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diumenge, 15 de maig del 2016

Cinco años de 15-M: La muerte del relato de la Transición

La Puerta del Sol de Madrid, durante la celebración del primer aniversario de 15-M.
Ya han pasado cinco años. Y muchas cosas han cambiado, por desgracia, para peor. Otras muchas, han transformado esta sociedad para mejor. Es una sociedad más viva socialmente, más despierta y más atenta a lo que los políticos hacen. Los medios de comunicación han cambiado también. Para bien y para mal. Para mí el 15-M comenzó una tarde del 10 de abril, en el que fui a una manifestación de Juventud sin Futuro, como podéis leer en este artículo. El movimiento 15-M como tal entonces aún no existía, pero sí un germen que fue creando el caldo de cultivo que llegaría, como explica muy bien Stephane Grueso, cuando 40 personas decidieron quedarse en la puerta de Sol de Madrid. Pocos días más tarde, el movimiento había crecido exponencialmente, llenando plazas de todo el mundo. La indignación se había escampado como un viral. Sólo que esta vez no era cosa de gatitos, sino un despertar social. Yo mismo visité la acampada el 21 de mayo y puedo decir que cambió mi vida. Fue un simple paseo por la plaza, leyendo los carteles (en este link y en este otro podéis ver algunos de los más significativos), pero sobre todo viendo los rostros de ilusión que se reflejaba en los rostros de los allí presentes. Sabían que iban a cambiar el mundo y, en parte, lo consiguieron. 

El 15-M cambió España porque fue un enorme despertador social, apostando por una nueva forma de política, alejada de la profesional, que fracasó en la representación real de sus ciudadanos ("que no, que no, que no nos representan...") y apostando por una política alejada de los liderazgos. Mucho ha cambiado el asunto. Podemos se ha apropiado la indignación social y ha capitalizado el voto indignado, dejando atrás muchos de los postulados originales. Como explican el propio S. Grueso y Juanlu Sánchez en Eldiario.es, "Podemos no es el 15-M, pero sin el 15-M no hubiese existido".

Los hijos del 15-M.
Pero el 15-M fue mucho más que un despertar social, que unas acampadas o que un partido político, cuatro años más tarde. Como podéis ver en la foto superior, es un movimiento que ha tenido muchos hijos. Muchas iniciativas nacidas a partir de este movimiento como el 15m.cc, la 15mpedia, medios de comunicación como el periódico Madrid15MAgorasol Radio (medio en el que nació La Plaza en Llamas), de la cual he tenido el honor de formar parte casi desde sus inicios y hasta hace pocas semanas y desde donde viví la mayoría de los grandes momentos de indignación ciudadana, como las Mareas ciudadanas, distintas huelgas generales, la lucha contra los desahucios, los escraches, el llamado "Toque a Bankia", el 15paRato, o la aparición de partidos políticos de origen social, que tuvieron su culmen en las elecciones municipales del 24M de 2015

Tampoco hay que olvidar a movimientos sociales hermanos del 15-M, posteriores al mismo, como Occupy Wall Street en EE. UU. o la reciente Nuit Debout francesa. 

La muerte de la Transición
Reflexionando, uno se da cuenta de que realmente el 15-M ha cambiado nuestras vidas aunque no lo quieras o no hayas participado en él. La sociedad española ha cambiado enormemente y los resultados de las elecciones del 20-D son un claro ejemplo. La gente se ha hartado de Pepsi o Coca-Cola y lo ha reflejado dándole la vuelta a la política de nuestro país. Se ha escrito mucho sobre si es preferible una ciudadanía en las calles o bien representada por algunos partidos. Lo cierto es que la aparición de Podemos y el lavado de cara de Izquierda Unida han provocado un descenso de las movilizaciones sociales. Ya sea por el enorme retroceso en derechos sociales que ha sufrido Europa, por los recortes económicos que ha llevado a cabo el Gobierno Rajoy o por los incesantes casos de corrupción que han aparecido en estos útlimos cinco años, 2012 y 2013 fueron años en los que se registraron picos enormes de participación ciudadana en las calles. Desde 2014, el suflé ha bajado, no sólo por la aparición de los de Pablo Iglesias y sus distintas confluencias, sino también por un lógico cansancio del activismo. Para quien no lo sepa, ser activista desgasta mucho (no lo digo por mí, sino por muchos compañeros a quienes he visto dedicarse casi exclusivamente a las movilizaciones) y tres años de protestas agotan a cualquiera. Tiene cierta lógica que los movimientos sociales hayan cedido el testigo y que personas, no movimientos, tomen el testigo. Ada Colau, Pablo Iglesias o Manuela Carmena son tres claros ejemplos de ello, aunque sus figuras vayan contra uno de los postulados originales del 15-M, la falta de personalismos y de líderes claros. 

