideas y planteamientos que no son propios, a pesar de algún patinazo inicial y de algunas decisiones recientes muy controvertidas. En sí la arrogancia no es un defecto en política, ya que refuerza el ego, la confianza en uno mismo y evita ser asimilado en un sistema de por sí corrupto. Pero la abundancia de la misma es, obviamente, un defecto que tinta y cuya mancha es muy difícil de quitar. 

En definitiva, vemos que los partidos políticos españoles carecen en muchas ocasiones de líderes políticos que merece la situación social actual. El bocadillo de la Transición, que en tantas ocasiones nos hemos comido en los últimos 40 años, debería haber dejado un mejor poso que el actual. La prácticamente nula voluntad de entendimiento y pacto entre los partidos a nivel estatal ha llevado a una repetición de elecciones que, si no cambian mucho las cosas, va a seguir igual después del 26J. Los intereses partidistas primarán sobre los del ciudadano de a pie, igual que en los 80, 90, 2000 y la década actual, a pesar de que la aparición de los partidos emergentes haya revitalizado un poco un panorama político muy mejorable. Líderes de plástico para una sociedad viva. Esta es la política española del nuevo milenio.

diumenge, 15 de maig del 2016

Cinco años de 15-M: La muerte del relato de la Transición

La Puerta del Sol de Madrid, durante la celebración del primer aniversario de 15-M.
Ya han pasado cinco años. Y muchas cosas han cambiado, por desgracia, para peor. Otras muchas, han transformado esta sociedad para mejor. Es una sociedad más viva socialmente, más despierta y más atenta a lo que los políticos hacen. Los medios de comunicación han cambiado también. Para bien y para mal. Para mí el 15-M comenzó una tarde del 10 de abril, en el que fui a una manifestación de Juventud sin Futuro, como podéis leer en este artículo. El movimiento 15-M como tal entonces aún no existía, pero sí un germen que fue creando el caldo de cultivo que llegaría, como explica muy bien Stephane Grueso, cuando 40 personas decidieron quedarse en la puerta de Sol de Madrid. Pocos días más tarde, el movimiento había crecido exponencialmente, llenando plazas de todo el mundo. La indignación se había escampado como un viral. Sólo que esta vez no era cosa de gatitos, sino un despertar social. Yo mismo visité la acampada el 21 de mayo y puedo decir que cambió mi vida. Fue un simple paseo por la plaza, leyendo los carteles (en este link y en este otro podéis ver algunos de los más significativos), pero sobre todo viendo los rostros de ilusión que se reflejaba en los rostros de los allí presentes. Sabían que iban a cambiar el mundo y, en parte, lo consiguieron. 

El 15-M cambió España porque fue un enorme despertador social, apostando por una nueva forma de política, alejada de la profesional, que fracasó en la representación real de sus ciudadanos ("que no, que no, que no nos representan...") y apostando por una política alejada de los liderazgos. Mucho ha cambiado el asunto. Podemos se ha apropiado la indignación social y ha capitalizado el voto indignado, dejando atrás muchos de los postulados originales. Como explican el propio S. Grueso y Juanlu Sánchez en Eldiario.es, "Podemos no es el 15-M, pero sin el 15-M no hubiese existido".

Los hijos del 15-M.
Pero el 15-M fue mucho más que un despertar social, que unas acampadas o que un partido político, cuatro años más tarde. Como podéis ver en la foto superior, es un movimiento que ha tenido muchos hijos. Muchas iniciativas nacidas a partir de este movimiento como el 15m.cc, la 15mpedia, medios de comunicación como el periódico Madrid15MAgorasol Radio (medio en el que nació La Plaza en Llamas), de la cual he tenido el honor de formar parte casi desde sus inicios y hasta hace pocas semanas y desde donde viví la mayoría de los grandes momentos de indignación ciudadana, como las Mareas ciudadanas, distintas huelgas generales, la lucha contra los desahucios, los escraches, el llamado "Toque a Bankia", el 15paRato, o la aparición de partidos políticos de origen social, que tuvieron su culmen en las elecciones municipales del 24M de 2015

Tampoco hay que olvidar a movimientos sociales hermanos del 15-M, posteriores al mismo, como Occupy Wall Street en EE. UU. o la reciente Nuit Debout francesa. 

La muerte de la Transición
Reflexionando, uno se da cuenta de que realmente el 15-M ha cambiado nuestras vidas aunque no lo quieras o no hayas participado en él. La sociedad española ha cambiado enormemente y los resultados de las elecciones del 20-D son un claro ejemplo. La gente se ha hartado de Pepsi o Coca-Cola y lo ha reflejado dándole la vuelta a la política de nuestro país. Se ha escrito mucho sobre si es preferible una ciudadanía en las calles o bien representada por algunos partidos. Lo cierto es que la aparición de Podemos y el lavado de cara de Izquierda Unida han provocado un descenso de las movilizaciones sociales. Ya sea por el enorme retroceso en derechos sociales que ha sufrido Europa, por los recortes económicos que ha llevado a cabo el Gobierno Rajoy o por los incesantes casos de corrupción que han aparecido en estos útlimos cinco años, 2012 y 2013 fueron años en los que se registraron picos enormes de participación ciudadana en las calles. Desde 2014, el suflé ha bajado, no sólo por la aparición de los de Pablo Iglesias y sus distintas confluencias, sino también por un lógico cansancio del activismo. Para quien no lo sepa, ser activista desgasta mucho (no lo digo por mí, sino por muchos compañeros a quienes he visto dedicarse casi exclusivamente a las movilizaciones) y tres años de protestas agotan a cualquiera. Tiene cierta lógica que los movimientos sociales hayan cedido el testigo y que personas, no movimientos, tomen el testigo. Ada Colau, Pablo Iglesias o Manuela Carmena son tres claros ejemplos de ello, aunque sus figuras vayan contra uno de los postulados originales del 15-M, la falta de personalismos y de líderes claros. 

