dilluns, 24 de febrer del 2014

Operación Palace

El falso documental de Jordi Évole ha sido sin duda uno de los más polémicos que ha realizado este periodista en su carrera. En un formato distinto al Salvados que solemos ver cada domingo en La Sexta, el Follonero (esta vez, más que nunca) se ha jugado el prestigio con un espacio dedicado a un tema tan polémico como el 23F. Se han podido ver, desde las 22:10 de ayer, muchas reacciones por el reportaje, la gran mayoría negativas, por parte de la izquierda española. La decepción con el periodista ha sido grande. Es entendible, pero desde luego no compartible. 

Con "Operación Palace", Jordi Évole, como comentaba en La Sexta, quería mostrar al espectador que es fácil que se miente y manipula a la sociedad en temas de tanto calado como el 23F. También explica el periodista que quiso emular al reportaje "Operación Luna", u otros también que no menciona, como "Alternativa 3". En estos falsos documentales se hace creer al espectador que una teoría es cierta, utilizando a voces de prestigio, para desvelar al final del reportaje que se trataba de un producto de ficción, como poco. 

Lo malo es que Jordi Évole, ha decepcionado a muchos de sus seguidores porque querían creer que lo ocurrido en el 23F era lo que él les contaba. En lugar de entender que la misión del reportaje es demostrar que las mentiras que le cuentan cada día en el Telediario o en las ruedas de prensa de políticos son muy a menudo fundamentadas por gente de renombre, para darles verosimilitud, muchos se han quedado con el "me ha engañado". Este desamor por el periodista, esta decepción por el "engaño" (que en realidad no debería haber sido tal, por varias razones), se fomenta por la cara de bobo que se le han quedado a algunos al descubrir que todos los testigos se desdecían de sus comentarios en "Operación Palace". 

Si alguien se ha enfadado con "Operación Palace", debería preguntarse por qué se enfada. Es poco probable que sea por el final del programa. A los 20 minutos (sobre las 21:50), ya era bastante probable discernir que algo olía mal en ése reportaje. El hecho de que hablen todos estos protagonistas de los hechos, de repente, tras haber callado durante 33 años era muy poco probable. Si esta razón no era convincente, el hecho de la elección del director de cine era aún menos creíble. No porque Garci no fuera bien valorado por muchos en 1981, sino porque la discusión entre la elección de Flotats u otros candidatos rozaba el ridículo, igual que la mayoría de las intevenciones de Jorge Vestrynge. Con todos estos ingredientes, el cóctel dejaba poco lugar a engaño. 

Pero aún así, mucha gente se ha cabreado y decepcionado con Évole, pero probablemente no por el hecho de que "Operación Palace" fuera un fake, sino por el hecho que ha demostrado que la mayoría de esa gente ha creído durante décadas en la milonga que nos contaron en la Transición, cuando en realidad era una farsa. Que la llamada "verdad sobre el 23F" es tan creíble como el documental de ayer. Que la cara de bobo que se le ha quedado a muchos no es por el reportaje, sino por la histórica manipulación que consolidó al Rey Juan Carlos durante 30 años. Por eso es absurdo criticar a Évole, que es el mensajero. Desde luego, "Operación Palace" es un documental arriesgado y una excusa para atizar a quienes le tenían ganas, pero no fue más que una presentación de una teoría falsa y una admisión de su falsedad. Se han enfadado muchos probablemente porque se creen ciegamente lo que Évole explica en Salvados y él les ha demostrado que eso no es bueno, aunque vaya contra sus propios intereses.

dissabte, 15 de febrer del 2014

Alevosía en Ceuta

La inmigración es uno de los casos habituales de dolor inocuo que nos acecha a diario en los medios. Inocuo porque es un dolor lejano y que afecta cada día menos a la sociedad. La distancia es sin duda un antiinflamatorio moral muy eficaz. En el caso de la inmigración, más acuciante todavía. Al inmigrante se le explota laboralmente, se le culpa de aprovecharse de nuestro sistema sanitario, se le insulta con epítetos que suelen acabar en “… de mierda” y se les persigue policialmente aunque hayan entrado de forma legal en el país. Pero eso no inquieta a la ciudadanía, se considera normal y, en algunos casos, hasta comprensible. 

