Noticias para estar 'al loro'

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dilluns, 31 d’agost de 2015

Carta abierta a Felipe González

Sr. González:

Soy un simple periodista catalán que hace casi 10 años que vive en Madrid. Me considero independentista, como me considero cercano al 15M, de izquierdas, republicano, del Barça, sincebollista y muchas otras cosas. Cuando llegué a Madrid en 2006 no era independentista, no estaba en contra de la independencia, pero no era un aspecto de mi vida tan importante como para llamarme a mí mismo independentista. Aunque alguno pudiera pensarlo, no ha sido mi estancia en Madrid ni el el trato con los madrileños lo que me ha llevado a ese cambio de postura. Madrid y sus habitantes (exceptuando a algún gilipollas, que los hay en todos lados) me han tratado excelentemente, de forma cordial y respetuosa, como se trata a un amigo y haciéndome sentir como en casa. Ha sido la situación política y social de España y Cataluña (y una conversación telefónica con el bueno de Rossend Sanglas) lo que me ha llevado a cambiar mi postura sobre el independentismo.

Como bien sabe, la vida le cambia a uno. Usted empezó siendo un referencia de la izquierda y ha terminado viajando en jets privados para reunirse con multimillonarios y cobrando fortunas en empresas energéticas. Definitivamente, la vida da muchas vueltas. Pero no le escribo para hablarle de mí, sino para aclararle, tras leer su "Carta abierta a los catalanes", un par de asuntos sobre el independentismo. Viviendo en Madrid, he visto desde una distancia cómo ha aumentado en los últimos años y un conocimiento de causa que a algunos les falta por estar demasiado lejos y a otros, por estar demasiado cerca. Le voy a poner algunos ejemplos:

Los medios de desinformación de masas

Me muero de risa, señor González, cuando escucho algunos compañeros de profesión denunciando que TV3 (que desde luego no es neutral) adoctrina en el asunto de la independencia cuando en los informativos de todas las cadenas nacionales que se habla de Cataluña y el independentismo se utilizan expresiones nada sesgadas y completamente neutrales como "desafío soberanista", "órdago separatista" y otras similares. O cuando siempre que se informa sobre Cataluña, únicamente se de voz a la oposición unionista y se ignora por completo al que opta por el independentismo. Ideologías y creencias aparte, me ofende como periodista este tratamiento sistemático de la información sobre Cataluña. Va en contra de la ética y la profesionalidad periodística, que obliga a contextualizar y, como mínimo, dar los dos lados del asunto. Temas como este (y muchos otros) son los que han llevado a que hace unas semanas apareciera un estudio que afirma que la credibilidad de los medios españoles está por los suelos (en este link, en este o en este otro pueden leer más sobre el ello). Información por cierto que no publicaron los grandes medios. Como puede ver, señor González, la información que se da sobre el asunto no es precisamente neutral, ni objetiva, ni tiene intención alguna de serlo, ni en Cataluña ni en el resto del Estado. 

Se da información sesgada para independentistas o para anti-independentistas, no se ofrece nunca (no lo he detectado nunca en ningún gran medio) una información que pretenda unir ambas sensibilidades. En esta visión maniquea de blanco o negro vivimos en este país. Igual que con información sobre Israel y Palestina o (hace unos años) sobre Cuba y sus refugiados de Florida, no hay término medio. Cataluña o España, conmigo o contra mí. Y en los últimos años se ha potenciado incluso dentro de Cataluña, siendo el debate "Catalunya o Cataluña". Por lo que me pregunto, ¿quien divide más? ¿Quien expresa su sentimiento de irse o quien afirma "te vas a quedar sí o sí"? ¿Quien informa hasta el aburrimiento sobre el independentismo (haya o no información sobre el tema) o quien sólo ofrece el lado nacional-españolista de la información?

Artur Mas

Decía Carod Rovira hace unos años que en España siempre tiene que haber un demonio catalán a quien apedrear desde lo que Joan Laporta definió una vez como "la caverna" (es decir los medios de ultraderecha españolista como ABC, La Razón y últimamente El País, entre otros). Decía el entonces líder de ERC que primero fue Pujol, luego él y hoy es Artur Mas. Como independentista de izquierdas, señor González, me ofende tremendamente que se me empaquete con el actual President de la Generalitat. Al no haber votado nunca (ni lo haré jamás) a CiU o a CDC, que se le señale como gran ideólogo y se diga que el independentismo es un desvarío de este señor, como si antes no lo hubiera, me revuelve las tripas. 

Usted sabe perfectamente que ni Jordi Pujol ni Convergència (no digamos, Unió) han sido jamás independentistas. Usted sabe perfectamente que, a pesar de que ahora se abrigue con la estelada, el interés de Convergència ha sido única y estrictamente mantenerse en el poder, a cualquier precio, de la forma que sea necesaria. Usted sabe perfectamente que Artur Mas ha aprovechado una ola de independentismo creciente, que como un tsunami iba a arrasar con su legislatura y, en lugar de dejar que se llevase por delante, prefirió en un acto de supervivencia nada honesto con su ideología, surfear el temporal. Es decir, el señor Mas no ha ideado nada. El señor Mas no se ha inventado el independentismo. El señor Mas vio como el 11 de septiembre de 2012, en lugar de reclamar pacto fiscal, la población catalana salió a la calle a reclamar la independencia. Igual que en 2013. Igual que en 2014. Y probablemente igual que en 2015. 

Como independentista, me ofende que se centralice en el señor Mas algo que surgió de la sociedad catalana. Igual que me ofende cuando en Podemos pretenden adueñarse de 15M. Igual que cuando en España el PP (y últimamente también Pedro Sánchez) pretenden adueñarse de la bandera rojigualda para ocultar las tramas de corrupción sistemática de su partido en unos y su falta de carisma, en el otro. Igual que me ofende que el señor Mas se abrigue con la estelada para ocultar sus recortes sanitarios, sus ajustes presupuestarios y su política neoliberal. Igual que hacía el señor Pujol con la senyera, para ocultar sus tramas de corrupción política (el famoso 3%). En resumidas cuentas, el señor Mas NO ES ni se ha inventado el independentismo. 

La izquierda española y Cataluña

Usted es probablemente y, mal que le pese a algunos, el mejor ejemplo de la relación entre la izquierda española y Cataluña. Es usted el ejemplo más claro de una España que va de buenrollista en la oposición pero que a la hora de gobernar, hace todo lo contrario a lo que propugna. Sólo hay que ver las primarias internas del PSOE, que no son primarias ni están hechas para elegir entre varios candidatos. A la izquierda española le he reprochado siempre el no interesarse por lo que desean los catalanes, por ser una muleta del PP en estos asuntos por miedo a ser tildados de antipatriotas, a llegar siempre tarde y mal. Como dicen los anglosajones "Too little, too late" (demasiado poco, demasiado tarde). La izquierda española (y me refiero a los partidos políticos, no a los ciudadanos), no sólo no ha tenido en cuenta la particularidad de la sociedad catalana, sino que no ha hecho absolutamente nada ante los foribundos ataques de la derecha, que ha insultado y vejado en los últimos 30 años en repetidas ocasiones la política y la cultura catalanas de la forma más grotesca. Y la respuesta de la izquierda española, el más absoluto de los silencios. Silencio cómplice que es claramente indicativo. 

Aunque no lo es tanto como cuando se recortó el Estatut catalán (que es parte del origen de toda la situación actual) por parte del PSOE de Zapatero, tras prometer que se aprobaría tal y como saliera del Parlament de Cataluña. Por eso me mondo de risa cuando los actuales líderes socialistas afirman que "queremos a Cataluña", que "querimos que sigáis con nosotros", pero que cuando se gobierna, nada se hace por que eso ocurra, sino todo lo contrario. Bien es conocida, señor González, la frase de su tantos años vicepresidente Alfonso Guerra de que "nos hemos cepillado el Estatuto catalán". Frase que nadie en Cataluña ha olvidado, créame.


Adeu, hasta pronto...

Resumiendo, señor González, como independentista catalán, de izquierdas y exvotante de PSOE, y en general como ciudadano, no me siento muy representado por usted, ni por sus opiniones, ni por sus pronósticos de lo que pueda pasarle a Cataluña en un futuro. Es indudable su labor como presidente del Gobierno de una España que acababa de salir del Franquismo, pero como líder de la izquierda, creo que usted ha defraudado a mucha gente en este país en repetidas ocasiones como para ir dando lecciones de nada a nadie. Por el tono paternalista de su "Carta abierta a los catalanes" imagino que no, pero si pretendía usted estrechar lazos entre Cataluña y España, créame que no lo ha conseguido. Créame también que comparar el movimiento independentista catalán con los nazis o el fascismo italiano no va a granjearle muchos amigos en Cataluña, a no ser que sean del PP o Ciudadanos. Más si pensamos que Cataluña fue una de las regiones más reprimidas por el franquismo, tanto cultural como políticamente. No sé si es que no ha reflexionado los suficiente al escribir esa frase o que, por su edad, le importa ya todo un carajo. Me inclino más por la segunda. 

Creo que su intención con su carta "A los catalanes" no era otra que tratar de desacreditar el independentismo, más que unir lazos con la tierra que me vio nacer. Ese asunto hace décadas que está fuera de la agenda, porque no da tantos votos a catalófobos como Esperanza Aguirre, Rodríguez Ibarra o José Bono, que utilizaron el odio a Cataluña en repetidas ocasiones para ganar sus respectivas elecciones. Me dijo en una ocasión el periodista y escritor Francesc Canosa que "no sé cómo será la relación entre Cataluña y España en los próximos años, pero estoy seguro de que no será como ha sido hasta ahora", porque la sociedad catalana (buena parte de ella, por lo menos) se ha hartado de la situación actual. 

