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dimecres, 5 d’octubre del 2011

La lluvia fina

En el colegio y la universidad nos enseñaron que el ser humano es un animal de costumbres pero con pésima memoria, porque históricamente suele comenter siempre los mismos errores. Los casos son innumerables. Por eso me entristece ver lo poco que aprendemos y lo fácilmente que nos engañan. En la Universidad Ortega y Gasset, haciendo los cursos lectivos del doctorado, nos enseñaron que la realidad en política no es necesariamente lo que ocurre en un lugar y un tiempo determinados, sino que son los medios los que, con las noticias y opiniones que publican o emiten, acaban creando una realidad a medida. Por ejemplo, si en Telemadrid se afirma que los indignados actuaron en agosto de forma violenta, para muchos esa es la pura verdad, la realidad existente. Poco importa que la presentadora del informativo tuviera que desmentirse a sí misma y disculparse con la audiencia por haber utilizado imágenes de protestas violentas en Grecia, nada que ver con los indignados. "Me equivoqué" creo que dijo, justificándose. Falso, respondo yo, manipuló consciente (y añadiría 'torticeramente') la información para dar una imagen falsa del colectivo 15M.

La lluvia fina va calando y calando lenta e incesablemente.
Lucía Figar, la consejera de Empleo de la Comunidad de Madrid y candidata a futura Lideresa de la capital, suele utilizar las palabras "violencia" y "15M" o "indignados" en la misma frase para describir a este colectivo, venga o no a cuento, aunque sepa perfectamente que una de las premisas de este colectivo sea la "No violencia". Es decir, intenta confirmar la 'realidad' creada por los medios afines al PP (y también algunos afines al PSOE). Por ello, no resulta extraño ver como, a base de encuestas y descontento general por la crisis económica (además de los millones de parados), una "certeza" ha sido paulatinamente absorbida por la sociedad en general: "El PP ganará las próximas elecciones y, además, por mayoría absoluta". En este sentido, el PP ha sabido lanzar un mensaje en el que se da por hecho que la victoria se va a producir y que va a ser contundente. Un mensaje que, como una lluvia fina y constante, ha ido calando, calando y calando hasta que nadie en este país en su sano juicio afirmaría rotundamente que el PSOE ganará las elecciones del 20N. En opinión de todo el mundo, Rubalcaba lo tiene tan imposible como lo tuvo en su día Almunia (o incluso más), a pesar que Alfredo no es tan mal candidato como lo fue Joaquín, ni Rajoy es tan buen candidato como lo fue Aznar. 

De hecho, un nuevo caso Almunia, la derrota socialista más contundente de la historia post-transición, hundiría posiblemente aún más a un partido que se ha empeñado en derrotarse a sí mismo con mucho esmero. En primer lugar, acabando con su propio líder (Zapatero) y en segundo lugar, desbaratando la oportunidad de unas primarias reales. En el primer caso, el PSOE se creyó de nuevo el mensaje del PP que afirmaba que ZP era un lastre para el país y para su partido. Sea verdad o no, lo último que tienes que hacer es comprarle el mensaje a tu principal rival, creértelo, porque eso precisamente te desvirtúa y acaba con tus activos. ¿Alguien se imagina al PP diciendo que hay que echar a Aznar durante las protestas por la guerra de Irak? No, claramente no. En este caso, un nuevo ejemplo de la efectividad de la estrategia de la lluvia fina. En el segundo caso, las prisas y las malas formas del partido socialista llevaron a menospreciar y desvirtuar el discurso que ellos mismos vendieron durante años, en el que se afirmaba que las primarias eran la quintaesencia de la democracia, en lugar del clásico "dedazo", que ellos mismos acabaron perpetrando. Esta es una lección perfecta de cómo romper el discurso propio y de caer en la mayor de las incoherencias (la incoherencia, por cierto, suele acabar con la credibilidad de cualquier político entre sus acólitos). 