Incluso en los casos más extremos, la inocuidad del dolor inmigrante es más palpable que nunca cuando mueren más de 100 personas en Lampedusa. ¿Quién lo diría, verdad?, pero sí, son personas. Y sí, mueren. No son personajes ficticios de The Walking Dead, zombies hambrientos con ansias de acabar con la sociedad tranquila y urbanizada en la que tan cómodamente vivíamos. Aunque a alguien pueda parecerle noticiable, es fundamental aclarar que, a pesar de no llamarse Juan, José, María, Esperanza, Pedro o Sonia, o de tener una piel clara, o de creer en una religión distinta a la cristiana, siguen siendo seres humanos. 

Foto: Samuel Aranda, WP Photo2012
Pero cuando el dolor se va acercando a nosotros, aunque sea en forma de inmigrante subsahariano, se hace un poco menos soportable. Si es en nuestras propias costas y no en las italianas y si son Guardia Civiles los que no les socorren y no lanchas del “Salvamento Marítimo italiano” (salvamento, qué paradoja), notamos más de cerca el dolor que sufren quienes intentan entrar en España. Dejando de lado el hecho de que hay que estar realmente desesperado para querer entrar en el país de Rajoy, hay que destacar que si estos hombres y mujeres han cruzado medio continente sobreviviendo a desiertos, a mafias y las enfermedades, obviamente no se van a detener por unas concertinas, por muy dolorosas que estas sean (y lo son). 

Lo que en las redes se llamó #MuertesCeuta debería haberse llamado #AsesinatoAlevosoCeuta, dado que según Wikipedia el concepto de asesinato alevoso “consiste en el empleo de medios, modos o formas en la ejecución que tiendan directa y especialmente a asegurarla, sin riesgo para el agresor que proceda de la defensa que pudiera hacer la víctima o con la búsqueda consciente de que el delito quede impune. Son casos de alevosía aquellos en los que se aprovecha la particular situación de desvalimiento e indefensión del agredido, cuando la ejecución es súbita e inesperada, por sorpresa, o cuando se hace mediante acechanza, apostamiento, trampa, emboscada o celada”. Por cómo se han producido, parece que la definición es bastante atinada. 

La inhumanidad de quien dirige la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, y de quien dirige el ministerio del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha quedado clara en menos de 7 días. El primero, tardando seis días en llegar a Ceuta a investigar lo ocurrido y anunciando cual pavo real varias querellas contra las ONGs que han “atacado” a la Guardia Civil. El segundo, mintiendo en primer lugar, no reconociendo errores, no cesando al director de la Guardia Civil y dando una segunda versión aún más inverosímil todavía, en la que la GC ejerció una “acción proporcionada”. Si más de una decena de muertos es una acción proporcionada, deberíamos asustarnos cuando sea desproporcionada. 

Más de una decena de asesinados, tanto en tierra, por acción, como en el agua, por inacción, deberían ser más que suficientes para provocar la dimisión de cualquiera de ellos, o de ambos. Ah, no, perdón, son cargos políticos, de eso no se dimite. No importa si sus muertos son inmigrantes ahogados, inmigrantes peloteados con bolas de goma, españoles fallecidos en un tren de Angrois, en un metro de Valencia o por suicidio tras un desahucio. En España, de forma alevosa, no se dimite. 

dissabte, 18 de gener del 2014

Espiral de Violencia

Como anuncié en mi cuenta de Facebook y en el editorial de La Plaza en Llamas, esta semana ha sido complicada para mí en lo personal, porque he tenido que tomar varias decisiones duras, como dejar el proyecto de Ión Radio, en el que he estado involucrado desde hace un año y medio. Ha sido una decisión difícil y que me hecho comprender aquello que tantas veces me habían dicho, que hay que centrar tus esfuerzos en conseguir aquello que más deseas, en mi caso conseguir que La Plaza en Llamas crezca lo máximo posible. 