Así que adéu, señor González. Que sea usted muy feliz, le deseo lo mejor, sinceramente. 

dilluns, 27 de juliol de 2015

Entrevista Alberto Sotillos: "Decide en Común es un partido para socialistas que quieran una propuesta clara y nítida de izquierdas"

Alberto Sotillos ha sido durante años un destacado miembro de PSM durante muchos años, se presentó a la secretaria general de PSOE que ahora ostenta Pedro Sánchez y ahora ha decidido formar su propio partido, Decide en Común. Las razones de su marcha del PSOE y la creación de su nueva formación y sus opiniones sobre la gestión del ahora Secretario General y el nombramiento de la dirección del PSM los encontraréis en esta entrevista de La Sonrisa Política, que se celebró en un céntrico bar de Madrid. Como en otras ocasiones, en el formato audio encontraréis preguntas que no están en el texto, y en esta ocasión también encontraréis dos preguntas del texto que no aparecen en el audio (en concreto las referentes al PSM). Disfrutadlo. 

ALBERTO SOTILLOS: "DECIDE EN COMÚN ES UN PARTIDO PARA SOCIALISTAS QUE QUIERAN UNA PROPUESTA CLARA Y NÍTIDA DE IZQUIERDAS"


Audio: Música: Lo Krain - Untrodden Lane
http://www.ivoox.com/entrevista-alberto-sotillos-audios-mp3_rf_5337084_1.html

 - Tras su reciente marcha de PSOE, de la que luego hablaremos, ha decidido montar Decide en Común. ¿Qué tipo de formación es y con qué misión nace?
Es un tipo de formación tal y como se describe a los partidos políticos, si vamos a la definición literal el partido político tiene que ser una herramienta de acción política al servicio de la ciudadanía para poder contrarrestar a otra serie de poderes, económicos, financieros, internacionales… para eso están los partidos políticos. Y tratamos de responder a esa definición de partido político. Por lo tanto, hay una opción que es la de clara democracia interna, intentar ser capaces de demostrar que es posible ser capaces de demostrar que es posible hacer un partido con absoluta democracia interna, en los procesos más elevados, los más bajos y los intermedios.

De tal manera que los procesos revocatorios sean algo habitual, las listas abiertas obligatorias, que haya primarias sin avales, que haya un control y fiscalización de los militantes y de los ciudadanos de cada cargo público, de cada cargo interno, de manera que todo se somete a un control, que es lo que ha fallado. Por tanto lo que vamos a proponer es: ¿se puede hacer un partido político en España tan democrático como deben ser los partidos políticos? Y es lo que vamos a demostrar.
Por otra parte, la respuesta desde la izquierda. Ante el vacío que deja un partido socialista que se va al centro o que pelea con Ciudadanos, hay la necesidad de decir que hace falta una respuesta socialista de izquierda en este país, claramente socialistas y transveral, que defina una respuesta económica alternativa. Esas son las dos patas para trabajar adelante en el partido.

¿Qué esperan conseguir con Decide en Común?
La esencia es representar a todas esas personas que estaban un poco huérfanos. No a nivel de creer en los partidos, porque siempre reciben críticas, sino que darles la esperanza que se les va a representar, venimos a crear la herramienta. Si funciona mejor, pero venimos a hacer política con ella. Segundo, para aquellas personas que quieran tener un espacio para hacer propuestas socialistas de izquierdas, que lo tengan. Y si se sienten de alma republicana o creen que el artículo 135 es un bochorno, que se pueda decir que lo es. Decide en Común es un partido para todos esos socialistas, de dentro o fuera del PSOE, que quieran una propuesta clara y nítida de izquierdas.

¿Quiénes forman Decide y cuáles son sus objetivos?
Pues somos gente que sale de partido socialista, gente que ha sido concejal, gente que viene de Democracia Real Ya y el 15M, gente de asociaciones profesionales, como por ejemplo colaboramos mucho con Asinver, la asociación de inversores europeos, que nos han preparado un plan económico espectacular que queremos sacarlo cuanto antes. Gente de la sociedad civil y de los partidos, pero son perfiles muy diferentes. De hecho creo que es el partido fundado con mayor número de autónomos de este país. Lo cual va a determinar mucho la acción, ya que somos casi todos autónomos. El día que registrábamos el partido estábamos pagando nuestro querido IVA y nuestros modelos 103, 303, etc. y eso te pega mucho a la realidad.

¿Cuales son los objetivos a medio o largo plazo?
La idea es coordinar a todos los partidos independientes que se han presentado. Estamos haciendo una gran labor, porque estamos hablando con muchísimos de esos partidos independientes, algunos son exPSOE, otros son simplemente formaciones de vecinos o formaciones ciudadanas que han creado partidos independientes, y muchos ya están trabajando para unirse y coordinarse dentro del espacio de Decide en Común. Además, respetando su libertad, por ejemplo, “si usted sabe qué es lo mejor para Ibiza, haga lo mejor para Ibiza”. Decide en Común le ofrecerá el espacio para tener apoyos, para reunirnos, para tener voz a nivel federal, a nivel autonómico, para general proyectos que salgan desde su localidad, por lo que es una colaboración mútua. El espacio que tengamos a nivel local y autonómico será allí donde no haya ya espacios de colaboración con nosotros. Para estas generales, la idea es formar parte de un frente más amplio, una unidad popular que esperemos que sea una y no 31, por lo que lo vamos a tener difícil para elegir con cual colaborar.

¿Qué le parecen las candidaturas de confluencia que acaban de nacer, como Ahora en Común? ¿Cómo podéis confluir con ellos?
Lo nuestro es un partido y Ahora en Común es una plataforma. Hemos hablado tanto con ellos como con Podemos. Ahora en Común es una propuesta muy bonita, pero muy difícil de concretar, porque trata de hacer una unidad popular pero no cuenta con la base de los partidos. Cuando se dice que una propuesta “viene de la gente y la ciudadanía”, pienso que “los partidos también los hace la ciudadanía, pero hace falta partidos para articular esa unidad popular”. Desde Decide en Común podremos apoyar a una unidad popular y votaremos las que más posibilidades tiene de cambio, las que más respete la independencia que a ella se unen y los espacios desde los que poder trabajar. Esa será nuestra respuesta.

Creemos que Ahora en Común, más allá de la presentación inicial, no ha seguido trabajando, por lo que queda todo en cómo abra o no la mano Podemos. Seremos más que generosos en las siglas, pero lo que queremos es que todo ese voto de izquierdas no se pierda, votando al PSOE, por ejemplo. Nosotros queremos que toda la gente de izquierdas no pierda ese voto votando al PSOE, sino que lo ponga en favor del cambio, es lo que vamos a apoyar, con un efecto multiplicador, porque si no  será un efecto que divide. Como el PSOE nunca entrará en una unidad popular, porque se siente muy por encima de eso, lo que hay que hacer es rescatar a la gente válida para ponerla a trabajar en un proyecto de cambio.

Alberto Sotillos, durante una de sus participaciones en "La Plaza en Llamas".
¿Por qué razón los partidos pequeños van a confiar en vosotros para llegar a la confluencia de la izquierda? 
Nosotros no somos la confluencia, sino que vamos hacia ella. Nosotros ofrecemos a los partidos minoritarios una coordinación dentro de Decide en Común, pero nosotros no somos la unidad popular, sino que crearemos una red federal de partidos independientes asociados a Decide en Común de tal manera que se pueda hacer una representación más grande para las convergencias. Por ejemplo, si tenemos un partido independiente en Alcobendas, es muy difícil que la voz de ese partido se ve reflejado en las negociaciones a nivel nacional, pero si ese partido se integra dentro de Decide en Común, puede votar, puede ser parte de cómo será esa federación y esa convergencia. Nosotros iremos a la convergencia. No le diremos a Podemos y le diremos “venid con nosotros a las generales”, sabemos quienes están fomentando la unidad popular y nosotros como partido político iremos a una de ellas, mientras no tengamos capacidad de presentarnos como marca propia.

¿Habéis comenzado a negociar con alguno de estos partidos? ¿Habéis tenido ya respuestas positivas?
Un mes antes de registrar el partido ya hablamos con multitud de ellos, desde Alternativa Socialista, a quienes les que planteamos formar un marco más grande como Decide en Común para dar un salto mediático y de acción. Hemos mantenido conversaciones con personas de Ahora en Común, de Equo, con Alberto Garzón y con gente de Podemos y hay voluntad de que todo salga bien.

Hablando del PSOE, del que usted fue militante durante años y se presentó a las primarias para Secretario General, ¿por qué decide dejar el partido? ¿Y por qué en este momento y no antes?
El momento es cuando no sabes ya qué hacer. Cuando llevas años proponiendo enmiendas, yendo a congresos, hablando con la agrupación, proponiendo cambios, votando a Tomás Gómez, nos quedan pocas opciones. La mayor de ellas fue ir a por todas, presentar una candidatura para la Secretaría General, la presentas y demuestras que, por mucho que hagas una campaña a nivel nacional al máximo nivel, por mucho que te recorras todos los medios, es imposible llegar a los avales porque estos están preparados para hacer de filtro.

La última opción era crear una corriente propia, Socialismo democrático, para presentar cambios. Entonces te das cuenta que ni siquiera te permiten cumplir los estatutos del partido y no te dan el modelo de aval para ser corriente, violando los derechos que como militante tienes. En ese momento piensas, ¿hay algo más que puedas hacer? No, no hay nada más, y desde ese momento decidí marcharme. Los motivos son infinitos, porque ves que tu partido se aleja mucho de lo que tú eres. Uno es un militante socialista, republicano, convencido de un modelo económico alternativo, lo que te lleva a militar en un partido socialista y de repente las acciones de tu partido tiene poco o nada que ver. Te tiras unos cuantos años diciendo “este no es el camino, no parece muy socialista promover el artículo 135, no parece muy socialista no tener claro apoyar el sí o el no en el referéndum griego”… todo eso sumado me llevan a salir del partido. ¿Puedo hacer propuestas socialistas y de izquierdas dentro del PSOE? ¿No? pues hay que crear un espacio nuevo.