Aún recuerdo cuan desquiciados estaban algunos políticos, tertulianos y medios de comunicación en 2011 cuando desde el movimiento se les decía que no había líderes. Era una risa, sinceramente, porque la vieja política (los políticos y tertulianos de la bilis y la demonización del rival) no sabía a quien disparar, iban como pollos sin cabeza. Y tras las elecciones municipales de 2011, nació entonces el término "perroflautas" y el "olor a porro" que se olió en las asambleas, según un supuesto testigo al programa "El Gato al Agua" de Intereconomía tras visitar la plaza de Cataluña en 2011). Los maravillosos jóvenes que se levantaban contra el socialismo de Zapatero antes de las elecciones, se conviertieron en el enemigo hippy y fumaporros. Delirante.


Creo que la principal conclusión de este quinto aniversario del 15-M es que tenemos una sociedad más despierta, menos pasiva ante lo que nos ofrece la política y más vigilante ante lo que "los nuestros" nos quieren vender. Quienes desprecian a este movimiento, no entienden que fue en su día una lluvia fina (como ya escribí hace unos años) que, lo queramos o no, ha calado completamente en la sociedad española. Ya no esperamos que la política nos solucione la vida, sino que nos preocupamos de crear grupos, acciones o iniciativas para conseguir nuestros propósitos. O como decía un amigo mío, "se acabó la barra libre de la Transición". Y en realidad, la Transición, su relato, murió con el 15-M y, afortunadamente, parece que no va a volver. 

diumenge, 14 de juny del 2015

Entrad en política, dijeron

Imagen de Javirroyo, sobre las elecciones del 24-M.
En el post anterior "Aprender a pactar", destacaba antes de las elecciones el nuevo panorama que se planteaba ante el fin del bipartidismo y el inicio de una era de pactos políticos. Quien ha salido más perjudicado es obviamente el Partido Popular, que ha sido incapaz durante los cuatro últimos años (y hay quien diría "ni en los últimos 20") de tener una buena relación con otros partidos. De ahí que se haya formado lo que en el PP denominan como un "cordón sanitario" contra su partido para echarles de alcaldías y comunidades autónomas. Badalona sería su ejemplo más claro, en el que el resto del arco político del consistorio se ha unido par echar de la alcaldía a Xavier García Albiol, el ya exalcalde que no dudó ni medio minuto en usar terminología claramente xenófoba para intentar ser reelegido. A pesar de ganar las elecciones e incluso sacar mejores resultados, no ha sido suficiente para conseguir la mayoría absoluta y el resto de partidos se han unido contra él. No puedo decir que me apene, todo lo contrario, ya que Albiol lleva toda su carrera política en Badalona usando sin miedo el odio al diferente y usando eslóganes como "Limpiando Badalona", en clara referencia a los inmigrantes. 

Se verá la efectividad de los acuerdos anti-PP y la estabilidad de los partidos gobernantes, pero lo cierto es que es muy indicativo con respecto a la gestión realizada que la mayoría de partidos hayan optado por no apoyar a los populares. En los últimos 4 años el PP ha tenido más poder que ningún otro partido en la democracia española, dominando alcaldías, comunidades autónomas y el Gobierno. Que hayan perdido gran cantidad de mayorías absolutas y que se vean fuera de consistorios y gobiernos regionales claramente refleja la disconformidad de la sociedad con su gestión y con su modo de tratar al ciudadano y a sus contrincantes políticos. 

Manuela Carmena y Esperanza Aguirre.
Centrándonos en la capital, la historia del cambio en el ayuntamiento de Madrid llega, como no podía ser de otra forma, gracias a Esperanza Aguirre. No porque vaya a llevar a cabo la "renovación del PP madrileño" que esta veterana política liberal quería encabezar (curiosa renovación, viniendo de alguien que lleva 30 años viviendo del erario público), sino porque el cambio llegó gracias a un medio que Aguirre domina casi a la perfección, la televisión. Miembros de Podemos y de Ahora Madrid reconocieron que Manuela Carmena era reacia a presentarse a la alcaldía de Madrid. No por el cargo o por la oportunidad de representar a los ciudadanos, sino porque no le convencía la propuesta de Pablo Iglesias (hecho que se ha confirmado en campaña, en la que la candidata reiteró en varias ocasiones que no era de Podemos, sino de Ahora Madrid, para diferenciarse). 

Fue entonces cuando Esperanza Aguirre apareció en televisión en su primera entrevista de campaña, en la que afirmó que estudiaría prohibir que vagabundos duerman en las calles del centro madrileño porque eso 'ahuyenta a los turistas'. La reacción fue inmediata, Carmena habló con su entorno más cercano y decidió presentarse a la alcaldía, lo anunció públicamente, antes incluso de avisar a la cúpula de Podemos, que se enteró del asunto por los medios y las redes sociales. Fue sin duda un momento decisivo en la carrera de ambas. 

Mirando atrás en el tiempo, encontramos el origen de lo ocurrido el 24-M. Fue hace cuatro años, en el 15M, cuando las acampadas llenaban las plazas y las manifestaciones, las calles. Los políticos tradicionales, creyéndose intocables, lanzaron a la ciudadanía un  reto que no era nuevo, pero que visto lo visto no fue debidamente sopesado. En lugar de escuchar las peticiones de la calle, como por otro lado es el deber de un político, espetaron a los indignados: "Dejad la calle y entrad en (lo que ellos considera que es) la política de verdad", y el pueblo recogió el guante. No era nada nuevo, en otras ocasiones la política tradicional había asimilado a movimientos sociales incluyéndoles en los partidos tradicionales, tanto en el PSOE como en Izquierda Unida, desinflando la protesta social y asimilando a sus propios activos para la estructura interna de sus partidos, donde se veían incapaces de conseguir sus objetivos por la rigidez interna de esas formaciones.  

Ada Colau, conocida activista de la PAH que
ha conseguido la alcaldía de Barcelona.
Pero semejante reto, con una población movilizada como la española entre 2011 y 2014, no fue sino el primer paso hacia un cambio político. La aparición de partidos como Podemos y la consolidación a nivel nacional de otros como Ciudadanos fue clave, ya que aparecen ante la opinión pública como libres de determinadas mochilas. La mera presencia de estos partidos (y los muchos otros que han aparecido a nivel local en los ayuntamientos) ya es un éxito, sobre todo si se consiguen alcaldías tan representativas y simbólicas como Madrid y Barcelona. El 15M y los resultados del 24-M son hijos directos de la negación continua de la clase política tradicional, que lleva décadas de espaldas a la ciudadanía. Esta, como respuesta, ha asimilado la importancia de su papel activo en política (tanto a nivel de protesta social, de activismo social asociacional como en las propias instituciones políticas del Estado), abandonando el papel de espectadores en el que tan cómoda se sentía hasta que empezó a sufrir las consecuencias de tal apatía política. 

