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dimecres, 22 de juny del 2022

Elecciones Andaluzas'22: La valencianización

“Andalucía consolida su camino a la derecha con la mayoría Absoluta de Moreno Bonilla”. Este podría ser el titular de cualquier periódico que quisiera analizar el resultado de las Elecciones Andaluzas’22. Pero lo cierto es que Andalucía lleva derechizándose, como el votante del PSOE, desde hace por lo menos 20 años. Poco a poco, este partido ha abandonado en Andalucía y en muchas otras comunidades la esencia de la izquierda. Es decir, apostando únicamente por el centro y cediendo a Podemos y otras confluencias el pastel de las políticas no ultraliberales, el PSOE ha se ha acabado convirtiendo en una suerte de Ciudadanos ideológico. Teniendo en cuenta la creciente presencia de VOX, el votante clásico del PSOE se ha centrado tanto que no le importa votar a los socialistas que a su supuesto rival acérrimo, el PP. Es decir, le es igual votar rojo que azul, porque en esencia vienen a ser lo mismo, aunque sus pasados sean muy distintos.

Pero el pasado es eso, pasado. Y si quieres ganar unas elecciones necesitas más que el cuento de la Transición para seguir votando a un partido, sobre todo cuando Moreno Bonilla ha apostado por la misma carta que Sánchez ha estado usando en los últimos meses, el miedo a la ultraderecha. El voto útil. La jugada ha salido redonda, teniendo en cuenta que han conseguido mayoría absoluta, que han robado mucho voto al PSOE y que conseguirán gobernar con mayoría, como lo hacían el PSOE de Chávez, Griñán o Susana Díaz. El PSOE de los señoritos, castigado por nepotismo y la corrupción, ha hecho indistinguibles a los dos partidos, por lo que el votante socialista ha votado sin miedo a un Moreno Bonilla que se vendió muy acertadamente como el antídoto a la ultraderecha (aunque en algunas políticas no se distinguirán demasiado, precisamente). Si le sumas a eso un candidato socialista, Juan Espadas, con menos carisma que un cacahuete deprimido, y un Podemos partido en dos, el cóctel difícilmente podría haber salido de otra forma. 

Por otro lado, si en las anteriores elecciones explicábamos que los resultados andaluces no debían verse como un indicio del famoso “cambio de ciclo”, este año la situación es muy distinta. En las anteriores veníamos de varias décadas de socialismo gobernando Andalucía, es decir con un obvio desgaste de años gobernando. En cuanto a la candidata, Susana Díaz, heredera de Chávez y Griñán, es decir, manchada aunque sea por herencia por la corrupción de los EREs, tampoco llegaba en su mejor momento tras perder el control del PSOE nacional. Llegar a unas autonómicas cuando has dado un golpe de Estado en tu propio partido para echar a Pedro Sánchez, quien consigue relegarte de nuevo al feudo andaluz meses mas tarde, no es la mejor carta de presentación, sin duda. Como poco, llega con la pátina de perdedora. Y así fue, perdió contra un candidato del PP andaluz poco conocido pero con un mensaje claro y sencillo, derrocar al "socialismo andaluz de los ERE" que “ya ha gobernado durante suficiente tiempo”. Hay mensajes que se venden solos.

Eso fue hace cuatro años, pero en la actualidad, las cosas han cambiado bastante. El PP también. Ya no lo lidera un Pablo Casado hipervitaminado e infraformado, sino un Feijóo que apenas ha hecho oposición en su carrera, pero que sabe ser y venderse como presidenciable. No ha hecho otra cosa en la última década, de hecho, más allá de fotos en yates con narcos. Bonilla, por su parte, ya viene con la carrerilla de quien ha gobernado durante cuatro años sin excesivos problemas. Le ha beneficiado su alianza con Feijóo, a pesar de que no lo ha utilizado casi nada en campaña (así como tampoco ha usado apenas logos del PP), igual que benefició a Francisco Camps ser el salvador de Rajoy en el Congreso de Valencia tras perder las elecciones en 2008. En realidad, son muchos los paralelismos entre Valencia y Andalucía si miramos estas elecciones. Igual que sucedió en Valencia, que fue un feudo histórico del socialismo en los años 80, esta Andalucía de 2022 parece que va a seguir el mismo camino, asentarse en la comunidad como lo hizo el PP valenciano de Eduardo Zaplana, Francisco Camps y Rita Barberá, que dominaron la comunidad durante casi 20 años. En resumen, valencianizar Andalucía.

La victoria de Moreno Bonilla se explica además también por, como comentábamos antes, la no utilización del nuevo líder del PP y del logo de su propio partido. No es porque no sean buenos perfiles electorales, sino porque el objetivo de esta campaña era precisamente atraer el voto socialista o el voto indeciso, para poder gobernar en solitario. Objetivo conseguido. 

Por eso decíamos al principio que no creíamos que a pesar de conseguir el primer presidente del PP andaluz de hace cuatro años no supuso un cambio de ciclo a nivel nacional. De hecho, Pedro Sánchez se ha pasado cuatro años tan campante. Pero en esta ocasión, con nuevo liderazgo en el PP y un Sánchez que parece haber perdido el rumbo en los últimos meses y el apoyo de los partidos que le han apoyado en la legislatura en el parlamento, no podemos decir lo mismo. Agarrémonos y preparemos las palomitas, que vienen curvas. 

divendres, 20 de maig del 2022

Pegasus y la cultura política

 Hemos comentado muchas veces la doble vara de medir que se ha tomado con el independentismo y con determinadas posturas de izquierdas en este país. La persecución que han perpetrado determinados movimientos tectónicos del Estado para espiar a quien espiar, fabricar informaciones falsas, influir en elecciones de forma ilícita, se ha hecho más que evidente con el “Caso Pegasus”. Esta es una caja de truenos que ha evidenciado lo que a muchos españoles ya les parece bien, que contra la izquierda y el independentismo, como decíamos hace un mes en este blog, VALE TODO.

Es decir, poco importa que se espíe a otros partidos durante negociaciones de legislatura, poco importa que ese fabriquen noticias falsas para acabar con reputación de políticos independentistas o de Podemos, poco importa que determinados jueces crean que está justificado espiar al vicepresident de la Generalitat o a ganador de las elecciones a la alcaldía de Barcelona, Ernest Maragall. Poco importa, digo, porque como ya hemos mencionado alguna vez, a mucha gente le importa más la unidad de España que la democracia. El concepto de democracia real, me refiero, no el sistema político que hay en España, que no es una democracia. Y afirmo eso porque es muy difícil que exista una democracia en un lugar donde la mitad de la población cree que está bien espiar a rivales políticos o a futuros socios, o inventar noticias falsas para que determinados partidos no lleguen al poder. Es decir, que aprueban la corrupción política.

Porque la democracia es mucho más que el sistema político, mucho más que las instituciones, mucho más que la arquitectura democrática que se fundamenta en la Constitución, los poderes del Estado o los estamentos socioadministrativos que los forman. La cultura política de un país es fundamental para realizar una revisión de lo que ocurre en nuestra sociedad y los atajos, delitos o crímenes que algunos toman para conseguir sus objetivos. La cultura política es la que permite a una sociedad rechazar y repudiar determinadas tácticas políticas, determinadas acciones judiciales o determinados movimientos de lo que de forma simplista pero efectiva se ha denominado como las “cloacas del Estado”. Una sociedad acrítica con la corrupción, como es buena parte de la sociedad española, que prefiere que manden los suyos a que haya una democracia firme y consolidada, respetuosa con los derechos sociales y que no cometa “Casos Pegasus”, o “Watergates a la española”, que es lo que es este caso.