Los que le conocemos desde hace tiempo nos preguntábamos “¿cuando va a salir Alberto Sotillos del PSOE?”
La lucha estaba ahí, nadie puede decir que no lo hemos dado todo para que el partido cambiara. También me he dado cuenta que el PSOE debe existir, tiene que haber un partido de centro derecha moderado, que no lo había. Igual lo ocupan las cúpulas, aunque no la militancia, que es puramente de izquierdas. Por eso hay una disonancia tan grande entre las decisiones que toma la dirección y las que sufren sus afiliados. Por eso hacen menos consultas a la militancia y por eso quieren que haya cada vez menos gente en el partido, porque es un factor disruptivo de la negociación que tienen por otra parte. Y esto no se puede mantener en el tiempo. Invitamos a esos militantes a venir a Decide en Común, donde sí se puede ser militante y demócrata.

¿Entonces Decide en Común es un lugar donde expresar su voto sin tener que votar a Podemos o a agrupaciones con las que se sienten incómodos?
Es un espacio donde poder militar, sin estar en el PSOE o en Podemos y que te permita debatir a quien vamos a apoyar en las próximas elecciones. Igual decidimos votar todos a Ahora en Común o a Podemos o a una candidatura unitaria. Si la militancia quiere que se apoye a Podemos o a otra candidatura de unidad, eso hará Decide en Común, mientras lo decidamos todos. Se trata incluso de votar a votar a representantes tuyos en las listas de Podemos, o en una lista de Ahora en Común, pero se trata de que haya gente en los espacios de unidad popular en los que uniendo, crees que puedes ganar. Que sea un cambio significativo, porque puede ganar el PSOE, pero eso no te asegura ningún cambio.

Alberto Sotillos junto a su padre Eduardo, un destacado miembro de PSOE. 
¿Cómo ve a Pedro Sánchez, el líder de su ya expartido? 
No le he visto ninguna propuesta todavía. No sé nada de sus propuestas. No sé qué piensa de la reforma laboral. Nosotros sacamos una propuesta de “contrarreforma laboral”. No sé nada de su propuesta por el autónomo. Nosotros vamos a promover un desarrollo de pymes. No hay nada temático generado, más allá de un discurso elaborado, de una presencia mediática muy cuidada, de espacios de márketing bien medidos y de una generación de la sensación de que es “un nuevo hombre en un nuevo PSOE”, mientras se le pregunte cual es la propuesta. A lo mejor en el periodo electoral se le ve la careta.

Tiene un grupo de expertos preparado para sacar un programa que ni siquiera son militantes. El PSOE es un partido en el que sus candidatos pueden no ser militantes, como Gabilondo, que su programa electoral lo pueden redactar no militantes, pero eso sí para pegar carteles sí está la militancia. Ni siquiera es socialista en las formas.

Quería preguntarte también por el PSM, que acaba de elegir nueva dirección en las primarias celebradas el 26 de julio. Tú que has sido miembro de PSM y le conoces bien por dentro, ¿qué te parece esta nueva dirección con la alcaldesa Sara Hernández? 
Pues al parecer los militantes de PSM han avalado las formas de proceder de Pedro Sánchez y de la gestora y no han optado por las propuestas de apertura que proponía el otro candidato Juan Segovia. Por lo tanto se pone en evidencia una opción democrática y de izquierdas en este país.

Es más de lo mismo, ¿entonces?
Es la propuesta federal, la propuesta de ningún cambio y la propuesta de quienes han estado a favor de los desmanes y desaguisados que se han llevado a cabo en el PSM. Por lo tanto, se han refrendado en las maneras poco democráticas del secretario general.

¿Por qué razón el votante del PSM vota a la lista oficial?
Hay cierta inercia a votar a lo que se propone desde instancias superiores, cierta inercia a no proponer cambios, porque con ellos sales de la forma de confort.

¿Y por qué ocurre eso? ¿Por qué siempre la lista oficial es la más votada?
Me cuesta mucho entenderlo. Me costaba entenderlo cuando estaba en el partido y me cuesta entenderlo ahora.  Supongo que es una expresión de estar acomodado. O quien tiene el poder de hacer la lista controla mucho, o no lo sé, pero nunca le he encontrado una explicación de por qué existe un voto tan acomodado.

¿Se van a presentar a las elecciones generales? 
Como marca propia creemos que no llegaremos a estas elecciones, pero tenemos intención de presentarnos en alguna confluencia y estaremos allí, sin lugar a dudas.

Hágame un pronóstico, ¿Quién cree que gobernará España tras las próximas elecciones?
Está casi igual la probabilidad de que gane Pablo Iglesias de que gobierne Pedro Sánchez. Y es Pedro Sánchez será sometido a una presión que prácticamente hará casi imposible el PSOE como tal. Con lo cual es bueno haber sacado adelante Decide en Común para que toda esa gente tenga un espacio donde integrarse a trabajar.

No veo a Rajoy gobernando a pesar de que todas las inercias son que todo va a favor de Rajoy a partir de ahora. Lo lógico sería decir “Mariano Rajoy será presidente del Gobierno y (gobernará) el Partido Popular”, porque todo va a su favor. Pero creo que la suma puede ser significativa, si van bien los procesos de convergencia. 0

¿Cree que habrá un pacto de partidos de izquierda?
Creo que habrá un pacto de izquierdas y luego otro con el PSOE.

Ja, ja, buen matiz…
Alberto Sotillos, a la izquierda, participó en el último programa emitido
en Onda Inversión, en el que colaboró Ignacio Aguado, de Ciudadanos. 

dilluns, 20 de juliol de 2015

Entrevista Joan Sagués @kantinu: "Contra un triplete no se puede ganar"

A pesar de que hay quien no le gusta que se mezcle deporte y política, a menudo son indivisibles. Esta semana queremos demostrarlo hablando de unas elecciones muy peculiares, las de un club tan singular como el Barça. Para ello hemos conversado con un hombre a quien seguimos en Twitter desde hace varios meses, Joan Sagués, periodista y profesor de Educación física a quien conoceréis en Twitter como @kantinu. Ha seguido la campaña electoral del F. C. Barcelona desde el principio y comienza a ser un referente en cuanto a deporte se refiere en las redes sociales. La última pregunta, como siempre, no está en el texto y solo la podréis encontrar en la versión audio. Espero que os guste. 

JOAN SEGUÉS @KANTINU: "CONTRA UN TRIPLETE NO SE PUEDE GANAR".


Audio: Música: El cant del Barça
http://www.ivoox.com/entrevista-joan-segues-akantinu-audios-mp3_rf_4959523_1.html

¿En qué es lo primero que piensas cuando ves los resultados electorales de ayer? ¿Cómo los analizas? 
Los analizo diciendo que “contra el triplete no se puede”. Y que Leo Messi entró en campaña antes de la precampaña y arrasó con todo. Desde que el Barça tiene el triplete, las opciones del resto de candidatos son igual a zero al lado de las del presidente saliente y de nuevo entrante, Josep Mª Bartomeu.

Comentábamos hace unos días que Bartomeu tenía muchas opciones de ganar las elecciones, me comentabas que iba a ganar de paliza, pero ¿te esperabas estos resultados? 
Yo veía a Laporta con muchos apoyos. El grupo de fieles está ahí y el gancho de Laporta con los suyos sigue intacto, aunque es cierto que luchar contra los títulos es muy difícil. Solo en contadas ocasiones y moviendo bien los cimientos del poder se ha conseguido. Sólo lo han conseguido Florentino Pérez en el Real Madrid tras dos copas de Europa de Lorenzo Sanz, y lo logró también Sandro Rosell, desbancando al laportismo sin Laporta (porque no se podía presentar), entrando con el apoyo del stablishment. Estos son los dos únicos precedentes recientes de dirigentes que han conseguido cambiar el signo de unas elecciones y una entidad después de los éxitos. Contra estos, sobre todo si son comandados por Leo Messi, poco se puede hacer.

Las estadíasticas afirman que los votantes mayores de 50 años han apostado por Bartomeu ¿Ha ganado el típico voto tribunero del Barça?
Bartomeu ha hecho suyo el voto nuñista. La campaña de Bartomeu ha estado focalizada en el triplete, pero teniendo el poso del trabajo del área social muy consolidado por Jordi Cardoner, su mano derecha, uno de los hombres que más ha hecho para que Bartomeu arrase en estas elecciones. Las peñas y el socio de siempre que estuvo del lado de Nuñez, Bartomeu lo tenía muy consolidado y le ha añadido el voto de los que quieren ganar títulos y que no les pasa por su cabeza votar a alguien que no sea el presidente cuando su equipo gana.

Porque no olvidemos que Catalunya Ràdio hizo una encuesta a mediados de marzo, con el equipo absolutamente embalado y despegando hacia arriba, con exhibiciones en París o contra el Atlético de Madrid, con un Barça alejado del tsunami de Anoeta, con el equipo lanzado, pero la popularidad de Bartomeu era bajísima. La intención de voto de Laporta era el 37 %, la de Bartomeu era el 17 y la de Benedito era el 14%. Le estaba pisando los talones el tercero, con el equipo ganando, pero sin títulos. En ese momento, a los ojos del socio, Bartomeu era el presidente imputado y el de la sanción de la FIFA. Ayer cuando votaron, Bartu era el presidente del triplete.

