diumenge, 26 d’abril de 2015

Lo que quizá no sabes de Albert Rivera

En política (y en muchos otros ámbitos de la vida) es necesario seguir los hechos, no las palabras, para descubrir el fondo real de aquellos en quienes depositamos nuestra confianza. Aplicando el facta non verba, uno puede discernir si un político es renovador o un simple vendedor de crecepelo. Por ejemplo, si uno se define de centroizquierda, renovador y progresista, pero a la vez se presenta a las elecciones europeas con un grupo ultracatólico o acude a manifestaciones con falangistas, podemos decir que hay un gran océano de distancia entre las palabras y los hechos. El PSOE lleva décadas pecando de incoherencia hasta en su propio nombre, pero hoy no vamos a hablar de la casa del puño y la rosa, sino de uno de los estandartes de la mal llamada "nueva política", Albert Rivera. 

Por muchos es sabido que Albert Rivera, como demostraron los compañeros de "El objetivo" en su "Maldita Hemeroteca", fue miembro de Nuevas Generaciones del Partido Popular, es decir, miembro contabilizado del partido de Aznar y Rajoy desde septiembre de 2002. No es nada nuevo ya que él mismo lo afirmó en público con la naturalidad que suele contar las cosas, a pesar de que él diga que sólo era simpatizante, cuando los documentos demuestran que era militante. El joven político que se hizo famoso por desnudarse en su primera campaña electoral, quien ahora se erige como salvador de la patria y recibe de buen grado el apoyo de gran cantidad de medios de comunicación, no es precisamente nuevo en esto de la política. Lleva ya casi legislaturas en el Parlament y casi una década en la política profesional, desde que Ciutadans se presentó a las elecciones catalanas del 1 de noviembre de 2006. Sí amigos, no es "nueva política" todo lo que reluce. 

En su tránsito y fogueo en la política catalana, Rivera y sus chicos han tenido que pronunciarse en varias ocasiones sobre temas que obligaban a posicionarse en temas como la lengua, las minorías, la inmigración, la Sanidad, la Educación, etc. y a menudo se han posicionado junto al Partido Popular. Más allá de su posición claramente nacionalista española y antinacionalista catalana, que quedó clara desde el minuto 1, en su formación se empezaron definiendo como de centro izquierda, aunque han querido ocupar siempre una posición de centro derecha, y por sus decisiones les conoceréis. 

En las elecciones europeas de 2009 decidieron compartir cartel con el partido Libertas, liderado en España por el Miguel Durán, que a pesar de que su nombre pueda parecer ser un partido liberal estilo europeo, es una amalgama indeterminada de partidos políticos minoritarios que pretendían hacer piña. En España, su cariz era claramente católico y ultraderechista, con lo que algunos afiliados a Ciutadans decidieron marcharse del partido en desacuerdo con esa extraña alianza europeísta. 

El 26 de septiembre de 2010, Rivera y sus Ciutadans hicieron gala de su españolidad saliendo de la plaza de toros Monumental de Barcelona al grito de "libertad para nuestra cultura", para demostrar su rechazo a la ILP del Parlament que poco después significaría la prohibición de los toros en Cataluña. De nuevo, se posicionaron con el Partido Popular para intentar detener, sin éxito, esta ILP contra el maltrato animal en Cataluña. 

En las elecciones autonómicas de 2012, cuando el independentismo comenzó a subir con fuerza, obtuvo su mejor resultado hasta el momento en el Parlament con nueve diputados y se granjeó el apoyo de personalidades como Albert Boadella, Javier Nart, César Cabo, Juan Carlos Girauta, Arcadi Espada, Tomás Guasch o la abogada, exportavoz y política del Partido Popular durante casi 20 años, Carina Mejías. Con el lema "Mejor unidos", se hizo estandarte del unionismo (junto a Alicia Sánchez-Camacho, del Partido Popular) y comenzó a aparecer en programas televisivos de ámbito estatal asiduamente, en los cuales paradójicamente se quejaba de que no le sacaban nunca en televisión. 