Por tanto, ese "en lugar de manifestaros tanto, entrad en política", no sólo no ha servido para neutralizar la protesta social sino que ha servido para echar del poder a quienes querían mantenerlo. Lo que viene siendo un tiro por la culata de proporciones épicas, a nivel político. Porque aunque varias plataformas políticas ciudadanas se hayan quedado a las puertas de conseguir ayuntamientos y comunidades, el hecho de que estén presentes en la vida política, consigan cuotas de poder y aparezcan en los medios de comunicación como representantes de la ciudadanía, ya es un gran éxito y un primer paso hacia la nueva forma de hacer política que tanto viene necesitando este país. 

dilluns, 2 de febrer del 2015

¿Un nuevo orden?

La política en España está cambiando. Y lo hace lenta, pero inexorablemente. Los viejos partidos ven como se les está escapando el tren y son incapaces de levantar la mano para atrapar una agarradera. El problema es que los trenes de ahora no son como los viejos ferrocarriles a vapor, no tienen agarraderas, o te subes o no. En el AVE que se ha convertido la política española, muchos van a quedarse en la estación y aún no lo saben, porque pasan demasiado tiempo recordando los viejos tiempos, porque tienen mochilas demasiado pesadas o porque están demasiado ocupados negando la realidad, afirmando que los trenes todavía se propulsan con carbón. Negro es el futuro que les espera. 

El pasado sábado 31 Podemos hizo una contundente demostración de poder, llenando la madrileña Puerta del Sol sin ninguna causa concreta. Podéis pensar que no son muchos, que no son tantos como parecen o que otros movimientos sociales han convocado a más gente recientemente, pero lo cierto es que en los últimos años no se ha dado el caso de que un partido político consiga reunir a tanta gente sin reivindicar una causa social concreta (como por ejemplo la dependencia, la Hepatitis C, los desahucios o la privatización de la Sanidad y la Educación). El hecho de que un partido político llene una plaza únicamente apostando por un concepto político, no social, como "el cambio" (concepto escuchado mil y una veces los últimos 30 años, por cierto) es sin duda un éxito rotundo. Que se lo pregunten a UPyD, que apenas convocó a una veintena de personas en el mismo lugar semanas antes, al pedir la dimisión de Rajoy. 

Discurso completo de Pablo Iglesias el 31 de enero de 2015.

Eso significa que Podemos está capitalizando el lenguajes y los símbolos del 15M (la elección del escenario no fue casual y las continuas referencias a este movimiento durante el discurso final de Pablo Iglesias, tampoco). Con ello, este partido consigue apropiarse del concepto del "cambio" (que aunque muchas veces repetido, a menudo es efectivo) y más importante, consigue generar ilusión en sus votantes, que para quien no lo sepa, es el arma más efectiva para llegar a la Moncloa. Por ello el líder de Podemos usó repetidamente frases emotivas como "soñamos y nos tomamos muy en serio nuestros sueños", para llegar al corazón de los ciudadanos que llevan sufriendo ya años la crisis y que, como él afirma, se consideran "los de abajo". Podemos utiliza este tipo de estrategias de forma magistral, porque se sienten legitimados para ello, porque se sienten apoyados por mucha gente y por la magnética personalidad de su líder, que cada vez que va a la televisión las audiencias suben como la espuma. 

Pero este no es el único partido que apuesta por otra forma de hacer política. Mucho más silencioso, otro líder lleva haciendo algo similar, aunque siendo mucho menos renovador que Pablo Iglesias. Ya hace tiempo que dije en este blog y en varias tertulias que Albert Rivera me parecía un candidato muy peligroso para la política de este país. Peligroso, en primer lugar, porque puede llegar muy lejos. Como candidato electoral (joven, con buena planta, renovador en su discurso) desde luego cumple todas las normas para salir elegido. Mucho más moderado que Pablo Iglesias y mucho menos magnético, pero sin miedo a decir al poder establecido que España necesita un cambio. Teniendo un mensaje muy parecido al de UPyD, parece estar adelantando al partido de Rosa Díez, dada la consabida incoherencia de proponer el cambio siendo una política que lleva 30 años en cargos públicos. Esa mochila no la lleva Albert Rivera y es por ello que tiene muchas más posibilidades que los magentas de acercarse a la Moncloa. Pero el objetivo de este catalán antinacionalista es asentarse en la política española, ocupando el lugar de UPyD y, si juega sus cartas, el lugar del Partido Popular. Creo que no sería de extrañar dentro de 10 años ver un parlamento español con Pablo Iglesias como principal estandarte y Albert Rivera en la oposición, y transformar juntos una España que pide a gritos un nuevo orden enterrando la Transición y redemocratizando un país desde sus raíces. Y Rivera, si es un poco inteligente, no luchará contra los cambios que propondrá Pablo Iglesias, primero por coherencia, porque es lo que él mismo lleva pregonando en los platós durante mucho tiempo y, más importante, porque es lo que necesitan los ciudadanos de este país.

Pero aunque los dinosaurios tengan fecha de caducidad, creo que el PPSOE va a tardar un tiempo todavía en extinguirse, sobre todo hablando de la derecha española. Si todo les sale bien, Ciutadans debería dejar al PP en minoritario techo electoral que tenían antes de la llegada de José Mª Aznar, porque los de Rivera tienen potencial para ello. Pero la existencia de UPyD y la fortaleza interna del PP, a pesar de los continuos aguaceros que causan sus estructurales casos de corrupción, van a hacer más dificil que esta fuerza política liberal se consolide como tal. Porque como he dicho muchas veces, una fuerza de derechas es necesaria en España, pero una fuerza de derechas respetuosa, democrática, liberal y que no tenga mochilas franquistas o que rechace claramente el voto fascista. 