Al tener la sociedad española una falta de cultura política, de respeto por el adversario, de respeto por la diferencia, que no disidencia, política, está esta sociedad condenada a caer en la corrupción, en el espionaje (por muy justificado por la fiscalía y autorizado por un juez que esté). Cuando Villarejo es tildado de demonio que avergüenza al sistema por un lado, pero se le paga millones por otro  para que haga el trabajo sucio, la política española tiene un problema. Y cuando a la sociedad española esto ya le parece bien, o le queda muy lejos, o le importa tres mierdas, la democracia tiene un problema con España. Porque la permisividad con algunos es la condena futura para otros. Las vistas gordas en este sentido, salen caras. Los perseguidores de hoy son los perseguidos del mañana. Este es un concepto que desde muchos sectores no se quiere creer, pero con el que se tropezarán tan pronto como la ultraderecha vuelva al poder. Que volverá. Y cuando eso ocurra…

dimarts, 19 d’abril del 2022

Pegasus y la política del "TODO VALE"

Esta semana conocíamos una noticia que ya hace unos meses se publicó y pasó muy desapercibida en los grandes medios y la opinión pública, la utilización del software de espionaje Pegasus por parte del Estado para espiar, entre otros, a líderes independentistas, activistas, empresarios, abogados y varios familiares de todos ellos. En esta ocasión ha sido El País (y detrás suyo, todo el resto de medios) quien se ha hecho eco, ya que el grupo de expertos de ciberseguridad Citizen Lab, de Toronto, han confirmado el espionaje realizado. Pegasus es un software de espionaje creado por la empresa israelí NOS Group, y según los expertos, es probablemente el más puntero en la actualidad, hasta el punto que se vende exclusivamente a instituciones estatales y gubernamentales para luchar contra el terrorismo. Es decir, no se vende a personas o empresas privadas en ningún caso.

El Gobierno tiene un papel muy delicado en la actualidad, a pesar de que nieguen desde el PSOE estar implicados en el espionaje y desde Podemos exijan que “rueden cabezas y se depuren responsabilidades”, ya que el hecho que sólo Estados y Gobiernos puedan usar este software es una pistola humeante difícilmente ocultable. Aunque decidieran vender el relato de que lo compró y utilizó únicamente el Gobierno Rajoy, es altamente improbable que desde el Gobierno Sánchez, que ya llevan cuatro años al frente del Ejecutivo, desconociera de su existencia o de su uso por parte del PP. O incluso, que no hicieran uso del mismo.

Y sobre todo cuando, ante las peticiones de los socios de Gobierno, la respuesta es, siendo generosos, muy tibia y poco convincente. Bajo la alfombra estos temas visten mejor y ensucian menos al Estado, pero una vez fuera, son dificilmente ocultables porque la mancha ya está allí y no hay quien la quite. Probablemente porque, igual que en el caso del comisario Villarejo, es un arma que todos usan contra lo que ellos consideran “los enemigos del Estado”, aunque estos sean ciudadanos del mismo. No extraña entonces que medios clásicos de la derecha como El Mundo o ABC no traten a fondo un tema que podría ser carnaza para entorpecer o hacer caer al “Gobierno más progresista de la historia”. Ni un pam de net, como decía mi abuelo.

Aunque quizá lo más preocupante de todo es que buena parte de la ciudadanía (aunque no toda) se puede dividir entre los que les importa tres pepinos que se espíe a independentistas, porque les queda lejos, y aquellos a quienes les parece lógico usar este software contra quienes quieren romper España. Y contra sus abogados. Y contra sus conocidos. Y contra sus parejas. Porque en una guerra vale todo, por muy despreciable que sea, y hay que ganarla cueste lo que cueste.

dimecres, 13 d’abril del 2022

El futuro del país

La luz sigue en niveles astronómicos, los carburantes (a pesar de la rebaja del Gobierno de 5 céntimos) están altísimos, la comida, por todo ello, está cada vez más cara y por supuesto los sueldos no van a subir a corto plazo.  A pesar de que la economía ha mejorado bastante tras el fin de la pandemia, no parece que un aumento en los sueldos vaya a estar en la agenda de la patronal. Como reza su mantra, “No es el momento”. Como si alguna vez en la historia de la patronal hubiesen considerado lo contrario. Pero antes de que el tertulianismo patrio comience a echarse a la cabeza los sindicatos, las pymes, los funcionarios, los autónomos y los asalariados, como si fueran armas arrojadizas de un teatrillo barato, deberíamos reflexionar sobre un par de asuntos.

¿Cuál es el futuro de este país, si las grandes empresas energéticas eléctricas y petroleras son todopoderosas e impiden que prolifere sin tantas ataduras ni peajes las energías limpias o el autoconsumo? ¿Cuál es el futuro de este país si, como comentábamos en el anterior post, el PSOE se ha vendido desde hace bastantes años al capital? Quizá nos espere un futuro como el de Francia, en el que en el menú de las elecciones presidenciales existen sólo dos platos, la nueva derecha de Macron y la nueva ultraderecha de Le Pen. Siempre he dicho que otra derecha es necesaria en España, que el PP tiene mucho a envidiar a las derechas europeas, en su mayoría menos casposas y más proclives a aislar a las ultraderecha.

Por mucho que Núñez Feijóo se empeñe en mostrar su cara más moderada y centrista, lo cierto es que su primera decisión, aún antes de ser oficialmente nombrado líder del PP, ha sido autorizar que el PP de Castilla La Mancha pacte con la ultraderecha. Nadie en su sano juicio puede creerse que como líder in pectore no tenía poder para detenerla o que “lo decidió Casado” (lo decidiera realmente o no) o que él no la conocía o le era imposible detener esa decisión. El PP no funciona así. En el PP el líder manda, el resto obedece. Punto.

Si en el PP aceptan la ultraderecha como lo que ha sido siempre, una parte escindida de ellos mismos, y por lo tanto, un aliado natural. A pesar de que lo hagan (o nos hagan creer que lo hacen) con una pinza en la nariz.

Por eso es tan importante que exista una izquierda fuerte en España, no descafeinada, no asimilada por el sistema, no deudora de los bancos y no al servicio de las eléctricas. Es necesario un partido de izquierdas fuerte, un partido que obviamente no es el PSOE. Podemos por su parte, haría muy bien de volver a intentar consenso con las distintas formaciones de izquierdas de todo el territorio, pero sin querer asimilarlos u absorberlos, como han intentado sin éxito en los últimos años, provocando precisamente el fin del los bloques comunes en distintas comunidades. Si no aceptan que, aunque comparezcan bajo un paraguas común, son entidades distintas, nunca conseguirán que la macedonia de partidos de izquierda se unan en un proyecto común.

dissabte, 26 de març del 2022

Vendidos al capital

La vida ha derivado en los últimos 15 años en una suerte crisis, momentos históricos, pandemias y guerras que han desmontado por completo tanto el Estado del bienestar como la clase media. Dicen los milenials que están ya hartos de momentos históricos, sucesos imprevisibles y cambios climáticos que devastarán el planeta cuando ellos lleguen a los 40. Entre la rabia juvenil contra los destructores del planeta y el pasotismo de las clases dirigentes, que retrasan década tras década el tomar medidas para disminuir las emisiones de carbono, es obvio que hay un término medio, pero también lo es que ese termino medio ni resolverá el problema ni evitará el cataclismo climático que se nos viene encima, según los científicos.

