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dimarts, 22 de setembre del 2020

El "Madrid es España"

Estas declaraciones de Ayuso (que podéis ver aquí) demuestran una forma de pensar lamentable que es en parte la culpable de que estemos en una situación como la actual en España con el #Covid19.

Básicamente está diciendo, "Madrid no se cierra porque Madrid es el centro de todo, y el resto sois menos que nosotros. Y si os infectáis porque los madrileños deciden viajar, os jodéis, porque para eso (nosotros, Madrid) somos España".

Más allá que lo que se cierra en Madrid son los barrios más pobres, pero zonas más ricas con también altas ratios de infección no se han cerrado. Más allá que las medidas por Ayuso sean no sólo insuficientes, sino totalmente inefectivas, porque todo continúa exactamente igual. La gente va al trabajo o a la escuela, pero no puede ir al parque.

Más allá de que sigue con su estrategia del avestruz sin solucionar el problema y se limita a culpar al Gobierno en lugar de comenzar a tomar medidas. Más allá de que mintió descaradamente diciendo que no había médicos suficientes. Los hay, miles de ellos que no pueden trabajar porque no se convocan las plazas, no porque no haya universidades de Medicina suficientes.

Porque este tipo de mentalidad, la de Madrid es el centro del universo, ha llevado no sólo a la Comunidad de Madrid, sino a todo el país, a una situación gravísima de una pandemia contagiosa y mortal, que a determinadas élites importa muy poco, a pesar de que también puede afectarles directamente.

Eso sumado a que el Gobierno en marzo tomó decisiones tardías, a que Madrid tardó 6 meses a hacer lo mismo que otras CCAA llevaban meses haciendo y a que NINGÚN GRAN MEDIO DE COMUNICACIÓN DIJERA NADA DURANTE MESES sobre la situación del Covid 19 en Madrid, nos ha llevado a donde estamos ahora mismo. Gran trabajo, amiguis.


dissabte, 19 de setembre del 2020

La estrategia del avestruz

 Hoy en @Hora14, el informativo de mediodía de La SER, tras meses informando de lo mal que iban otras CCAA en contagios de #Covid19 y no informando de como estaba la pandemia en Madrid, se han dado cuenta de que la pandemia está desbocada en la capital. Han hecho una ronda de corresponsales de todas las CCAA para comparar cuando comenzaron a tomar medidas. 

Si esta misma ronda de CCAA (no sólo @La_SER, sino todos los medios) la hubieran hecho hace tres meses, explicando que TODAS ellas habían tomado medidas muchas semanas antes que Madrid en lugar de usar la estrategia del avestruz, igual la situación sería otra.

En las últimas semanas hemos visto rankings de contagios de CC.AA. en las que Madrid ni aparecía. El propio Gobierno de Ayuso envía la información de contagiados en Madrid por la tarde, en lugar de por la mañana, con lo que en medios audiovisuales no se habla del asunto (ni siguiera para hablar de los del día anterior) en los informativos con más audiencia. Resumiendo, durante meses Madrid no ha existido, si hablamos de información sobre el Covid 19. 

En lugar de esconder la pandemia mediáticamente, probablemente gracias a las quejas de Ayuso que "siempre atacan a Madrid", los Medios de Comunicación deberían haber informado sobre cómo estaba la pandemia en la capital. Pero eso era demasiado peligroso, la economía quedaría muy afectada.

Y ahora, gracias a eso, tenemos un Madrid infestado de #Covid19, el Gobierno de la C. Madrid decide tomar unas medidas absolutamente  insuficientes. Pero no lo digamos muy fuerte, que la economía puede quedar afectada. Y así estamos... 

Perdón por la obviedad, pero EL OBJETIVO DEL PERIODISMO ES INFORMAR y unos medios que no informan no son nada más que una pata de apoyo de un Estado, en lugar de un elemento de control del Poder. Es decir, son un elemento de propaganda (aunque sea por omisión) en lugar de uno rendición de cuentas. 

Y eso, en una democracia ya débil como la española, es demasiado peligroso como para ser obviado.

dissabte, 14 de març del 2020

Coronavirus: Vienen curvas


Este #confinamientoLight para luchar contra el #COVID19 me parece muy insuficiente. Deja demasiado margen al criterio de cada uno, en lugar de confinar las zonas más agredidas por el virus (o que lo hayan pedido). Si fuésemos alemanes, ok. Siendo españoles...

En cualquier caso, todo el decreto de Estado de Alarma está cargado de excepciones incomprensibles (¿peluquerías?), no acaba de resolver el problema y no contiene el virus. Reduce sólo un poco la circulación de personas. El virus va a seguir propagándose.

Si el principal objetivo de este decreto es detener la propagación, lo cierto es que están haciendo bien poco para conseguirlo. Una vez más, medidas cosméticas para contentar a algunos. Y ya. Ineficacia a bombo y platillo.

Por otro lado, lo de la rueda de prensa virtual apesta. Una rueda de prensa, aunque sea por razones sanitarias, no puede hacerse enviando primero las preguntas a un chat de Whatsapp y respondiéndolas con telepromter 3 o 4 horas más tarde. Eso no es una rueda de prensa, es una aberración comunicacional. Da pena y vergüenza ajena.

Me da la impresión que Pedro @sanchezcastejon ha querido dar una vez más la imagen de que es Presidente (conseguido) pero que no ejerce como tal. Simplemente toma las mínimas medidas estéticas usando eslóganes para salir del paso y si se descontrola el tema, ya lo afrontaremos cuando toque.

Por desgracia, me temo que esta crisis no va a durar dos semanas, o dos meses, sino bastante más. Con mucha mucha suerte, se solucionará todo en julio-agosto, con lo que la temporada turística (uno de los pilares de este país) salta por los aires. Por no querer controlar en serio la situación, por ejemplo confinado Madrid, Vitoria o Catalunya. Como decía alquien en twitter esta tarde: "Hemos pasado del café para todos al coronavirus para todos". Planazo.

En fin, agarrémonos que vienen curvas...

dilluns, 25 de febrer del 2019

Viaje a Madrid

Hace unos días tuve la oportunidad de re-visitar Madrid, una ciudad y una CC.AA. que me acogió durante 10 años con cariño y afecto, y cuyas gentes estarán siempre en mi corazón. Desde que he regresado a Barcelona, hace 3 años, me he encontrado con situaciones algo absurdas y gente que me ha dejado de hablar, o de querer ver cuando viajo a la capital, por mi ideología independentista. Son muy pocos, pero hay varios casos, sobre todo en mi anterior visita.
Lo cierto es que me dejaron sin palabras, porque les consideraba mis amigos de forma sincera. Y quien me conozca sabrá que no llamo amigo a cualquiera. Pasado un tiempo, uno deja atrás el pasmo y piensa "casi mejor, vosotros os lo perdéis" y para seros sinceros, no os echaré de menos porque sé con seguridad que no vais a volver jamás a mi vida.
Por contra, hay quien sí son y creo que serán para siempre mis amigos, quienes te acogen en tu casa, quienes se mueren de ganas de verte siempre que les llamas y quienes se enfadan porque el trabajo les impide verte. En resumen, amigos de verdad. A todos vosotros, gracias.
A nivel político, en mis días en Madrid, tuve la oportunidad de ver a varias personas que trabajan en el partido Ciudadanos. Tengo varios amigos en este partido, (no sé todos, pero los que yo conozco) son gente maravillosa, a pesar de la distancia ideológica que nos separa.
Para las próximas elecciones, creo que Ciudadanos tiene el peor papel posible. Basándose como se basa en la tensión política con Cataluña casi exclusivamente, ha perdido punch respecto a la reciente llegada al panorama nacional de la ultraderecha (que siempre estuvo aquí, pero que se ha visto aupada por culpa de Pablo Casado).
Teniendo en cuenta que ya obtuvieron "voto prestado" de un PSOE en horas bajas y de un PP igual de corrupto que siempre, creo que el futruro de Ciudadanos en el Congreso no es muy alagüeño. La ultraderecha recibirá votos de las tres marías, con lo que PP perderá por la derecha y un poco en el centro, PSOE perderá un poco pero recuperará voto trasladado a Cs, mientras que Cs perderá por la derecha y por el centro/derecha e izquierda.
La similitud de Casado con Rivera (como decían en la serie "Futurama": Jack Johnson y John Jackson) y el hecho de que se peleen por el voto de ultraderecha con PP y los fachas de Abascal, en lugar de ir hacia el centro, plantea un futuro un poco negro para los de Rivera. Creo sinceramente que no saben lo que les viene encima, o no quieren verlo con el mantra de "el PP se está muriendo". Pero por desgracia, no creo que se esté muriendo realmente. Està tremendamente dividido, cierto, pero está lejos de morirse, porque como ya he dicho otras veces "los dinosaurios se mueren muy lento, y mueren matando".
Como con todo, entre la ultraderecha acomplejada y la ultraderecha real, el votante se queda con la real. Entre el centro derecha clónico y el centroderecho real, el votante se queda con el real. Y el movimiento liberal español no es tan grande como para repetir resultados en el Congreso. Por eso, añaden a Arrimadas a la oferta. Les granjeará votos y quizá consigan parar en parte el golpe, pero muy probablemente perderán votos. Y si no consiguen llegar a la mayoría absoluta entre los tres, dudo mucho que los tres partidos sobrevivan a largo plazo.
No me voy a poner a llorar porque uno de los tres desaparezca, pero no estoy seguro de que el partido a desaparecer debiera de ser Ciudadanos, precisamente. Es un partido lamentable, que ha vivido del odio y de la Catalanofobia desde el día de su creación, que no ha aportado nada nuevo a la política aparte de titulares sonoros y chaquetas vistosas. Pero repito, no estoy seguro que, de desaparecer uno de los tres, debería ser Cs.
O sí, quien sabe. La selección natural es tan sabia como cruel, y aún más en política.