Repasando al resto de candidatos, y empezando por Joan Laporta, antes de las elecciones partía con ventaja pero después del triplete se han vuelto las tornas ¿Cómo analizas su derrota? ¿Era previsible con tanta contundencia? Resumiendo, ¿qué ha hecho mal Joan Laporta? ¿Por qué ha fracasado, cuando todos le veían como un vencedor claro de estas elecciones?
Partiendo de la base de que lo grueso del pescado estaba vendido, sí es cierto que Joan Laporta ha hecho una mala campaña. Junto a la de Benedito, me han parecido las campañas más decepcionantes, sobre todo teniendo en cuenta las expectativas. Sus expectativas de Jan no eran sólo sus seguidores, sino que la gente esperaba “las bombas de Laporta”. El socio se preguntaba con qué guiño les haría movilizar a sus votantes.

Hay que recordar que más de 60.000 votantes no fueron a votar, pero las bombas no aparecieron. Quemó muy pronto la de Abidal, para dar un impulso a la consecución de firmas necesarias, y además uno intuía que era el plan B dentro de la secretaría técnica, que tenía que ir para Carles Puyol, lo cual no evitó que la entrada de Abidal supusiera un repunte en las expectativas. Pero eso supuso una bomba ya desactivada antes del corte de las firmas. Se habló de Pogba, pero sólo obtuvo un guiño de Mino Rayola y eso le ha restado fuerza. Se dijo que iba a entrar en campaña Leo Messi, pero no lo ha conseguido. Aún así uno intuye que la foto con Pogba, la foto con Xavi, o con Puyol o con Leo Messi, tampoco habrían cambiado el signo de las elecciones.

Por su parte, Agustí Benedito ha perdido 5000 votos respecto a los anteriores comicios. ¿No ha sabido capitalizar el apoyo recibido? ¿No ha presentado opciones suficientes?
Fíjate que he llegado a la conclusión de que Benedito no ha perdido ni un voto. A Benedito se le han ido los 5.000 que le llegaron del Laportismo en las anteriores elecciones. Le llegaron los que no se creyeron ni a Marc Ingla ni a Jaume Ferrer y que no querían ver a Sandro Rosell ni en pintura y dijeron, “votemos a Benedito”. En estas elecciones Benedito se ha dado cuenta de los apoyos que tiene y son 3.386. Las firmas fueron 3.367 y ha ganado 19 más en las elecciones. Estos son sus apoyos, que son muy fieles, pero son muy pocos. Y no ha conseguido movilizar al resto, ya que como él mismo dijo al final de las votaciones, “el socio ha votado continuar teniendo el club partido por la mitad”. Pero el socio ha seguido votando lo que considera adecuado. El Barça es un club poliédrico en el que votan jóvenes de 18 y señores de 85 años y está claro que no puedes pensar que vayan a votar lo mismo. Y en el Barça la cosa está bipolarizada desde hace 30 años. Lo que era Nuñismo-Cruyffismo ahora se llama Laportismo-Rosellismo y dentro de unos años se llamará de otra forma. Pero parece que ahí no tiene encaje Agustí Benedito.

Pero los que ponen el grito en el cielo por los –ismos y las guerras internas, que normalmente lo hacen cuando están mandando, pero no mandan son los primeros en poner palos en las ruedas, que no olviden que hace un mes y medio el Barça conquistó el triplete, los –ismos al Barça no lo parten por la mitad, sino que lo elevan a los altares.

Joan Segués, a la derecha, durante el programa "El Club de la Mitjanit"
de Pere Escobar, celebrado en el Auditori 1899 la noche de las elecciones.
Finalmente, Toni Freixa, que aspiraba a ser el Benedito de estas elecciones, es decir, darse a conocer para las siguientes, ¿cree que ha conseguido su objetivo? ¿O se ha quedado corto?
A ver, las campañas no se hacen para que te den palmaditas en la espalda, se hacen para ganar. Desde este prisma, la candidatura de Toni Freixa ha resultado un fracaso. Teniendo pequeños resortes de poder detrás, contando con el mejor estratega electoral, Xavier Martín y contando con que realmente lo ha hecho muy bien, la mochila que llevaba Toni Freixa, creo que más que preparar las elecciones, debería haber pensado que ahora no era el momento. Ahora mismo Toni Freixa está tan manchado como Josep Mª Bartomeu de las cosas de las que le acusa. Es tan lícito que se atribuya el triplete como Bartu, pero luego no puede empezar a criticar si ha sido partícipe de todas y cada una de las votaciones, porque la directiva es un órgano colegiado y lo que se decide es lo que esta vota. Toni Freixa creo que ha cometido el error de presentarse, porque ahora es el candidato que no ha llegado al 5% de la oposición popular y eso entierra bastante sus opciones.

Tras los resultados de las elecciones se podría considerar que va a tener una presidencia tranquila, a pesar de que hay algunos nubarrones como la imputación del presidente o como la sanción de la FIFA, pero ¿cómo ves el futuro de la directiva?
Como diría Juanito, seis años en el Barça son “Molto longo”. Veremos. En este tiempo el Barça es capaz de presentarte dos mociones de censura, dos juicios… lo que sea. Habrá que ver cómo se gestiona el club. En mi experiencia más reciente, golear en unas elecciones no te da patente de corso, no te asegura un mandato plácido ni ser un buen gestor. Sandro Rosell ganó aún por más goleada que Bartomeu y al final se convirtió en “Sandro el breve”. Veremos como evoluciona el entramado de problemas judiciales y sanciones y la galopante inflación salarial del equipo.

No olvidemos que en los últimos años el Barça está cambiando al estilo Florentino, comprando al precio que sea un crack cada verano. Veremos cómo casa eso con los valores triunfantes del Barça de Guardiola.  Se verá si Bartomeu estará seis años, si Laporta está acabado para las elecciones y, como siempre, habrán asuntos importantes, pero como la pelotita, no hay nada. Si el Barça sigue ganando, habrá Bartomeu para rato, pero si vuelven a tropezar, nos lo plantearemos todo.

Te recuerdo la encuesta antes mencionada. Marzo de 2015: 37% Laporta y 17% Bartomeu, pero la pelota comenzó a entrar. Y fueron aumentando las opciones del presidente un 10% con cada título conseguido. 27% con la liga, 37% con la copa y 47% (que finalmente fue 54%) tras la Champions.

¿Cómo has visto a los medios de comunicación en estas elecciones? ¿Qué papel han jugado? Porque neutrales tampoco han sido... 
Neutrales, nunca lo son. Dejando aparte algunos perfiles de Twitter muy radicalizados, creo que el trato de los medios ha sido muy a nivel de la campaña, muy tedioso y empalagoso. Ha sido una campaña se ha hecho muy larga, con muchas apariciones de los candidatos en los medios. Te diré que en el caso más flagrante, como es el Mundo Deportivo (a favor) de la candidatura de Josep Mª Bartomeu, antes Sandro Rosell o de Josep Lluís Núñez, diría que han estado bastante comedidos. Sin duda eso ha ocurrido por las encuestas, que daban bastante margen a la candidatura ganadora. Al final, el ruido que tenían preparado fue menor, también a causa del triplete, y eso también es de agradecer, ya que no hemos tenido una campaña tan sucia como podría haber sido.

¿Cómo ves al equipo para la próxima temporada?
El equipo no lo veo muy distinto de cómo lo veía a principios de la temporada pasada. Fue una sorpresa que tuvieran tantos problemas internos de funcionamiento y que llegásemos al punto de Anoeta y que el Barça no estuviera por delante en liga. No les veía  opciones en Europa (mira si estaba equivocado), pero sí se las veía en la liga. Veía en este Barça al equipo de Tito Vilanova, en el que el equipo venía de no ganar y tenía mucha hambre. Y si unes hambre y calidad, la ecuación acostumbra a salir muy bien. El Real Madrid tenía mucha calidad, pero venía muy saciado de Lisboa y al final lo acabó pagando. Este es el peligro del Barça de este año.

En cuanto a calidad no sólo tiene la misma, sino que ha añadido a Aleix Vidal y Arda Turan (y quizá incluso a Pogba), además de Neymar, Messi y Luis Suárez con un año más de entendimiento pueden ser todavía más letales. No hay dudas en calidad. En el apartado del hambre, esto ya es diferente, Ricard. Habrá que ver ahí cómo se desenvuelve Luis Enrique porque es importante gestionar los posibles traspiés que se puedan producir. No olvidemos que desde Anoeta apenas hubo ningún traspiés, no hubo que gestionar la derrota. Habrá que ver cómo gestionan todos los malos momentos y se verá si el equipo está preparado para ganar o la falta de apetito puede jugarle en contra.

Recordad que podéis seguir a Joan Sagués en su cuenta de Twitter @kantinu y en su blog http://kantinusportsteve.blogspot.com.es/ 

dimecres, 15 de juliol de 2015

Entrevista Hibai Arbide: "Grecia es un spoiler de lo que ocurre en otros países"

En La Sonrisa Política inauguramos una nueva etapa en la que incluiremos entrevistas de actualidad e interés. Comenzamos con una entrevista a Hibai Arbide, periodista y abogado experto en movimientos sociales y en Grecia, tema del que lleva escribiendo desde 2012 y país en que vive desde hace un año. Las recientes negociaciones de Grecia con Europa, el acuerdo firmado, la situación de Syriza y el futuro de Alexis Tsipras son algunos de los temas que podréis leer en esta entrevista y escuchar en versión audio en Ivoox (esta última, por cierto, contiene una pregunta final que no aparece en el texto escrito). Disfrútenla, insensatos.

HIBAI ARBIDE: "GRECIA ES UN SPOILER DE LO QUE OCURRE EN OTROS PAÍSES".