Aún recuerdo cuan desquiciados estaban algunos políticos, tertulianos y medios de comunicación en 2011 cuando desde el movimiento se les decía que no había líderes. Era una risa, sinceramente, porque la vieja política (los políticos y tertulianos de la bilis y la demonización del rival) no sabía a quien disparar, iban como pollos sin cabeza. Y tras las elecciones municipales de 2011, nació entonces el término "perroflautas" y el "olor a porro" que se olió en las asambleas, según un supuesto testigo al programa "El Gato al Agua" de Intereconomía tras visitar la plaza de Cataluña en 2011). Los maravillosos jóvenes que se levantaban contra el socialismo de Zapatero antes de las elecciones, se conviertieron en el enemigo hippy y fumaporros. Delirante.


Creo que la principal conclusión de este quinto aniversario del 15-M es que tenemos una sociedad más despierta, menos pasiva ante lo que nos ofrece la política y más vigilante ante lo que "los nuestros" nos quieren vender. Quienes desprecian a este movimiento, no entienden que fue en su día una lluvia fina (como ya escribí hace unos años) que, lo queramos o no, ha calado completamente en la sociedad española. Ya no esperamos que la política nos solucione la vida, sino que nos preocupamos de crear grupos, acciones o iniciativas para conseguir nuestros propósitos. O como decía un amigo mío, "se acabó la barra libre de la Transición". Y en realidad, la Transición, su relato, murió con el 15-M y, afortunadamente, parece que no va a volver. 

dijous, 15 de maig del 2014

Tres años de 15M


Fotografía de la web Revista-Amauta.org
Han pasado 3 años desde la llegada de 15M, y la sociedad ha cambiado muchísimo, para bien y para mal. Obviamente para bien, en el sentido de que ya no vivimos aletargados, hipnotizados por el viejo cuento de la Transición y de creer en lo que nos dicen los medios tradicionales. En eso, somos absolutamente distintos a 18 meses vista. Recuerdo escribir posts en este blog para preparar las elecciones municipales y autonómicas del 22M de 2011 y tener que olvidarme de ello porque un grupo de gente acampó en Sol, revolucionando las conciencias de miles de ciudadanos. A pesar de no salir en los grandes medios, las redes no hablaban de otra cosa que no fuera la AcampadaSol y sus reclamaciones de una Democracia Real YA, haciendo famosos eslóganes como "No nos representan", "no hay pan para tanto chorizo", "vamos lentos porque vamos lejos" y otros muchos que removieron conciencias de un día para el otro. El paradigma cambió sin apenas darnos cuenta y lo que al principio nos pareció a algunos una panda de chalados, rápidamente comprendimos que la importancia, la relevancia y el calado que ese movimiento iba a tener. 