El 23 de abril de 2013, la propia Carina Mejías, ya en Ciutadans, propuso al Parlament pedir al Congreso la prohibición del burka, hecho que fue calificado por los partidos de izquierda catalanes como una medida "populista e inútil".

Dos días más tarde, el 25 de abril de 2013, Ciudadanos propuso, mediante su parlamentario Manuel Villegas, retirar la atención sanitaria a los inmigrantes sin papeles, recordando a ciertos partidos europeos poco amigos de la inmigración, y el 13 de octubre de ese mismo año, tanto el partido de Rivera como el Partido Popular abandonaron el Parlament para no votar una moción de ICV para condenar “toda declaración o actividad que comporte cualquier clase de enaltecimiento, trivialización, exculpación o negación del nazismo, franquismo y el resto de regímenes fascitas”. Al parecer, como podemos ver, eso fue demasiado para ambas formaciones y decidieron marcharse haciendo claros aspavientos. 



Tres mese más tarde, en febrero de 2014, se abstuvieron en una moción para no aplicar la ley del aborto (que no se llegó a aprobar) del entonces ministro Gallardón, haciendo malabares, afirmando que no compartían la literalidad del escrito aunque afirmaban que el proyecto es "inoportuno y empeora la legislación anterior". de hecho, el tema del aborto en Ciutadans ha sido siempre un juego de trileros, ya que la propia candidata al Ayuntamiento de Madrid Begoña Villacís afirmaba recientemente en "Un tiempo nuevo" de Telecinco que "El aborto no es un derecho, es un fracaso educacional".  

El nacimiento de "Ciudadanos"

De todos es sabido que a partir de las elecciones europeas de 2014, la política española cambió. Los cinco eurodiputados conseguidos por Podemos, a pesar de que las encuestas y analistas (yo incluído) les dábamos tres como mucho, supuso una ruptura mental casi definitiva con el régimen del 78 y propició la escalada de los nuevos partidos de origen ciudadano (en el sentido de "ciudadanía" no de "Ciutadans"). Tras la escalada de Podemos en medios de comunicación y encuestas y el fracaso de intentar descabalgarlos con descalificaciones, hecho que en realidad les reforzó, los poderes fácticos de este país buscaron nuevas fórmulas de neutralizar el fervor del partido de Pablo Iglesias. Además de fomentar las polémicas respectivas de Iñigo Errejón y Juan Carlos Monedero, desde sectores económicos como FEDEA, lobby que como explicó Antonio Maestre tiene fuertes vínculos con el partido de Rivera, se propuso la creación de un "Podemos de derechas". Josep Oliu, el a la vez presidente de Banc de Sabadell y del mencionado patronato, afirmó que "el Podemos que tenemos nos asusta un poco" y habría que crear otro orientado a la iniciativa privada y al desarrollo económico. 

Este apoyo velado a Ciutadans fue respondido por Rivera con un nuevo ofrecimiento de pacto a UPyD en noviembre de ese mismo año para comparecer juntos a las elecciones. No era el primero, pero seguro que será el último, ya que tras rechazar Rosa Díez dicho pacto, el partido magenta ha caído en picado y se ha iniciado un gran trasvase de votantes de una formación a la otra. Tras la ruptura de negociaciones y el consiguiente hundimiento magenta, comenzamos a leer en febrero de 2015 en varios medios un apoyo claro hacia Albert Rivera y su equipo. En marzo de 2015, El País publicó un barómetro de Metroscopia en la que se daba por hecho el cuatripartito político, que fue consolidado en los siguientes barómetros de este mismo periódico. 