Los vecinos de Gamonal protestan ante la policía. Foto: GTRES.
En el barrio del Gamonal nos han dado una lección al respecto, consiguiendo paralizar unas obras de 8 millones de euros cuando el Ayuntamiento está recortando servicios y derechos de sus ciudadanos. Me parece fundamental que la ciudadanía siga manifestándose contra aquello que cree injusto, porque está claro que acaba dando resultados, en los dos últimos años hemos visto una gran multitud de ejemplos. Pero lo que es especialmente preocupante, desde hace ya dos años y de forma recurrente desde la llegada del Partido Popular al poder, es la especial violencia que los antidisturbios están ejerciendo en las manifestaciones pacíficas. La policía, más que proteger a la ciudadanía, se está dedicando a la pura y simple caza del activista político, cual si fuera un peligroso terrorista, en lugar de un ciudadano que reclama sus derechos. A algunos esto les puede parecer una nimiedad sin importancia, pero las dictaduras se crean paso a paso, poco a poco, nunca de un día para el otro, y España ya lleva unos cuantos pasos para volver a una situación de represión social y política. 

Si la policía ya actúa ahora, aunque sea siguiendo órdenes de sus superiores (lo cual no es excusa), como lo ha hecho esta semana en Burgos y en Madrid, deteniendo a bomberos que estaban de servicio apagando un fuego, o entrando en el metro a perseguir a manifestantes de forma injustificadamente violenta, qué no harán cuando se apruebe la mal llamada Ley de Seguridad Ciudadana, que tendrán las manos libres para hacer lo que quieran. 

La policía, a punto de cargar contra los vecinos de Gamonal. Foto: AP.
En mi opinión, el Gobierno lleva una estrategia que podríamos calificar de “espiral de violencia“, en la que primero empobrece a sus ciudadanos, luego protege a sus corruptos, que no son pocos, y finalmente crea un gran malestar social y agrede de forma indiscriminada a los manifestantes pacíficos, como hemos visto ya muchas ocasiones. Con todo ello, el Gobierno pretende llevar a la ciudadanía (no a la mal llamada mayoría silenciosa, sino a los ciudadanos que todavía no se han marchado del país) a una situación límite que provoque estallidos reales de violencia, no como la del Gamonal sino de violencia real, para de esa forma justificar cualquiera de las agresiones policiales desmesuradas que ya se están produciendo y cualquiera de las leyes con tintes dictatoriales que se les ocurra aprobar, ya sea la Ley de Seguridad Ciudadana o incluso alguna peor. 

Pero lo malo de toda esta situación, de esta espiral de violencia promovida por el Gobierno, es que personalmente no tengo idea como podemos escapar de ella, como no sea abandonarlo todo y emigrar a un país democrático. 

diumenge, 22 de desembre del 2013

Y los gays seran los siguientes...

Hemos leido a lo largo de los ultimos dias varios posts sobre las ultimas acciones del gobierno "moderado" de Rajoy, ese flojeras y maricomplejines a quien algunos aplaudieron cuando gano la partida a Esperanza Aguirre, para mantenerse al frente de su partido tras la segunda derrota electoral contra Zapatero en 2008. En esos posts, como el de Patricia Horrillo o de Strambotic, se decribe como este "moderado" no solo ha acabado con el Estado del Bienestar, sino que ha recortado en servicios sociales (como la Sanidad y la Educacion publicas), ha recortado en derechos constitucionales como el de manifestacion o el de un aborto libre, ha subvencionado la Iglesia Catolica con 12 millones de euros al mes, ha devuelto la clase de religion a la Escuela Publica y eso si, de forma muy muy moderada, ha participado en la mayor trama de corrupcion y financiacion ilegal de un partido del ultimo siglo en este pais. Pero si, muy moderado el tipo. 