Para mal, todas las medidas que los gobiernos del PPSOE han implantado desde mayo de 2010 hasta ahora. Se puede decir que "de esos recortes vinieron esos 15Ms". Y cuanto más han recortado los gobiernos, siguiendo mandatos de Troikas, Merkels y FMIs, más se ha concienciado la sociedad. Y, como reacción, más reprimía el gobierno del PP, que parece dispuesto a mandarnos al siglo XIX de una patada en la boca. Hoy en día se habla de regular Twitter, como campaña de humo para tapar que dos militantes del PP mataron a Isabel Carrasco. Los tertulianos y los periódicos a sueldo del Gobierno, como ABC, advierten de que hay que regular Twitter, cuando este periódico y otros de su calaña llevan décadas defendiendo a dictadores y sembrando odio en sus portadas y en sus columnas de opinión. O cuando en las mismas redes gente como Pîlar Manjón, que perdió a un hijo en los atentados del 11M, llevan años siendo insultados y amenazados de muerte sin que la fiscalía haga nada por protegerlos. No es nada nuevo, no nos sorprende viniendo de este periódico, pero hay que denunciarlo cada vez que ocurre, para que no se crean impunes. 

Imagen de la web todocoleccion.net.
Ahora queda la pregunta ¿qué nos espera para los próximos 3 o 5 años? Según los indicadores, más paro, más precariedad, más recortes y más bipartidismo. De hecho, se cocina ya una gran coalición #PPSOE que no sólo confirmaría ése mantra del 15M que afirmaba que "PSOE Y PP, la misma mierda es". Y mis amigos socialistas se enfadan mucho cuando lo digo, pero precisamente porque saben que es verdad. Los matices en las políticas sociales y en ideología no maquillan que ambos partidos van de la mano en buena parte de sus decisiones. Sus acciones políticas marcan lo que un partidos es, no las declaraciones de intenciones, y sólo hay que ver qué acciones han tomado ambos partidos para ver que en más del 70%, son lo mismo. Las actas del Parlamento y los boletines del BOE, no mienten. Pueden gustarnos o no, pero no mienten. 

Sea como fuere, hay que llenarse de energía con esa ilusión que inundó 2011, para seguir adelante, para seguir luchando, para seguir reivindicando, para seguir exigiendo y para seguir siendo un ser humano, porque sólo el pesimismo nos llevará a bajar los brazos y eso es algo que en estos momentos no nos podemos permitir. ¡Feliz 15M!

diumenge, 12 de maig del 2013

15M: Segundo Aniversario

En estos dos últimos años se han producido muchos análisis sobre la evolución del 15M (esta semana han destacado los de Javier Gallego Crudo y el de Iñaki Gabilondo). Hace un año, en el post "15M: Un año después", me preguntaba hacia donde iría el movimiento que ha revolucionado este país desde mayo de 2011. Hoy veo que el movimiento ha recorrido un largo camino de 24 meses en el que se ha pasado de la euforia y la fiesta que supuso la Acampada Sol, a la lucha en las plazas y en la calle, protestando y manifestándose en cada ocasión que se ha presentado. A pesar de ello, aún ahora, dos años después, hay quien sigue sin querer entender qué es el 15M. Aún ahora hay quien no ha entendido que va más allá de la lucha entre partidos, entre patronal y sindicatos, o de las viejas luchas, que por desgracia han regresado para tener una fuerte vigencia. Y digo por desgracia porque la situación social y laboral actual no la hubiésemos soñado ni en la peor de nuestras pesadillas. Hay quien dice que ya hemos perdido esa batalla, pero manifestaciones como la de la Educación del pasado jueves 9, nos hacen ver que salir a la calle sí sirve, ya que la aprobación de la ley LOMCE o la retrógrada Ley del aborto de Ruiz-Gallardón se han postergado, una vez más. Sirve mucho más que quedarse en el sofá criticando cínicamente, desde luego. 