Por otro lado, nos encontramos una socialdemocracia no descafeinada sino vendida al capital, que prefieren defender a las eléctricas que a los ciudadanos. No es un caso en absoluto nuevo, en España llevamos décadas viviéndolo, siendo el penúltimo ejemplo el aumento descabellado del precio de la luz des de la reforma del verano pasado de los tramos eléctricos. El gobierno supuestamente más progresista de la historia (probablemente la mayor mentira que se ha contado en España desde el “Fue ETA” de Aznar y el Mundo sobre el 11-M), no sólo no va a hacer absolutamente nada por solucionar este tema sino que es cómplice de él y JAMÁS, repito, JAMÁS, va a proponer un cambio legislativo del mercado eléctrico para evitar que las tres eléctricas se enriquezcan mientras el resto de trabajadores, pymes e incluso algunas grandes empresas se vayan a pique por este asunto.

Antes mencionaba el penúltimo, pero el último ejemplo de que el gobierno está vendido al capital es el aumento, de nuevo, del precio de los carburantes, y la consecuente huelga de transportistas, que afecta no sólo a estos trabajadores sino a todo el país. Pedro Sánchez ha comentido un error garrafal al menospreciar este problema, igual que a Rubalcaba (porque Zapatero en esa época ya ni controlaba su partido) le estalló el 15-M en la cara y dio alas al PP de Rajoy. Que se cuide mucho Sánchez de cometer este tipo de errores, y que los corrija con celeridad, porque Feijóo no es Casado, a pesar de que suelte salvajadas estilo VOX como que matar a los hijos de tu pareja no es violencia de género.

Hasta ahora el “Manual de supervivencia” que le ha servido hasta hoy puede necesitar una actualización en una situación inesperada de Guerra en Ucrania, revuelta de transportistas y un jefe nuevo de la oposición. El final de la carrera del actual presidente puede estar cerca si menosprecia a los problemas de la ciudadanía.

divendres, 25 de febrer del 2022

Tres eventos

 Esta semana he anotado tres eventos importantes que es necesario mencionar.

En primer lugar la muerte de dos periodistas que me marcaron en mi juventud. El primero alguien que sin exageración alguna puede ser nombrado, a su pesar, una leyenda del periodismo de este país, Josep Martí Gómez, quien sin haber estudiado la carrera ha dado lecciones sobre periodismo desde hace 70 años en el Correo Catalán, La Vanguardia, El País o La Cadena SER, donde le descubrí en sus comentarios finales de la Hora 25 de Carlos Llamas. Un maestro de periodistas difícilmente comparable que tocó todos los palos y excelió en todos ellos. Descanse en paz.

También descanse en paz uno de los periodistas clásico de la Cadena COPE, Juan Pablo Colmenarejo, a quien tuve el lujo de entrevistar en un par de ocasiones y que siempre se mostró cordial y amable en el trato. A pesar de estar a una gran distancia ideológica, siempre le escuché respetar a quienes no pensaban como él en su programa La Linterna. Siempre he dicho que si una derecha española se pareciese mucho más a la que Juan Pablo Colmenarejo representaba, que a la del recientemente fallecido (políticamente) Pablo Casado, este país sería muy muy muy distinto.

Eso entronca con el segundo evento de la semana, la caída a los infiernos del líder del PP. Pablo Casado ha demostrado ser un pésimo dirigente del partido. Sin rumbo aparente, con continuos vaivenes ideológicos (ahora soy liberal, ahora conservador, ahora quiero ser de VOX...), se le puede acusar de ser uno de los culpables de que la ultraderecha tenga el poder que tiene actualmente (sólo después de Ciudadanos y Albert Rivera). Igual que ellos, en lugar de centrar sus partidos, los extremaron intentando competir a ultraderechista con el partido de Abascal. El resultado de esa estrategia para Ciudadanos ya se ha visto, y el de Casado, también. Si copias las estrategias del lobo, es cuestión de tiempo que te acabe devorando el lobo original.

Cuando se publicó la noticia de que el PP había espiado a Ayuso, era obvio quien iba a ser el vencedor de esa contienda, por varias razones. Miguel Ángel Rodríguez se adelantó a la publicación de la noticia, la propuso él no como un caso de corrupción sino como un caso de espionaje (en Madrid ya se conocen casos similares en el pasado como el de “la gestapillo” de la capital, que escondió el delito con un supuesto caso de espionaje). De esa forma, MAR tenía marcado el camino del relato, que fueron comprando los grandes medios de la derecha y que fue confirmado con probablemente una de las jugadas más torpes del aún Pte. del PP: criticar públicamente a Ayuso por un caso de corrupción, en un partido político en el que la corrupción no sólo no penaliza, sino que casi se puede decir que legitima.

La torpeza, más allá de la falta de preparación y de haberse rodeado de gente tan o más mediocre que él, ha sido lo que ha condenado a Casado. Otra gran diferencia con Ayuso, que tiene colaboradores muy bien preparados rodeándola. Al final Casado se ha ido quedando solo, por su pésima gestión y por su nula capacidad propositiva, a menos que hablemos de descalificar al adversario, que en eso era claramente creativo: Felón, filoetarra, bolivariano, secesionista y golpista eran algunos de sus adjetivos más habituales. Curioso, y muy gratificante, que él que usó tantas veces la palabra “golpista”, no haya podido evitar los barones de su partido le hayan echado con un golpe de estado. Él también, descanse en paz (políticamente).

Para terminar, tristemente, esta semana hemos sido testigos del tercer evento de de la semana. La guerra entre Rusia y Ucrania ha empezado cuando pocos la esperaban realmente. Después de la campaña de fuerza de Putin para que Ucrania no entrase en la OTAN y después de que EE.UU. y esta organización jugaran a calentar el conflicto creyendo que el líder ruso no se atrevería a invadir a sus vecinos, se vio claramente cual de los dos bandos estaba marcándose un farol. Este error estratégico ha llevado a que una de las potencias mundiales haya llegado en menos de un día a la capital, Kiev, que tuve la suerte de poder visitar hace unos años. 

Los habitantes de Kiev, escondidos en el metro durante los bombardeos rusos. 

Sus gentes son serias, muy serias, pero a la vez muy amables. Recordábamos con mi hermano como en una ocasión preguntamos a un ucraniano cómo llegar a un lugar de la capital. Este nos contestó con una expresión ruda, y una cara pétrea, pero a la vez dándonos todas las explicaciones y aún más para poder llegar sin problemas. Dentro del frío exterior de sus expresiones se oculta el calor de una gente amable y dispuesta a ayudarte en cualquier momento. 

Cuales van a ser las consecuencias de esta guerra relámpago es aún una incógnita, no sabemos cómo va a cambiar el mal llamado Orden Mundial, aunque, de momento, ya han  provocado el encarecimiento los precios de la energía, aún más. Qué nos depara el futuro, lo veremos en las próximas semanas, pero aterroriza pensar en cual puede ser el siguiente paso de un Vladimir Putin que aún no ha encontrado a nadie que pueda pararle. 