Audio: Música: Lo Krain - Untrodden Lane
http://www.ivoox.com/entrevista-hibai-arbide-audios-mp3_rf_4816588_1.html

 Usted que lleva un año viviendo en Grecia ¿Cómo analiza usted desde allí lo ocurrido en las últimas semanas? 
Al contrario de lo que muchos pensaron el lunes por la mañana, esta crisis no está cerrada, ni la crisis económica ni la crisis política, que no es griega, sino europea. Creo que Grecia, en el último lustro, ha sido el laboratorio de las políticas de austeridad en Europa. Es decir, en  Grecia se han probado políticas que después se han extendido a otros países y por eso ha sido también la punta de lanza de las movilizaciones contra la austeridad en la calle y, en los últimos seis meses, también en las instituciones griegas.

Como sabemos, hubo un acuerdo el lunes por la mañana que acabó con un acuerdo firmado que el miércoles 15 debería ser ratificado en el parlamento griego. Creo que va a ser posible pasar este trámite parlamentario, pero no sé qué consecuencias tiene tener para el gobierno de Tsipras. Se han anunciado dimisiones de cuatro ministros y de varios viceministros y ello podría acabar en una crisis de gobierno. No descarto que a finales de este año tengamos elecciones anticipadas porque los apoyos de Tsipras no sean suficientes para continuar.

¿Ha traicionado Alexis Tsipras a su electorado?
Hay gente que me pregunta en las redes si esto ha sido una traición de Tsipras, pero más que eso yo creo que ha sido un golpe, es decir, el presidente griego se ha visto con las manos atadas en cuanto a que esta cumbre y las negociaciones se han producido en un marco de asfixia económica a Grecia. El BCE ha provocado un control de capitales y una fuga de capitales masiva, creo que esto no ha sido casual, ha sido provocado como avisó el propio exministro de finanzas Yanis Varoufakis. Por lo tanto, no creo que haya sido un acuerdo que se ha tomado en libertad. Esto no exculpa a Tsipras, no lo digo en el sentido de quitarle la responsabilidad de firmar algo que iba claramente en contra de su programa, sino para dejar claro que esta crisis no está cerrada y que no creo que su partido Syriza acepte el pacto en estos términos. 

¿Qué dicen los griegos? ¿Qué ambiente se respira en Atenas respecto a todo lo sucedido?
Mucha decepción, mucha tristeza. Había mucha esperanza depositada en que este gobierno pudiera revertir las políticas de austeridad. Pero también eran conscientes los griegos de que Grecia sola no puede cambiar el panorama político y vencer al neoliberalismo porque no tiene fuerza suficiente. Pero sí había esperanza de poder aguantar hasta que pudiese cambiar el equilibrio interno de la Unión Europea con las elecciones españolas e irlandesas. Más que cabreo, creo que hay mucha tristeza. En los dos últimos días, Atenas que es una ciudad muy ruidosa y viva, muy caótica y eso es parte de su encanto. Ayer estuve tomándome algo en una terraza y había silencio. Nunca había visto una Grecia en silencio. Creo que hay incertidumbre con lo que va a pasar, porque hubo un gran apoyo al No en el referéndum, con una victoria clara, pero puede que no haya servido para nada.

Tras la negociación con Europa,  ¿en qué situación ha quedado A. Tsipras? ¿Acertó presentando el referéndum?
Creo que sí, a pesar de todo. En primer lugar porque me parece una cuestión de principio democrático preguntar cuando vas a implantar medidas que están en contra de tu programa. También porque hubiese sido completamente imposible llegar a un acuerdo antes del referéndum, tanto por cuestiones internas de Grecia y Syriza, como por exteriores. De hecho, era una denuncia del ejecutivo griego que cada vez que estaban dispuestos a llegar a un acuerdo los acreedores pedían más y más y más y por eso había sido imposible llegar a un pacto.

Por otro lado, las críticas internas de Syriza desaparecieron y se volvieron a unir en el referéndum. Pero al haber dado un bandazo con el acuerdo con Europa, estas desigualdades han vuelto a aparecer. De hecho, un miembro de la delegación griega en Bruselas me confesó que “si no tuviéramos una pistola en la cabeza, ni siquiera nos plantearíamos negociar este acuerdo”. Tenemos la sensación de que ha sido un chantaje y hay una parte de la ciudadanía griega que Tsipras se ha rendido y ha claudicado y otra que ha sido forzado a adoptar un acuerdo que no quería adoptar. Por lo tanto, hay un cierto agradecimiento al primer ministro por haberlo intentado o un cierto rechazo por haber traicionado a sus votantes, dependiendo de con quien hables. Yo creo más en la primera.

¿Cómo definiría la actitud europea y alemana en concreto, respecto con Grecia?
Creo que paradójicamente ha sido una actitud muy antieuropea, ya que han prevalecido los valores neoliberales, por encima de los valores políticos que ven la Unión Europea como una federación fraternal, en el sentido más clásico de la fraternidad de la Revolución Francesa. Los valores democráticos que se fundan con esa revolución (libertad, igualdad y fraternidad), creo que tanto Alemania, como los países bálticos y Finlandia, con el ministro de finanzas alemán Wolfgang Schäuble a la cabeza, han mantenido una actitud profundamente radical, ideológica y muy peligrosa para el futuro de Europa. Si esta se convierte en la imposición de unos pocos a la mayoría por medio de la fuerza (en este caso no a través de las armas, sino de los bancos), creo que es muy mal augurio para el futuro de Europa.

Es decir, que se están aplicando medidas para prevenir futuros gobiernos que actúen como Grecia ¿no?
Completamente, el propio Tsipras afirmó que tenía la sensación que estaban utilizando a Grecia para lanzar un mensaje a otros países, que no les importaba tanto Grecia como mandar ese mensaje. El ejemplo de que Grecia no les importa es que han impuesto políticas que se ha demostrado que causan más sufrimiento  para los griegos, una visión ideológica que no tiene en cuenta que las políticas de austeridad están provocando un sufrimiento enorme a muchos sectores del país.

Por otro lado, cuando hablamos de la deuda griega nos parecen cifras astronómicas, pero es únicamente el 2 por ciento del PIB europeo. Es decir, cuando se decide no estructurar la deuda no se utiliza un criterio económico, sino un criterio político. En los últimos tres días en las bolsas de China se han perdido siete veces más que el total de la deuda griega. No es un ejercicio contable, sino un criterio político que está ahogando este país.

¿Cree que se producirá un Gréxit?
Desde 2012, que es el momento en el que me lanzo a escribir sobre Grecia, he defendido con uñas y dientes que el Grexit no era deseable. Primero porque creo que la crisis griega es la crisis europea, es en el marco europea donde se debe decidir un cambio de políticas y me parecía que esta era una opción islacionista que pasaba por encima de esta visión. También creo que no es un debate monetario. Lo importante no es el dragma o el euro, sino las políticas económicas y monetarias que se lleven a cabo. Dicho esto, a día de hoy (14 de julio), preferiría un Grexit a tener que aceptar el paquete de medidas propuesto por la Unión Europea. Si el precio para no salir de la moneda común es una serie de privatizaciones, una reforma laboral fortísima, una reforma de las pensiones con bajadas enormes, eliminación del programa social que está implantando desde enero, el cierre de la televisión pública, la retirada de la sentencia del Tribunal Cosntitucional que consideraba inconstitucionales los despidos de funcionarios… toda esta serie de medidas me parecen tan fuertes que el precio es demasiado alto como para aceptar la moneda común.

Lo digo con todo mi pesar, porque yo siempre he defendido la opción europeísta, como la moneda común, como el espacio donde articular las luchas contra la visión neoliberal. Usando terminología tradicional, en la medida que el capital se organiza de manera transnacional, creo que la lucha de clases se debe articular también de esta manera. No estoy hablando de tomar el BCE como si fuera el palacio de invierno, sino que experiencias como Barcelona en Comú, como Ahora en Común, como Syriza y otras muchas que todavía no han surgido, es una manera de ecualizar. Nunca he defendido el Grexit, pero creo que es una opción que, aunque nos duela deberíamos tener en consideración.

Visto lo visto en Grecia ¿en qué papel queda la democracia respecto al poder económico?
Hay una frase de un sociólogo y economista, Isidro López, autor del libro “Fin de Ciclo” de la editorial Traficantes de Sueños, en la que decía que “Grecia ha inaugurado una fase de guerra abierta entre la democracia y el neoliberalismo”.  Una fase en la que no es compatible que ambos convivan. O gana el neoliberalismo y se impone la visión de que las finanzas tienen que dominar nuestras vidas o gana la democracia, que está por construir. Creo que la democracia formal que tienen los estados parece claro que no merece tal nombre. Hace cuatro años llenábamos las plazas bajo el grito de “Democracia Real Ya”, pero es urgente no sólo defenderla sino practicarla, por pura supervivencia. No podemos esperar que nos quiten lo poco que nos queda para asentar la democracia.

Para terminar ¿Qué quiere decir sobre Grecia o Europa, que no se haya dicho ya?

Creo que se ha hablado mucho en España sobre las comparaciones entre Syriza y Podemos, entre PASOK y PSOE, entre To Potami y Ciudadanos… Son comparaciones que sirven para entender, pero no para entender la realidad local. En las tres últimas semanas, que he escrito más que en toda mi vida, he intentado tratar de explicar que el contexto de Grecia está ligado al español, en el sentido que pertenecen a la Unión Europea, pero que hay que entender los matices locales porque si no hay posicionamientos que no se entienden. Vale la pena interesarse por Grecia porque es un Spoiler de lo que ocurre en otros países. La importancia de Grecia no es cuantitativa, es muy pequeño y prácticamente no pinta nada en la economía, pero sirve de avanzadilla para lo mejor y lo peor que ha tenido la Europa actual. 

dimarts, 30 de juny de 2015

Matonismo preventivo

Cuando era niño, tenía una imagen idílica de la Unión Europea. Era una historia de unidad entre pueblos históricamente en conflicto, un cuento de ilusión, de derechos sociales, de oportunidades y de ayuda entre hermanos. La realidad y ese imaginario, 30 años más tarde, no podía ser más distinto. En las últimas semanas, desde 2010 en realidad, hemos comprobado que una parte de Europa no sólo no cree en la imagen que teníamos de la Europa moderna y cosmopolita, sino que parece precisamente todo lo opuesto. La situación en la que se encuentra Grecia y su relación con el Eurogrupo, mucho más desde la llegada de Alexis Tsipras y Syriza, es el mejor ejemplo para desenmascarar ese sueño en el que muchos europeos creímos (y en realidad, aún esperamos que llegue). 