Con el nuevo año, "Ciutadans" pasó a denominarse "Ciudadanos", para evitar el rechazo por lo catalán en el votante potencial de la formación naranja. Y de hecho, el cambio de Ciudadanos por UPyD se ha producido paulatina, pero inexorablemente. Un par de ejemplos: en las tertulias de más éxito como "La Sexta Noche" se ha sustituido a los tertulianos de magenta por cargos medios de Albert Rivera, un cambio frívolo si se quiere, pero que indica en el espectador qué partidos están de moda y cuales no. Otro hecho destacable es que la propia banca, como contaban en La Cadena SER, ha decidido cortar el grifo económico a UPyD, ahora, en plena "campaña de promoción" a nivel nacional del nuevo estandarte de la política española. Dejando a un lado posibles conspiranoias, la falta de financiación de UPyD por sus malas expectativas en las encuestas no parece en absoluto casual. 

Tampoco ha destacado el partido de Rivera por su transparencia. Desde la web Transparencia.org elaboraron un informe de evaluación de la transparencia de los partidos políticos, en el que este partido recibía un 3 sobre 10 en transparencia, cuarto por la cola junto al PSOE. Y aunque denuncian habitualmente la corrupción en otros partidos, Ciudadanos tiene sus propias manzanas podridas en Jordi Cañas, quien renunció a su escaño en el Parlament tras ser imputado por fraude fiscal y ahora ejerce en el Parlamento Europeo como asesor. Por su parte, es público que el eurodiputado naranja Javier Nart tenía dinero en Suiza, según su versión, como herencia de su padre (¿les suena la excusa?) y que ocultó en el país trasalpino por miedo a ETA. Juzguen ustedes mismos. 

Propuestas electorales 2015

A pesar de que Ciudadanos se definen como "liberales con sensibilidad social", han optado por aparcar su método que los militantes escojan por qué medidas apostará su partido, como sí hicieron en sus inicios, y han fichado a un economista de renombre, también vinculado a FEDEA, como Luis Garicano. Bajo su tutela, el partido naranja ha propuesto medidas como el tipo único de IVA, impuesto que se aplica igual a todas las rentas y que afecta a productos básicos, hecho que ya ha provocado reacciones negativas del resto de partidos y de las redes sociales. Como explica la web Libremercado.com, en realidad lo que propone Ciudadanos es pasar de tres tipos de IVA (General 21%, reducido 10% y superreducido 4%) a sólo dos (General 18% y reducido 7%), con lo cual se pagarían al 7% productos que antes ahora se venden al 4% como el "pan, leche, huevos, frutas, verduras, hortalizas, cereales y quesos, libros, periódicos y revistas no publicitarios; medicamentos de uso humano; sillas de ruedas para minusválidos y prótesis y Viviendas de Protección Oficial o VPO". En este mismo artículo descobrimos que para compensar Rivera plantea rebajar el IRPF para las rentas más bajas, como indica el siguiente gráfico. 


Otra propuesta polémica fue la de legalizar la prostitución como medida recaudatoria, hecho que le ha granjeado críticas del resto de partidos por considerar poco adecuado ganar dinero con la explotación de mujeres. 

Relaciones peligrosas

Ciudadanos ha recibido también críticas de tener aliados poco adecuados, de tendencia xenófoba, por las ya mencionadas medidas que echarían los inmigrantes sin papeles de la Sanidad, por manifestarse junto a Falange en una manifestación de l2 de octubre de 2012, por la gestora que ha tenido que montar en Getafe por tener candidatos falangistas o por declaraciones como la de su ya expulsado coordinador de jóvenes de Madrid, por tuitear lindezas como que "escuchar durante más de 15 minutos una conversación en acento latino es perjudicial para su salud".

En definitiva, hemos podido comprobar qué pasado tiene tanto Albert Rivera como sus Ciudadanos y podemos diferenciar ahora qué es facta y qué es verba en este partido, cuales son sus aliados y con quien se ha manifestado. Lo cierto es que es muy complicado ser regenerador de la política cuando llevas tres legislaturas en un parlamento autonómico con apenas 35 años, cuando quien te apoya es FEDEA, think tank de la banca y del Ibex 35 o cuando totems de la política tradicional como José Bono o Esperanza Aguirre ven con muy buenos ojos las medidas que propones. 

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