Y eso no nos puede permitir descansar... en paz. 

dilluns, 25 de gener del 2021

El lío de las Catalanas'21

El siguiente artículo fue escrito para la Revista Luzes en gallego (podéis leerlo aquí). Esta es la versión original del mismo. 

Hace mucho tiempo que cuesta entender las resoluciones judiciales relacionadas con Cataluña. Y más si analizamos las últimas, relacionadas con el Covid. No negamos que las resoluciones estén ajustadas a derecho, pero en ocasiones algunos jueces, magistrados y fiscales parecen olvidar que estamos en un periodo de pandemia mundial, con una enfermedad mortal campando a sus anchas por todo el territorio y con un sistema sanitario al borde del colapso.

Pero demos un paso atrás: La inhabilitación de Quim Torra llevó a la convocatoria de elecciones el 22 de diciembre, fijando la fecha automáticamente (como estipula la LOREG) para 54 días más tarde, es decir, el 14 de febrero. El decreto de convocatoria ya incluía la posibilidad de aplazarlas a causa del Covid. Para evitar que las elecciones coincidieran con la tercera ola, el vicepresidente Aragonés firmó un decreto “de rectificación” en el que retrasaban las elecciones al 30 de mayo. Ese decreto es el que la Justicia ha paralizado. Una decisión difícilmente entendible a nivel sanitario ya que obliga a votantes y participantes en las mesas electorales a exponerse a un virus mortal, ya sea en su cepa británica o no, cuando se podría hacer en fechas menos peligrosas.

Todo ello con un ministro de Sanidad, Salvador Illa, recién nombrado como candidato y con un CIS bajo el brazo que, como analizaron en La Vanguardia, situaría al nacionalismo / independentismo con una cifra poco creíble del 40% de los votos, mientras el resto de sondeos les sitúan entre el 46 y el 52%. Es un dato tan poco creíble de hecho que no se registra desde 1980. Es mucho más probable que ERC gane las elecciones y gobierne con PSC como socio, por tanto, la tezanización del sondeo parece bastante obvia.

Pero quien debería velar por la salud de todos los votantes, parece muy interesado en que estas elecciones se celebren cuanto antes, a pesar de que nos ha recalcado hasta el aburrimiento que hasta que no empiece la campaña no dimitirá de su cargo de ministro y se dedicará “al 101%” a la salud de los españoles. Incluso el Presidente Sánchez está de acuerdo con jugar a la ruleta con la vida de los catalanes para poder cerrar “cuando antes un ciclo estéril, una década fracasada y abrir paso a un cambio” que “se llama Salvador Illa”. Suponemos que con “fracasadas” se refiere a todas las campañas del PSC de la última década.

En el resto del bloque unionista, Ciudadanos prevé una caída estrepitosa en escaños tras una legislatura decepcionante (recordamos que ganaron los últimos comicios y ni presentaron candidata en la investidura), en la que se produjo la dimisión del gran líder Albert Rivera, la marcha de Arrimadas a Madrid, la celebración de las primarias catalanas y la decapitación de la candidata ganadora de las mismas Lorena Roldán para que Carrizosa se pusiera al frente de los naranjas. Una jugada maestra que acabó con el fichaje de Roldán por el PP a pocos días de las elecciones. Además, se prevé que VOX entre por primera vez en el Parlament precisamente a costa de votos de PP y Cs, con lo que hacer pronósticos sobre cómo acabarán los porcentajes entre los tres partidos aún es un misterio digno de un catalán ilustre como Sandro Rey.

Mientras tanto, en el bloque independentista, si es que ERC aún lo es, las aguas están igual de alteradas que en otro bloque. La antigua Convergència, otrora “la casa grande” del nacionalismo catalán, se ha convertido en un “edificio de apartamentos” al estilo de La que se avecina, con todos los vecinos a la gresca. Junts acoge a los puigdemontistas, PDCat a los nacionalistas e independentistas más moderados y PNC (Partit Nacionalista Catalá, una suerte de PNV catalán), reúne a los restantes nacionalistas no independentistas (léase Marta Pascal, Carles Campuzano & Co). Todo esto, hijos míos, anteriormente era un solo partido.

Por su parte, también quedan la eterna aspirante al título, ERC, que en los últimos dos años se ha vestido de Convergència para intentar, por fin, reganar una Generalitat que no lideran desde tiempos de la II República. Este giro peixalcovista (es decir, decidido a pactar con el PSC en caso de ser necesario para volver a gobernar) podría funcionar en un determinado tipo de votantes, pero definitivamente les alejarían del votante independentista más arrauixat (o pasional, ahora con Puigdemont). Lo que ganen por un lado, quizá lo pierdan por el otro.

La CUP por su parte sigue viva, que ya es mucho dado el perfil bajo de este partido en las últimas legislaturas, y es probable que repita resultados a pesar de ello. Con más tiempo, incluso podríamos analizar el aplazamiento de las elecciones del Barça. Pero eso, como dicen los clásicos, ya es otra historia.

diumenge, 16 d’agost del 2020

La obsesión con "la Patria"

En los últimos tiempos veo en determinados líderes de opinión de la izquierda más cercana al PSOE empecinarse en llevar la banderita española en sus perfiles online. Al parecer, hay una obsesión con demostrar que se puede ser patriota y de izquierdas. Con todo el respeto, pero ¡Qué manía tiene la gente con ser patriota! Yo soy independentista, pero ni me considero patriota ni voy con la bandera de Catalunya en ninguna de mis prendas de ropa. ¿Qué necesidad hay?

Sinceramente creo que la izquierda española ha perdido el norte absolutamente, comprando el discurso de la derecha y sobre todo, los símbolos de la derecha. Llevar la banderita para decir "soy de izquierdas y español" es LITERALMENTE comprar la simbología patriotica de la ultraderecha más rancia de este país.

Vemos a grandes totems del izquierdismo llevar la bandera española en su ropa o en sus perfiles de Twitter, intentando que quede claro que también son patriotas aun ser de izquierdas, pero me pregunto ¿desde cuando SER PATRIOTA ha sido una prioridad para la izquierda? ¿Critican a "los nacionalismos" y al independentismo, pero ahora con todo el desparpajo llevan una bandera española?

¿Cómo se come eso? ¿Está determinada izquierda tan idiotizada que prioriza intentar comprar terreno a la derecha en lugar de fidelizar y aumentar su propio mercado electoral de izquierdas? ¿A quien creen que van a convencer con el nacionalismo español de llevar la banderita? ¿A los obreros? ¿A la clase media precarizada? 

Recuerdo, hace cerca de 20 años, en los 2000 los Guiñoles de Canal + hicieron un gag con grandes líderes del PSOE en un futuro distópico llevando en 2020 un bigote como el de Aznar, para intentar conseguir algún voto tras 30 años de aznarismo ininterrumpido. Estamos en la misma situación, la "izquierda de Estado" está tan perdida que no saben quienes son y se han olvidado de quienes eran. 

El día que estén más pendientes de reformular el Estado siguiendo su ideario de izquierdas y republicano (en lugar de simplemente ser una pieza más de él), se podrán dar cuenta que copiar e imitar a quien deben combatir es como entrar voluntariamente en un campo de minas: Un suicidio.

dilluns, 11 de novembre del 2019

Análisis Elecciones 10N: ¿Quien lo hubiera imaginado?