dimarts, 3 d’octubre del 2017

Amistades

Tengo muchos amigos en España. En Madrid, en Aragón, en Valencia, en Baleares, en P. Vasco, en Andalucía. Decía el otro día en Twitter que "ninguna frontera me separará de ellos", pq yo quiero la independencia y le pese a quien le pese eso no impedirá que sigan siendo mis amigos. Quien crea que una frontera puede separar una amistad es que no tiene amigos de verdad. La solidaridad con Catalunya ha costado 800 heridos y varias decenas de urnas robadas por el Estado, pero es siempre bienvenida. A vosotros, mis amigos de España, os quiero. A mis amigos madrileños, quienes me han recibido y acogido durante 10 años con los brazos abiertos, os llevaré siempre en el corazón.
Porque repito, ninguna frontera me separará de vuestra amistad, aunque desee esa frontera con toda mi alma.

dimarts, 19 de gener del 2016

Las curvas del camino a la independencia

Recientemente en Malas Noticias, el blog de Ángel Calleja, publiqué este artículo sobre Cataluña y los recientes acontecimientos que han llevado a la formación del Govern y el nombramiento de Carles Puigdemont como el presidente nº 130 de la Generalitat. 

En una política convulsionada por los recientes resultados electorales, la consecución de un acuerdo, por muy a última hora que se haya producido, debería ser motivo de una cierta alegría. Tras el 20-D, muchos políticos enarbolaron la bandera del "es la hora de los pactos". El propio portavoz del PP Rafael Hernando, azote de la oposición en los últimos años, declaró en "Al Rojo Vivo" de laSexta que su partido defiende (ahora) gestos de acercamiento como el que representa "El abrazo" de Juan Genovés. Fracasado el "que gobierne la lista más votada" por imperativo legal de esta democracia parlamentaria en la que vivimos, al PP le parece que es hora de apostar por lo que ha votado el ciudadano, el maldito pacto. 

En Europa son habituales, pero en España se suelen interpretar como una subyugación del o al adversario. Por tanto, cuando estos se acaban materializando, dejan siempre una sensación de derrota en todos los partidos: en quienes no los desean, porque se han producido, y en quienes los consiguen, porque han perdido más de lo deseado por el camino.

Un ejemplo de ello es que, tras la política de líneas rojas impuesta después de las generales, todo hacía suponer que el siguiente paso en Cataluña iban a ser unos nuevos comicios, para enmendar lo que hasta el sábado 9 por la tarde no habían sabido hacer los partidos catalanes: pactar. La realidad se ha llevado por delante esa teoría.

Para entender por qué la CUP ha prestado su apoyo a Junts Pel Sí para formar un gobierno independentista a cambio de la retirada de Artur Mas hay que tener en cuenta varios aspectos.

El primero es que unos nuevos comicios no hubiesen ayudado a nadie. Junts Pel Sí y la CUP hubiesen perdido diputados, por lo que se hubiese terminado la mayoría absoluta independentista que actualmente hay en el Parlament. Convergència no quería cortar la cabeza de Mas, pero la perspectiva de que ERC fuera en solitario aterrorizaba a la cúpula de CDC, porque un sorpasso era más que probable. A la CUP, por su parte, la posible participación de Ada Colau en unos nuevos comicios les hubiese comido buena parte del voto social. En este escenario, las únicas alternativas eran pacto o fracaso.

El segundo es que, como explica Antonio Maestre en este texto publicado en La Marea, la CUP ha sacrificado parte de sus valores por un bien mayor: la soberanía.

La CUP lo sabe y ha pagado el precio más alto. Visto y leído el acuerdo in extremis, son Antonio Baños, excabeza de cartel de la formación asamblearia, y sus seguidores los que han asumido el desgaste. El lenguaje del documento los ha dejado a los pies de los caballos y ha desatado las críticas de la izquierda española. Como dice Manel Fontdevila en su viñeta, alguien de izquierdas puede ser cualquier cosa, menos independentista. 



Junts Pel Sí, que parecía doblegada, ha marcado muy bien los tiempos. La cabeza de un isrealita (Artur Mas) no ha costado la de diez palestinos (los diez diputados de la CUP) como desveló Anna Grabriel, pero sí ha destruido buena parte de la reputación de los anticapitalistas. De esta forma, va a ser muy difícil que la mitad más social de su electorado (y sobre todo, el resto de la izquierda estatal) vean coherencia en su actuación, aunque efectivamente hayan cumplido eso de "no investiremos a Mas ni permitiremos que el procés descabalgue".

Decía Baños en el programa Carne Cruda que muchos independentistas veían a Artur Mas como un tapón para que el independentismo siguiera adelante, que era una lacra demasiado grande para en el resto del Estado se tomasen el procés en serio. Ahora ese tapón ya no está y el independentismo sigue adelante con una cabeza nueva.

Las razones del independentismo

Si uno piensa fríamente cuales pueden ser las razones por las que la ciudanía y los partidos han optado por el independentismo, uno llega a la conclusión que a estas alturas, importa ya muy poco. Se ha llegado a un punto irreconciliable entre los dos bandos a nivel político y, en el aspecto social, visto el percal, cualquier razón parece buena para irse de España. Aun así, ¿merece la pena el independentismo, aún con una figura como la de Carles Puigdemont -compañero de Mas en CDC- al frente del proceso? La respuesta es obvia: si el objetivo es la República Catalana, debe ser la de todos. Convergents, peperos, ciutadans, cuperos, podemitas, de Esquerra y de cualquier otro partido o ideología. Y Convergència, guste o no, tiene el apoyo de centenares de miles de votantes a los que no se puede ni debe dejar de lado.

Es indudable que la imagen es fundamental en política y que la de la CUP ha caído por los suelos tras el acuerdo, pero las paradojas de la política española llevan a la izquierda española a criticar fieramente que se invista un independentista neoliberal (Carles Puigdemont) desde un partido anarquista, y al mismo tiempo ver perfectamente normal que el PSOE consiga un presidente del Congreso (Patxi López) con la ayuda de los dos partidos neoliberales de pulserita rojigualda (PP y Ciudadanos).

La duda que le podría quedar a un marciano si viniese a visitarnos es si a la mitad roja de este país le jode más investir neoliberales o poner en duda la unidad de España.