Dibujo de El Roto sobre represion. 
Pero esto solo en dos anos. A partir de ahora va a ir todo... a peor. Se van a seguir recortando derechos fundamentales, servicios sociales y "se daran pasos adelante" en la reforma laboral, es decir, nos van a seguir quitando derechos adquiridos para que unos pocos se puedan beneficiar mucho de ello. No soy capaz de imaginar los proximos robos de derechos, porque ya se han producido unos cuantos. Si me imagino los que impondran tras ganar las proximas elecciones (porque creedme, van a ganarlas, porque nadie en la oposicion hace oposicion ni tiene capacidad de ganar unos comicios), y no pueden ser otras medidas que el regreso de la pena de muerte. No sera de un dia para el otro, evidente. Van a seguir apretando la cuerda hasta que alguien explote y coja las armas. Porque la mal llamada Ley de Seguridad Ciudadana promueve precisamente que se cometan delitos, ya que es mas practico cometerlos, siendo las penas mas suaves que las de las faltas, por manifestarse. 

Esa no es mas que una estrategia de cualquier Estado represor para generar violencia. Una ciudadania que se ha manifestado mas de 6.000 veces y solo en 16 de esas 6.000 se hayan producido altercados no interesa a un Estado represor, porque no justifica asi las agresiones policiales desmedidas. Con la llegada de la violencia, llegan las excusas para reformar las leyes fundadas en los Derechos Humanos y, reinstaurar asi, acciones despreciables como la pena de muerte. Porque nunca es repentino, siempre se busca alguna excusa para retroceder. Siempre hay voceros despreciables (no hace falta ni nombrarlos) que la fomentan durante meses hasta que a algunos les parece justificable. Se que por escribir estas palabras me llamaran demagogo, alarmista o extremista radical (que ilusos...), pero temo (temo, realmente) que el tiempo acabara dandome la razon. 

Pero entre el dia de hoy y el dia que regrese la pena de muerte quedan aun muchos recortes, robos de derechos, amnistias a corruptos, politizacion del poder judicial, perdon a infantas y prescipcion de delitos politicos. Y si el colectivo homosexual sonaba con librarse de esta, por desgracia, ya puede ir preparandose. Al matrimonio gay le quedan dos telediarios.  



(Este post no tiene tildes pq el ordenador desde el que ha sido escrito no los tiene, disculpas)

divendres, 6 de desembre del 2013

Nelson Mandela D.E.P.

Portada de la revista Newyorker.

En días como estos no caben las palabras, sólo el recuerdo por un gran hombre que fue un ejemplo para todo el mundo. Descanse en Paz, Nelson Mandela.




Podéis leer artículos de El País, El Mundo, La Marea, ABC, ElDiario.es y las portadas de los periódicos sobre el tema.

dimarts, 19 de novembre del 2013

Ley de Represión

No me gusta hablar de leyes porque no soy abogado, ni experto en estos temas, pero la música que suena en el anteproyecto de la mal llamada "Ley de Seguridad Ciudadana" tiene una melodía muy parecida a las leyes de represión de antaño. No es por hacer el símil barato de PP=Franquismo, pero lo cierto es que este partido demuestra ley a ley y declaración a declaración, que prefiere amenazar con endeudar a la población de por vida si se manifiestan contra el sistema a mantener la libertad de expresión y manifestación. Esa locura de la que que algunos demócratas estamos tan orgullosos, el poder decir lo que pensamos, tanto en las redes como en las calles. 

Esta nueva versión de la Ley de Vagos y Maleantes sancionará con entre 30.001 y 600.000 las manifestaciones ante el Congreso de los Diputados y los escraches (aunque ya hace meses que no se produce ninguno) "siempre y cuando no se comuniquen previamente e independientemente estén o no los diputados reunidos", es decir, los participantes en cualquier manifestación espontánea podría recibir multas que les endeudarían de por vida, al tratarse de una infracción administrativa muy grave. Pero no sólo eso, porque quienes la convoquen en las redes sociales, recibirán el mismo castigo económico, con lo ambiguo que puede ser el término "convocar" en una red social. Básicamente, todo esto puede resumirse en lenguaje llano como la clásica REPRESIÓN de toda la vida. 