La semana pasada hablaba de estas elecciones. Hoy por la mañana vemos que se ha cumplido el pronóstico de un aumento exponencial de VOX (han duplicado los resultados de abril) y hemos visto que la apuesta de Pedro Sánchez no sólo no le ha dado más votos, sino que usando el mismo discurso que la derecha no ha conseguido ni uno de los escaños que quería robarle a Ciudadanos. Exitazo. Como escribía el día 6, "¿Qué podía salir mal?". El PSOE y Ciudadanos no han entendido que hacer el mismo discurso que la ultraderecha solo beneficia... (segundos de tensión)... (redoble de tambores)... (Ay, qué nervios!) A LA ULTRADERECHA! ¡Qué sorpresa amigous! ¿Quien lo hubiera imaginado? ¿Quien podría haber pronosticado que años y años de discurso tensionado de Ciudadanos en y contra Cataluña causaría el ascenso de la ultraderecha y la caída en picado de los de Albert Rivera? ¿Quien podría imaginar que usar el mismo discurso que la ultraderecha no conseguiría ni un solo voto o escaño a un partido que se autodenomina socialista como el PSOE? ¿Quien podría haber predicho que aprobar en campaña electoral un decreto ley que permite bloquear webs y redes sociales sin orden judicial no iba a dar ni un solo voto de izquierdas al PSOE? Hay que reconocer que el único político que se dio cuenta del error fue Pablo Casado, que después de haber normalizado a VOX con la ayuda de Cs en Andalucía, se dio cuenta que le estaban dando cuerda a un lobo que podía acabar comiéndoselos con el tiempo. Cambió su discurso y se fue hacia el centro (a pesar de no variar ni un milímetro su discurso sobre Catalunya) para diferenciarse de los otros fascistas de VOX. En fin, ahora, a apechugar con lo ocurrido, a dar el finiquito a según qué politólogo iluminado y a replantearse cómo no estrellarse en las próximas semanas. Porque si la pasada investidura ya fue un espectáculo lamentable, este quinto intento de Pedro Sánchez puede ser el definitivo: Preparando palomitas.

dimecres, 6 de novembre del 2019

¿Qué podría salir mal?

Escribo este texto hoy, 6-11-2019, antes de las elecciones del 10 de noviembre para que no se diga que puedo llegar a ser ventajista o que este mismo texto pueda tener un tono de "a toro pasado...". Lo cierto es que uno se pregunta a veces en qué narices piensan algunos políticos de nuestro país cuando planifican las estrategias de campaña electoral.

Es cierto que España se está volviendo "majara" (y perdón por el palabro científico) en cuanto a política se refiere, pero lo cierto es que uno no entiende muy bien qué narices le ha pasado al PSOE en las últimas décadas. De ser un partido en el exilio en el Franquismo, ilegalizado y en la clandestinidad, ha pasado a realizar el mayor spot franquista de los últimos 40 años, cuando hace unas semanas promocionaron y televisaron el 2º entierro de Estado del dictador.

A Pedro Sánchez por su apariencia física le acusaban en sus primeras semanas de político de 1ª línea (cuando se presentó a la secretaría general y no le conocía nadie) de ser un maniquí. Hoy posiblemente esa descripción no podría ser más adecuada, por razones distintas. Es un político que le pongas la chaqueta que le pongas, le queda estupendamente. Hoy una roja, y le queda bien, hoy una naranja, y le queda bien, hoy una azul, y le queda bien, hoy una de VOX, y ...

Los políticos como Pedro Sánchez son así, completamente vacíos de contenido y les queda bien casi cualquier cosa. Pero la política es algo más que eso. "Quedar bien" es un buen valor como candidato electoral pero no debería ser lo único que presentar a un electorado. Más aún si has sido incapaz de que te elijan como candidato en 4 intentos de investidura y sólo has conseguido ser Presidente tras una moción de censura. Más aún si acabas de repetir elecciones porque querías ganar con mayor margen para no depender de los independentistas. Pero a pesar de lo que muchos analistas y políticos piensan, la gente no es idiota.

Si llevan ya unos cuantos años votando una mayor diversidad de partidos, si acabaron con el bipartidismo, es porque este demostró un sistema político corrupto, ineficaz y de espaldas a la ciudadanía. Este país necesitaba ventilar el aire podrido que asfixiaba a la política estatal. Si Pedro Sánchez y sus asesores no han entendido eso es probable que les quede poco tiempo en el poder.

Otro factor que podría llevar al PSOE a la oposición a pesar de encabezar las encuestas es el cambio de discurso de los supuestos socialistas. De un "hay que pactar con Catalunya" hemos pasado a un sutil "tenemos que acabar con lo que no sea españolismo en Cataluña". Por ejemplo, en el pasado debate electoral las propuestas de Pedro Sánchez en su minuto final fueron sobre la escuela catalana, sobre TV3 y sobre los referéndums. Joder, cualquiera diría que preside VOX.

Pero la derechización del mensaje del PSOE no es algo nuevo, este partido lleva décadas perdido, comprando ideas al PP y a la ultraderecha. Cuando tu mensaje en campaña elctoral es "bandera de España" en lugar de "derechos sociales e igualdad" (como solía ser años atrás), es que algo va mal. Muy mal.

Y más aún con unas elecciones en ciernes, con un partido de ultraderecha normalizado e institucionalizado gracias a Partido Popular fundado en su origen de AP por los 7 líderes del Franquismo, gracias a los años de radicalización política de Ciudadanos y gracias a un PSOE que necesita un coco para disimular que ahora son de derechas a cara descubierta.

Así que cuando al PSOE le vayan bastante mal las elecciones (a pesar de ganar) y el Trifachito vuelva a gobernar en España, espero que alguien en ese partido reflexione sobre su cambio de mensaje, su constante derechización y le den de collejas hasta que le quede el occipucio bien rojo al que propuso imitar los mensajes de VOX en campaña con el argumento "¿Qué podría salir mal?".

