dijous, 5 de gener de 2012

“Mujer y catalana... tú verás!”

“Hay cosas que nunca cambian”. Pido disculpas, pero siempre he querido comenzar un escrito con esta frase tan tópica de cientos de articulistas. Los tópicos son un reflejo, dicen, de los prejuicios de la sociedad, no en sí de la realidad. Hay quien cree que una mujer catalana se puede presentar a Secretaria General de un partido socialista español cualquiera y que la gente no va a ver la distinción de que ella es mujer y catalana. Carme Chacón no lo cree, puesto que si lo creyera, hubiese decidido presentar su candidatura en su tierra, no en la de su padre.

Toni Aira comenta en un gran artículo en su blog: “Pobre. Déjenla hacer. Son días de deseos y de cartas a los Reyes. ¿Que quiere ser secretaria general del PSOE y que cree que mirando de deshacerse de la etiqueta de catalana tendrá más opciones de conseguirlo? No le quitemos esa ilusión”. Tanto Toni como ella saben que no es cierto, que ella sabe que no tiene posibilidades reales, a menos que aparezcan más candidatos que desestabilicen la balanza. Es obvio que hay más razones para presentar su candidatura en Andalucía y no en Cataluña (como por ejemplo las elecciones andaluzas, presentar un poco de storytelling, etc) pero no nos engañemos, como dice Aira en su artículo, Chacón se ha apartado oportunamente de su tierra, evitando ser candidata a la Generalitat y centrándose en la política estatal.

Me encantaría tener una política catalana y mujer dirigiendo al principal partido de la oposición, pero Chacón, en mi opinión, siempre ha tenido un fallo. A pesar de que reclama un PSOE con más contenido ideológico en el documento que firmó junto a otros exministros, ella siempre ha sido una política puramente de imagen. A diferencia de Esperanza Aguirre, a quien se le conoce perfectamente su carácter del 'ala dura de la derecha del PP', Chacón no ha destacado nunca por sus posturas ideológicas, sino por su cercanía a Zapatero (“a Jose”, como comentaba a veces) y por sus aspiraciones a dirigir el partido y, con suerte, el país (aspiraciones, por otro lado, absolutamente legítimas y nada criticables en mi opinión).

Miguel Barroso y Carme Chacón.
Pero pensando en Chacón he pensado siempre en una foto, en un ‘total’ (como técnicamente se llama a las clásicas declaraciones para televisión) o un corte de voz para radio. Igual que Zapatero, ha apostado por una política de comunicación vacía aunque resultona, puesto que le ha puesto en el disparadero de la política española, con imágenes como la de su llegada al ministerio de defensa, embarazada, o sus polémicos vestidos del 12 de octubre. Miguel Barroso, su marido, tiene mucho que decir al respecto. Siendo sinceros, quizá tenga más posibilidades de las que todos le damos como posible Secretaria General, pero debería darse tal juego de carambolas que por el momento parece muy poco probable. Y la alternativa, sinceramente, no es especialmente ilusionante... a menos que aparezca otro candidato. 

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