Recibirán el mismo castigo (entre 30.001 y 600.000 euros de multa) aquellas personas que usen imágenes y fotografías de miembros y cuerpos de Fuerzas y Seguridad del Estado, es decir, se pena a aquellos ciudadanos que graben o fotografíen a los policías, para evitar, ni más ni menos, poder demostrar casos como la paliza al empresario gay de Barcelona asesinado por un grupo de Mossos, las cargas desproporcionadas e injustificadas en manifestaciones del 15M y de cualquiera de sus mareas o las agresiones policiales a ciudadanos, como las sucedidas en la estación de Atocha de Madrid el 25 de septiembre de 2012. De nuevo, REPRESIÓN y legislación para evitar la persecución judicial del brazo armado del poder político.

También serán castigadas, con multas de entre 1.001 y 30.000 euros, las alteraciones del orden público usando capuchas o gorros para evitar la identificación o las amenazas, coacciones o vejaciones (lo que sería insultar) a los policías, al considerarse infracciones administrativas graves. Imagino que a los policías infiltrados que alteraron el orden público en varias manifestaciones se les caerá el pelo si vuelven a hacerlo (Modo Ironía ON, por si no se había notado). He dejado en el tintero muchos temas que trata esta ley, pero podéis leer sobre ella más a fondo en estos artículos de ElDiario.es, El País o El Mundo.

Probablemente, la ley se va a aprobar este viernes, a falta de pasar por varios ministerios, pero parece bastante claro que con la mayoría absoluta de PP no se va a modificar en demasía (por no decir casi nada). Si nos manifestamos, es posible que la retrasen una o dos semanas, como ya sucedió con la ley de Educación de Wert, pero la acabaran aprobando de todas formas. Y España seguirá incesantemente caminando hacia una dictadura, ley a ley, día a día, en la que estará penado manifestarse, en la que se seguirán robando derechos uno a uno y en la que, cuando el gobierno del PP se marche, costará mucho volver a dejar el Estado como estaba, ya que muy posiblemente apenas quede nada de él.

Como decía esta mañana @Arma_pollo en Twitter...


diumenge, 3 de novembre del 2013

Caballos de Troya

En esta presunta democracia, detectamos que últimamente hay partidos que comienzan a posicionarse en la sociedad, tomando la delantera a los clásicos PPSOE. Son partidos que no tienen encima el peso de gobernar, por lo que pueden campar a sus anchas en la zona en la que han estado siempre, la oposición. Y la utilizan más sabiamente que sus adversarios políticos, puesto que son nuevos en el juego y han aprendido de los errores de sus contrincantes. Hay que reconocerles que están actuando inteligentemente, a pesar de que uno (yo, al menos) jamás les votaría. 

Tanto en el caso de UPyD como en el de Ciutadans han sabido posicionarse bien en un electorado descontento, el primero, y en un electorado unionista en Cataluña, el segundo. En el caso del partido magenta de Rosa Díez, quien ha sido reelegida como líder absoluta de su partido con un 93% de los votos, ha recogido apoyos de descontentos del PP y del PSOE y mayoritariamente ha aglutinado en los últimos tiempos una buena parte de los liberales más puros y austríacos de la sociedad española, que no se sentían a gusto con el nacionalcatolicismo que impregna buena parte (aunque no todo) el Partido Popular. Además, los spin doctors de este partido han sabido mantener durante casi una semana a UPyD en las portadas de los periódicos, lo cual viviendo en la sociedad bipartidista que vivimos, tiene su mérito. La polémica en Asturias o las tensiones entre PSOE y PSC provocadas por una votación en el Congreso propuesta por UPyD han ayudado a tener muy presente a este partido y a su Primer Congreso en los medios. Y más sí tus contrincantes te hacen publicidad gratis, como hizo ayer Elena Valenciano. Incluso hace un par de semanas Toni Cantó estuvo relativamente bien en su intervención ante el Ministro Montoro