dilluns, 25 de febrer del 2019

Viaje a Madrid

Hace unos días tuve la oportunidad de re-visitar Madrid, una ciudad y una CC.AA. que me acogió durante 10 años con cariño y afecto, y cuyas gentes estarán siempre en mi corazón. Desde que he regresado a Barcelona, hace 3 años, me he encontrado con situaciones algo absurdas y gente que me ha dejado de hablar, o de querer ver cuando viajo a la capital, por mi ideología independentista. Son muy pocos, pero hay varios casos, sobre todo en mi anterior visita.
Lo cierto es que me dejaron sin palabras, porque les consideraba mis amigos de forma sincera. Y quien me conozca sabrá que no llamo amigo a cualquiera. Pasado un tiempo, uno deja atrás el pasmo y piensa "casi mejor, vosotros os lo perdéis" y para seros sinceros, no os echaré de menos porque sé con seguridad que no vais a volver jamás a mi vida.
Por contra, hay quien sí son y creo que serán para siempre mis amigos, quienes te acogen en tu casa, quienes se mueren de ganas de verte siempre que les llamas y quienes se enfadan porque el trabajo les impide verte. En resumen, amigos de verdad. A todos vosotros, gracias.
A nivel político, en mis días en Madrid, tuve la oportunidad de ver a varias personas que trabajan en el partido Ciudadanos. Tengo varios amigos en este partido, (no sé todos, pero los que yo conozco) son gente maravillosa, a pesar de la distancia ideológica que nos separa.
Para las próximas elecciones, creo que Ciudadanos tiene el peor papel posible. Basándose como se basa en la tensión política con Cataluña casi exclusivamente, ha perdido punch respecto a la reciente llegada al panorama nacional de la ultraderecha (que siempre estuvo aquí, pero que se ha visto aupada por culpa de Pablo Casado).
Teniendo en cuenta que ya obtuvieron "voto prestado" de un PSOE en horas bajas y de un PP igual de corrupto que siempre, creo que el futruro de Ciudadanos en el Congreso no es muy alagüeño. La ultraderecha recibirá votos de las tres marías, con lo que PP perderá por la derecha y un poco en el centro, PSOE perderá un poco pero recuperará voto trasladado a Cs, mientras que Cs perderá por la derecha y por el centro/derecha e izquierda.
La similitud de Casado con Rivera (como decían en la serie "Futurama": Jack Johnson y John Jackson) y el hecho de que se peleen por el voto de ultraderecha con PP y los fachas de Abascal, en lugar de ir hacia el centro, plantea un futuro un poco negro para los de Rivera. Creo sinceramente que no saben lo que les viene encima, o no quieren verlo con el mantra de "el PP se está muriendo". Pero por desgracia, no creo que se esté muriendo realmente. Està tremendamente dividido, cierto, pero está lejos de morirse, porque como ya he dicho otras veces "los dinosaurios se mueren muy lento, y mueren matando".
Como con todo, entre la ultraderecha acomplejada y la ultraderecha real, el votante se queda con la real. Entre el centro derecha clónico y el centroderecho real, el votante se queda con el real. Y el movimiento liberal español no es tan grande como para repetir resultados en el Congreso. Por eso, añaden a Arrimadas a la oferta. Les granjeará votos y quizá consigan parar en parte el golpe, pero muy probablemente perderán votos. Y si no consiguen llegar a la mayoría absoluta entre los tres, dudo mucho que los tres partidos sobrevivan a largo plazo.
No me voy a poner a llorar porque uno de los tres desaparezca, pero no estoy seguro de que el partido a desaparecer debiera de ser Ciudadanos, precisamente. Es un partido lamentable, que ha vivido del odio y de la Catalanofobia desde el día de su creación, que no ha aportado nada nuevo a la política aparte de titulares sonoros y chaquetas vistosas. Pero repito, no estoy seguro que, de desaparecer uno de los tres, debería ser Cs.
O sí, quien sabe. La selección natural es tan sabia como cruel, y aún más en política.

dissabte, 9 de febrer del 2019

Manifestación fascista 10F

Una de las cosas buenas de la manifestación ultraderechista de mañana son las fotografías. Reunido todo el fascismo patrio, sin caretas en Colón, como quien se manifiesta en la Plaza de Oriente, pero a cara descubierta. No será la primera vez, pero da argumentos para décadas.
El PSC se manifestó antes con PP, Cs y manifestantes de ultraderecha en Barcelona varias veces en 2017, pero como era por la unidad de España, todo correcto. Ayer esos partidos de derecha manda un comunicado criticando quienes son sus votantes "antidemócrtas". Muy paradójico todo.
Ayer el PSOE, enfrentado contra sí mismo, decide romper el diálogo, más por sus disesiones internas y por evitar que los suyos vayan a la mani de mañana que por lo que digan los indepes. El silencio de Borrell sobre la mani en las últimas 24h ha sido fascinante.
Y hace un par de días, los "intelectuales" de semi-izquierda han añadido presion a Sánchez y poniendo el grito en el cielo por un "relator". El peligro no es que se dialogue, sino que se les rompe su querida España. Si hay que comprar tesis de la ultraderecha, se compran, claro.
Porque la izquierda española prefiere vivir en un sistema creado por un estado franquista moribundo que arriesgarse a crear uno propio, republicano, donde haya una separación de poderes real y en el que las élites nacionales pierdan parte de su poder. Parte. Todo muy lógico.
Y mañana, todos a Colón. Ya sea in person para sacar pecho fascista o para criticarles desde las redes. Pero todos poniéndoles el foco. Yo personalmente me iré al cine, "a ver qué echan". Ignorarles es lo mejor que podemos hacer. Sean felices.

dijous, 17 de gener del 2019

Detenciones de alcaldes de la CUP

Ayer se produjeron detenciones SIN ORDEN JUDICIAL de dos alcaldes. La Policía fue a detenerles a su casa (nada habitual en este tipo de delitos) por una supuesta alteración del orden público en el aniversario del 1 de octubre. Todo ha sido una operación de represión sobre una ideología política (el independentismo). Fueron detenciones ilegales y, en el caso de Ignasi Sabater, alcalde de Verges, errónea, ya que no estaba en las vías del tren como se le atribuye en esa fecha, sino que estaba trabajando.
Es decir, un responsable policial decidió de cuenta propia detener a dos cargos electos en Girona, además de retrasar la entrada de sus abogados en comisaría (con la excusa de "me estás hablando en catalán, no te entiendo"). También se detuvo a periodistas, manifestantes y activistas. Ante esta vulneración de derechos, silencio en el PSOE.
Ni Teresa Conillera (delegada del Gobierno), ni Marlaska (ministro), ni Sánchez (Presidente de Gobierno) han dicho ni dirán nada porque significaria reconocer que A) estaban enterados y dieron el OK a las detenciones o B) no lo sabían y tienen unos policías descontrolados en Catalunya deteniendo a políticos sin orden judicial.
Mientras tanto, tenemos medios de la derecha haciendo gala del asunto, aunque sea en un recuadro de portada, para crear un clima que algunos están deseando desatar, el de la ilegalización de la CUP. La detención preparada de estos dos alcaldes de la CUP es otro de los pasos que desde algunos sectores se quiere potenciar para crear el clima necesario para la ilegalización de un partido que representa a miles de personas en Catalunya y que, oh casualidad, es independentista.
Si repasamos la hemeroteca, hemos leído a Pablo Casado (PP) pedir literalmente la ilegalización de la CUP en varias ocasiones. Albert Rivera (Cs) esta "dispuesto a discutirlo". Lo cierto es que desde ciertos partidos se llevan haciendo movimientos para conseguir una reacción violenta de Arran, para justificar una ilegalización del partido en su conjuto. Estos intentos han fracasado pq A) eran muy burdos (como el asedio policial ante la sede de la CUP el 20 de septiembre de 2017 mientras se producían registros en conselleries) y B) porque en la CUP no son idiotas.
La CUP es un partido democrático y no violento, a diferencia de la ultraderecha que asola partidos y cargos públicos en el resto del Estado. La ultraderecha cree que debe acabar con sus enemigos demonizándolos públicamente, provocando y esperando una reacción violenta. No llegará.
Y no llegará porque la CUP ha pisado mucha calle, mucha protesta social y lleva en las raíces de la sociedad democrática mucho más tiempo que quienes quieren acabar con ellos. Desconfiad de quienes quieren censurar e ilegalizar, porque hoy es la CUP, pero mañana puedes ser tú.
Y el silencio hace cómplice a quienes no denuncian las injusticias, como las detenciones ilegales y sin orden judicial de alcaldes de la CUP. Porque el silencio, de toda la vida, ha sido el mayor aliado de las corrientes ultraderechistas.

