diumenge, 10 de juliol de 2011

Con "R" de...

Rucalcaba ha conseguido con un sólo discurso, algo que algo parecía complicado: Ilusionar a las bases socialistas. Es todo un mérito, la verdad, porque la depresión que estas sufrían por la pésima gestión realizada en los últimos 3 años, era de libro. Aunque ilusionando (sólo ilusionando) no se ganan unas elecciones. Hace falta más. Y el discurso de ayer fue realmente un subidón de ilusión para los militantes y los votantes fieles del partido, pero el problema son los indecisos o los que buscan que les des una razón para que te voten. Convencer a los indecisos o a los descontentos con el PSOE va a ser complicado y sin ellos no se puede ganar. Por eso, el primer paso de Rubalcaba en el camino hacia las elecciones ha sido desmarcarse de Zapatero. Y lo ha hecho de muchas formas. El primero ha sido haciendo algo de autocrítica, admitiendo errores y reconociendo que hay que cambiar cosas en la democracia. Un gesto que, sin el 15M, muy posiblemente no hubiera existido en ese discurso. 

El resto fue bastante didáctico y, a la vez, sorprendente, teniendo en cuenta la manera de hacer política de este país en los últimos... no sé, quizá en los últimos veinte años. Una frase que se ha pasado mucho por alto pero que me gustó bastante por lo que antes comentaba es que dijo que "El PP no es el enemigo, son nuestros adversarios", cosa cierta, pero que este país, empeñado en dividirse en dos, no ha entendido nunca. De hecho, fue casi la única alusión a la derecha. Eso fue cambiado por propuestas, por ideario, por ilusión. La política de azotar al adversario ha funcionado durante muchos años en este país, pero Rubalcaba sabe que, si quiere desmarcarse, debe hacerlo no sólo en la marca ('ZP' o 'PSOE' por 'Rubalcaba'), ni sólo en el contenido (mucho más históricamente socialdemócrata), sino también las formas (no atacar al contrario, sino ilusionar con propuestas). De hecho, hacer todo lo contrario que ha hecho en los últimos 8 años el Partido Popular, que se ha dedicado a atacar con una fiereza despiadada y a tumbarse a la bartola sin proponer una sola medida para salir de la crisis, como tan bien han mostrado las viñetas de Peridis. Pero no nos engañemos, no atacó en su discurso al PP porque no le convenía, no por falta de ganas. Rubalcaba fue el azote de la oposición en la primera legislatura y se le da muy pero que muy bien atizar con elegancia al rival, por eso le odian tanto desde la caverna mediática de la derecha.

El blanco destaca en el nuevo cartel de Rucalcaba.

Durante su discurso, el TimeLine de Twitter se aceleró considerablemente, todos comentando las propuestas que Rubalcaba (crear empleo con un impuesto sobre la banca, dedicar más atención a las Energías Renovables o "partirse el pecho por los emprendedores"). Pero tienen razón los medios de la derecha cuando le acusan de que esas medidas pudo tomarlas cuando estaba en el Gobierno, o al menos, proponerlas. Esto le quita algo de credibilidad  su discurso. Por otra parte, tampoco me entusiasmó el final del discurso del candidato, primero porque se le atascó la voz (¿en la organización a nadie se le ocurrió ponerle un vaso de agua para que pudiese recuperarse un poco tras una hora de discurso? #fail!) y porque acabar con un "let's make it happen" está muy bien si eres americano, pero no suena tan bien en español: "hagámos que ocurra", "hagámoslo posible" o algo similar. Me suena a marketiniano, a discurso de plástico, flojo y demasiado indeterminado. Y sobre todo, en desacorde con todo lo que había dicho hasta ese momento. Faltó un toque personal final a ese discurso, faltó el colofón para hacer de ése un discurso perfecto. 

La repercusión mediática del primer discurso ha sido considerablemente buena (aquí podéis ver las portadas de los periódicos) y destacaría la lectura que hizo La Vanguardia de este tema, con un titular interpretativo muy elocuente y concordante con la fotografía que usan para vestirla: "Rucalcaba dice adiós a las ideas y al estilo de Zapatero". Creo que ése debería ser uno de los puntos fuertes de su campaña, vender "equipo", por encima de las improvisaciones personalistas de ZP, vender trabajo en equipo con gente preparada, en lugar de unilateralidad del Presidente del Gobierno. De hecho, aquí encontraréis de quién se ha rodeado Rubalcaba para afrontar este reto. Destaca que la media de edad es superior a los 50 años. Gente experta, más que amiguismos y cuotas de partido. Como decía antes, son necesarias 'otras formas, distintos contenidos, con otro tipo de discurso'. Y eso es porque creo que Rucalcaba sabe muy bien que su rival para estas elecciones no es Rajoy, sino Zapatero. 

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