Si uno fuera desconocedor de la política internacional, podría extrañarse de la actitud del Eurogrupo con Syriza, que ni creó la gigantesca (en relación a su PIB) deuda griega ni ocultó la mala situación económica del país, como sí hicieron lo conservadores de Nueva Democracia, en connivencia con el PASOK. El primero pagó su lacayismo hacia las instituciones europeas perdiendo las elecciones y el segundo, quedándose donde probablemente se merezca por su gestión, en el ostracismo y la irrelevancia. Como decía, uno podría extrañarse de la especial saña que ha aplicado Europa al actual gobierno griego, ya que no es culpable de lo ocurrido en su país, pero si analizamos las actuaciones de los estamentos europeos, sus intimísimas relaciones con el BCE y el FMI, vemos que no es nada nuevo. En la propia Grecia, el Primer Ministro socialista Papandreu fue obligado a dimitir por proponer un referéndum para preguntar al pueblo si debía aplicar las durísimas reformas que "recomendaba" Europa. En España, en 2010, Zapatero aplicó a desgana (pero aplicó) las medidas propuestas, en lo que supuso el fin de su carrera política y la primera ola de recortes en España. En Portugal o Irlanda ocurrieron situaciones similares. 

Viñeta de Ferreres publicada en El Periódico el 30-06-2015.
Es decir, Europa no quiere aliados, quiere lacayos. La Europa actual no es ya un ejemplo de democracia y derechos civiles (frente al comunismo en la Guerra Fría), sino que como si fuera un burdo usurero o prestamista, presiona, reprime, insulta y amenaza a quienes no se someten. Como vemos en la viñeta de Ferreres, actúan sin miramientos ante cualquier situación en la que la democracia pueda ponerse por delante de los estamentos económicos. Y es muy importante para Europa vencer la batalla de Grecia, ya que no se trata de contener al país heleno, sino que se trata de contener una Syrización de Europa que, por ejemplo, en España lleva el nombre de Podemos (y en otros países, otros). Un matonismo preventivo que tiene como misión proteger los intereses bancarios de Alemania y que tiene como esbirros a ministros de economía y a primeros ministros. 

A modo de ejemplo, vemos que en las negociaciones entre Grecia y Europa la actitud de los estamentos económicos parecía más predispuesta a decir NO a cualquier cosa que propusiera Tsipras que a llegar realmente a un acuerdo. Parecía que el objetivo real de estos era una humillación griega, más que un acuerdo de mínimos para conseguir solucionar el asunto. Es obvio que Grecia y el actual gobierno de Syriza han podido hacer mejor algunas cosas, pero no se les puede negar su intención de arreglar la situación, de llegar a un acuerdo, sin que ello suponga un mayor desgaste para sus ciudadanos más pobres. De hecho, hemos visto cómo Europa se ha sentido muy ofendida porque Tsipras haya querido negociar, en lugar de someterse. Y la propuesta de referéndum no es más que una otra forma de negociación, de presión y de aguantar el pulso de los mercados. Y prueba de ello es que Juncker ha hecho una propuesta de última hora a Grecia. 

Reflexionando, uno llega al a conclusión de que no se trata de un tema económico, ni de que se pueda devolver el dinero a Europa. Se trata de, como afirma el premio Nobel Paul Krugman, de derrotar al gobierno de Tsipras y echarle como se echó en su día a Papandreu. Por eso el mantra de que los mercados no tienen ideología es falso, una falacia, una burda mentira que se puede comprobar leyendo las propuesta de Europa a Grecia. Propuestas por cierto, que no se diferencian en casi nada a las que lleva ya aplicando los últimos 5 años y que no ha sacado a Grecia de la crisis, igual que no ha sacado a España de la suya, sólo la ha estancado en ella.  

diumenge, 14 de juny de 2015

Entrad en política, dijeron

Imagen de Javirroyo, sobre las elecciones del 24-M.
En el post anterior "Aprender a pactar", destacaba antes de las elecciones el nuevo panorama que se planteaba ante el fin del bipartidismo y el inicio de una era de pactos políticos. Quien ha salido más perjudicado es obviamente el Partido Popular, que ha sido incapaz durante los cuatro últimos años (y hay quien diría "ni en los últimos 20") de tener una buena relación con otros partidos. De ahí que se haya formado lo que en el PP denominan como un "cordón sanitario" contra su partido para echarles de alcaldías y comunidades autónomas. Badalona sería su ejemplo más claro, en el que el resto del arco político del consistorio se ha unido par echar de la alcaldía a Xavier García Albiol, el ya exalcalde que no dudó ni medio minuto en usar terminología claramente xenófoba para intentar ser reelegido. A pesar de ganar las elecciones e incluso sacar mejores resultados, no ha sido suficiente para conseguir la mayoría absoluta y el resto de partidos se han unido contra él. No puedo decir que me apene, todo lo contrario, ya que Albiol lleva toda su carrera política en Badalona usando sin miedo el odio al diferente y usando eslóganes como "Limpiando Badalona", en clara referencia a los inmigrantes. 

Se verá la efectividad de los acuerdos anti-PP y la estabilidad de los partidos gobernantes, pero lo cierto es que es muy indicativo con respecto a la gestión realizada que la mayoría de partidos hayan optado por no apoyar a los populares. En los últimos 4 años el PP ha tenido más poder que ningún otro partido en la democracia española, dominando alcaldías, comunidades autónomas y el Gobierno. Que hayan perdido gran cantidad de mayorías absolutas y que se vean fuera de consistorios y gobiernos regionales claramente refleja la disconformidad de la sociedad con su gestión y con su modo de tratar al ciudadano y a sus contrincantes políticos. 

Manuela Carmena y Esperanza Aguirre.
Centrándonos en la capital, la historia del cambio en el ayuntamiento de Madrid llega, como no podía ser de otra forma, gracias a Esperanza Aguirre. No porque vaya a llevar a cabo la "renovación del PP madrileño" que esta veterana política liberal quería encabezar (curiosa renovación, viniendo de alguien que lleva 30 años viviendo del erario público), sino porque el cambio llegó gracias a un medio que Aguirre domina casi a la perfección, la televisión. Miembros de Podemos y de Ahora Madrid reconocieron que Manuela Carmena era reacia a presentarse a la alcaldía de Madrid. No por el cargo o por la oportunidad de representar a los ciudadanos, sino porque no le convencía la propuesta de Pablo Iglesias (hecho que se ha confirmado en campaña, en la que la candidata reiteró en varias ocasiones que no era de Podemos, sino de Ahora Madrid, para diferenciarse). 

Fue entonces cuando Esperanza Aguirre apareció en televisión en su primera entrevista de campaña, en la que afirmó que estudiaría prohibir que vagabundos duerman en las calles del centro madrileño porque eso 'ahuyenta a los turistas'. La reacción fue inmediata, Carmena habló con su entorno más cercano y decidió presentarse a la alcaldía, lo anunció públicamente, antes incluso de avisar a la cúpula de Podemos, que se enteró del asunto por los medios y las redes sociales. Fue sin duda un momento decisivo en la carrera de ambas. 

Mirando atrás en el tiempo, encontramos el origen de lo ocurrido el 24-M. Fue hace cuatro años, en el 15M, cuando las acampadas llenaban las plazas y las manifestaciones, las calles. Los políticos tradicionales, creyéndose intocables, lanzaron a la ciudadanía un  reto que no era nuevo, pero que visto lo visto no fue debidamente sopesado. En lugar de escuchar las peticiones de la calle, como por otro lado es el deber de un político, espetaron a los indignados: "Dejad la calle y entrad en (lo que ellos considera que es) la política de verdad", y el pueblo recogió el guante. No era nada nuevo, en otras ocasiones la política tradicional había asimilado a movimientos sociales incluyéndoles en los partidos tradicionales, tanto en el PSOE como en Izquierda Unida, desinflando la protesta social y asimilando a sus propios activos para la estructura interna de sus partidos, donde se veían incapaces de conseguir sus objetivos por la rigidez interna de esas formaciones.  

Ada Colau, conocida activista de la PAH que
ha conseguido la alcaldía de Barcelona.
Pero semejante reto, con una población movilizada como la española entre 2011 y 2014, no fue sino el primer paso hacia un cambio político. La aparición de partidos como Podemos y la consolidación a nivel nacional de otros como Ciudadanos fue clave, ya que aparecen ante la opinión pública como libres de determinadas mochilas. La mera presencia de estos partidos (y los muchos otros que han aparecido a nivel local en los ayuntamientos) ya es un éxito, sobre todo si se consiguen alcaldías tan representativas y simbólicas como Madrid y Barcelona. El 15M y los resultados del 24-M son hijos directos de la negación continua de la clase política tradicional, que lleva décadas de espaldas a la ciudadanía. Esta, como respuesta, ha asimilado la importancia de su papel activo en política (tanto a nivel de protesta social, de activismo social asociacional como en las propias instituciones políticas del Estado), abandonando el papel de espectadores en el que tan cómoda se sentía hasta que empezó a sufrir las consecuencias de tal apatía política. 