dilluns, 15 d’octubre del 2018

Trumpización de la política

Este fin de semana, el flamante líder de PP se ha vuelto a superar. Pablo Casado, ese hombre que miente, manipula y acusa hablando sobre Cataluña. Al peor estilo de Donald Trump, intenta crear un marco de falsedades para intervenir una comunidad no por ser un problema, que no lo es, sino por puro electoralismo.
Lo peor de las desproporcionadas palabras de Pablo Casado de este fin de semana no es que sean falsas, ni que sean por puro electoralismo, sino que hay miles y miles de personas deseosas de creerselas. Y el PP, Cs y VOX les están utilizando para disputarse la derecha española.
En Catalunya ni hay un ambiente de preguerra, ni hay violencia ni la tensión insoportable que Cs y PP anuncian a diario en sus mítines. Pero sí ESTAMOS HARTOS de que se nos use a los catalanes de punching ball de la política demagoga y falsaria de mediocres sin carrera ni máster.
Estamos en realidad hasta las narices de ser objetivo del odio de gente que usa noticias falsas publicadas en periódicos con historial de fake news para sacar partido político. Tener cultura e idioma propios, al parecer está tremendamente castigado en España. Qué triste.
Quizá algún día España tenga una derecha como la que se merecen todos los países y una izquierda que no compre el mensaje destructivo y de odio de la derecha que sí tiene. Hasta entonces, a algunos ciudadanos y CC. AA. nos tocará ser el saco de boxeo de políticos irresponsables. Qué cruz...

dijous, 13 de setembre del 2018

Tesis, Plagios y otras mentiras



Ayer Albert Rivera acusaba en el Congreso a Pedro Sánchez de plagiar su tesis (una teoría que habíamos oído ya hace unos años).
Hoy aparece esta noticia:
Ya os avanzo: en política no existen las casualidades.
Teniendo en cuenta el ambiente en el que estamos (casos de Másters regalados de P. Casado, Cifuentes y Montón), parece claro que la derecha española vuelve a apostar por el "todos somos igual de corruptos" para A) mitigar el daño político por la corrupción en la Educación y B) tratar de acabar con el Gobierno de P. Sánchez con un escándalo fake (o no), como muchos otros que han aparecido en la época de la trama Gürtel o las tarjetas black. De nuevo, en la oposición, la derecha entra en modo Berserker y apuesta por el acoso y derribo.
Ni es la primera vez, ni será la última vez que lo hagan. De hecho, lo harán siempre, pq para la derecha española (heredera del Franquismo y las familias millonarias que se hicieron ricas con él) cree que España es suya y no gobernarla le parece un insulto y un robo inaceptable.
No es ni una derecha democrática ni con sentido de Estado pq, a pesar de que se aprovechan de la democracia para Gobernar, creen que el Estado es suyo y es indigno que el rojerío nacional ponga sus manos en el ejecutivo. Y varios medios de comunicación son cómplices de ello.
ABC, El Mundo, El Español y varios otros han INVENTADO noticias y teorías conspiranoicas durante años para acabar con Gobiernos de izquierda (a veces consiguiéndolo, otras no) en connivencia con el PP (y ahora tb con Ciudadanos). Es la derechona de siempre, con vicios de siempre.
Y en realidad es sorprendente, porque este PSOE no es que sea precisamente muy de izquierdas. Pero eso es indiferente, el poder es el poder y el hambre del mismo es insaciable. Y los partidos políticos y los medios de comunicación van siempre de la mano para conseguirlo.

dijous, 7 de juny del 2018

Nuevo Gobierno

Sobre el nuevo Gobierno, hay muchas cosas a considerar, en muchos aspectos:
Para empezar, el hecho de la salida de Rajoy y su tropa, ya es un éxito. La moción de censura ha conseguido lo que no consiguió la investidura, poner por una vez a toda la oposición de acuerdo. Y digo TODA obviamente pq no considero a Ciudadanos como partido de oposición (a quien se le olvide, votaron en contra de la moción de censura, cuando pudieron haberse abstenido y dar algo de credibilidad a su discurso). El hecho que ése cáncer llamado Partido Popular no gobierne, ya es un éxito rotundo en muchos sentidos. No para el PSOE, sino para España entera.
Hablando ya del nuevo Gobierno en sí, es fantástico ver por fin un ejecutivo con mayoría de mujeres, muy preparadas y, en su mayoría, con un perfil más técnico que de partido. Es toda una declaración de principios y una gran diferencia respecto al "Gobierno de corte" que ha nombrado Rajoy en su segundo mandato, en el que los apellidos compuestos y aristocráticos eran la tónica. Se nota más frescura en este Gobierno.
Aún así, varios aspectos a considerar: 17 ministerios quizá sea una cifra excesiva para un gobierno que apenas va a durar 2 años. Entiendo que Sánchez quiera marcar perfil, pero quizá haya pecado de ambición. En ocasiones es mejor crear menos ministerios (no necesariamente tan pocos como en la era Rajoy) para hacer un gasto más eficiente de los pocos recursos que tendrás en los dos próximos años. Ej: El ministerio de Trabajo y el de Industria podrían ser unidos.
También es cierto que sorprenden (por positivo o por negativo, según quien) nombres para dirigir ministerios como Pedro Duque, Grande Marlasca o Màxim Huerta. Aunque nos entusiasmen o disgusten sus perfiles, no suelen ser el tipo de personaje público a quien encargarías dirigir un ministerio por su carácter público previo al cargo. Desde luego no les descalifica, y probablemente nos sorprendan positivamente (o no), pero es cierto que no son los primeros nombres que nos vendrían a la cabeza para ser nombrados ministros.
Este Gobierno, a pesar de la bocanada de aire fresco que supone, lo va a tener muy difícil. PP y Cs ejercerán una oposición berserker como en la primera legislatura de Zapatero, con la dificultad de tener minoría parlamentaria y la necesidad de pactar cada una de las leyes, y con el Senado con mayoría absoluta del PP. A pesar de su reacción inicial, tampoco auguro que Podemos vaya a ser un aliado fiel de este Gobierno, ya que es en realidad su rival electoral más directo.
A nivel independentista, todos los analistas han considerado peor una situación como la actual, ya que siempre es más fácil luchar contra la derecha rancia que contra quien afirma (recalco, afirma) que quiere dialogar. No me veo capaz de prever qué ocurrirá en este sentido, porque en los últimos tiempos la política nos ha dado muchas muchas muchas sorpresas. Que se lo digan al nuevo presidente del Gobierno.

divendres, 1 de juny del 2018

Moción de censura

Hoy es el enésimo día histórico de la última legislatura.Pero es realmente histórico que haya triunfado esta #MocióndeCensura, por ser la primera que lo hace, por que la gane un tipo como P. Sánchez (quien lo diría) y por la situación en Cataluña (ya sin 155).
La #MociónDeCensura deja de lado a Ciudadanos (que se creían ya los nuevos dueños del local), acaba con la terrible era Rajoy (AL FIN) y revitaliza a una oposición que llevaba un tiempo descolocada. Pero el Gobierno de Pedro Sánchez no lo tendrá nada fácil, será el más gobierno más débil de la historia.
El nuevo Gobierno encontrará todos los palos en las ruedas que nos podamos imaginar, y los que no, porque tendrán a PP y Cs en la oposición en modo berserker. Como en la era ZP, pero multiplicado por la rabia de quien ha sido expulsado de lo que consideraba su casa y de quien se creía ya presidiendo a pesar de tener sólo 34 diputados.
Por no hablar del propio PSOE, parte del cual ni puede ver ni soporta a P. Sánchez, ni lo hará nunca, a pesar de que pudiese consolidarse y repetir como Presidente en unas futuras elecciones. Al menos, hasta las próximas elecciones.
El Senado también jugará un papel fundamental (quizá, por primera vez en su historia) ya que está en manos del PP con mayoría absoluta y no lo pondrá nada fácil tampoco al nuevo Gobierno.
Sea como fuere, la historia de Pedro Sánchez, por muy inútil que algunos le consideremos, es digna de una serie de Netflix. Es un día para alegrarse de la salida de Rajoy, Montoro, Zoido, Cospedal, Soraya, Millo y muchos otros del Gobierno. Más allá de quien venga, más allá de quien les sustituya, la propia salida del PP del Gobierno es digna para celebrarlo con música, sonrisas, amigos y un buen cava. Del caro.