Sea como fuere, el tiempo dirá si mi pronóstico es el acertado o si, como ese grupo de despistados, me he quedado en la estación preguntándome qué ha ocurrido.
.

diumenge, 9 de novembre del 2014

Cultura e identidad

En tiempos en los que el independentismo despierta excesivas pasiones a ambos lados, es necesario recordar de donde parte un aspecto tan relevante como la identidad catalana. Resistente como pocas a la adversidad, se ha mantenido firme a lo largo de los últimos siglos. Pero ¿qué ha sostenido la identidad catalana a lo largo de tanto tiempo? Sin duda, la cultura. Y hablando de ella hay que ir mucho más allá de las sardanas y los castellers, ya que quedarse en eso sería como quedarse con los toros y las sevillanas, olvidándonos de Cervantes, Goya, Lope de Vega o Almodóbar, si hablásemos de la cultura española. La cultura catalana obviamente es literatura, teatro, danza, música, cine, radio, televisión e incluso internet, como cualquier otra cultura existente en este planeta. Y también sardanas y castellers, obviamente, pero mucho más que eso.  

El periodista y escritor Francesc Canosa explica la supervivencia de la cultura catalana afirmando que el catalán cuando se ve oprimido y falto de libertades, lejos de abandonar su cultura, la vive de puertas adentro.  “¿Qué ocurrió desde 1714? Que se prohibió enseñar catalán en los colegios, se prohibió rezar en catalán e incluso no te podías morir en catalán, porque los epitafios tenían que estar escritos en castellano. ¿Cuál fue la reacción de la gente? Continuar con su cultura, pero desde casa. Todo lo referente al Establishment era en castellano (leyes, educación, etc), pero existía una realidad paralela que continuó con su cultura”. Repasando la historia, vemos varios casos similares, ya que a mediados del siglo XIX llegó la Renaixença (el renacimiento cultural catalán, en el que se empieza a escribir en catalán y en el que destacaron los juegos florales), seguido del Modernismo (que llevó un sello cultural diferenciado desde Cataluña hasta París), pasando por el Noucentisme y la Mancomunitat de Cataluña, que fue el primer eslabón para crear un primigenio cuerpo de Estado. Este ente, explica Canosa, fue la herramienta que sirvió de kilómetro cero de la gran “normativización de la lengua catalana, con el trabajo que realizó Pompeu Fabra para conseguir una lengua para todos”.

Todo ello se vio interrumpido por la dictadura de Primo de Rivera, primero,  y por la de Franco, en 1939. De nuevo, los catalanes se vieron obligados a mantener una identidad cultural en la clandestinidad, en una España en la que estaba prohibido escribir y publicar en catalán. No fue hasta 1960 que vimos de nuevo este idioma en el papel, dentro del territorio español, y fue en “Serra d’Or”, revista cultural y religiosa de la Abadía de Montserrat. Luego le siguieron otras, también del ámbito folklórico, religioso y nunca político, pero siempre en catalán. Para Canosa, este aspecto es importante, ya que desde la dictadura “se asocia cultura a folklore, cuando es precisamente la cultura la que mantiene a la sociedad catalana. Desde la dictadura, no se da importancia a la “Nova Cançó” o a las Sardanas, pero (la cultura) era realmente lo que vertebraba todo el país”. 

Tras la dictadura ocurre lo mismo, un nuevo florecimiento, con la llegada de TV3 y Catalunya Ràdio, a pesar que desde el gobierno español se quería una “televisión antropológica” (de ámbito local, para emitir sardanas y castells y poco más), pero que al informar sobre lo que ocurría en el mundo abriendo corresponsalías, se convirtió en un referente informativo para la sociedad catalana.

Canosa recuerda que “siempre que Cataluña tiene libertad, sale de casa, empieza a volar y la gran expresión es cultural. Esto conecta con todos los episodios históricos”. Además, no se queda en un sólo ámbito, sino que “tienes un bufet libre muy ámplio en todos los sectores culturales, en estas ganas de explicarse a sí misma, desde un punto de vista cultural”. En los últimos tiempos, con la nueva ola de independentismo, vemos un resurgir de la cultura catalana, con nuevos escritores, músicos y creadores audiovisuales. Ello ha supuesto un cambio, comenta Canosa, ya que “el gran drama de Cataluña es que es un país no explicado. Que ha sido tartamudo y que ahora ha dejado esa tartamudez y está hablando con claridad como hacen el resto de ciudades o países. Y por eso tiene una representación cultural tan amplia, que muestra ese ‘trencadís’ (quebradizo, estilo característico del arte modernista)” que ha sido siempre la cultura catalana.

Como ocurrió con movimientos sociales como el 15M, se ha perdido el miedo, se han perdido los complejos y se sigue delante, no sólo como una identidad política que quiere un Estado propio, sino también con el gran empuje de una identidad cultural. El propio Francesc Canosa, sobre el futuro político y cultural de Cataluña afirma que “en estos momentos no me atrevería a decir qué puede pasar, pero estoy seguro que nunca más volverá a ser lo mismo. Las relaciones entre Cataluña y España no van a ser iguales, porque han pasado demasiadas cosas. Primero porque hay una gran desconexión de lo que es la sociedad catalana con el Establishment español”, hecho que, aclaraba, no ocurre sólo en Cataluña, sino también en todo el país, como hemos podido ver últimamente con el vertiginoso crecimiento de Podemos. En segundo lugar, porque “Estado español es un artificio, porque está pegado con cola, como se demostró en la Transición con el ‘café para todos’”. Finalmente, porque se trata de un “proceso intergeneracional, no solo de los jóvenes, porque la gente ya no tiene miedo. Se están expresando a sí mismos. Por ejemplo, cuando determinada prensa madrileña amenaza con lanzar obuses, se lo toman con humor, no se lo toman en serio”. Pase lo que pase el 9N, pase lo que pase en los próximos meses, la Cultura catalana seguirá estando ahí, uniendo a la sociedad, aglutinándola en una identidad, hablen el idioma que hablen las personas que lo forman.

dissabte, 5 de juliol del 2014

Nivel de exigencia

Reflexionando sobre las razones por las que la política en nuestro país está como está, uno puede considerar varios factores. Como he comentado en otras ocasiones, el marco no ayuda. Tenemos un Estado creado de espalda al ciudadano en casi todas sus facetas. No hay control ciudadano posible sobre la clase política, las ILPs son inservibles, la posibilidad de convocar un referéndum por parte de la ciudadanía no existe, el Senado es inútil ya que no sirve de contrapunto al Congreso de los Diputados y, finalmente, los indultos del Gobierno no se deben justificar, por lo que se entregan a diestro y siniestro sin necesidad de dar explicación alguna. Y estos son sólo algunos aspectos de la democracia (teórica) de nuestro país. Es casi comprensible que los partidos políticos españoles se comporten de forma irresponsable, con este marco.