La reacción de ‘Madrit’

Siguiendo el tópico de que en ‘Madrit’ siempre necesitan demonizar a un líder catalán para sentirse bien (Jordi Pujol en los 80, Carod Rovira en los 90 o Artur Mas a partir del nuevo milenio), con el 130 president de la Generalitat no lo tendrán muy difícil.

La toma de posesión de Carles Puigdemont, sin mencionar ni al Rey ni a la Constitución, será investigada por el Estado y su frase final en su primera aparición en el Parlament, que acabó con un "visca Cataluña lliure", añadirá algo más leña al fuego.

Esta será la tónica en las próximas semanas y meses: gestos, leyes y proclamas desde Cataluña, seguidas de su inmediata investigación legal desde el Gobierno y sus respectivas ramificaciones judiciales (Tribunales Supremo y Constitucional, Abogacía del Estado) como ya ha ocurrido con la declaración del Parlament que suspendió el TC.

Hagan lo que hagan, estamos en un proceso de ruptura demasiado avanzado como para echarse atrás. El propio Puigdemont pedía a su nuevo Govern que no tuviera miedo y que “no nos tiemblen las piernas”, pronosticando una carretera llena de curvas en los próximos meses.

Mientras tanto, una figura institucional como la del Rey Felipe VI, quien teóricamente debe ser aglutinante, ha preferido rechazar recibir a Carme Forcadell, quien guste o no es otra figura institucional de peso, la presidenta del Parlament catalán.

Comunicacionalmente es una decisión perfectamente comprensible porque el desgaste interno (entiéndase interno como de la derecha cavernaria de la TDT española) que hubiera tenido el monarca al recibirla hubiese sido de órdago, teniendo en cuenta el escaso o nulo afecto que el independentismo ha mostrado por la Corona y lo que ella representa. Más aún teniendo en cuenta que ese mismo día la infanta Cristina se sentaba en el banquillo de los acusado por el "Caso Nóos". Por otro lado, no recibir a Forcadell da más argumentos al independentismo, que poco espera de la Corona ya.

El futuro de Cataluña

Internamente, la política catalana variará poco. Junts Pel Sí gobernará con mayoría y seguirá la hoja de ruta planeada. La CUP apretará todo lo posible y la oposición continuará, garrote en mano, alabando los beneficios de quedarse en España.

A pesar de que Mas y Convergencia han salvado, quizá, el match point más importante de su historia con este pacto, recomponerse y refundarse no va a ser una tarea fácil. El experto en relaciones públicas Agustí de Uribe-Salazar tiene muy claro que sería mucho más adecuado " limpiar el partido antes que tratar de crear una marca nueva que llegue a la población catalana tanto como la más que consolidada  de Convergencia. Es evidente que la credibilidad solo se podrá obtener de una radical y profunda higiene interna, apartando a todos aquellos individuos sospechosos o confesos de operaciones dudosas. La creación de una nueva marca sin haber efectuado esta regeneración en sus cuadros y militantes será percibida como maquillaje y no como realidad. Más de lo mismo, sin actuaciones rigurosas, no es de recibo." El fracaso electoral del grupo parlamentario "Democràcia i llibertat" (Convergència sin Unió en el Congreso) ha sido palpable y la elección del nombre, más que dudosa visto el resultado.

Lo cierto es que a pesar de sobrevivir, la formación conservadora catalana tiene un durísimo camino por delante si quiere volver a dirigir Cataluña, visto el enorme terreno que le ha comido ERC en esta etapa de crecimiento independentista, y por los aires de "nueva política" que traen los partidos emergentes, que obtuvieron muy buenos resultados en las últimas elecciones generales. 

El futuro de Cataluña parece un poco más claro que hace unas semanas, por primera vez en la historia con una mayoría absoluta independentista de escaños en el Parlament, que provocará un descarado "Pressing PSOE" para que apoye a Rajoy o, por lo menos, se abstenga en la investidura.

Por eso hay que destacar que el PSOE haya respaldado a ERC y Democràcia i Llibertat para que tengan grupo propio en el Senado. No es un gran gesto, pero sí puede entenderse como una cortesía o como un método para evitar que PP y PSOE sean los únicos grupos de esa cámara. Sea por querer diferenciarse del PP o por realizar un leve, levísimo, acercamiento a Cataluña, que siempre es bienvenido, aunque sea (como siempre en el PSOE) tarde y mal.

En cuanto a los primeros pasos de Puigdemont, ha afirmado en su primera entrevista televisiva tras ser nombrado que quizá se alargue el proceso de 18 meses hacia la soberanía. Oriol Junqueras (ERC), su vicepresidente, advierte de que se avecinan “dificultades enormes”. Esto, más que echar agua al vino o demostrar ganas de perpetuarse unos meses más en el cargo, parece una manera de dar al proceso el tiempo que necesite, más allá de los celebérrimos 18 meses. Sea como sea, parece claro que la carretera hacia la independencia va a estar llena de curvas y piedras en el camino. 

dilluns, 27 de juliol del 2015

Entrevista Alberto Sotillos: "Decide en Común es un partido para socialistas que quieran una propuesta clara y nítida de izquierdas"

Alberto Sotillos ha sido durante años un destacado miembro de PSM durante muchos años, se presentó a la secretaria general de PSOE que ahora ostenta Pedro Sánchez y ahora ha decidido formar su propio partido, Decide en Común. Las razones de su marcha del PSOE y la creación de su nueva formación y sus opiniones sobre la gestión del ahora Secretario General y el nombramiento de la dirección del PSM los encontraréis en esta entrevista de La Sonrisa Política, que se celebró en un céntrico bar de Madrid. Como en otras ocasiones, en el formato audio encontraréis preguntas que no están en el texto, y en esta ocasión también encontraréis dos preguntas del texto que no aparecen en el audio (en concreto las referentes al PSM). Disfrutadlo. 

ALBERTO SOTILLOS: "DECIDE EN COMÚN ES UN PARTIDO PARA SOCIALISTAS QUE QUIERAN UNA PROPUESTA CLARA Y NÍTIDA DE IZQUIERDAS"


Audio: Música: Lo Krain - Untrodden Lane
http://www.ivoox.com/entrevista-alberto-sotillos-audios-mp3_rf_5337084_1.html

 - Tras su reciente marcha de PSOE, de la que luego hablaremos, ha decidido montar Decide en Común. ¿Qué tipo de formación es y con qué misión nace?
Es un tipo de formación tal y como se describe a los partidos políticos, si vamos a la definición literal el partido político tiene que ser una herramienta de acción política al servicio de la ciudadanía para poder contrarrestar a otra serie de poderes, económicos, financieros, internacionales… para eso están los partidos políticos. Y tratamos de responder a esa definición de partido político. Por lo tanto, hay una opción que es la de clara democracia interna, intentar ser capaces de demostrar que es posible ser capaces de demostrar que es posible hacer un partido con absoluta democracia interna, en los procesos más elevados, los más bajos y los intermedios.

De tal manera que los procesos revocatorios sean algo habitual, las listas abiertas obligatorias, que haya primarias sin avales, que haya un control y fiscalización de los militantes y de los ciudadanos de cada cargo público, de cada cargo interno, de manera que todo se somete a un control, que es lo que ha fallado. Por tanto lo que vamos a proponer es: ¿se puede hacer un partido político en España tan democrático como deben ser los partidos políticos? Y es lo que vamos a demostrar.
Por otra parte, la respuesta desde la izquierda. Ante el vacío que deja un partido socialista que se va al centro o que pelea con Ciudadanos, hay la necesidad de decir que hace falta una respuesta socialista de izquierda en este país, claramente socialistas y transveral, que defina una respuesta económica alternativa. Esas son las dos patas para trabajar adelante en el partido.