Por tanto, ese "en lugar de manifestaros tanto, entrad en política", no sólo no ha servido para neutralizar la protesta social sino que ha servido para echar del poder a quienes querían mantenerlo. Lo que viene siendo un tiro por la culata de proporciones épicas, a nivel político. Porque aunque varias plataformas políticas ciudadanas se hayan quedado a las puertas de conseguir ayuntamientos y comunidades, el hecho de que estén presentes en la vida política, consigan cuotas de poder y aparezcan en los medios de comunicación como representantes de la ciudadanía, ya es un gran éxito y un primer paso hacia la nueva forma de hacer política que tanto viene necesitando este país. 

diumenge, 10 de maig de 2015

Aprender a pactar

¿Sabemos qué es la democracia? Porque más allá de enarbolar Constituciones o banderitas de uno u otro color, más allá de condenar bandas terroristas españolas o extranjeras, la cultura democrática se demuestra defendiendo y entendiendo qué significa la democracia, con todas sus consecuencias. El respeto a la libertad de expresión, de prensa, de manifestación y el fomento de la igualdad ante la ley o en la educación se han visto claramente disminuidos en los últimos cinco o seis años. Hemos sufrido una gran pérdida de calidad democrática y las distintas leyes Mordaza, las tasas universitarias, las tasas judiciales o el gran crecimiento del índice de desigualdad en España son claros ejemplos de ello. 

Pero cuando hablamos estrictamente de política vemos cómo los políticos españoles son poco amigos (o más bien enemigos acérrimos) de los pactos. La cultura democrática de este país tiene un gran déficit en este sentido. A la falta de mayorías, de mayorías absolutas o de claro bipartidismo se le llama despectivamente "ingobernabilidad". Eso es consecuencia de un sistema electoral que potencia los caciquismos, que da un poder absoluto a quien vence con mayoría, y que potencia los partidos por encima de los ciudadanos, porque entiende que es preferible la estabilidad política a la representación real de los votantes. 

Fotografía de Esther Lobato para "El Mundo".
El caso más claro es el reciente fracaso de Susana Díaz en conseguir ser investida como presidenta de Andalucía. Por lo vísto, Díaz no se quiere dar cuenta de que el paradigma político ha cambiado y que lo que funcionaba en el s. XX no sirve ya ahora. Los nuevos partidos, a pesar de la dificultad de conseguir escaños, son suficientemente fuertes como para poner contra las cuerdas a cualquier partido con intenciones de gobierno. "Esto comienza a ser surrealista" afirmaba Díaz al fracasar su segundo intento de investidura, en un claro ejemplo de una política que no ha comprendido que no tiene cartas suficientes para imponer sus condiciones, que no ha querido ceder a quienes pueden hacerla presidenta. Podemos y Ciudadanos controlan el destino de los andaluces, pero no por poner sus condiciones, no por "hacer chantajes" como dijo Manuel Chávez, sino porque Susana Díaz no ha comprendido que con las migajas ya no se contenta ningún partido de nuevo cuño, como ocurría antes. La incomprensión la puede llevar a la oposición, paradójicamente, o por lo menos, a unas nuevas elecciones. 

En un mismo sentido, el tuitero Miguel García afirmaba "El "NO" del resto de Fuerzas al Gobierno de @_susanadiaz sin dar propuesta alternativa, es el "NO" a los Andaluces". Otro error de concepto. Muchos andaluces pueden haber votado al PSOE, pero el resto decide que si no se llevan a cabo determinados cambios, no la van a apoyar como presidenta. De la misma forma que cuando Rajoy se refiere a sus 11 millones de votantes que le dieron la mayoría absoluta, parece no querer recordar que los 29 millones restantes también sufren las consecuencias de sus decisiones y leyes aprobadas a golpe de decreto. De nuevo, el paradigma ha cambiado y las próximas elecciones del 24M van a ser ejemplo de ello. 

Sólo por el hecho de que en la mayoría de Ayuntamientos y Comunidades Autónomas no se va a conseguir seguro una mayoría absoluta, ya se ha ganado mucho. El verse forzados a entenderse, el estar obligados a pactar para formar gobierno, generará unas dinámicas distintas a nivel municipal y autonómico, que romperán con la forma actual de hacer política. El Partido Popular va a perder mucho poder en este país y lo hará a expensas tanto de tener que pactar con Ciudadanos, como por la formación de gobiernos multipartito que sumen una mayoría suficiente para echarles.  

Será un primer paso para valorar quien está más fuerte cara a las elecciones Generales. Habrá que valorar si Podemos va a despertar del letargo que el caso Monedero le ha generado, veremos si Ciudadanos cumplirá las altísimas expectativas que han generado las encuestas, si el Partido Socialista se recupera levemente como todos afirman o si se acaba de hundir completamente o si el Partido Popular es capaz de entender el paradigma político que se les viene encima. Lo cierto es que la mayor característica de la política actual es la impredecibilidad. Los resultados electorales en Reino Unido de esta semana han mostrado que la política no se fabrica sólo desde los medios. De nuevo, el mundo real deja en evidencia y refleja el fracaso de las encuestas. Si esto ocurre en España, si los votantes de izquierda no van a votar, si los de centro optan por lo de siempre, si los indecisos se abstienen, todo continuará exactamente igual que hasta ahora. Pero si la ciudadanía está a la altura, los políticos van a tener que aprender a pactar. Y ese, créanme, será uno de los mayores avances en democracia que habrá experimentado este país.

diumenge, 26 d’abril de 2015

Lo que quizá no sabes de Albert Rivera

En política (y en muchos otros ámbitos de la vida) es necesario seguir los hechos, no las palabras, para descubrir el fondo real de aquellos en quienes depositamos nuestra confianza. Aplicando el facta non verba, uno puede discernir si un político es renovador o un simple vendedor de crecepelo. Por ejemplo, si uno se define de centroizquierda, renovador y progresista, pero a la vez se presenta a las elecciones europeas con un grupo ultracatólico o acude a manifestaciones con falangistas, podemos decir que hay un gran océano de distancia entre las palabras y los hechos. El PSOE lleva décadas pecando de incoherencia hasta en su propio nombre, pero hoy no vamos a hablar de la casa del puño y la rosa, sino de uno de los estandartes de la mal llamada "nueva política", Albert Rivera. 

Por muchos es sabido que Albert Rivera, como demostraron los compañeros de "El objetivo" en su "Maldita Hemeroteca", fue miembro de Nuevas Generaciones del Partido Popular, es decir, miembro contabilizado del partido de Aznar y Rajoy desde septiembre de 2002. No es nada nuevo ya que él mismo lo afirmó en público con la naturalidad que suele contar las cosas, a pesar de que él diga que sólo era simpatizante, cuando los documentos demuestran que era militante. El joven político que se hizo famoso por desnudarse en su primera campaña electoral, quien ahora se erige como salvador de la patria y recibe de buen grado el apoyo de gran cantidad de medios de comunicación, no es precisamente nuevo en esto de la política. Lleva ya casi legislaturas en el Parlament y casi una década en la política profesional, desde que Ciutadans se presentó a las elecciones catalanas del 1 de noviembre de 2006. Sí amigos, no es "nueva política" todo lo que reluce. 

En su tránsito y fogueo en la política catalana, Rivera y sus chicos han tenido que pronunciarse en varias ocasiones sobre temas que obligaban a posicionarse en temas como la lengua, las minorías, la inmigración, la Sanidad, la Educación, etc. y a menudo se han posicionado junto al Partido Popular. Más allá de su posición claramente nacionalista española y antinacionalista catalana, que quedó clara desde el minuto 1, en su formación se empezaron definiendo como de centro izquierda, aunque han querido ocupar siempre una posición de centro derecha, y por sus decisiones les conoceréis. 

En las elecciones europeas de 2009 decidieron compartir cartel con el partido Libertas, liderado en España por el Miguel Durán, que a pesar de que su nombre pueda parecer ser un partido liberal estilo europeo, es una amalgama indeterminada de partidos políticos minoritarios que pretendían hacer piña. En España, su cariz era claramente católico y ultraderechista, con lo que algunos afiliados a Ciutadans decidieron marcharse del partido en desacuerdo con esa extraña alianza europeísta. 

El 26 de septiembre de 2010, Rivera y sus Ciutadans hicieron gala de su españolidad saliendo de la plaza de toros Monumental de Barcelona al grito de "libertad para nuestra cultura", para demostrar su rechazo a la ILP del Parlament que poco después significaría la prohibición de los toros en Cataluña. De nuevo, se posicionaron con el Partido Popular para intentar detener, sin éxito, esta ILP contra el maltrato animal en Cataluña. 

En las elecciones autonómicas de 2012, cuando el independentismo comenzó a subir con fuerza, obtuvo su mejor resultado hasta el momento en el Parlament con nueve diputados y se granjeó el apoyo de personalidades como Albert Boadella, Javier Nart, César Cabo, Juan Carlos Girauta, Arcadi Espada, Tomás Guasch o la abogada, exportavoz y política del Partido Popular durante casi 20 años, Carina Mejías. Con el lema "Mejor unidos", se hizo estandarte del unionismo (junto a Alicia Sánchez-Camacho, del Partido Popular) y comenzó a aparecer en programas televisivos de ámbito estatal asiduamente, en los cuales paradójicamente se quejaba de que no le sacaban nunca en televisión. 

El 23 de abril de 2013, la propia Carina Mejías, ya en Ciutadans, propuso al Parlament pedir al Congreso la prohibición del burka, hecho que fue calificado por los partidos de izquierda catalanes como una medida "populista e inútil".

Dos días más tarde, el 25 de abril de 2013, Ciudadanos propuso, mediante su parlamentario Manuel Villegas, retirar la atención sanitaria a los inmigrantes sin papeles, recordando a ciertos partidos europeos poco amigos de la inmigración, y el 13 de octubre de ese mismo año, tanto el partido de Rivera como el Partido Popular abandonaron el Parlament para no votar una moción de ICV para condenar “toda declaración o actividad que comporte cualquier clase de enaltecimiento, trivialización, exculpación o negación del nazismo, franquismo y el resto de regímenes fascitas”. Al parecer, como podemos ver, eso fue demasiado para ambas formaciones y decidieron marcharse haciendo claros aspavientos. 