En el último programa de la 3ª Temporada de La Plaza en Llamas debatíamos sobre la Reforma Fiscal recién aprobada por el gobierno y acabamos derivando el tema en las SICAV, que como se dice siempre, son legales. Este argumento de la legalidad ha sido siempre un dolor de cabeza para los demócratas que exigen ética a nuestros políticos, porque bajo el manto de la legalidad, la clase política de este país ha justificado decisiones lamentables como la evasión de impuestos encubierta (con la ayuda de los famosos 99 mariachis). Bajo el mantra del "es legal", los políticos han sucumbido a la corrupción encubierta, legalizada, de engañar al Estado y a la Hacienda Pública, mientras alardean de defender el Estado del Bienestar o nos hacen pagar a todos campañas de publicidad (como esta) en las que se sugiere que los ciudadanos rasos somos los que solemos defraudar. Para quien no lo sepa, Intermon Oxfam presentó un informe que demuestra que quien más defraudan, son las grandes fortunas.

Borja Gutiérrez e Isabel Cotrina, en una foto de larepublica.com.
Esta semana conocíamos el caso del alcalde de Brunete, Borja Gutiérrez, (en este link os podéis informar más sobre el tema), de quien se han hecho públicas una conversación con otra edil de UPyD, Isabel Cotrina, a quien intentó sobornar. Concretamente dijo "Estoy dispuesto a cualquier esfuerzo. Los fáciles, que tú tengas la concejalía que quieras. Que profesionalmente, lo que quieras...". En el manual del corrupto español, la primera reacción es criticar al denunciante, en este caso, a la edil de UPyD, en el siguiente pleno y, por supuesto, afirmar que no vas a dimitir porque esas conversaciones "se han sacado de contexto". Vamos, nada que no hayamos visto ya en nuestra pseudo-democracia a lo largo de los últimos 40 años. Es quizá el ejemplo más claro de la indignidad política y del bajo nivel que existe en nuestro país, ya que, más allá del partido en el que milite el edil, el no dimitir ya demuestra una falta de escrúpulos sin precedentes. En Ciutadella, otro alcalde del PP demostraba absolutamente lo contrario, es decir, dignidad en el cargo, tras el fallecimiento de una mujer en unas fiestas populares. Como podéis ver en este link, José María Sintas demuestra humanidad y cercanía a la ciudadanía, al admitir su culpa en un suceso en el que él no participó directamente, pero del cual, era el responsable (la organización de las fiestas de Sant Joan).

El nivel de exigencia hacia nuestros políticos debe aumentar, más allà del marco y más allá de los ejemplos que queramos poner. Cuando un político se cree impune, como el de Brunete, es capaz de cualquier cosa y la corrupción estará al orden del día. Más aún si "tu jefe" (en este caso, Ignacio González, Pte. de la Comunidad de Madrid, te ampara y defiende con sus declaraciones). Cuando das ejemplo, como el alcalde de Ciutadella, también del PP, no sólo beneficias a tu partido, sino que también se beneficia de ello la democracia. No por el hecho de dimitir o no (no es lo imortante) sino por el hecho de que das ejemplo. Dar ejemplo es algo que hace décadas que no hacen nuestros políticos y una de las principales razones por las que Podemos, Guanyem, la CUP y otros partidos con un cariz más social están creciendo en los últimos meses. 

Nicolas Sarkozy, durante su entrevista televisiva.
Veamos, por ejemplo, el caso de Nicolas Sarkozy. Un claro ejemplo de lo que no puede pasar en nuestro país: Que un exjefe de Estado haya sido interrogado por la policía durante 12 horas y que haya dado la cara en televisión al día siguiente. Es un ejemplo de buen hacer policial, investigaciones e indagaciones desde antes de aparecer en ningún medio de comunicación, interrogatorios a sospechosos, sean quienes sean, teléfonos pinchados y una independencia judicial que ya querríamos más abajo de los Pirineos. Aquí, en CorruptLand, eso es poco menos que impensable. Sólo hay que ver el juicio y la investigación policial llevada a cabo en el caso Bárcenas. No se registró la casa del extesorero, no se consigue interrogar a Álvaro Lapuerta (antecesor de Bárcenas) por ningún método, no se registra la sede del PP tras pasados ya muchos meses, se reconoce que el 65% de la financiación de este partido era ilegal en este partido en el programa Salvados y, aunque sean delitos ya prescritos, ello no provoca una sola dimisión. Me centro en el Partido Popular porque acumula los últimos 20 casos de corrupción  en nuestro país, aunque todos sabemos que ni el PSOE ni UGT están exemptos. 

Con todo ello, no es extraño que la ciudadanía, despierta políticamente desde antes del 15M, se rebele y no sólo cambie de voto, sino que cree nuevos partidos, reclame una nueva constitución, una república y refundación a fondo de este país, que claramente ha perdido el rumbo democrático. 

dijous, 15 de maig del 2014

Tres años de 15M


Fotografía de la web Revista-Amauta.org
Han pasado 3 años desde la llegada de 15M, y la sociedad ha cambiado muchísimo, para bien y para mal. Obviamente para bien, en el sentido de que ya no vivimos aletargados, hipnotizados por el viejo cuento de la Transición y de creer en lo que nos dicen los medios tradicionales. En eso, somos absolutamente distintos a 18 meses vista. Recuerdo escribir posts en este blog para preparar las elecciones municipales y autonómicas del 22M de 2011 y tener que olvidarme de ello porque un grupo de gente acampó en Sol, revolucionando las conciencias de miles de ciudadanos. A pesar de no salir en los grandes medios, las redes no hablaban de otra cosa que no fuera la AcampadaSol y sus reclamaciones de una Democracia Real YA, haciendo famosos eslóganes como "No nos representan", "no hay pan para tanto chorizo", "vamos lentos porque vamos lejos" y otros muchos que removieron conciencias de un día para el otro. El paradigma cambió sin apenas darnos cuenta y lo que al principio nos pareció a algunos una panda de chalados, rápidamente comprendimos que la importancia, la relevancia y el calado que ese movimiento iba a tener. 