¿Se enfrenta el PSOE a un nuevo caso Almunia? ¿Será la barba?
Todo ello, sumado a la crisis económica, a la pésima gestión de la misma, a los millones de parados y a la estrategia de la lluvia fina del PP, dan como resultado una sensación general, es decir, una realidad, de que el PP vencerá en las próximas elecciones. Un hecho futurible y, por desgracia, bastante probable, pero que todavía no es una realidad definitiva, al menos hasta el 20N. Darlo por hecho es en mi opinión un error, aunque para que no ocurra Rubalcaba debería despertar del letargo y hacer algo, porque lo hecho hasta ahora en campaña es electoralmente cercano a cero. Ni es creíble (anunciar medidas que podría haber tomado él mientras estaba en el Gobierno) ni es ilusionante para sus votantes (medidas propuestas... esto.. mmmm... no, no me acuerdo de ninguna, ¿porqué será?). Ahora mismo, a menos que lo remedie, veo una imagen en mi mente de un Alfredo completamente empapado, con cara de "qué hago yo aquí", mientras la lluvia fina azul va calando en sus huesos, haciéndole temblar, como temblamos todos los que tememos el regreso de la derecha a la Moncloa. Habrá que buscarse un buen paraguas...


Por cierto, esta semana he comenzado una aventura bloguera: La Sonrisa Mediática. Se trata de un blog en el que comentaré las películas, series o documentales que vea o, incluso, los cómics que lea o la música que escuche. También es posible que comente noticias relacionadas con lo antes comentado, puesto que lo mediático es lo que tiene hoy en día, tiene mil caras, mil facetas y mil ángulos distintos que aquí y allí comentaremos. Espero que os guste! 

dissabte, 28 de maig del 2011

De los creadores de "El dedazo de Aznar" llega...

Decía el otro día Miguel Ángel Aguilar en su "telegrama" de Hora14 que "el PSOE acabará decidiendo lo que sea peor para el partido". Y así ha sucedido. Para perpetuar a una dirección que ha llevado al partido a lo más altas cotas del fracaso, Chacón se ha visto obligada a dejar la carrera electoral y el partido ha decidido que Rubalcaba sea el próximo candidato. Hablando rápido y mal, DEDAZO. Cierto es que el proceso de primarias está abierto, pero seamos sinceros, ¿qué político con dos dedos de frente intentará oponerse a Rubalcaba? ¿Qué majadero intentaría tal suicidio político que, además, le llevaría a unas elecciones generales con muchas posibilidades de perder escandalosamente? Qué decepcionante para los votantes de izquierda, que esperábamos algo más, algo mejor, de un partido teóricamente de izquierdas, que lleva años proclamando las bonanzas de las primarias, para que luego venga Zapatero y la dirección del PSOE y no sean neutrales, como tampoco lo fueron en los casos de Tomás Gómez y Jordi Hereu. Cuando más importante era demostrar neutralidad, más se la han saltado a la torera. Cuando más importante era hacer autocrítica, más se la ha echado de menos. Cuando más necesario y urgente es hacer un debate de ideas y de medidas a tomar, más se retrasa el asunto. Felicidades PSOE, vas directo al abismo. Una vez más. 

En cuanto a la #acampadabcn, creo que deben agradecer a Felip Puig el hecho de revitalizar un movimiento que empezaba a decaer, a perder protagonismo en los medios, gracias al brutal desalojo que se produjo la mañana del pasado 27 de mayo. Los indignados se defendieron optando por no actuar, de forma pasiva, y fueron por ello desalojados a golpe de porra, con la excusa de la higiene, con la excusa de limpiar la plaza. Y sí, lo que se dice limpiar, la limpiaron: 37 heridos leves y uno grave. Un hecho de tal brutalidad ha sido reflejado por medios de todo el mundo, tildando las medidas tomadas por Puig como "dignas del franquismo". Realmente, los Mossos d'Escuadra de Felip Puig parecían por sus formas aquellos "grises" de los que me han hablado algunas veces mis padres. Puig, por supuesto, ha justificado sus acciones y culpado a los periodistas de desprestigiar a la policía. No Felip, las cámaras no tienen la culpa. Las cámaras nunca tienen la culpa.

Los Mossos d'Esquadra, desalojando amablemente a uno
de los 'indignados' de Plaza Catalunya.