dilluns, 6 de juny de 2011

Pena de muerte (para delitos económicos)

Toda mi vida he estado siempre en contra de la pena de muerte. Siempre. Creo que la vida es sagrada y que jamás nadie tiene derecho a quitar una vida ajena, aunque es libre de hacer lo que desee con la suya propia. Y si alguien tiene menos derecho a quitar vidas, sin duda este es el Estado, que debe dedicarse a salvaguardar la vida de sus ciudadanos y habitantes. Siempre he creído que, si un hombre o mujer mata a otra persona, nunca debe ser el Estado quien condene a muerte a esa persona. El Estado está para proteger, no para asesinar. He tenido muchas discusiones con mi padre sobre este tema. Mi argumento siempre ha sido "si matan a uno de los nuestros y tú quieres ir y matarle, ve, pero no debe ser el Estado quien decida quien vive y quien muere". Precisamente por todas las dictaduras que hay y han habido en el pasado, creo que esto jamás debe ser definido por el Estado. 

El film Inside Job ha creado mucha
indignación en todo el mundo.
Pero hoy, tras ver la película-documental "Inside Job", he cambiado de opinión. No voy a hacer una crítica al uso de esta película, ni a hablar de la gran revelación que representa, sino que quiero hablar de sensaciones. Es una sensación que me traslada directamente a la plaza del Sol de Madrid. A los acampados, indignados, a aquellos que protestan por la injusticia de un mundo que NO HA HECHO NADA por perseguir a los instigadores de la mayor crisis de la historia de este planeta. Que NO HA HECHO NADA por perseguir aquellos que se han enriquecido. Tras ver Inside Job, he tenido una sobredosis de indignación, dirigida especialmente a todos aquellos que han conspirado por la desregulación del mercado financiero, de los que han promovido que el sistema siga EXACTAMENTE IGUAL tras esta crisis de la que aún no nos hemos recuperado y que ha provocado algo inimaginable: los bancos SON MÁS RICOS que antes de la crisis. Alucinante, indignante y simplemente vergonzante. Todo ello me ha llevado a una conclusión: hay que promover la pena de muerte para los delitos económicos. 

Algunos de los protagonistas del film "Inside Job". 
Sin termino medio, sin posibilidad de apelación, sin posibilidad indulto. Pena de muerte para aquellos banqueros, ejecutivos, directivos y asesores internos y externos que instiguen, promuevan, colaboren, asesoren o permitan por inacción cualquier tipo de delito económico que ponga en riesgo la viabilidad del sistema y la economía de las familias. Creo que sería una forma adecuada de presionar y alejar a cualquier tipo de especuladores, buitres económicos o tiburones financieros. De la misma forma, pena de muerte para aquellos políticos que no regulen las leyes de la economía de una forma más equitativa para la mayoría. Un ejemplo, las leyes hipotecarias, que obligan a seguir pagando una vez el banco te ha quitado la casa. Pena de muerte para aquellos políticos que en un periodo de 2 años no hayan cambiado estas leyes. Pero mi primera opción sería formar un grupo en el CNI de asalto, secuestro y tortura de aquellos directivos de las agencias calificadoras (Moody's, por ejemplo) que se dedican a especular con el riesgo de países como el nuestro y son, en realidad, culpables de la crisis económica que nos asalta desde hace 3 años y medio. Dando clasificaciónes AAA a empresas que dos semanas más tarde eran intervenidas o iban a la quiebra. Pero no pena de muerte rápida e indolora, no. Nada de inyeccioncitas, sillas eléctricas o guillotinas. No, creo más adecuado sistemas como la gota malaya, como el garrote vil y otro clase de torturas como las practicadas en Guantánamo. Tortura y ejecución para todos los mencionados, sí señor. Quizá así, los negocios se volverían a hacer de otra forma en el mundo. De forma honesta. 

PS: Obviamente, quiero aclarar que este post tenía unas altas dosis de ironía y sarcasmo. Yo, y cualquiera que esté indignado en Sol, estamos TOTALMENTE EN CONTRA de la pena de muerte, incluso para gentuza como la que aparece retratada en el film Inside Job. Aunque a muchos de ellos igual les sugeriría viajar en ciertas aerolíneas argentinas o chilenas que pertenecían a los militares en los años 70 y 80. No sé si me entendéis...

2 comentaris:

  1. Hola, Ricard!

    muy bueno dejarse llevar por la pasión dejando las cosas en su sitio, me refiero que siempre está bien aclararlo como haces :).
    Soy Ana, nos hemos conocido esta tarde en la radio y he venido a visitar una de tus sonrisas, que son múltiples por lo que veo :).
    Al salir de la radio he visto una imagen que estaría muy bien como foto aquí: un hombre de cerca de 70 años bajaba la calle Montera, con determinación y rostro entre concentrado y enfadado, y llevaba una pancarta que decía: Somalia. Sequía. Hambre. (O algo parecido.) Me ha dado un escalofrío por todo el cuerpo, impresionante cómo nos movemos ahora, ¿no?
    Vaya rollo que te he soltado en un momento, ya sabes, con no contestar... ;)
    Pues imagino que seguiremos viéndonos.
    Un placer conocerte.

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  2. Muchas gracias Ana! Disculpa que no haya contestado al mensaje antes, pero acabo de verlo :) La verdad es que tengo un par de sonrisas, la deportiva y la política, y estoy pensando en crear otra, la Mediática, aunque quizá que me modere un poco, pq sino al final no voy a poder con todo.
    La verdad es que la conciencia por África es muy fuerte en alguna gente, yo no he estado nunca allí y dicen que te cambia por completo. En fin, un placer conocerte tb, un saludo!

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