¿Qué esperan conseguir con Decide en Común?
La esencia es representar a todas esas personas que estaban un poco huérfanos. No a nivel de creer en los partidos, porque siempre reciben críticas, sino que darles la esperanza que se les va a representar, venimos a crear la herramienta. Si funciona mejor, pero venimos a hacer política con ella. Segundo, para aquellas personas que quieran tener un espacio para hacer propuestas socialistas de izquierdas, que lo tengan. Y si se sienten de alma republicana o creen que el artículo 135 es un bochorno, que se pueda decir que lo es. Decide en Común es un partido para todos esos socialistas, de dentro o fuera del PSOE, que quieran una propuesta clara y nítida de izquierdas.

¿Quiénes forman Decide y cuáles son sus objetivos?
Pues somos gente que sale de partido socialista, gente que ha sido concejal, gente que viene de Democracia Real Ya y el 15M, gente de asociaciones profesionales, como por ejemplo colaboramos mucho con Asinver, la asociación de inversores europeos, que nos han preparado un plan económico espectacular que queremos sacarlo cuanto antes. Gente de la sociedad civil y de los partidos, pero son perfiles muy diferentes. De hecho creo que es el partido fundado con mayor número de autónomos de este país. Lo cual va a determinar mucho la acción, ya que somos casi todos autónomos. El día que registrábamos el partido estábamos pagando nuestro querido IVA y nuestros modelos 103, 303, etc. y eso te pega mucho a la realidad.

¿Cuales son los objetivos a medio o largo plazo?
La idea es coordinar a todos los partidos independientes que se han presentado. Estamos haciendo una gran labor, porque estamos hablando con muchísimos de esos partidos independientes, algunos son exPSOE, otros son simplemente formaciones de vecinos o formaciones ciudadanas que han creado partidos independientes, y muchos ya están trabajando para unirse y coordinarse dentro del espacio de Decide en Común. Además, respetando su libertad, por ejemplo, “si usted sabe qué es lo mejor para Ibiza, haga lo mejor para Ibiza”. Decide en Común le ofrecerá el espacio para tener apoyos, para reunirnos, para tener voz a nivel federal, a nivel autonómico, para general proyectos que salgan desde su localidad, por lo que es una colaboración mútua. El espacio que tengamos a nivel local y autonómico será allí donde no haya ya espacios de colaboración con nosotros. Para estas generales, la idea es formar parte de un frente más amplio, una unidad popular que esperemos que sea una y no 31, por lo que lo vamos a tener difícil para elegir con cual colaborar.

¿Qué le parecen las candidaturas de confluencia que acaban de nacer, como Ahora en Común? ¿Cómo podéis confluir con ellos?
Lo nuestro es un partido y Ahora en Común es una plataforma. Hemos hablado tanto con ellos como con Podemos. Ahora en Común es una propuesta muy bonita, pero muy difícil de concretar, porque trata de hacer una unidad popular pero no cuenta con la base de los partidos. Cuando se dice que una propuesta “viene de la gente y la ciudadanía”, pienso que “los partidos también los hace la ciudadanía, pero hace falta partidos para articular esa unidad popular”. Desde Decide en Común podremos apoyar a una unidad popular y votaremos las que más posibilidades tiene de cambio, las que más respete la independencia que a ella se unen y los espacios desde los que poder trabajar. Esa será nuestra respuesta.

Creemos que Ahora en Común, más allá de la presentación inicial, no ha seguido trabajando, por lo que queda todo en cómo abra o no la mano Podemos. Seremos más que generosos en las siglas, pero lo que queremos es que todo ese voto de izquierdas no se pierda, votando al PSOE, por ejemplo. Nosotros queremos que toda la gente de izquierdas no pierda ese voto votando al PSOE, sino que lo ponga en favor del cambio, es lo que vamos a apoyar, con un efecto multiplicador, porque si no  será un efecto que divide. Como el PSOE nunca entrará en una unidad popular, porque se siente muy por encima de eso, lo que hay que hacer es rescatar a la gente válida para ponerla a trabajar en un proyecto de cambio.

Alberto Sotillos, durante una de sus participaciones en "La Plaza en Llamas".
¿Por qué razón los partidos pequeños van a confiar en vosotros para llegar a la confluencia de la izquierda? 
Nosotros no somos la confluencia, sino que vamos hacia ella. Nosotros ofrecemos a los partidos minoritarios una coordinación dentro de Decide en Común, pero nosotros no somos la unidad popular, sino que crearemos una red federal de partidos independientes asociados a Decide en Común de tal manera que se pueda hacer una representación más grande para las convergencias. Por ejemplo, si tenemos un partido independiente en Alcobendas, es muy difícil que la voz de ese partido se ve reflejado en las negociaciones a nivel nacional, pero si ese partido se integra dentro de Decide en Común, puede votar, puede ser parte de cómo será esa federación y esa convergencia. Nosotros iremos a la convergencia. No le diremos a Podemos y le diremos “venid con nosotros a las generales”, sabemos quienes están fomentando la unidad popular y nosotros como partido político iremos a una de ellas, mientras no tengamos capacidad de presentarnos como marca propia.

¿Habéis comenzado a negociar con alguno de estos partidos? ¿Habéis tenido ya respuestas positivas?
Un mes antes de registrar el partido ya hablamos con multitud de ellos, desde Alternativa Socialista, a quienes les que planteamos formar un marco más grande como Decide en Común para dar un salto mediático y de acción. Hemos mantenido conversaciones con personas de Ahora en Común, de Equo, con Alberto Garzón y con gente de Podemos y hay voluntad de que todo salga bien.

Hablando del PSOE, del que usted fue militante durante años y se presentó a las primarias para Secretario General, ¿por qué decide dejar el partido? ¿Y por qué en este momento y no antes?
El momento es cuando no sabes ya qué hacer. Cuando llevas años proponiendo enmiendas, yendo a congresos, hablando con la agrupación, proponiendo cambios, votando a Tomás Gómez, nos quedan pocas opciones. La mayor de ellas fue ir a por todas, presentar una candidatura para la Secretaría General, la presentas y demuestras que, por mucho que hagas una campaña a nivel nacional al máximo nivel, por mucho que te recorras todos los medios, es imposible llegar a los avales porque estos están preparados para hacer de filtro.

La última opción era crear una corriente propia, Socialismo democrático, para presentar cambios. Entonces te das cuenta que ni siquiera te permiten cumplir los estatutos del partido y no te dan el modelo de aval para ser corriente, violando los derechos que como militante tienes. En ese momento piensas, ¿hay algo más que puedas hacer? No, no hay nada más, y desde ese momento decidí marcharme. Los motivos son infinitos, porque ves que tu partido se aleja mucho de lo que tú eres. Uno es un militante socialista, republicano, convencido de un modelo económico alternativo, lo que te lleva a militar en un partido socialista y de repente las acciones de tu partido tiene poco o nada que ver. Te tiras unos cuantos años diciendo “este no es el camino, no parece muy socialista promover el artículo 135, no parece muy socialista no tener claro apoyar el sí o el no en el referéndum griego”… todo eso sumado me llevan a salir del partido. ¿Puedo hacer propuestas socialistas y de izquierdas dentro del PSOE? ¿No? pues hay que crear un espacio nuevo.

Los que le conocemos desde hace tiempo nos preguntábamos “¿cuando va a salir Alberto Sotillos del PSOE?”
La lucha estaba ahí, nadie puede decir que no lo hemos dado todo para que el partido cambiara. También me he dado cuenta que el PSOE debe existir, tiene que haber un partido de centro derecha moderado, que no lo había. Igual lo ocupan las cúpulas, aunque no la militancia, que es puramente de izquierdas. Por eso hay una disonancia tan grande entre las decisiones que toma la dirección y las que sufren sus afiliados. Por eso hacen menos consultas a la militancia y por eso quieren que haya cada vez menos gente en el partido, porque es un factor disruptivo de la negociación que tienen por otra parte. Y esto no se puede mantener en el tiempo. Invitamos a esos militantes a venir a Decide en Común, donde sí se puede ser militante y demócrata.