Por su parte, el Unionismo de Ciutadans se ha mimetizado muy bien con el independentismo, es decir, concretamente en su transversalidad, por lo que los unionistas pueden apoyarlo sean de la ideología que sean, si su objetivo es que Cataluña siga siendo parte de España. Esta estrategia de copiar al adversario, posicionándose en un lado opuesto no es nueva, pero sigue siendo muy efectiva. Sobretodo si vemos a su líder Albert Rivera paseándose por las tertulias de la capital y siendo, mal que nos pese a algunos, el personaje de la derecha más sensato que ha pasado por esos platós. Sus comentarios, cuando no habla de Cataluña, suelen tocar con los pies en el suelo, utilizar un lenguaje cercano sin abusar de populismos y hablar a la gente corriente, no a los votantes del PP o del PSOE que ya se saben el discurso, sino a los espectadores que ya se han cansado de ellos. Intenta (y lo consigue fuera de Cataluña) parecer un político normal, algo que escasea mucho en este país y por eso destaca tanto en los últimos tiempos. En mi editorial del pasado jueves en La Plaza en Llamas destaqué que echaba mucho de menos a la derecha respetuosa que encontramos en otros países. Albert Rivera quiere representar este tipo de derecha moderada y respetuosa, usando descaradamente el Unionismo como su principal caballo de batalla tanto dentro como fuera de Cataluña, aunque tenga que apoyar las más peregrinas teorías sobre persecuciones lingüísticas. 

Tanto para UPyD como para Ciutadanns, Cataluña es uno de los principales caballos de batalla, que usa para atacar a sus contrincantes, ya sea el Perdido Socialis...  perdón, Partido Socialista, como el PP. Y por desgracia para esta democracia, lo están utilizando muy bien, consiguiendo un protagonismo para UPyD y Rosa Díez. Creo que estos dos partidos no son precisamente una esperanza para nuestro país, más bien todo lo contrario, son caballos de Troya que utilizan las debilidades del sistema para atraer la atención sobre ellos mismos (como han hecho también el PP y el PSOE durante décadas). Lo malo de estos caballos de Troya es que, si alguna vez llegan al poder y a pesar de lo que proponen ahora en la oposición, extrañaríame mucho que reformasen la democracia. Sobre todo porque es muy difícil reformar la democracia cuando llevas más de 30 años viviendo de ella (en el caso de Rosa Díez) o cuando eres un político joven y ávido de poder, como en el caso de Albert Rivera. Además, el poder ya se encarga de que no lo reformes demasiado cuando, tras una larga y ardua escalada, llegas a su lado. 

diumenge, 27 d’octubre del 2013

Moderneces

Esta semana hemos escuchado a Mariano Rajoy decir eso de que “lo moderno es la unión, no la disgregación y el aislamiento”, en referencia al independentismo en Cataluña. Y claro, cuando uno ve a Rajoy dando lecciones a la gente de lo que es “lo moderno”, uno piensa OH SEÑOR, gracias por enviarnos al Shaman de lo cool, Conde del Funk, el Duque de la modernidad, el Ayatolá del Rock and Roll, para enseñarnos qué es moderno y qué no lo es. (estos calificativos irónicos fueron creados por el gran Ángel Calleja en su cuenta de Twitter)

Al señor Rajoy, en lugar de hacerse el enrollado, quizá debería dejarse de vendettas absurdas y chiquilladas de “yo no te dejo hablar pq no quisiste estar con nuestra vicepresidenta”. Ni Mas ni Rajoy han demostrado tener el más mínimo nivel para representar a los catalanes ni a los españoles, porque, entre otras cosas, su obligación como representantes públicos es ENTENDERSE. Sí, ya se que suena raro leerlo y más aún escucharlo en voz alta, pero los políticos, están OBLIGADOS, por el bien de la sociedad, a ENTENDERSE. No hace falta llevarse bien, no hace falta invitar a las familias a cenar y que sus niños jueguen juntos en el parque, pero sí es imprescindible entenderse institucionalmente. Si lo que realmente se quiere es destensar la situación sobre la independencia, lo normal no es enviar a la vicepresidenta a un acto al que deberías tú como Presidente del Gobierno, ni como President de Cataluña enviar a un conseller como respuesta a eso, ni mucho menos no dejar hablar a Artur Mas en un acto que se celebra en Barcelona. Esto NO ES ENTENDERSE. Esto es ser un par de inútiles, con una nula capacidad de diálogo. 