Como hemos explicado muchas veces, el 15M no ha sido otra cosa que un despertador social que nos abrió los ojos ante el letargo de la bonanza económica y que ha servido para que, quienes no se interesaban por la política creyendo que eso no iba con ellos, participen en los distintos movimientos sociales. Si repasamos el último año, hemos comprobado que plataformas como la PAH han cogido una especial relevancia (de hecho, Ada Colau destacaba en esta entrevista la importancia que tuvo el 15M para su plataforma). También hemos comprobado cómo las distintas mareas (la verde de la Educación, la blanca de la Sanidad, la negra de los Mineros y muchas otras que han surgido en este tiempo) se han sumado al esfuerzo colectivo, como sucedió el pasado 23F. Es mucho el camino recorrido, y mucho más el que habrá que recorrer en los próximos meses. También han surgido propuestas que han tomado otros caminos, como el del Partido X (una iniciativa, en mi opinión, muy errada en la forma, aunque cargada de buenas intenciones, por lo que he podido descubrir tras breves indagaciones en el asunto). 

Cual es el camino que tomará el 15M sólo lo dirá el tiempo, aunque parece claro que no llevará el nombre propio, 15M, sino el nombre que cada colectivo quiera darle: Agorasol Radio, Tomalatele, 15M.cc, Marea Blanca, Marea Verde, Marea Negra minera, los colectivos de afectados por las preferentes, Tomalosmedios, 15MpaRato, Interviene G.I.L.A. o cualquiera de los movimientos, agrupaciones o uniones de activistas que hayan surgido del movimiento o que ya existieran antes, como es el caso de la PAH, TeleK, DRY, Attac, Anonymous u otras muchas organizaciones sociales pre-15M. El 15M puso en valor valores ya existentes, olvidados por muchos, y como movimiento social ha evolucionado y se ha transformado en decenas de iniciativas colectivas que llevan ya dos años (las más veteranas) reivindicando una mejor democracia, denunciando las desigualdades y protestando contra los recortes llevados a cabo por los gobiernos del PSOE y el PP. 

También ha servido de escaparate, como mencionábamos antes, para plataformas ya existentes que han luchado históricamente por nuestros derechos, como la PAH, que ha hecho un trabajo ingente para defender los derechos de los hipotecados. Creo que es hora de seguir avanzando hacia otras metas, como comentaba David García Aristegui en la entrevista que concedió en esta edición del programa "Sangre Fucsia" de Agorasol Radio. También creo que hay que seguir presionando a los políticos para conseguir una democracia más justa, menos corrupta y avanzar en este segundo proceso de Transición de una democracia que no sólo es mejorable, sino que requiere una refundación, para conseguir un mayor control de lo que llevan a cabo los partidos políticos, los estamentos judicial y policial y, sobre todo, de la banca. Paso a paso, lo conseguiremos. 


dimarts, 15 de maig del 2012

El futuro del 15-M

Tras un año de movilización y protestas. Tras un año de acampadas y detención de desahucios. Tras un año despertando a la sociedad y consiguiendo colocar temas olvidados la agenda de los partidos políticos. Tras un año de iniciar proyectos de calado social y profesional. Tras un año en el que se ha recuperado el espíritu político a los jóvenes. Tras un año en el que han nacido medios de comunicación independientes y asamblearios. Tras un año de 15-M... ¿ahora qué?

La concentración en Sol el 12M, durante el grito mudo de las 12 de la noche.
Creo que es quizá una de las preguntas más complicadas a las que me he propuesto responder. Y de hecho, no sé si voy a ser capaz. En todas partes (dentro y fuera del movimiento) se escuchan voces de claman por un sistema más práctico de llevar a cabo propuestas al parlamento, de participar políticamente o de hacer acciones efectivas de lobby. Asumir un consenso de mínimos e ir a por él es otra reivindicación que tienen algunos de los que debaten activamente sobre el movimiento. Aunque el sistema asambleario sea una de las señas de identidad del 15-M ¿debe seguir utilizándose? ¿Se debe optar por otro método? ¿Se deben elegir unos líderes o se debe seguir optando por la horizontalidad? ¿El 15-M debe seguir siendo un movimiento que se limite a animar a la gente a mover el culo del sofá e intentar cambiar la realidad que le rodea? ¿o debe optar por una estructura distinta con la que, en busca de un sistema más efectivo, pierda la identidad de lo que ha sido el movimiento hasta ahora? Y en el caso de decidir cambiar ¿qué forma debe tener esta nueva estructura sociopolítica? ¿un partido? ¿una asociación? ¿una red de nodos asamblearios? ¿una fundación? ¿una cooperativa? ¿una ONG? ¿un lobby? Y lo más importante ¿cómo aunar los centenares de sensibilidades que agrupa el movimiento sin traicionar su esencia? ¿Es necesario traicionar su esencia para seguir adelante...? 