Para mal, todas las medidas que los gobiernos del PPSOE han implantado desde mayo de 2010 hasta ahora. Se puede decir que "de esos recortes vinieron esos 15Ms". Y cuanto más han recortado los gobiernos, siguiendo mandatos de Troikas, Merkels y FMIs, más se ha concienciado la sociedad. Y, como reacción, más reprimía el gobierno del PP, que parece dispuesto a mandarnos al siglo XIX de una patada en la boca. Hoy en día se habla de regular Twitter, como campaña de humo para tapar que dos militantes del PP mataron a Isabel Carrasco. Los tertulianos y los periódicos a sueldo del Gobierno, como ABC, advierten de que hay que regular Twitter, cuando este periódico y otros de su calaña llevan décadas defendiendo a dictadores y sembrando odio en sus portadas y en sus columnas de opinión. O cuando en las mismas redes gente como Pîlar Manjón, que perdió a un hijo en los atentados del 11M, llevan años siendo insultados y amenazados de muerte sin que la fiscalía haga nada por protegerlos. No es nada nuevo, no nos sorprende viniendo de este periódico, pero hay que denunciarlo cada vez que ocurre, para que no se crean impunes. 

Imagen de la web todocoleccion.net.
Ahora queda la pregunta ¿qué nos espera para los próximos 3 o 5 años? Según los indicadores, más paro, más precariedad, más recortes y más bipartidismo. De hecho, se cocina ya una gran coalición #PPSOE que no sólo confirmaría ése mantra del 15M que afirmaba que "PSOE Y PP, la misma mierda es". Y mis amigos socialistas se enfadan mucho cuando lo digo, pero precisamente porque saben que es verdad. Los matices en las políticas sociales y en ideología no maquillan que ambos partidos van de la mano en buena parte de sus decisiones. Sus acciones políticas marcan lo que un partidos es, no las declaraciones de intenciones, y sólo hay que ver qué acciones han tomado ambos partidos para ver que en más del 70%, son lo mismo. Las actas del Parlamento y los boletines del BOE, no mienten. Pueden gustarnos o no, pero no mienten. 

Sea como fuere, hay que llenarse de energía con esa ilusión que inundó 2011, para seguir adelante, para seguir luchando, para seguir reivindicando, para seguir exigiendo y para seguir siendo un ser humano, porque sólo el pesimismo nos llevará a bajar los brazos y eso es algo que en estos momentos no nos podemos permitir. ¡Feliz 15M!

dimarts, 19 de novembre del 2013

Ley de Represión

No me gusta hablar de leyes porque no soy abogado, ni experto en estos temas, pero la música que suena en el anteproyecto de la mal llamada "Ley de Seguridad Ciudadana" tiene una melodía muy parecida a las leyes de represión de antaño. No es por hacer el símil barato de PP=Franquismo, pero lo cierto es que este partido demuestra ley a ley y declaración a declaración, que prefiere amenazar con endeudar a la población de por vida si se manifiestan contra el sistema a mantener la libertad de expresión y manifestación. Esa locura de la que que algunos demócratas estamos tan orgullosos, el poder decir lo que pensamos, tanto en las redes como en las calles. 

Esta nueva versión de la Ley de Vagos y Maleantes sancionará con entre 30.001 y 600.000 las manifestaciones ante el Congreso de los Diputados y los escraches (aunque ya hace meses que no se produce ninguno) "siempre y cuando no se comuniquen previamente e independientemente estén o no los diputados reunidos", es decir, los participantes en cualquier manifestación espontánea podría recibir multas que les endeudarían de por vida, al tratarse de una infracción administrativa muy grave. Pero no sólo eso, porque quienes la convoquen en las redes sociales, recibirán el mismo castigo económico, con lo ambiguo que puede ser el término "convocar" en una red social. Básicamente, todo esto puede resumirse en lenguaje llano como la clásica REPRESIÓN de toda la vida. 

Recibirán el mismo castigo (entre 30.001 y 600.000 euros de multa) aquellas personas que usen imágenes y fotografías de miembros y cuerpos de Fuerzas y Seguridad del Estado, es decir, se pena a aquellos ciudadanos que graben o fotografíen a los policías, para evitar, ni más ni menos, poder demostrar casos como la paliza al empresario gay de Barcelona asesinado por un grupo de Mossos, las cargas desproporcionadas e injustificadas en manifestaciones del 15M y de cualquiera de sus mareas o las agresiones policiales a ciudadanos, como las sucedidas en la estación de Atocha de Madrid el 25 de septiembre de 2012. De nuevo, REPRESIÓN y legislación para evitar la persecución judicial del brazo armado del poder político.

También serán castigadas, con multas de entre 1.001 y 30.000 euros, las alteraciones del orden público usando capuchas o gorros para evitar la identificación o las amenazas, coacciones o vejaciones (lo que sería insultar) a los policías, al considerarse infracciones administrativas graves. Imagino que a los policías infiltrados que alteraron el orden público en varias manifestaciones se les caerá el pelo si vuelven a hacerlo (Modo Ironía ON, por si no se había notado). He dejado en el tintero muchos temas que trata esta ley, pero podéis leer sobre ella más a fondo en estos artículos de ElDiario.es, El País o El Mundo.

Probablemente, la ley se va a aprobar este viernes, a falta de pasar por varios ministerios, pero parece bastante claro que con la mayoría absoluta de PP no se va a modificar en demasía (por no decir casi nada). Si nos manifestamos, es posible que la retrasen una o dos semanas, como ya sucedió con la ley de Educación de Wert, pero la acabaran aprobando de todas formas. Y España seguirá incesantemente caminando hacia una dictadura, ley a ley, día a día, en la que estará penado manifestarse, en la que se seguirán robando derechos uno a uno y en la que, cuando el gobierno del PP se marche, costará mucho volver a dejar el Estado como estaba, ya que muy posiblemente apenas quede nada de él.