¿Entonces Decide en Común es un lugar donde expresar su voto sin tener que votar a Podemos o a agrupaciones con las que se sienten incómodos?
Es un espacio donde poder militar, sin estar en el PSOE o en Podemos y que te permita debatir a quien vamos a apoyar en las próximas elecciones. Igual decidimos votar todos a Ahora en Común o a Podemos o a una candidatura unitaria. Si la militancia quiere que se apoye a Podemos o a otra candidatura de unidad, eso hará Decide en Común, mientras lo decidamos todos. Se trata incluso de votar a votar a representantes tuyos en las listas de Podemos, o en una lista de Ahora en Común, pero se trata de que haya gente en los espacios de unidad popular en los que uniendo, crees que puedes ganar. Que sea un cambio significativo, porque puede ganar el PSOE, pero eso no te asegura ningún cambio.

Alberto Sotillos junto a su padre Eduardo, un destacado miembro de PSOE. 
¿Cómo ve a Pedro Sánchez, el líder de su ya expartido? 
No le he visto ninguna propuesta todavía. No sé nada de sus propuestas. No sé qué piensa de la reforma laboral. Nosotros sacamos una propuesta de “contrarreforma laboral”. No sé nada de su propuesta por el autónomo. Nosotros vamos a promover un desarrollo de pymes. No hay nada temático generado, más allá de un discurso elaborado, de una presencia mediática muy cuidada, de espacios de márketing bien medidos y de una generación de la sensación de que es “un nuevo hombre en un nuevo PSOE”, mientras se le pregunte cual es la propuesta. A lo mejor en el periodo electoral se le ve la careta.

Tiene un grupo de expertos preparado para sacar un programa que ni siquiera son militantes. El PSOE es un partido en el que sus candidatos pueden no ser militantes, como Gabilondo, que su programa electoral lo pueden redactar no militantes, pero eso sí para pegar carteles sí está la militancia. Ni siquiera es socialista en las formas.

Quería preguntarte también por el PSM, que acaba de elegir nueva dirección en las primarias celebradas el 26 de julio. Tú que has sido miembro de PSM y le conoces bien por dentro, ¿qué te parece esta nueva dirección con la alcaldesa Sara Hernández? 
Pues al parecer los militantes de PSM han avalado las formas de proceder de Pedro Sánchez y de la gestora y no han optado por las propuestas de apertura que proponía el otro candidato Juan Segovia. Por lo tanto se pone en evidencia una opción democrática y de izquierdas en este país.

Es más de lo mismo, ¿entonces?
Es la propuesta federal, la propuesta de ningún cambio y la propuesta de quienes han estado a favor de los desmanes y desaguisados que se han llevado a cabo en el PSM. Por lo tanto, se han refrendado en las maneras poco democráticas del secretario general.

¿Por qué razón el votante del PSM vota a la lista oficial?
Hay cierta inercia a votar a lo que se propone desde instancias superiores, cierta inercia a no proponer cambios, porque con ellos sales de la forma de confort.

¿Y por qué ocurre eso? ¿Por qué siempre la lista oficial es la más votada?
Me cuesta mucho entenderlo. Me costaba entenderlo cuando estaba en el partido y me cuesta entenderlo ahora.  Supongo que es una expresión de estar acomodado. O quien tiene el poder de hacer la lista controla mucho, o no lo sé, pero nunca le he encontrado una explicación de por qué existe un voto tan acomodado.

¿Se van a presentar a las elecciones generales? 
Como marca propia creemos que no llegaremos a estas elecciones, pero tenemos intención de presentarnos en alguna confluencia y estaremos allí, sin lugar a dudas.

Hágame un pronóstico, ¿Quién cree que gobernará España tras las próximas elecciones?
Está casi igual la probabilidad de que gane Pablo Iglesias de que gobierne Pedro Sánchez. Y es Pedro Sánchez será sometido a una presión que prácticamente hará casi imposible el PSOE como tal. Con lo cual es bueno haber sacado adelante Decide en Común para que toda esa gente tenga un espacio donde integrarse a trabajar.

No veo a Rajoy gobernando a pesar de que todas las inercias son que todo va a favor de Rajoy a partir de ahora. Lo lógico sería decir “Mariano Rajoy será presidente del Gobierno y (gobernará) el Partido Popular”, porque todo va a su favor. Pero creo que la suma puede ser significativa, si van bien los procesos de convergencia. 0

¿Cree que habrá un pacto de partidos de izquierda?
Creo que habrá un pacto de izquierdas y luego otro con el PSOE.

Ja, ja, buen matiz…
Alberto Sotillos, a la izquierda, participó en el último programa emitido
en Onda Inversión, en el que colaboró Ignacio Aguado, de Ciudadanos. 

diumenge, 14 de juny del 2015

Entrad en política, dijeron

Imagen de Javirroyo, sobre las elecciones del 24-M.
En el post anterior "Aprender a pactar", destacaba antes de las elecciones el nuevo panorama que se planteaba ante el fin del bipartidismo y el inicio de una era de pactos políticos. Quien ha salido más perjudicado es obviamente el Partido Popular, que ha sido incapaz durante los cuatro últimos años (y hay quien diría "ni en los últimos 20") de tener una buena relación con otros partidos. De ahí que se haya formado lo que en el PP denominan como un "cordón sanitario" contra su partido para echarles de alcaldías y comunidades autónomas. Badalona sería su ejemplo más claro, en el que el resto del arco político del consistorio se ha unido par echar de la alcaldía a Xavier García Albiol, el ya exalcalde que no dudó ni medio minuto en usar terminología claramente xenófoba para intentar ser reelegido. A pesar de ganar las elecciones e incluso sacar mejores resultados, no ha sido suficiente para conseguir la mayoría absoluta y el resto de partidos se han unido contra él. No puedo decir que me apene, todo lo contrario, ya que Albiol lleva toda su carrera política en Badalona usando sin miedo el odio al diferente y usando eslóganes como "Limpiando Badalona", en clara referencia a los inmigrantes. 

Se verá la efectividad de los acuerdos anti-PP y la estabilidad de los partidos gobernantes, pero lo cierto es que es muy indicativo con respecto a la gestión realizada que la mayoría de partidos hayan optado por no apoyar a los populares. En los últimos 4 años el PP ha tenido más poder que ningún otro partido en la democracia española, dominando alcaldías, comunidades autónomas y el Gobierno. Que hayan perdido gran cantidad de mayorías absolutas y que se vean fuera de consistorios y gobiernos regionales claramente refleja la disconformidad de la sociedad con su gestión y con su modo de tratar al ciudadano y a sus contrincantes políticos. 

Manuela Carmena y Esperanza Aguirre.
Centrándonos en la capital, la historia del cambio en el ayuntamiento de Madrid llega, como no podía ser de otra forma, gracias a Esperanza Aguirre. No porque vaya a llevar a cabo la "renovación del PP madrileño" que esta veterana política liberal quería encabezar (curiosa renovación, viniendo de alguien que lleva 30 años viviendo del erario público), sino porque el cambio llegó gracias a un medio que Aguirre domina casi a la perfección, la televisión. Miembros de Podemos y de Ahora Madrid reconocieron que Manuela Carmena era reacia a presentarse a la alcaldía de Madrid. No por el cargo o por la oportunidad de representar a los ciudadanos, sino porque no le convencía la propuesta de Pablo Iglesias (hecho que se ha confirmado en campaña, en la que la candidata reiteró en varias ocasiones que no era de Podemos, sino de Ahora Madrid, para diferenciarse). 

Fue entonces cuando Esperanza Aguirre apareció en televisión en su primera entrevista de campaña, en la que afirmó que estudiaría prohibir que vagabundos duerman en las calles del centro madrileño porque eso 'ahuyenta a los turistas'. La reacción fue inmediata, Carmena habló con su entorno más cercano y decidió presentarse a la alcaldía, lo anunció públicamente, antes incluso de avisar a la cúpula de Podemos, que se enteró del asunto por los medios y las redes sociales. Fue sin duda un momento decisivo en la carrera de ambas. 