La situación en Cataluña está ya suficientemente exaltada como para andarse con chiquilladas y vendettas y aunque es cierto que uno es mucho más inútil que el otro y que 30 años de diálogo y buenas formas no han acabado sirviendo para nada en cuanto a este tema, hay situaciones como la de esta semana en el Foro Mediterráneo que no ayudan a apaciguar los ánimos. Nuestros políticos son suficientemente mayorcitos como para comprender que lo que han conseguido esta semana ha sido simple y llanamente hacer el ridículo y los ciudadanos les exigimos que estén a la altura de los cargos que representan. O por lo menos, cerca.

diumenge, 20 d’octubre del 2013

El Rey y la Sopa de Ajo

En mi mente he guardado siempre una historia, que no recuerdo de donde salió, en la que un rey se encontraba con un ermitaño. Siempre he creído que tiene muchas más interpretaciones de las que originalmente se le han dado, muchas más que la reflexión con la que concluyo este artículo, porque en definitiva es un relato que te hace pensar y cuando uno piensa, su único límite es el infinito. Esta es la historia, que conté en una editorial de La Plaza en Llamas

"Hace unos 1.000 años, en la Edad Media, un rey que cabalgaba por el bosque se perdió y vagó por entre los árboles durante casi tres días. Exhausto, hambriento y casi moribundo, llegó hasta la cabaña de un ermitaño, que le atendió y le curó y le preparó una sencilla sopa de ajo para que se recuperase. 

El monarca al probar el plato de sopa se sintió maravillado y afirmó “Oh Dios mío, esto es sin duda el mejor manjar de la historia, el más delicioso que he probado”. Al día siguiente, ya sano y recuperado, el rey se despidió del ermitaño con suma gratitud y regresó a su castillo. Al llegar allí, lo primero que hizo fue pedir a sus cocineros reales que le preparasen una sopa de ajo, como la del ermitaño. Pero después de probarla, le pareció repugnante. Tras ello, hizo que los mejores cocineros de todo el reino preparasen para él una sopa de ajo, pero ninguna sabía tan bien como la que preparado el eremita en su cabaña. Harto de tanta incompetencia, hizo cortar la cabeza a los cocineros y ordenó que sus soldados buscaran al ermitaño y lo trajeran al castillo. Tras semanas de búsqueda, lo encontraron y lo llevaron ante el rey, para cocinar su ya célebre manjar. 

¡Ah! pero la sorpresa llegó cuando el monarca probó la sopa… y tampoco le gustó. El rey, que no entendía nada, se preguntó “¿Por qué?¿Por qué no me gusta tampoco tu sopa, ermitaño?” y el anciano le respondió que lo importante no era la sopa, porque tras tres días de hambre y cansancio, cualquier manjar que hubiese comido, le hubiese parecido delicioso". 

¿Os ha gustado esta historia? Pues esto es lo que están haciendo laboralmente con nosotros. Matarnos de hambre para que cualquier sueldo de mierda que nos ofrezcan, nos parezca el mejor de la Historia. 

diumenge, 13 d’octubre del 2013

Aluminosis democrática

En este paréntesis de acontecimientos que han ocurrido entre mi último artículo publicado y el día de hoy, he tenido tiempo de reflexionar sobre la visibilidad que el fascismo está tomando en los últimos tiempos. Aunque la Policía persigue a las bandas delincuentes y de vez en cuando vemos cómo se desarticula una red, no es por el hecho de su ideología sino simplemente por el hecho de que son criminales que cometen delitos. En España, por extraño que parezca fuera de nuestras fronteras, no es un delito enaltecer el fascismo. La impunidad con la que campan los fascistas en nuestro país sigue siendo una de las lacras (una más) de este país. Sólo que hay que visitar algunos municipios madrileños como Alpedrete, en la sierra norte, o Quijorna, en la cuenca del Guadarrama, para darse cuenta de ello. En televisión se han emitido ya varios reportajes sobre el fascismo en los últimos meses, como este de Equipo de Investigación

