Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris El Periódico. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris El Periódico. Mostrar tots els missatges

dimecres, 6 de març del 2013

Chávez en los medios

El tratamiento que los medios de comunicación han hecho sobre la muerte de Hugo Chávez merece sin duda un análisis profundo. Muchos de ellos destacan la incertidumbre que el fallecimiento del Presidente venezolano va a provocar en todo el país, aunque creo que hoy es especialmente importante analizar más la forma que el contenido. En muchos de los subtítulos vemos cómo se califica de "Caudillo" (intentando igualarle con Franco, posiblemente) a un presidente que, guste o no, ganó elecciones una tras otra. El Rey no puede decir lo mismo y muchos llevan 30 años tildándole de demócrata. Por mucho que "rey" y "democracia" sean términos que casan poco y mal en su significado. 

La portada más destacable, en mi opinión, es la del periódico ABC, que por una vez trata al fallecido con respeto. No le tildan de asesino ni de sátrapa ni siquiera de caudillo. Sobre un fondo rojo vemos que titulan con un simple "Muere Chávez" (aunque podrían apostillar "esta vez sí" por la cantidad de veces que este periódico ha anunciado erróneamente su muerte). Todos y cada uno de los textos de portada son simplemente informativos y respetuosos con el personaje (algo inédito en este periódico, tratándose de Chávez) y parece que desde la dirección del periódico se ha optado por una portada pensada para la Historia más que para vender periódicos al día siguiente. Felicidades. Otros periódicos que analizaremos a continuación deberían de haber hecho lo mismo. 

La portada del periódico El País parece le sigue la estela a la de ABC, por ser relativamente respetuosa con los cánones del periodismo y con la persona de quien se informa. En la portada, sólo encontramos la palabra "caudillo" en el título de un articulista, es decir, en el apartado de opinión y en el texto central del artículo. Esta palabra no aparece en gran tamaño como en otras portadas y se puede decir que relativamente guardan las formas, a pesar de que usarla es un error grave. El titular destaca que "La enfermedad derrota a Hugo Chávez", lo cual se podría interpretar (haciendo un esfuerzo, eso sí) como un guiño a la teoría de la conspiración de Maduro sobre el envenenamiento de Hugo Chávez. Eso, o simplemente han querido optar por un titular distinto a "Muere Hugo Chávez". 

En El Mundo, destacan la teoría de Nicolás Maduro por encima del fallecimiento del personaje titulando "Maduro convierte la muerte de Chávez en un asesinato imperialista". Me parece un error, porque la noticia más importante de ayer no es el titular de Maduro, sino el fallecimiento de un personaje conocido en todo el mundo. Si eres Pedro J y esta teoría te parece descabellada, lo más normal sería descartarla, y no convertirla en el titular de portada de una de las noticias del año, ¿no?

Otra de las portadas que me gusta, la de La Vanguardia. Destacan la importancia del fallecimiento para el país que hasta ayer mismo gobernó. Es decir, la portada, sin llamar caudillo al personaje, analiza con el titular "La muerte de Chávez sacude Venezuela" las implicaciones que la muerte de este personaje va a causar en una Venezuela en la que se le venera y se le odia. La conmoción causada por la muerte de Hugo Chávez, aunque esperada, deja un panorama político y social de desconcierto por la figura del personaje, que ha sido un referente y  un guía tanto para sus seguidores como para sus detractores. 

Los destacados son también informativos, recordando la fecha de  inicio del cáncer que acabó con su vida y la teoría del "complot" que El Mundo llevaba a su titular principal. En este caso, está tratado de forma aséptica, explicando lo que afirma el Gobierno venezolano, más que lo disparatado o no de la afirmación, como hacía Pedro J.

Una de las portadas que más me ha sorprendido es la de El Periódico de Catalunya. Veámosla. 

Dejando de lado la palabra caudillo, que ya hemos analizado ampliamente, me parece que es de muy mal gusto hacer un juego de palabras con una persona que acaba de fallecer, por muy mal que a este periódico le caiga. Recordar el "¿por qué no te callas?" no es del todo incorrecto, ya que fue una de las frases más ligadas a su persona, pero hacerlo para informar, repito, PARA INFORMAR, de la muerte del Presidente venezolano me parece muy poco apropiado. Otra cosa sería que un columnista titulara su artículo de esta forma, pero para un titular informativo de portada me parece muy desafortunado y falto de tacto.