Mirando atrás en el tiempo, encontramos el origen de lo ocurrido el 24-M. Fue hace cuatro años, en el 15M, cuando las acampadas llenaban las plazas y las manifestaciones, las calles. Los políticos tradicionales, creyéndose intocables, lanzaron a la ciudadanía un  reto que no era nuevo, pero que visto lo visto no fue debidamente sopesado. En lugar de escuchar las peticiones de la calle, como por otro lado es el deber de un político, espetaron a los indignados: "Dejad la calle y entrad en (lo que ellos considera que es) la política de verdad", y el pueblo recogió el guante. No era nada nuevo, en otras ocasiones la política tradicional había asimilado a movimientos sociales incluyéndoles en los partidos tradicionales, tanto en el PSOE como en Izquierda Unida, desinflando la protesta social y asimilando a sus propios activos para la estructura interna de sus partidos, donde se veían incapaces de conseguir sus objetivos por la rigidez interna de esas formaciones.  

Ada Colau, conocida activista de la PAH que
ha conseguido la alcaldía de Barcelona.
Pero semejante reto, con una población movilizada como la española entre 2011 y 2014, no fue sino el primer paso hacia un cambio político. La aparición de partidos como Podemos y la consolidación a nivel nacional de otros como Ciudadanos fue clave, ya que aparecen ante la opinión pública como libres de determinadas mochilas. La mera presencia de estos partidos (y los muchos otros que han aparecido a nivel local en los ayuntamientos) ya es un éxito, sobre todo si se consiguen alcaldías tan representativas y simbólicas como Madrid y Barcelona. El 15M y los resultados del 24-M son hijos directos de la negación continua de la clase política tradicional, que lleva décadas de espaldas a la ciudadanía. Esta, como respuesta, ha asimilado la importancia de su papel activo en política (tanto a nivel de protesta social, de activismo social asociacional como en las propias instituciones políticas del Estado), abandonando el papel de espectadores en el que tan cómoda se sentía hasta que empezó a sufrir las consecuencias de tal apatía política. 

Por tanto, ese "en lugar de manifestaros tanto, entrad en política", no sólo no ha servido para neutralizar la protesta social sino que ha servido para echar del poder a quienes querían mantenerlo. Lo que viene siendo un tiro por la culata de proporciones épicas, a nivel político. Porque aunque varias plataformas políticas ciudadanas se hayan quedado a las puertas de conseguir ayuntamientos y comunidades, el hecho de que estén presentes en la vida política, consigan cuotas de poder y aparezcan en los medios de comunicación como representantes de la ciudadanía, ya es un gran éxito y un primer paso hacia la nueva forma de hacer política que tanto viene necesitando este país. 

dissabte, 18 de gener del 2014

Espiral de Violencia

Como anuncié en mi cuenta de Facebook y en el editorial de La Plaza en Llamas, esta semana ha sido complicada para mí en lo personal, porque he tenido que tomar varias decisiones duras, como dejar el proyecto de Ión Radio, en el que he estado involucrado desde hace un año y medio. Ha sido una decisión difícil y que me hecho comprender aquello que tantas veces me habían dicho, que hay que centrar tus esfuerzos en conseguir aquello que más deseas, en mi caso conseguir que La Plaza en Llamas crezca lo máximo posible. 

Los vecinos de Gamonal protestan ante la policía. Foto: GTRES.
En el barrio del Gamonal nos han dado una lección al respecto, consiguiendo paralizar unas obras de 8 millones de euros cuando el Ayuntamiento está recortando servicios y derechos de sus ciudadanos. Me parece fundamental que la ciudadanía siga manifestándose contra aquello que cree injusto, porque está claro que acaba dando resultados, en los dos últimos años hemos visto una gran multitud de ejemplos. Pero lo que es especialmente preocupante, desde hace ya dos años y de forma recurrente desde la llegada del Partido Popular al poder, es la especial violencia que los antidisturbios están ejerciendo en las manifestaciones pacíficas. La policía, más que proteger a la ciudadanía, se está dedicando a la pura y simple caza del activista político, cual si fuera un peligroso terrorista, en lugar de un ciudadano que reclama sus derechos. A algunos esto les puede parecer una nimiedad sin importancia, pero las dictaduras se crean paso a paso, poco a poco, nunca de un día para el otro, y España ya lleva unos cuantos pasos para volver a una situación de represión social y política. 

Si la policía ya actúa ahora, aunque sea siguiendo órdenes de sus superiores (lo cual no es excusa), como lo ha hecho esta semana en Burgos y en Madrid, deteniendo a bomberos que estaban de servicio apagando un fuego, o entrando en el metro a perseguir a manifestantes de forma injustificadamente violenta, qué no harán cuando se apruebe la mal llamada Ley de Seguridad Ciudadana, que tendrán las manos libres para hacer lo que quieran. 

La policía, a punto de cargar contra los vecinos de Gamonal. Foto: AP.
En mi opinión, el Gobierno lleva una estrategia que podríamos calificar de “espiral de violencia“, en la que primero empobrece a sus ciudadanos, luego protege a sus corruptos, que no son pocos, y finalmente crea un gran malestar social y agrede de forma indiscriminada a los manifestantes pacíficos, como hemos visto ya muchas ocasiones. Con todo ello, el Gobierno pretende llevar a la ciudadanía (no a la mal llamada mayoría silenciosa, sino a los ciudadanos que todavía no se han marchado del país) a una situación límite que provoque estallidos reales de violencia, no como la del Gamonal sino de violencia real, para de esa forma justificar cualquiera de las agresiones policiales desmesuradas que ya se están produciendo y cualquiera de las leyes con tintes dictatoriales que se les ocurra aprobar, ya sea la Ley de Seguridad Ciudadana o incluso alguna peor. 

Pero lo malo de toda esta situación, de esta espiral de violencia promovida por el Gobierno, es que personalmente no tengo idea como podemos escapar de ella, como no sea abandonarlo todo y emigrar a un país democrático. 

diumenge, 13 de gener del 2013

Catalunya o Cataluña

El futuro de Cataluña va a ser tendencia este 2013. Me atrevo a pronosticar que será uno de los más recurrentes para la política española. Como viene siendo costumbre, se utilizará el mal llamado "problema catalán" como cortina de humo para ocultar otros asuntos (recortes, subidas de IVA, aumento del desempleo,etc.) por ministros expertos en desviar la mirada de donde importa como José Ignacio Wert. No es un fenómeno nuevo en absoluto, ya que Aznar, Esperanza Aguirre, Bono, Rodríguez Ibarra (y últimamente también Monago y Feijóo) llevan utilizando la catalanofobia desde hace décadas, con excelentes réditos políticos y personales. 

De hecho, los catalanes (esos seres rarunos a quienes, dicen, nos gusta molestar, ser insolidarios y, sobre todo, romper Españas con nuestras reinvindicaciones inventadas y victimistas) solemos echar de menos que se nos comprenda. Que después de 30 años de democracia, los españoles no identifiquen (o no sepan identificar) la diferencia entre catalanismo, independentismo, nacionalismo catalán y Convergència i Unió, es ciertamente desconcertante. Admito que no es tarea fácil, que incluso para algunos catalanes es difícil entender estas diferencias, pero creo necesario definirlas para separarlas una de otra. 

- Catalanismo - Sentimiento de amor o admiración a Catalunya, su cultura, sus costumbres, su idioma, etc.
- Independentismo - Ideología política que reclama la independencia política, social y económica del territorio catalán (y en algunas de sus tendencias internas, también la unión del territorio valenciano y las Islas Baleares) como un estado propio separado de España. 
- Nacionalismo catalán - El nacionalismo catalán no sería más que un tipo de nacionalismo (como existe el  irlandés, el español, el francés, el de Quebec, el británico, el escocés, el estadounidense, el chino, o cualquier otro), en este caso que reivindica los valores del catalanismo (ver definición de Nacionalismo en Wikipedia, para más info). Precisamente, una característica del nacionalismo catalán es que no ha sido especialmente independentista, excepto en el último año. 
- Convergència i Unió - Partido político nacionalista catalán, con nula tendencia independentista, excepto en el último año (y por razones electorales). 