Son muchas las preguntas que se puede uno formular y que se resumen en ¿cual es el futuro del 15-M...?

Y entonces se produce un incómodo silencio. Un silencio que indica varias cosas. La primera es que nadie sabe si el movimiento va a mutar (como ya lo ha empezado a hacer una parte del mismo) o va a continuar del mismo modo. Si va a fallecer por el desánimo de no conseguir objetivos concretos o si va a refundarse para seguir adelante con más fuerza. O si el movimiento está ya tan asentado que no sea posible vencerlo. Nadie sabe lo que va a ocurrir y estamos a la expectativa. El segundo aspecto a destacar es que en este año han surgido muchos proyectos ilusionantes que van a continuar sí o sí, suceda lo que suceda con el movimiento. Medios de comunicación surgidos al calor del 15-M como Toma La Tele, como el Periódico 15-M, como AudiviSol, como Agorasol Radio, propuestas como el 15M.CC, como la Plataforma Anti-Desahucios (que existía previamente al movimiento pero que se ha visto reforzada con el mismo) y muchos otros demuestran que cuando se junta la gente por un bien común, son capaces de llegar muy lejos. Esos proyectos van a durar muchos años, de ello no me cabe duda. Posiblemente sobrevivan al propio movimiento. Tampoco dudo que el asamblearismo ha vuelto para quedarse en los barrios, para mejorarlos de forma colaborativa y para formar cooperativas como las que se han montado a lo largo de todo el país. 

Agorasol Radio es uno de los muchos proyectos 
que ha nacido con el 15-M.
Como se suele decir "esto es muy bonito pero..." ha pasado un año. Es un punto de inflexión. El 15-M debe seguir siendo valiente y decidir en qué quiere evolucionar. En qué quiere convertirse. Debe levantarse y, de la misma manera que lo hace para exigir los derechos que nos están robando, la gente del 15-M exigir un debate interno y crear una "comisión de evolución" o como quieran llamarlo y trazar un plan, trazar un objetivo. Plantear propuestas, votarlas, decidir. Y hacerlo con serenidad, pero sin perder tiempo. Porque cuanto más se posponga este debate, más va a durar una indefinición que es lo mejor y lo peor de este movimiento. 

Si me lo permitís, tengo algo que proponer (porque ya que exijo valentía, voy a mostrarla yo mismo proponiendo algo). Si en algo tenemos fuerza es en nuestro número. Somos muchos. Hoy mismo decía Iñaki Gabilondo que somos millones. Esto nos da una fuerza mayor de la que creemos. Hay que considerar en primer lugar, en qué tipo de guerra nos encontramos y claramente se puede decir que es económica. En cualquier guerra, si un grupo de personas actúa conjuntamente suele tener poder para alterar las cosas. Hay que atacar su estructura económica, retirando nuestro dinero de algunos lugares para desestabilizar aquellos estamentos que queramos cambiar. Es decir, actuar como un lobby económico de consumidores unidos. A diferencia de una asociación de consumidores (que tienen todo mi respeto porque hacen un gran trabajo, pero que se limitan a informar y recomendar), el 15-M debería realizar acciones conjuntas de todo el movimiento. Si mañana el 15-M amanece diciendo "sacad todo el dinero que tengáis en el banco X", y todos los miembros del movimiento sacan su dinero, el banco X va a comenzar a temblar. Si mañana el 15-M se levanta diciendo "no compréis el producto X, porque la patronal que lo fabrica explota descaradamente a sus trabajadores", la patronal del producto X se va a enfadar bastante. Si mañana el 15-M dice "todos los que tengáis acciones de tal empresa, vendedlas", la empresa va a enfadarse. Si mañana el 15-M dice "este empresario explota descaradamente a sus trabajadores, no le compréis sus productos o servicios" y lo hacemos, este empresario va a empezar a tomarnos en serio. Eso es poder.