Como decía esta mañana @Arma_pollo en Twitter...


diumenge, 12 de maig del 2013

15M: Segundo Aniversario

En estos dos últimos años se han producido muchos análisis sobre la evolución del 15M (esta semana han destacado los de Javier Gallego Crudo y el de Iñaki Gabilondo). Hace un año, en el post "15M: Un año después", me preguntaba hacia donde iría el movimiento que ha revolucionado este país desde mayo de 2011. Hoy veo que el movimiento ha recorrido un largo camino de 24 meses en el que se ha pasado de la euforia y la fiesta que supuso la Acampada Sol, a la lucha en las plazas y en la calle, protestando y manifestándose en cada ocasión que se ha presentado. A pesar de ello, aún ahora, dos años después, hay quien sigue sin querer entender qué es el 15M. Aún ahora hay quien no ha entendido que va más allá de la lucha entre partidos, entre patronal y sindicatos, o de las viejas luchas, que por desgracia han regresado para tener una fuerte vigencia. Y digo por desgracia porque la situación social y laboral actual no la hubiésemos soñado ni en la peor de nuestras pesadillas. Hay quien dice que ya hemos perdido esa batalla, pero manifestaciones como la de la Educación del pasado jueves 9, nos hacen ver que salir a la calle sí sirve, ya que la aprobación de la ley LOMCE o la retrógrada Ley del aborto de Ruiz-Gallardón se han postergado, una vez más. Sirve mucho más que quedarse en el sofá criticando cínicamente, desde luego. 

Como hemos explicado muchas veces, el 15M no ha sido otra cosa que un despertador social que nos abrió los ojos ante el letargo de la bonanza económica y que ha servido para que, quienes no se interesaban por la política creyendo que eso no iba con ellos, participen en los distintos movimientos sociales. Si repasamos el último año, hemos comprobado que plataformas como la PAH han cogido una especial relevancia (de hecho, Ada Colau destacaba en esta entrevista la importancia que tuvo el 15M para su plataforma). También hemos comprobado cómo las distintas mareas (la verde de la Educación, la blanca de la Sanidad, la negra de los Mineros y muchas otras que han surgido en este tiempo) se han sumado al esfuerzo colectivo, como sucedió el pasado 23F. Es mucho el camino recorrido, y mucho más el que habrá que recorrer en los próximos meses. También han surgido propuestas que han tomado otros caminos, como el del Partido X (una iniciativa, en mi opinión, muy errada en la forma, aunque cargada de buenas intenciones, por lo que he podido descubrir tras breves indagaciones en el asunto). 

Cual es el camino que tomará el 15M sólo lo dirá el tiempo, aunque parece claro que no llevará el nombre propio, 15M, sino el nombre que cada colectivo quiera darle: Agorasol Radio, Tomalatele, 15M.cc, Marea Blanca, Marea Verde, Marea Negra minera, los colectivos de afectados por las preferentes, Tomalosmedios, 15MpaRato, Interviene G.I.L.A. o cualquiera de los movimientos, agrupaciones o uniones de activistas que hayan surgido del movimiento o que ya existieran antes, como es el caso de la PAH, TeleK, DRY, Attac, Anonymous u otras muchas organizaciones sociales pre-15M. El 15M puso en valor valores ya existentes, olvidados por muchos, y como movimiento social ha evolucionado y se ha transformado en decenas de iniciativas colectivas que llevan ya dos años (las más veteranas) reivindicando una mejor democracia, denunciando las desigualdades y protestando contra los recortes llevados a cabo por los gobiernos del PSOE y el PP. 

También ha servido de escaparate, como mencionábamos antes, para plataformas ya existentes que han luchado históricamente por nuestros derechos, como la PAH, que ha hecho un trabajo ingente para defender los derechos de los hipotecados. Creo que es hora de seguir avanzando hacia otras metas, como comentaba David García Aristegui en la entrevista que concedió en esta edición del programa "Sangre Fucsia" de Agorasol Radio. También creo que hay que seguir presionando a los políticos para conseguir una democracia más justa, menos corrupta y avanzar en este segundo proceso de Transición de una democracia que no sólo es mejorable, sino que requiere una refundación, para conseguir un mayor control de lo que llevan a cabo los partidos políticos, los estamentos judicial y policial y, sobre todo, de la banca. Paso a paso, lo conseguiremos. 


dijous, 21 de febrer del 2013

La Sonrisa Política, nominada

Esta tarde me he despertado con una buena noticia, han nominado a La Sonrisa Política para los Liebster Awards. Se trata de un concurso en el que blogueros se nominan unos a otros y el más recomendado gana. A mí concretamente me nominado Gemma Fabregat, quien tiene un blog, Los Entresijos de la Imagen, muy interesante. 

El funcionamiento de los Liebster Awards es simple:  contestar 11 preguntas, nominar a 11 bloggers y formularles 11 preguntas. La iniciativa resulta muy útil ya que no solo sirve para darnos a conocer sino también para descubrir nuevos contenidos o recomendar blogs que nos parecen interesantes.

Cuestionario:

¿Cuándo y por qué creaste el blog?
Todo comenzó en noviembre de 2009. Estaba realizando mis estudios de doctorado en Comunicación política y me pareció muy adecuado comenzar un blog personal en el que hablar de comunicación, actualidad y análisis político. Y desde entonces no he parado. 

¿En qué te inspiras para escribir?
Comencé escribiendo de temas varios, pero en los últimos dos años he escrito básicamente en la actualidad política, de medios de comunicación, de formas de comunicar y de lo que significa lo que nos venden (o pretenden vender) nuestros políticos. En mi blog no informo sobre lo que pueden leer en cualquier medio, sino que analizo las razones y objetivos que tienen unos y otros al hacer determinadas declaraciones o acciones políticas y cómo las llevan a cabo. Ejemplo: En el post "El Lenguaje Político" (20 diciembre 2012) analizo cómo y por qué razón Luis de Guindos utiliza una interminable cantidad de eufemismos para referirse a los recortes sociales. 

¿Qué te aporta tener un blog?
Evidentemente, me da una ventana al mundo y la oportunidad de promocionarme como profesional en las redes. Esto es lo más evidente. También me permite explorar y analizar las razones por las que los políticos y periodistas actúan de una forma concreta, que, sin este blog, posiblemente no haría tan a fondo. En todo caso, también es una forma de reflexionar sobre varios asuntos interesantes relacionados con la política, la opinión, la comunicación, los medios y la sociedad.