Vistas las diferencias, y aunque pueda parecer absurdo recalcarlo, alguien puede ser catalanista, no independentista, no nacionalista y por supuesto, no pro-Convergència i Unió. Es decir, un madrileño o un extremeño, pueden ser catalanistas, o si lo prefieren, catalanófilos, (que para mí son claramente sinónimos). Por tanto, un independentista es un catalanista que quiere la independencia de Catalunya (como mucha gente en ERC), mientras que un nacionalista catalán es un catalanista que desea la relevancia política de Catalunya, pero no necesariamente su independencia, ya que se encuentra cómodo en España (como Duran i Lleida). 

El economista Ignacio Trillo.
He creído necesario escribir este post después de leer uno publicado por el economista Ignacio Trillo en su blog. Este extenso e interesante artículo, escrito el pasado 20 de noviembre, explica de forma magistral el origen del catalanismo histórico y político, pero peca en mi opinión de confundir en varias ocasiones los cuatro términos antes descritos (o de no separarlos suficientemente, por lo menos). Esa es la mayor pega que encuentro a un muy buen artículo sobre Cataluña, Convergència i Unió y Artur Mas. También es cierto que en él se encuentran comentarios que describen una "política económica insolidaria (en caso de independencia)" por parte de Cataluña. Tengo que decir que a estas alturas, como análisis me parece inconcebible, tras 30 años de solidaridad económica catalana más que demostrable por las balanzas fiscales (las cuales permanecieron ocultas, por un hecho que aún no llego a comprender, hasta la llegada de Zapatero a la Moncloa). 

Por otro lado, explica muy bien cómo el nacionalismo español ha usado el independentismo como arma arrojadiza para ocultar males propios (exactamente igual que ha hecho CiU por su parte en Cataluña), pero el artículo parece dar a entender que el independentismo es obra y creación de Artur Mas y CiU, o por lo menos, que han patentado la idea, cuando el independentismo es una ideología política con décadas de existencia y un sentimiento más vivo que nunca en la ciudadanía catalana (incluso un pensamiento racional, como comentaba en mi artículo Independentismo racional). Así se entiende si vemos los resultados de las elecciones catalanas de 2012, en las que la mayoría de independentistas (de verdad) optaron por dar su apoyo al partido que lleva ya muchos años reclamando la independencia, Esquerra Republicana. Es de pura lógica. Entre una marca independentista y otra que se lo hace para conseguir mayoría absoluta, optas por la marca original, no por la imitación. 

El artículo refleja muy bien los distintos casos de corrupción ocurridos en los últimos años y lo que supondría económicamente para España y Cataluña la independencia, tema que no voy a abordar, porque no soy economista ni tengo ningún tipo de estudios similares, por lo que desde mi total desconocimiento doy por buena su interpretación de que no resultaría buena ni para unos ni para otros, económicamente. Eso tampoco significa que la deriva económica actual sea buena, ni muchísimo menos, ni que "unidos saldremos de esta" porque para ser sinceros, por el momento "unidos nos está yendo de puta pena". 

Por otro lado, no entiendo tampoco que en el artículo aparezcan reflejados argumentos contra la independencia como que "toda España debe decidir el futuro de Cataluña, porque les afecta" o que "no puede haber independencia porque no está recogida en la Constitución". En el primer caso es obvio: Cataluña no decide (ni debe decidir) sobre las cuentas fiscales o sobre las elecciones o sobre cualquier otro asunto que ocurra en Madrid, Extremadura, Valencia, País Vasco, Andalucía o Galicia, por lo tanto, creo que no deba decidir el resto sobre lo que quieren los catalanes. Y mi postura sería la misma si cualquiera de estas regiones decidiera independizarse o cambiar su legislación  para montar una Hacienda propia o un Eurovegas, por ejemplo, hecho que sin duda afectará al resto de comunidades, si acaban siguiendo su mismo ejemplo. Pasaríamos de la mayor chapuza de la Transición, el "café para todos", al "todos decidimos qué café toma Cataluña". Delirante.

En cuanto a la "ilegalidad constitucional" de la independencia, me gustaría saber cuantos países que se han acabado independizando lo han hecho porque la independencia estuviese recogida en la constitución del país al que pertenecían. Me temo que la cifra iba a estar rondando el cero. Dicho un argumento que se descalifica a sí mismo, en realidad. 

En todo caso, tenemos clara una cosa, una de las tendencias de opinión de 2013 va a ser sin duda Catalu_a, sea con "Ñ" o sea con "NY". Y estaremos aquí para analizarlo. 

dimarts, 11 de setembre del 2012

Independentismo racional

En un día como hoy, la Diada Nacional de Catalunya, son muchas las interpretaciones que se pueden hacer del sentir de la ciudadanía catalana en los últimos meses y años. Pero creo que lo más significativo sin duda es el cambio de perfil del independentista en Cataluña. De un aguerrido y pasional separatista movido por una necesidad del corazón, hemos pasado a una madre de familia que entiende y comprende que la relación con España es negativa social y económicamente y que, por tanto, debe terminarse cuanto antes. Es decir, de un sentimiento irracional y pasional, hemos pasado a un razonamiento complejo, argumentado y estructurado en la necesidad de una vida más satisfactoria. Ese paso de la irracionalidad a la racionalidad es fundamental para entender el estado de ánimo catalán, en el que el independentismo ha ganado cientos de miles de adeptos en los últimos años. 

No se trata de nombres (Carod Rovira, Mas, Pujol o Maragall), ni de pasiones desenfrenadas por una bandera, se trata de razonamientos económicos claros, en los que Catalunya en 2011 fue la Comunidad Autónoma con mayor PIB Nominal (200.000 millones de euros), pero que tras el reparto de impuestos se queda en la cuarta posición per cápita (27.430 €/habitante). Caso opuesto es el del País Vasco, que con 66.575 millones de euros es la 5º CC.AA. en el PIB Nominal, pero la primera en el PIB per cápita, con 31.288 euros por habitante (cómo puede verse claramente en este gráfico del blog "Crear mi empresa"). Por esta razón, desde CiU se ha pedido (sabiendo que no lo concederían) un Pacto Fiscal similar al del País Vasco, que va a ser negado por el Gobierno de Rajoy porque no cree en él y quiere que las cosas continúen como están y porque de hacerlo o incluso sentarse a negociarlo, provocaría las iras del ala más dura de la derecha y la izquierda nacional anticatalana. Porque sí amigos, también hay catalanófobos en la izquierda. Y muchos.

Pero como decía, la racionalidad del independentismo, el hartazgo del habitual maltrato a Catalunya en las formas y en el fondo por parte del resto del país, el desprecio que se siente por su cultura, su lengua y su identidad, sumado al tema económico, han llevado a muchos catalanes de a pie, quienes no habían considerado nunca su independentismo, a creer en él firmemente. El llamado "Català Emprenyat" ('el catalán cabreado' con su situación actual) ha evolucionado en el "Català Convençut" ('el catalán convencido' racionalmente de que la independencia es la única forma de una supervivencia digna), ya que no se trata sólo de banderas, himnos y proclamas, sino que se trata de pura necesidad social y económica para un territorio que lleva reclamando durante años una mejora de sus condiciones nacionales. Una reclamación que ha sido exigida no por un grupo de separatistas tarados, sino por algunos de los más altos estamentos económicos de país como la patronal catalana o el Cercle d'Economía


Una mejora (no un hecho diferencial, ni la independencia, sino una simple mejora) que ha sido año tras año  negada y contestada con declaraciones y salidas de tono como la del Coronel Alamán y frases como la del Presidente extremeño, José Antonio Monago: "Mientras Cataluña pide, Extremadura paga" (frase que por cierto tampoco es invención suya, sino de Núñez Feijoo, utilizada hace unas semanas durante la campaña electoral gallega). Ya nos comentará con detalle, por cierto, el Sr. Monago, como piensa compensar todo el IVA de toda su comunidad con un PIB de 17.000 millones de euros, el 2º más bajo de todas las Comunidades Autónomas. 