dilluns, 21 de maig del 2018

Catalanofobia y 155

Hace unos días conversaba con un amigo de otra CC. AA. (vamos a decir al azar, Asturias). Me negaba que hubiese un odio a lo catalán en España. Le puse un ejemplo. Si en cualquier ciudad española entras en un bar y gritas "Viva Asturias" la reacción probablemente sea algún "VIVA". Le propuse hacer lo mismo gritando "VISCA CATALUÑA". No hubo huevos.
El hecho que la situación sea absurda (nadie entra en los bares gritando cosas así) y que la coyuntura política evidentemente está que arde más que nunca respecto a Cataluña ayudan a entender el ejemplo, al que sin duda me gustó darle un toque de surrealismo. Pero lo entendió.
La situación política actual ha llevado a los mayores absurdos políticos de los últimos años, como la aplicación del 155 y su mantenimiento, tras la promesa previa de desactivarlo con el nuevo Govern. No me sorprende en absoluto, de hecho era previsible, porque eso beneficia a PP, PSOE y Cs.
No sólo eso, sino que la cantidad de medios de comunicación que han promovido, aplaudido y culpado al independentismo de esa prórroga del 155 les hace cómplices de una pauperrimación de la democracia que vivimos a diario, tristemente, en España.
Ese empobrecimiento, que no es nuevo, se culminará (esperemos que no) con la llegada de Albert Rivera como Presidente del Gobierno. Las razones: La falta de oposición (el PSOE no existe como tal y el PP corrupto se cobrará su precio en una masiva traslación de votos).
El futuro que Ciudadanos ha planeado para España es que importe más ser español que tener una formación y una educación, sumado todo con un programa económico neoliberal, que ríete tú de Maggie Thatcher y Esperanza Aguirre. Pero agarraos que vienen curvas.
Si ocurre, será la victoria del "a por ellos", del "muera la inteligencia" y de la elitización (aún mayor) de la sociedad española, regresando al ricos y pobres y aumentando aún más las desigualdades sociales. Todo vestido con la bandera y critidando nacionalismos.
Lo triste de todo es que un día os levantaréis y será demasiado tarde. Porque un grupo de indepes (y no indepes) majaderos os avisaron que España se iba a caer por un precipicio si todo seguía igual. Y como respuesta les llamasteis: "Nazi, Supremacista, Bolivariano, Etarra o Terrorista yihadista".
Y por si alguien se lo pregunta, no, no me importa repetirme. De denunciar la muerte lenta de la democracia nunca se cansa uno. Quizá mi problema ha sido creerme la española. Aunque no creo ser el único idiota, en este sentido.

divendres, 11 de maig del 2018

President Torra

Escucho a la oposición catalana criticar el perfil Torra como President. Llevan defendiendo que se meta en la cárcel a cualquier candidato decente y ahora se quejan de que no les gusta el propuesto. Ahora, a apechugar.
Aclaro que Torra no es mi perfil preferido, pero dado que se ha exiliado o metido en la cárcel (a algunos dos veces, tras liberarles previamente) a la mayoría de candidatos viables, me parece incoherente y una pataleta absurda criticar un candidato cuando tu no tienes sufientes escaños.
Luego algunos se sorprenden cuando Viggo Mortensen apoya públicamente a una organización claramente democrática como Ómnium Cultural, creada durante el Franquismo para resaltar valores democráticos y culturales. Igual son algunos quienes ya no tienen esos valores.
En este país escuchas a Rivera (A RIVERA, repito) llamar a todo el mundo "golpista", reclamar que el TC intervenga el pleno para que no haya investidura en Cataluña, y algunos idiotas aplaudiendo, cual drones. Que no sea que le convenga que no haya presidente en CAT para sacar rédito.
Rivera y muchos otros parecen no entender cómo funciona la democracia, que no se puede aplicar el poder judicial y policial cuando no te gusta el restultado de unas elecciones. Se trata de conseguir representación suficiente en un parlamento. Si no la tienes, hazlo mejor.
Se entiende ahora mucho más su falsa ruptura con el PP porque, según dice, no aplica suficientemente el #155. Le conviene dureza, porque es lo que le da votos. "Aprovechategui" parece un adjetivo muy apropiado para alguien que ya se ve Presidente de España.
Le recomiendo a Rivera que tenga más prudencia, los movimientos de votantes de un partido a otro son lentos. Que se lo digan a los amigos de Podemos y su "no sorpasso" que nos ha llevado a donde estamos ahora mismo. Creerse tanto las encuestas, con lo que fallan, tiene sus riesgos.

dissabte, 21 d’abril del 2018

Sueños rotos

Cada vez que escucho a Albert Rivera da la impresión que se cree ya futuro presidente. Y espero sinceramente que se de una hostia parta electoral para ver la cara que se le queda.
Por eso, porque vengo ya avisando años que sería mucho peor (a nivel socioeconómico) incluso que el PP y porque me parece que Ciudadanos no es más que (con excepciones) lo peor de cada casa. Los descartes de otros, unidos en un partido falsamente renovador.
Un pandemonio de gente que no quiere nadie, de fascistas con ansias de poder, de socialistas aderechados, de los restos de UPyD o de peperos hartos de la corrupción de su partido matriz. En definitiva drones ansiosos de un liderazgo cool más pendientes de tocar poder que de una ideología concreta.
Un partido nacido hace 12 años para luchar contra la cultura catalana y el nacionalismo de CiU, que se vio propulsado hace 4 años por el #Ibex35 para anular a un Podemos creciente, que hasta la fecha aglutinaba indignación de izquierda y derecha. Les salió bien la jugada.
Así arrinconaron a Podemos a un cuarto proporcional del Congreso y consiguieron la absorción de muchos descontentos de PP y PSOE. Ahora se ven con posibilidades de gobernar, más gracias a su postura anti-independentista, clónica del PP pero sin el desgaste de tener que decidir nada.
Pero si os fijáis, a la hora de la verdad, ni han gobernado alcaldías (tienen 0 en Cataluña), ni CC. AA. (apoyan a PP y PSOE) ni desde luego el Gobierno. Es decir, hasta el momento son humo. Y van repartiendo candidaturas a alcaldías (M. Valls en Barcelona) como si fueran chicles en un patio de colegio.
Ya me daban terror antes, que no eran nadie. Miedo me dan ahora que tienen posibilidades. Y lo tienen todo para consolidarse con unas municipales primero y luego con las Generales. Agarraos fuerte que vienen curvas. Ríete tú de Le Pen.