¿Cómo haces para mantener vivo tu blog?
Pues no tiene más misterio que escribir cada semana o cada dos semanas, como poco. Hay quien escribe cada día o varias veces a la semana. Yo prefiero estar un poco más alejado de la actualidad pura y dura para analizar bien los acontecimientos que ocurren en nuestro país y escribir sobre ello con las impresiones un poco más reposadas. 

¿Cuál de los post de los que has escrito te gusta más?
Difícil de decir. El más popular fue el que escribí para el aniversario del 15M ("15M: Un año después"), movimiento en el que me he visto implicado con el tiempo y del que me siento parte, en Agorasol Radio, concretamente. Pero también me siento muy orgulloso de artículos como "Nixon también lo negó" (Sobre el caso Bárcenas), "El famoso Populismo" (sobre esta corriente política), "Independentismo Racional" y "Catalunya o Cataluña" (sobre el Independentismo y las mentiras que se cuentan sobre él), "La muerte del periodismo" (sobre el estado del periodismo del s.XXI) o "El Gato de Esperanza" (que analiza las realidades creadas artificialmente)

¿Cómo planificas contenidos para tu blog?
Realmente los planifico poco. Procuro escribir siempre los viernes para hablar de lo que ha ocurrido esta semana, pero lo cierto es que no planifico ni temas ni días concretos de publicación, ya que si no me siento seguro con un texto o no lo suficientemente orgulloso no lo publico. Prefiero publicar menos y que el contenido sea interesante que tener una espada de Damocles semanal. Es cierto que, por ejemplo, cuando hay elecciones u ocurre algo muy noticiable suelo publicar el mismo día, analizando lo ocurrido, pero prefiero escribir a mi ritmo, ya que cuando publicas un texto del que no estás especialmente orgulloso, con el tiempo dejas de valorar lo que escribes, te desmotivas y eso tus lectores lo acaban detectando. Escribir por escribir es tontería. 

¿Cuál es tu red social favorita y por qué?
Sin duda Twitter. Vivo en Twitter. Es una herramienta maravillosa para informarse, comunicarse, hacer amistades, contactos, promocionar tus escritos / programas / contenidos, etc y entretenerte. 

¿Qué personaje conocido te gustaría que entrara en el mundo de los bloggers?
David Bowie, creo que sería un excelente bloguero y creador de tendencias. Y en el panorama peninsular... mmmm... posiblemente Pep Guardiola. 

¿Qué haces para difundir tus post y dar a conocer a tu blog?
Colgarlo en Facebook y LinkedIn y Spammear todo lo que puedo en Twitter para recibir muchos RT, FAVs y visitas. Soy un poco bruto en eso, lo reconozco. 

¿Cuál ha sido el post que más éxito ha tenido? ¿A qué lo atribuyes?
Como he comentado antes, fue "15M: Un año después", sobre el primer aniversario del movimiento. Tuvo muchísimo éxito porque el título fue muy directo y eso los buscadores tipo Google lo aprecian mucho (llegan más visitas con títulos normales y descriptivos que por títulos originales, porque son más complejos de encontrar). Pero la razón principal fue que estábamos en plena exaltación del 15M y mi artículo recibió por eso muchas visitas. Un caso parecido ese el del segundo más leído "Nixon también lo negó", sobre el caso Bárcenas. La comparación entre Rajoy y Nixon gustó mucho en un escenario en el que se acababan de conocer los papeles del ex tesorero, publicados por el periódico El País, lo que provocó que este post fuera el segundo más leído (o el primero, si quitamos a un fenómeno de masas como el 15M), en tan sólo dos días. 

¿En los momentos off-line qué te gusta hacer?
Me encantan las series de televisión, que están en un altísimo nivel en estos momentos, el cine, la música y, sobre todo, la radio. Me encanta hacer radio en Agorasol Radio y soy un veterano y fiel oyente de radio. Es un formato que me apasiona y una de las drogas más adictivas que existe en el mundo. 

Y ahora, los 11 blogs nominados:
1- Olga Rodríguez, de @olgarodriguezfr. Esta periodista escribe siempre grandes artículos de actualidad nacional e internacional.
2- Contrapunto, de @patrihorrillo. Blog de la compañera y amiga Patricia Horrillo, en la que cubre información relacionada con manifestaciones, injusticia social, protesta ciudadana, siempre a pie de calle. 
3- El Blog de Ignacio Trillo. Un blog imprescindible escrito por este veterano y guerrero economista andaluz, que escribe posts de lectura siempre interesante. 
4- El Enigma de Ariadna, de mi buen amigo @XaviGasso. Un blog interesante, juzgadlo vosotros mismos. 
5- Apuntes Metecos, de @Despegante. Un buen blog de análisis político y sobre ciencia política.
6- Malbeek Valley, de @JosepSolano. El blog de un buen amigo y compañero de universidad que describe lo ocurrido en la política local, catalana, española y europea.
7- Antonio Maestre. El blog de este periodista suele recordar portadas de periódicos de la Segunda República, guerra civil, etc. en un excelente trabajo de arqueología periodística. Algunas de las portadas encontradas por él son fascinantes. 
8- Carlos Carnicero, Bitácora para náufragos de izquierdas, de @Ccarnicero. Blog de este conocido periodista y tertuliano, que analiza con mordacidad lo que ocurre en la sociedad y política actuales. 
9- Politikón, de (entre otros) @Egocrata. Roger Senserrich siempre escribe buenos textos relacionados con la política en EE.UU. y España.
10- Nevenka Warning, de @NevenkaWarning. Relatos eróticos a través de la palabra y la imagen. 
11- Finalmente, Blogs de Política y SPQ Consulting. Dos blogs/webs con los que colaboro y que aportan siempre interesante sobre el mundo de la política y la comunicación.


Las 11 preguntas para los nominados:
¿Cuándo y por qué creaste el blog?
¿En qué te inspiras para escribir?
¿Qué te aporta tener un blog?
¿Cómo haces para mantener vivo tu blog?
¿Cuál de los post de los que has escrito te gusta más?
¿Cómo planificas contenidos para tu blog?
¿Cuál es tu red social favorita y por qué?
¿Qué personaje conocido te gustaría que entrara en el mundo de los bloggers?
¿Qué haces para difundir tus post y dar a conocer a tu blog?
¿Cuál ha sido el post que más éxito ha tenido? ¿A qué lo atribuyes?
¿En los momentos off-line qué te gusta hacer?