Tres mese más tarde, en febrero de 2014, se abstuvieron en una moción para no aplicar la ley del aborto (que no se llegó a aprobar) del entonces ministro Gallardón, haciendo malabares, afirmando que no compartían la literalidad del escrito aunque afirmaban que el proyecto es "inoportuno y empeora la legislación anterior". de hecho, el tema del aborto en Ciutadans ha sido siempre un juego de trileros, ya que la propia candidata al Ayuntamiento de Madrid Begoña Villacís afirmaba recientemente en "Un tiempo nuevo" de Telecinco que "El aborto no es un derecho, es un fracaso educacional".  

El nacimiento de "Ciudadanos"

De todos es sabido que a partir de las elecciones europeas de 2014, la política española cambió. Los cinco eurodiputados conseguidos por Podemos, a pesar de que las encuestas y analistas (yo incluído) les dábamos tres como mucho, supuso una ruptura mental casi definitiva con el régimen del 78 y propició la escalada de los nuevos partidos de origen ciudadano (en el sentido de "ciudadanía" no de "Ciutadans"). Tras la escalada de Podemos en medios de comunicación y encuestas y el fracaso de intentar descabalgarlos con descalificaciones, hecho que en realidad les reforzó, los poderes fácticos de este país buscaron nuevas fórmulas de neutralizar el fervor del partido de Pablo Iglesias. Además de fomentar las polémicas respectivas de Iñigo Errejón y Juan Carlos Monedero, desde sectores económicos como FEDEA, lobby que como explicó Antonio Maestre tiene fuertes vínculos con el partido de Rivera, se propuso la creación de un "Podemos de derechas". Josep Oliu, el a la vez presidente de Banc de Sabadell y del mencionado patronato, afirmó que "el Podemos que tenemos nos asusta un poco" y habría que crear otro orientado a la iniciativa privada y al desarrollo económico. 

Este apoyo velado a Ciutadans fue respondido por Rivera con un nuevo ofrecimiento de pacto a UPyD en noviembre de ese mismo año para comparecer juntos a las elecciones. No era el primero, pero seguro que será el último, ya que tras rechazar Rosa Díez dicho pacto, el partido magenta ha caído en picado y se ha iniciado un gran trasvase de votantes de una formación a la otra. Tras la ruptura de negociaciones y el consiguiente hundimiento magenta, comenzamos a leer en febrero de 2015 en varios medios un apoyo claro hacia Albert Rivera y su equipo. En marzo de 2015, El País publicó un barómetro de Metroscopia en la que se daba por hecho el cuatripartito político, que fue consolidado en los siguientes barómetros de este mismo periódico. 

Con el nuevo año, "Ciutadans" pasó a denominarse "Ciudadanos", para evitar el rechazo por lo catalán en el votante potencial de la formación naranja. Y de hecho, el cambio de Ciudadanos por UPyD se ha producido paulatina, pero inexorablemente. Un par de ejemplos: en las tertulias de más éxito como "La Sexta Noche" se ha sustituido a los tertulianos de magenta por cargos medios de Albert Rivera, un cambio frívolo si se quiere, pero que indica en el espectador qué partidos están de moda y cuales no. Otro hecho destacable es que la propia banca, como contaban en La Cadena SER, ha decidido cortar el grifo económico a UPyD, ahora, en plena "campaña de promoción" a nivel nacional del nuevo estandarte de la política española. Dejando a un lado posibles conspiranoias, la falta de financiación de UPyD por sus malas expectativas en las encuestas no parece en absoluto casual. 

Tampoco ha destacado el partido de Rivera por su transparencia. Desde la web Transparencia.org elaboraron un informe de evaluación de la transparencia de los partidos políticos, en el que este partido recibía un 3 sobre 10 en transparencia, cuarto por la cola junto al PSOE. Y aunque denuncian habitualmente la corrupción en otros partidos, Ciudadanos tiene sus propias manzanas podridas en Jordi Cañas, quien renunció a su escaño en el Parlament tras ser imputado por fraude fiscal y ahora ejerce en el Parlamento Europeo como asesor. Por su parte, es público que el eurodiputado naranja Javier Nart tenía dinero en Suiza, según su versión, como herencia de su padre (¿les suena la excusa?) y que ocultó en el país trasalpino por miedo a ETA. Juzguen ustedes mismos. 

Propuestas electorales 2015

A pesar de que Ciudadanos se definen como "liberales con sensibilidad social", han optado por aparcar su método que los militantes escojan por qué medidas apostará su partido, como sí hicieron en sus inicios, y han fichado a un economista de renombre, también vinculado a FEDEA, como Luis Garicano. Bajo su tutela, el partido naranja ha propuesto medidas como el tipo único de IVA, impuesto que se aplica igual a todas las rentas y que afecta a productos básicos, hecho que ya ha provocado reacciones negativas del resto de partidos y de las redes sociales. Como explica la web Libremercado.com, en realidad lo que propone Ciudadanos es pasar de tres tipos de IVA (General 21%, reducido 10% y superreducido 4%) a sólo dos (General 18% y reducido 7%), con lo cual se pagarían al 7% productos que antes ahora se venden al 4% como el "pan, leche, huevos, frutas, verduras, hortalizas, cereales y quesos, libros, periódicos y revistas no publicitarios; medicamentos de uso humano; sillas de ruedas para minusválidos y prótesis y Viviendas de Protección Oficial o VPO". En este mismo artículo descobrimos que para compensar Rivera plantea rebajar el IRPF para las rentas más bajas, como indica el siguiente gráfico. 


Otra propuesta polémica fue la de legalizar la prostitución como medida recaudatoria, hecho que le ha granjeado críticas del resto de partidos por considerar poco adecuado ganar dinero con la explotación de mujeres. 

Relaciones peligrosas

Ciudadanos ha recibido también críticas de tener aliados poco adecuados, de tendencia xenófoba, por las ya mencionadas medidas que echarían los inmigrantes sin papeles de la Sanidad, por manifestarse junto a Falange en una manifestación de l2 de octubre de 2012, por la gestora que ha tenido que montar en Getafe por tener candidatos falangistas o por declaraciones como la de su ya expulsado coordinador de jóvenes de Madrid, por tuitear lindezas como que "escuchar durante más de 15 minutos una conversación en acento latino es perjudicial para su salud".

En definitiva, hemos podido comprobar qué pasado tiene tanto Albert Rivera como sus Ciudadanos y podemos diferenciar ahora qué es facta y qué es verba en este partido, cuales son sus aliados y con quien se ha manifestado. Lo cierto es que es muy complicado ser regenerador de la política cuando llevas tres legislaturas en un parlamento autonómico con apenas 35 años, cuando quien te apoya es FEDEA, think tank de la banca y del Ibex 35 o cuando totems de la política tradicional como José Bono o Esperanza Aguirre ven con muy buenos ojos las medidas que propones. 

diumenge, 12 d’abril de 2015

Ya no hay excusa

En las últimas semanas vemos a partidos nuevos y viejos dándolo todo para las elecciones municipales y autonómicas. Se esfuerzan en llegar, en ser escuchados, en proponer medidas (eso sí, con la mayor de las cautelas) y en conseguir, en definitiva, el voto del votante medio. Ha cambiado tan claramente el paradigma de la política española desde las elecciones europeas que ya no tenemos excusa para no ir a votar. Yo mismo era abstencionista convencido en mis primeros años, en los que no confiaba en ninguno de los partidos del régimen del 78, igual que sigo sin confiar en ellos, y tampoco me entusiasmaban los partidos minoritarios que, sin el apoyo de las redes sociales, apenas tenían relevancia mediática. Ello me llevaba irremediablemente a no votar voluntariamente a ninguno de ellos. 

Pero como decía, hoy ya no tenemos excusa. Hoy existen partidos grandes, pequeños, medianos,  de formación clásica, auspiciados por la ciudadanía, por la banca, renovadores, transformadores, inmovilizas... todos con posibilidad de hacerse visibles, sino en radio o Tv, sí en redes sociales, por lo que sus medidas pueden llegar al ciudadano y se puede ejercer sobre todos ellos una labor de seguimiento y control. Hoy, con la gran cantidad de partidos con posibilidades de gobernar que hay, quien no vota es porque no le interesa la política. 

Para poner un ejemplo un poco cómico, una amiga de una ciudad castellana me comentó ayer que la habían convencido para presentarse a las elecciones. Al preguntarle por el abanico de partidos de su pueblo me dijo "pues mira, se presentan PP, PSOE, una facción del PP que se presenta con Ciudadanos, una facción del PSOE que se presenta por UPyD, los independientes de toda la vida (que tienen el apoyo de un alcalde socialista de toda la vida), IU que va en coalición con Podemos (que es sobrino de la candidatura independiente), la líder de UPyD local, que no sabemos si se presenta o no porque acaba de dimitir el candidato que tenían para la capital, y un candidato que ha creado un partido propio para (dicho por él) "velar por mis negocios". Vamos, un circo de siete pistas. 

Pero ejemplos esperpénticos aparte,  este es un circo en el que la abstención pierde todo el sentido. Quien solía decir la frase de que "son siempre los mismos", quien argumentaba que "no hay partidos nuevos con capacidad de ganar", quien había perdido la fe en la política, en esta ocasión no tiene excusa para no votar. Hoy, en un panorama en el que nuevos y viejos partidos pueden competir casi casi en igualdad de condiciones, hay que decidirse a tomar las riendas de nuestra vida política, ser adultos y dar nuestro voto a quienes consideremos. Como dice el tópico "si tú no haces política, otros la harán por ti" y no para velar por tus intereses, precisamente. Si hay un momento para decidirse y votar este es ahora, porque los próximos cuatro años están en nuestras manos.