España va a tener que empezar a pensar seriamente en cómo tratar, no el mal-llamado "problema catalán", sino las reivindicaciones de la región que más ingresos representa para su PIB. No me parece que ignorar un malestar colectivo en una parte del territorio sea la mejor forma para sanar la relación entre ambos. Aunque me temo que "la buena relación entre ambos" jamás ha sido una prioridad para buena parte de la sociedad española.

diumenge, 21 d’agost del 2011

Saber decir "¡Basta!"

A mí me ha costado siempre mucho decir "basta" o decir "no". Son dos palabras que quienes tenemos un mal concepto de nosotros mismos (o quienes se quieren poco o quienes tienen problemas de inseguridad, etc.) nos cuesta mucho decir. Las sociedades, igual que las personas inseguras, suelen dejarse llevar por una figura paterna o materna, por alguien que tiene la autoridad y que les lleva (o creen que les lleva) hacia un destino final adecuado, es decir, que gobierna su barco por buen camino. Esa confianza suele ser fuerte y fomentada en un sentimiento creencia en la persona o personas que tripulan ése barco. No tiene porqué ser una creencia ciega en la autoridad, aunque se dé en muchos casos. 

¿Son todos estos unos buenos líderes?
En el caso de la Iglesia, obviamente la fe es un aspecto relevante. En el caso de la sociedad, se trata más de una creencia en la bonhomía del líder, o en su honradez, o en su talento en ser un buen capitán, o incluso porque nos cae bien. Es así de simple. Las sociedades crean personajes que se colocan estratégicamente para ser escogidos por los ciudadanos. En el caso de la religión, da igual su rendimiento, ya que tanto si lo hace bien como si lo hace mal, el Papa no será depuesto hasta que muera o sufra una enfermedad que le evite trabajar para su empresa. En el caso de los políticos, cuando no lo hacen, les echamos dejando de votarlos, si son de la izquierda, y votándoles muy poquito menos, si son de la derecha (ya hemos comentado alguna vez lo de la fidelidad del voto de derecha, aunque el candidato sea malo). 

Pero ¿qué ocurre cuando el conjunto está tan viciado que hay una parte de la sociedad que se siente insultada por la forma que ha adoptado el sistema? ¿Qué ocurre en las sociedades cuando no gusta ningún político, ni las formas en las que actúan? En estos casos suele llegar algún personaje indigno de ser mencionado, como los hay en un partido que se inició en la ciudad de Vic, utilizando el racismo para fines políticos (aunque tb existe otro partido con base en Valencia y Madrid que utiliza esta arma, tristemente con bastante éxito). Otra opción, como ha sucedido últimamente en la llamada "Primavera árabe", son las revueltas violentas para echar a un dictador o un sátrapa, un asesino de estado capaz de matar a miles de sus ciudadanos, la gente a quien en teoría debería proteger. De esas revueltas, suele llegar la caída del tirano, a menos que haya intereses internacionales que lo eviten. También a veces se producen revueltas violentas, como las sucedidas en Francia hace unos años, en Grecia hace unos meses o en Inglaterra hace unas semanas. 

El diario El País publicaba esta foto mostrando la violencia policial.
 Lo que es nuevo, es lo que está sucediendo en España o en Chile, es decir, movimientos de protesta pacíficos que se levantan para decir ¡BASTA! y que tengan un importante efecto en la sociedad y en la política. El 15M no es, ni mucho menos, el primer movimiento pacifista, los referentes previos son muchos y en decenas de países. Pero en España hay un hecho que la hace algo diferente, porque no se trata de una protesta contra un partido político, o contra un tirano en concreto, sino que el 15M, está en contra de los acontecimientos que en los últimos 15 años se han ido sucediendo en nuestro país. Ni el PSOE ni el PP han querido o sabido parar el curso de estos hechos sociales y económicos y como resultado, sumado a la peor crisis económica del último siglo, hemos obtenido un hartazgo general del modelo político y social que nos está tocando vivir. Por eso tanto PP como PSOE ven al 15M como una amenaza, un peligro que les va a obligar a cambiar mucho si no quieren quedarse atrás. Por suerte para el PP, ya de por sí de naturaleza inmobilista (y sólo hay que ver a su teórico líder para comprobarlo), sus bases se sienten muy poco representadas por el 15M, por lo que puede seguir haciendo lo mismo de siempre sin verse demasiado afectada en los votos. El PSOE, por contra, teóricamente el gran partido de izquierdas de nuestro país, sí se verá afectado, porque debería cambiar muchísimo para que los votantes de izquierda del 15M le dieran su apoyo. Eso nos lleva a un escenario que en los próximos 4 años posiblemente (a menos que se produzca el llamado "Milagro Rubalcaba") el Partido Popular gobernará este país y eso significará una criminalización y demonización (aún mayor) del 15M. Porque la que se está produciendo ahora es relativamente más sutil, pero no deja de ser, ya que al PSOE tampoco le interesa nada que progrese este movimiento. 

Otra de las cargas fotografías de El País sobre las cargas policiales
contra la manifestación laica.
Las cargas policiales de los últimos días, indiscriminadas y radicales contra los indignados (como hemos podido leer en el periódico El País en varias informaciones, como las que podéis leer aquí y aquí), no han sido apenas noticia en nuestro país, aunque afortunadamente sí fuera de él. Los medios extranjeros suelen ver de forma más fría y distante lo ocurrido y por eso me conforta ver que lo que han destacado es que la policía cargase con brutalidad, no lo que se vende mayoritariamente en España, contra el 15M o la marcha laica, que son cosas distintas, por cierto. Es por eso mismo que la actuación de la delegada del Gobierno en Madrid, Dolores Carrión, permitiendo que la marcha laica y las JMJ se encontraran en Sol me pareció el error más lamentable que haya podido realizar un responsable político, ya que era obvio que de ese encuentro se iba a producir algún enfrentamiento. Pero eso,  en mi opinión, no fue un error, sino un acto premeditado que ha permitido a la llamada "caverna mediática" o a los llamados "cornetas del apocalipsis" a acusar falsamente al 15M de actuar con violencia, cuando los únicos violentos han sido los policías que cargaban contra ellos. Esta conjunción de intereses "derecha-izquierda" para que nada cambie es precisamente contra lo que el 15M protesta. Estas sinergias inmobilistas son contra las que el 15M se levanta y dice ¡BASTA!. 

Me gustaría acabar con una simple anécdota, pero que es muy descriptiva. El otro día una reportera de Intereconomía afirmaba que la policía había cargado "sin ningún motivo" contra los manifestantes laicos. Ante tal osadía, el presentador del programa la corrigió en directo diciendo que posiblemente la carga era "preventiva, para evitar que se produjeran altercados". Teniendo en cuenta que los indignados estaban sentados sin hacer nada, era obvio que estaba a punto de producirse un estallido brutal de violencia descontrolada... (he usado la ironía en esta última frase, por si no había quedado claro). Aquí podéis ver las imágenes que acabo de describir. Habitualmente, quien acude a un lugar para informar, está mejor informado que quien se queda en el estudio, en la redacción o en casa. Por eso, escuchar lo que nos contaba la redactora Patricia Sánchez, es más interesante de lo que puedan decirnos los tertulianos. En este mismo sentido, leer el blog de "Barbijaputa", puede ser más interesante, a pesar del nick que usa, que la información que nos pueda aportar desde según qué sectores. Como podéis ver, dos puntos de vista completamente opuestos de dos personas que estuvieron allí. Desconozco cual fueron las consecuencias para esta redactora de Intereconomía por haber dicho algo tan grave como "sin ningún motivo", pero imagino que recibió una bronca al volver a la redacción del estilo de "cómo se te ocurre decir que la policía atacó 'sin motivo alguno' a ésos satánicos cuando todo el mundo sabe que el puro hecho de que existan, ya es razón suficiente como para que carguen contra ellos". Estoy exagerando, pero en el periodismo sensacionalista hay un tópico que reza: "no dejes que la realidad arruine una gran noticia". Pues eso, la realidad que quieren crear los medios y los políticos a los que representan a menudo choca con un movimiento real como el 15M y por eso, nunca mejor dicho, se lleva tantos porrazos de todas partes.