Hay que empezar a tomar las riendas de la sociedad. Y para hacerlo debemos empezar a hacerlo como una unidad económica. Sólo así nos tomaran en serio. Sólo así vamos a tener la fuerza para enfrentarnos a ellos. Sólo así venceremos. 

dijous, 19 de maig del 2011

Campaña 2011 (2ª parte): Y el pueblo se indignó...

Poco imaginábamos hace un par de semanas todo el revuelo causado por el movimiento #15M, también conocido como #democraciarealya y que ha tomado la plaza del Sol de Madrid y otras muchas plazas españolas (incluso en Europa y Latino-américa) en lo que se ha conocido como la #acampadaSol. Incluso el Washington Post ha hablado en su portada sobre este asunto. Pero el tema es de tal calibre que lleva siendo Trending Topic hace ya más de una semana, no sólo en Twitter sino en todas partes (televisión, prensa, radio, revistas y obviamente Internet). El periódico gratuito 20 minutos resumía así algunas de sus reivindicaciones.

La concentración en la plaza del Sol de Madrid.

Pero ¿qué es esto del movimiento #15M? A primera vista, un grupo de gente que está hastiada de que los principales partidos (PSOE-PP), la banca y las grandes instituciones que dirigen este mundo (FMI, Banco Central Europeo, las agencias de calificación como Standard and Poors o Moody's, la OTAN, la UE y muchos más) no representen y que les "traicionen", cuando deberían estar defendiendo los intereses del pueblo. Por ello, dicen en un comunicado, se oponen "al descrédito paulatino de las instituciones que dicen representarnos, convertidos en meros agentes de administración y gestión, al servicio de las fuerzas del poder financiero internacional". Pero no son un grupo antisistema no, ni un grupito de Ninis. Tampoco son sólo los "jóvenes sin futuro" de nuestro país. Son, como dicen ellos mismos, "un grupo de ciudadanos de diferentes estratos sociales que, después de muchos años de apatía y cabreados por su falta de representación, (...) se han reunido en la puerta del Sol (de Madrid) en torno a la idea de la Democracia Real". Básicamente, la gente ha dicho "BASTA" a la clase política y a muchas otras instituciones. Han dicho que "ya está bien de que nos mangoneen, que nos utilicen y lo único que les importe es nuestro voto para luego olvidarse por completo de nosotros". Creo que os puede resultar muy útil (para entender un poco mejor qué es esto de #acampadasol) este mapa conceptual. Es una forma de decir basta a la política del gesto y de la imagen, en lugar de la política de la palabra, como podemos ver en este video que describe muy bien cómo se hace política actualmente.