Parece obvio que la distancia ayuda a banalizar lo que aquí no se nos ocurriría hacer. El Periódico tiene una cierta tradición en portadas impactantes que a veces rozan el mal gusto, al tratarse de temas internacionales. Es un mal común en nuestro país (e imagino que también en otros), pero ello no lo hace más justificable. El periodista debe tratar los temas con el mismo respeto cuando se trata de temas cercanos como cuando hablamos de temas de cariz internacional. La Razón ha titulado también de esta forma ("Chávez, muerte del caudillo"), pero que lo hagan otros no puede servir de excusa y, sinceramente, espero que el pamfleto de Maruhenda no sea el referente del consejo de redacción de El Periódico de Catalunya. Pero vamos, quien sabe, en los tiempos que corren...

dimecres, 15 de juny del 2011

Las cosas así no se hacen

Los indignados de Barcelona, ante el Parc de la Ciutadella.
El movimiento 15M ha provocado en mí varios estados de ánimo y opinión. Comencé desconfiando un poco de ellos, por lo absurdo o teóricamente inalcanzable de algunas de sus propuestas y continué por estar completamente de acuerdo con ellos, puesto que sus acciones de protesta fueron un ejemplo en todo el mundo. Creí que era necesario que se quedaran el máximo tiempo posible en Sol (y aún lo creo) puesto que es allí donde más se les va a ver, donde más van a ser un "problema" para los políticos. Así se hablará de ellos. Me indigna que les llamen "perroflautas", "guerrilla urbana" o incluso algún desalmado les ha llamado "kale borroka", y que se les desprestigie de forma banal mientras se apropian de sus propuestas (Esperanza Aguirre, por ejemplo, pedía esta semana listas abiertas, vaya, qué casualidad proponerlas ahora, después de que lo hicieran en la #AcampadaSol). El catedrático Jordi García opinaba en El País sobre las tácticas usadas contra el movimiento 15M y Antón Losada, define estos ataques en El Periódico como la "maquina de machacar al 15M". Todo ello recuerda a cómo el PP desprestigió al movimiento "Nunca Mais" tras el desastre del Prestige.

Pero desde hace unos días han cometido algunos errores de bulto, relacionados con la violencia. Es muy probable que se trate de "infiltrados" (como teoriza Carlos Carnicero en su blog) que, desde los partidos políticos y los Mossos, intentan desprestigiar el movimiento. No es nada nuevo, es una práctica que lleva décadas haciéndose aquí, en Estados Unidos y en todo el mundo. El movimiento hippie sufrió las mismas tácticas de demócratas y republicanos que no estaban de acuerdo con ellos y les consideraban "peligrosos" (¿qué hay menos peligroso que un hippie? ¿Bamby?). En fin, sin saber si son indignados o inflitrados, se han producido actos violentos y eso no se puede permitir. Y si se produce, el movimiento debe condenar esos actos con mucha más rapidez y celeridad. Se ha echado de menos un poco más de reflejos en este sentido. 

Otro acto que me parece un error es que los indignados de Barcelona no dejen pasar al Parlament a los diputados, ya que si hay algo democrático en este mundo es un parlamento y no dejarles entrar da pie a que los medios de ultraderecha te comparen con sus ídolos fascistas y eso hay que evitarlo. Hay que evitar meter la pata para que te desprestigien, sobretodo cuando tienes razón y luchas por derechos que no deberíamos haber perdido jamás. Hubiera sido muy preferible acampar igualmente ante La Ciutadella y abuchear a los políticos en masa. Es perfecto: Desprecias a la clase política, no agredes, no impides a nadie ejercer su derecho al trabajo y no te desprestigias, en un mismo acto. Además, si los Mossos actúan contra tí, es tu discurso el legítimo, no el suyo. Falta un asesor comunicacional y un politólogo, entre los amigos del 15M. Y rápido, o todo el trabajo hecho en este mes de existencia del movimiento se irá al garete por no haber sabido actuar en su momento adecuado de la forma adecuada.

A Mas le harían falta un par de trucos del viejo Pujol.

Por otra parte, lo de Artur Mas en helicóptero ha sido una "charlotada", una tontería supina, que lo único que hace es alejarle más, por los aires, del pueblo (Carnicero en su blog lo compara con la huída de De la Rúa tras el corralito en Argentina). Sabéis que disto mucho, pero mucho, de ser convergent, pero esto el viejo Pujol no lo hubiera hecho nunca. Él hubiera ido en coche, se hubiera acercado, hubiese bajado del vehículo oficial y discutido con los del 15M durante un buen rato hasta que les hubiesen dejado pasar y habría tenido a las cámaras encima durante todo ése rato. Un monstruo comunicacional, este Pujol.