Pero estos dos pequeños ejemplos de la meseta son sólo la punta del iceberg. En toda España existen grupos cuya única misión es reivindicar el fascismo, el franquismo y otros -ismos similares y con una gran variedad de nombres distintos. Antonio Maestre los reunía a todos en su artículo "La mayoría silenciosa, el PP y el franquismo sociológico", publicado en La Marea. Los acontecimientos en la Biblioteca Blanquerna de Madrid el pasado 11 de septiembre, Diada Catalana, en los que un grupo de fascistas interrumpió un acto de celebración dejaron muy claro que estos grupos siguen muy presentes en nuestra sociedad. 

De hecho, desde el ascenso imparable del independentismo en Cataluña, hemos comprobado cómo no sólo ha aumentado el fascismo, sino que sigue muy viva la permisividad al mismo, cuando se trata de mantener unida a España. Ayer, 12 de Octubre, día de la Hispanidad, los grupos fascistas, aunque relativamente minoritarios, camparon a sus anchas en las distintas manifestaciones en Barcelona, Madrid y otras ciudades, sin ser denunciados ni señalados por los grandes medios de comunicación, como podemos ver en esta noticia de CadenaSER.com, en la que no son mencionados en ningún momento, a pesar de que claramente estuvieron presentes con sus banderas fascistas y sus brazos en alto. El periodista Xavier Rius ha publicado este artículo sobre la presencia de siete de los asaltantes en la Biblioteca Blanquerna en Barcelona ayer en el 12O (aquí podéis leer el artículo original en catalán, mucho más completo y con muchas fotografías y vídeos que prueban sus afirmaciones).

De hecho, provoca un gran pasmo la facilidad con la que podemos encontrar online páginas y páginas de contenido racista, fascista y antidemocrático, a pesar de que estas organizaciones se han "modernizado" y ya no son tan explícitas como lo eran antes. Sus organizaciones, por temor a ser ilegalizadas por la Ley de Partidos, han adaptado sus estatutos para parecer organizaciones benéficas, caritativas, a pesar de ser simples organizaciones dedicadas a fomentar el odio al diferente. Pero ¿cual es la reacción de los partidos políticos ante dichos actos? A excepción de Izquierda Unida, Esquerra Republicana, Equo y otros partidos pequeños de izquierda, la mayoría opta por la minimización o la permisividad cómplice de PSOE y PP respectivamente. 

Desde el asalto a la Biblioteca Blanquerna, han aumentado
los afiliados a los partidos ultraderechistas. 

Está claro que en Partido Popular no van a perseguir a un grupo de potenciales votantes, pero financiar a la Fundación Francisco Franco es sin duda un crimen contra los millones de víctimas que sufrieron antes y durante los 40 años de Franquismo en este país. El PSOE por su parte, sigue con su tradicional juego de malabares, sin denunciar a los miembros de su partido o de otros que han usado durante décadas  la catalanofobia por fines electorales, no sea que les llamen Anti-Españoles. Un ejemplo claro, la recién nombrada Susana Díez, quien ha aprendido que nombrar a Cataluña y criticar lo que allí ocurre produce siempre buenos resultados para su electorado más tradicional. UPyD, por su parte, sigue como siempre permisiva ante los fascismos que alimentan, igual que al PP, parte de su electorado, aunque sea en pequeñas proporciones. 

Permitir y minimizar el enaltecimiento del Franquismo y las distintas formas de fascismo, así como permitir la existencia de partidos ultraderechistas, no es más que echarse piedras contra tu propio tejado constitucional, una aluminosis que lentamente quiebra y resquebraja los cimientos de una democracia, que por desgracia nació ya con defectos de construcción en este país.