Tal movimiento ha saltado en plena campaña electoral de municipales y autonómicas y ha hecho saltar por los aires los mítines y el plan establecido y ha dejado descolocados a líderes, jefes de campaña y a muchos periodistas y tertulianos. Las reacciones han sido muy distintas. En la ultraderecha les jalean, porque teóricamente todo esto desgasta al PSOE, que ahora está en la Moncloa, pero veremos qué ocurre si todo este movimiento sigue tras las Elecciones Generales y cuando tardan los medios cavernarios en desprestigiarles y atacarles con su ferocidad y bilis habituales. Fernando Garea analizaba de esta forma la época de bonanza del PP con todo este asunto. En la izquierda, IU, a pesar de que niegan querer apropiarse políticamente de este movimiento, se ha acercado a ellos por lo común de algunos planteamientos políticos entre ambos. Mientras, en el PSOE son todo indecisión, y dudan entre apoyarles (a pesar de que les critican), ignorarles (para que no digan que se quieren aprovechar electoralmente de este movimiento) y atacarles (porque suponen para un desgaste más en tiempo de campaña). Ha sido una bofetada en toda la cara de la clase política tradicional, que sigue sin adaptarse a los tiempos. Decían hoy en Twitter que en lugar de pedirles el voto, los políticos deberían pedirles su opinión o su consejo. Esperanza Aguirre, en un alarde de comparar lo incomparable, se ha "indignado" por la comparación de #democraciarealya con las revueltas de Egipto y ha unido/relacionado este movimiento con Franco y los sátrapas comunistas en el mismo argumento (muy bien Espe, tú siempre tan fiel a tus referentes tiránicos y absolutistas), mientras que el imaginativo César Vidal cree (haciendo un homenaje, supongo, a Mayor Oreja) que detrás de todo esto está la kale borroka (felicidades César, sigue así, pronto te darán el "Premio Urdazi a la Política Ficción más paranoica, absurda y reaccionaria"). Incluso se han difundido formas de desacreditar al #15M, hecho denunciado por Javier Peña en este artículo. Carlos Carnicero ha escrito en los últimos días varios artículos sobre este movimiento, en los que hablaba del miedo de los partidos a la democracia 2.0, de la distancia entre la generación 1.0 y la 2.0 y, quizá el más interesante,  dando diez claves para entender ¡Democracia Real Ya!

El Roto, como siempre, dando en el clavo.
Este movimiento, concentrado en la plaza de Sol de Madrid, recoge y redacta propuestas en internet para discutirlas y exigirlas a las instituciones gobernantes. Podéis leer aquíaquí algunas de ellas. Entre ellas destacan por ejemplo la reforma de la ley electoral, anulando la ley D'Hondt por un sistema de representación mucho más justo o proponiendo que el voto en blanco tenga una representación en el Parlamento. También muchas otras sobre la eliminación de los privilegios de la clase política (como la eliminación de la inmunidad asociada al cargo o la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción, la publicación obligatoria del patrimonio de todos los cargos públicos o la reducción de cargos de libre designación). También se reclaman políticas contra el desempleo, por el derecho a la vivienda o por unos servicios públicos de calidad, entre algunas otras. Mientras que muchas de ellas son muy razonables y deberían ya estar aprobadas, otras no lo son tanto, son populistas, son más difícilmente realizables o están ya en vigor, aunque se cumplan poco o de forma algo laxa. Resumiendo, lo que quieren es que la democracia sea algo más que pedir el voto a la gente cada 4 años. Es lo que se ha llamado (en inglés, para que los medios extranjeros lo sigan también) #spanishrevolution. Y esta llamada "revolución" parece que no la va a parar ni los políticos, ni las instituciones, ni la Junta Electoral Central, que ha prohibido manifestaciones en la absurda jornada de reflexión. Un error garrafal a mi entender, que Pedro J Ramírez ha analizado de esta forma en su twitter: "Si el 15-M desafía a la ley, ayudará a que el PP arrase el domingo y el lunes nadie les hará ni caso y serán ya un problema de orden público". Como suele decirse, "se te ve el plumero" Pedro J., ya estás pensando en que el PP arrase y que esta gente sean sólo unos desalmados a los que haya que encerrar, pasadas las elecciones. Y eras tú el que acusabas al PSOE de instrumentalizar el #15M... Pero hay que recordar que este es un movimiento completamente pacífico y que en los varios días que lleva acampado no ha provocado un solo altercado. 

Pero como decía Iñaki Gabilondo en su videoblog, los grandes partidos deben saber adaptarse a los nuevos tiempos, refundarse si es necesario, y este movimiento, debe sobretodo, debe ir a votar este domingo. Porque creo que no votar es precisamente darle la espalda a la democracia y seamos sinceros, en cada municipio y comunidad autónoma hay cerca de 15 partidos distintos a los mayoritarios, muchas más opciones de las que aparecen en los medios que deben ser tomadas en cuenta y que pueden y merecen ser votadas. Vota a quien quieras, pero vota. Vota, porque no votar no es la forma real de ser más democrático